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Blog: Epidemiólogos hablan sobre la cuarentena por Covid-19

En el foro permanente sobre Covid-19, liderado por el Concejo de Bogotá, epidemiólogos insistieron en la importancia de cumplir con aislamiento social y usar tapabocas.  Leer más…

 

El Presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán, continuó con el desarrollo del foro informando que, de común acuerdo con los concejales, se decidió invitar a epidemiólogos para tratar de responder preguntas como: ¿qué tipo de cuarentenas se están aplicando en el mundo?; ¿qué tan efectivo es el confinamiento?; ¿qué hacer durante y después del aislamiento social preventivo?. Esto teniendo en cuenta que la cuarentena nacional está programada para terminar el próximo 13 de abril y se necesitan recomendaciones de expertos para tomar la decisión de prolongarla o no.

El primer experto en intervenir fue Guillermo Gonzálvez de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Gonzálvez inició haciendo un barrido de la situación actual mundial. Informó que hay más de 900.000 casos reportados en el mundo en los 206 países afectados. En las Américas se han contabilizado 247.000 con 6.600 muertes. 

Aclaró que las etapas que Colombia ha experimentado para atender la pandemia han sido las mismas que han atravesado todos los países del mundo: una fase de preparación, una de contención y otra de mitigación. En estos momentos el país se encuentra en etapa de mitigación del virus.

Gonzálvez explicó que una persona infectada puede reproducir en 24 horas millones de partículas de virus a partir de una célula infectada. En este sentido, el distanciamiento social tiene como objetivo reducir la velocidad de propagación del virus. Para esto, Gonzálvez afirmó que, de acuerdo con la OMS, la cuarentena debe durar entre 8 a 12 semanas. 

Otro de los expertos invitados, Camilo Prieto, inició su intervención aclarando que aún no existe ningún fármaco o medicamento para interrumpir la biología molecular del virus. De la misma manera, Prieto expuso que, normalmente, el virus se transmite a través de la saliva o el flujo nasal de gotas de 5 a 10 micras. Cuando el tamaño de esas gotas es menor a 5 micras estas partículas quedan suspendidas en el aire.

Pietro también sugirió que, en esta pandemia, deben replicarse las acciones de otros países. Uno de los casos más exitosos para mitigar el virus es Corea del Sur, donde una de las primeras medidas que se tomaron fue aislar los grupos de riesgo y mantenerlos así durante un tiempo. 

Por su parte, Juan Simbaqueba se refirió al aislamiento y a la dinámica de la cuarentena; recomendó tener una gestión del distanciamiento social, pues la cuarentena no tendrá un efecto potente si no está acompañada de un monitoreo. Igualmente, señaló que se deben tener reglas claras para el abastecimiento, acompañamiento psicológico para las personas confinadas que lo requieran, flexibilización obligatoria de horarios y ambientes laborales saludables para aquellos que tengan que salir a trabajar, entre otros.

Por último, Gabriel Carrasquilla propuso que la cuarentena debe abrirse progresivamente y mantener a la vez a los grupos más riesgosos aislados. Sugirió un tipo de cuarentena llamada aislamiento en acordeón, el cual consiste en periodos interrumpidos de confinamiento. Dijo que, bajo esta modalidad, se puede aminorar el impacto en el sistema de salud y la población puede ganar cierto nivel de inmunidad. Sin embargo, recalcó que aún no se tiene clara la respuesta inmune de los seres humanos frente al COVID-19.

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Blog: Concejales piden seguridad alimentaria en medio de crisis…

Cabildantes denuncian alza desmedida de precios de alimentos. Piden establecer pico y cédula para compras en supermercados.

En el marco del foro permanente sobre la emergencia del COVID-19, que adelanta el Concejo de Bogotá, el Secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, aseguró que, a 30 de marzo, se han realizado 189 operativos de inspección, vigilancia y control para el cumplimiento de medidas de aislamiento en banca privada, call centers, calle, establecimientos de comercio, plantas industriales, plantas administrativas y plataformas de domicilios. Para esa fecha, se habían impuesto 36.340 medidas correctivas.

En relación con las aglomeraciones masivas y eventos públicos, el funcionario recordó que desde el 11 de marzo, con el Decreto 018, se suspendió la autorización de los eventos de más de 1.000 personas; el 13 de marzo, cambió a 500 personas y, posteriormente, con el Decreto 0397, se modificó a 50 personas.

Destacó, así mismo, 3 medidas: funcionarios del nivel central y alcaldías locales adoptaron tres turnos laborales desde el 13 marzo; teletrabajo desde el 17 de marzo y, finalmente, la provisión de 30 bicicletas para funcionarios y contratistas.

De otro lado, con el inicio del simulacro vital, la Secretaría de Gobierno realizó una encuesta masiva los días 20 y 21 de marzo, con el fin de entender las razones por las cuales las personas salían de sus casas y, a partir de esto, se construyó el programa Bogotá Solidaria en Casa.

El Secretario de Gobierno finalizó con 2 propuestas para el Concejo de Bogotá: primero, evaluar si las tres comisiones pueden asumir ejes temáticos en salud y atención sanitaria, impacto sobre la economía distrital, atención social y prestación de servicios sociales a población vulnerable; segundo, que, una vez por semana, en sesión del Concejo, se presente un informe de la Administración Distrital donde se evidencien las acciones realizadas en materia de salud, ayudas sociales e impacto económico en relación con el COVID-19.

La Secretaria General de la Alcaldía Mayor, Margarita Barraquer, señaló en su intervención las acciones realizadas por la Secretaría frente a la crisis de salud pública. Resaltó el teletrabajo para sus trabajadores, en específico mayores de 60 años, mujeres embarazadas y servidores con alguna sintomatología.

Barraquer dijo que la Secretaría General, antes del inicio del simulacro vital, implementó una estrategia de ‘pico y cédula’ para la atención de trámites y servicios en los puntos presenciales de la Red CADE. Con la expedición nacional de aislamiento preventivo, se suspendió la atención presencial en esta red; sin embargo, a través del Super CADE virtual hay trámites 100% virtualizados al servicio de los ciudadanos.

El último de la Administración por intervenir fue el Alto Consejero para las TICs, Felipe Guzmán. Señaló que la primera acción que hizo la Alta Consejería fue elaborar un protocolo de seguridad, a través de Red Privada Virtual (VPN), para la operación de bases críticas. Se activó la Comisión Distrital de Sistemas para verificar el teletrabajo en el Distrito y servicios digitales de cara a los ciudadanos.

Guzmán dijo que la Alta Consejería ha articulado propuestas digitales que se sumen a la Secretaría Distrital de Salud para solventar la emergencia. De igual forma, señaló el acompañamiento en el desarrollo e implementación del portal bogotasolidariaencasa.gov.co; el apoyo al IDPAC en la plataforma de solidaridad ciudadana “red de cuidado”; el trabajo conjunto con sectores de desarrollo económico para coordinar las iniciativas ciudadanas y de las empresas del sector TIC y el trabajo con la Secretaría de Educación para la identificación de recursos para la estrategia de «aprender en casa».

¿Qué dijeron los concejales?

La concejal Diana Diago insistió en la necesidad de la articulación de las alcaldías locales con la Secretaría de Gobierno, para hacerle frente a la emergencia. El concejal Andrés Forero propuso el establecimiento del pico y cédula en la ciudad para evitar las aglomeraciones en supermercados y entidades bancarias.

El concejal Emel Rojas de la bancada Colombia Justa Libres señaló la falta de coordinación entre los alcaldes locales y el Distrito para manejar la situación del coronavirus. Por otro lado, el concejal Marco Acosta, resaltó la necesidad de la seguridad alimentaria en la ciudad y cuestionó las medidas del gobierno distrital para garantizarla durante la crisis.

De la bancada de Bogotá para La Gente, los concejales Juan Baena y Marisol Gómez denunciaron las alzas en los precios y la afluencia masiva en las plazas de mercado. Finalizaron proponiendo establecer protocolos entre las alcaldías locales y la policía para proteger los precios y controlar la afluencia masiva en centrales de abastos.

Los concejales de la bancada de la Alianza Verde señalaron la necesidad de información diaria de las localidades que presentan mayor número de contagios.  El concejal Edward Arias dijo que las acciones que se están adelantando no son suficientes para suplir las necesidades de las personas. Los concejales propusieron hacer convenidos con el IDIGER y la Cruz Roja para adquirir kits de ayudas humanitarias.

De la bancada del Partido Liberal, la Concejal María Victoria Vargas preguntó sobre los criterios que tendrá la Administración para pasar de alerta amarilla a alerta naranja y, posteriormente, a alerta roja; teniendo en cuenta que los casos van en aumento. Por su parte, la concejal Sara Castellanos afirmó que la Secretaría de Gobierno es el canal y coordinador de ayudas humanitarias en la coyuntura. El concejal Armando Gutiérrez agregó que se deben realizar campañas del uso responsable de internet para evitar el colapso de las redes; también, que las alcaldías locales no están suministrando la información suficiente en los portales web.

El concejal Humberto Amín, de la bancada del Centro Democrático, destacó la importancia de saber los convenios suscritos entre la Administración Distrital y el Gobierno Nacional, así como con ONGs y entidades territoriales para mitigar el impacto del COVID-19 en la población bogotana.

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Blog: La seguridad de la ciudad en medio de…

Ejército está en acuartelamiento de primer grado. Más de 17.000 hombres y mujeres de la Policía están en las calles. De otro lado, se denuncia aumento de delitos informáticos.

 

Sobre la atención de los privados de la libertad y los desórdenes que se presentaron semanas atrás, el Secretario de Seguridad, Hugo Acero, dijo que es necesario aumentar las unidades de sanidad para atender dignamente a todos los privados de la libertad. Aunque en la Cárcel Distrital no se han presentado desórdenes, se tiene previsto un protocolo de seguridad para atender cualquier problema.

De otro lado, en relación con la línea de atención 123, desde el inicio del simulacro obligatorio el 20 de marzo el número de llamadas incremento en más de un 50%. Antes de esa fecha se recibían 30.000 llamadas diarias atendidas por 30 personas; después del 20 se alcanzaron las 125.000 atendidas por 68 personas. Se espera tener en la semana del 6 de abril más de 100 operadores para esta línea.

Otro de los temas que abordó Acero fue el de las aglomeraciones y saqueos a comercios. Desde el confinamiento obligatorio decretado por el Gobierno Nacional, los ciudadanos acudieron masivamente a la Central del Abastos a comprar alimentos, escena que se replicó en varias localidades de la ciudad, como Usme y Suba.

Contrario a lo dicho por el Secretario de Seguridad, el concejal Julián López de Cambio Radical sostuvo que no existe ningún plan de acción claro en las cárceles en caso de una emergencia sanitaria. Asimismo, afirmó que las aglomeraciones en lugares de comercio de alimentos no están siendo efectivamente controladas; lo cual puede aumentar el contagio de COVID-19.

En la misma línea el concejal Rolando González, también de Cambio Radical, reiteró que las denuncias sobre hurtos y saqueos a comercios en los barrios por el aislamiento vienen en aumento. Además, se está impidiendo la entrada de trabajadores sanitarios a estos establecimientos por un supuesto miedo al contagio.

Por otro lado, la concejal Marisol Gómez alertó sobre el aumento de los delitos informáticos durante el confinamiento debido a las múltiples transacciones bancarias que se están realizando en línea. Otro de los problemas que se viene presentando es el de las cadenas y noticias falsas por medios como WhatsApp, que divulgan información errónea sobre entrega de bonos y mercados a población vulnerable. Por eso solicitó a la Administración aumentar los protocolos de seguridad cibernéticos para identificar de dónde provienen dichas cadenas.

Otro de los temas que tocaron los concejales fue el de los ‘pagadiarios’ y los migrantes venezolanos. Emel Rojas señaló que no existe una estrategia o alternativa por parte de la Administración para brindar albergue a esta población. En los últimos días en la localidad de Santa Fe se presentaron riñas entre los arrendatarios de habitaciones por días y los migrantes.

Por otro lado, la concejal Diana Diago lamentó que el Secretario no haya presentado alguna estrategia para atender la violencia intrafamiliar, en especial contra las mujeres y adultos mayores. Este fenómeno ha incrementado en los días de confinamiento en la ciudad y es muy probable que se mantenga mientras dure la cuarentena. Por eso recomendó fortalecer la atención en la Línea Púrpura de la Secretaría de la Mujer.

Algunos concejales como Marco Acosta y Humberto Amín propusieron militarizar la ciudad para hacer cumplir la cuarentena efectivamente, medida que no ha contemplado la Administración Distrital. Desde otra orilla, cabildantes como Germán García y Diego Cancino no están de acuerdo con militarizar Bogotá ya que el incumplimiento de la cuarentena no es un problema de seguridad sino de falta de pedagogía ciudadana.

Desde otro ángulo, los concejales Diego Laserna de la Alianza Verde y Gloria Díaz del Partido Conservador expresaron su preocupación por la seguridad de los trabajadores de la salud en inmediaciones de clínicas, hospitales e IPS ya que, por la baja afluencia de personas, son víctimas de hurtos cuando salen de sus trabajos.

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Blog: “Hay que fortalecer medidas para mejorar la calidad…

Sumario: Cabildantes insisten en impulsar movilidad sostenible, mejorar las mediciones y entregar al ciudadano información clara sobre los niveles de contaminación del aire. También, implementar acuerdos aprobados sobre el tema en periodos pasados.

 

Finalizado el debate de control político sobre la calidad del aire en la ciudad, los concejales le insistieron a la Administración fortalecer las medidas para reducir la contaminación ambiental en la ciudad. Pidieron, en particular, mayor regulación a las emisiones de fuentes móviles y fuentes fijas y actualizar el Plan Decenal de Descontaminación.

El derecho a la salud y a un aire limpio deben garantizarse, afirmó la concejal Gloria Elsy Díaz, por lo cual, acotó, las administraciones tendrán que tomar decisiones que afecten al sector productivo en aras de priorizar la salud pública. Solicitó implementar los acuerdos aprobados por el Concejo en los periodos pasados.

Carolina Urrutia, secretaria de Ambiente, señaló las medidas adoptadas por la Secretaría: los operativos de fuentes móviles y fijas durante todo el año (una capacidad que puede y debe mejorar); el control y seguimiento a las fuentes fijas de contaminación (con las medidas preventivas de cierre, para asegurar el cumplimiento de la Ley); y el trabajo conjunto con los Centros de Diagnóstico Automotriz (necesario para garantizar una buena calidad del aire en la ciudad). Urrutia indicó que el sistema troncal de TransMilenio, produce de manera limpia y contribuye muy poco al material particulado; sin embargo, el SITP sí genera un problema de contaminación mayor, pero no se puede sacar de circulación todos los buses.

Por otro lado, Luz Amanda Camacho, directora de la UAESP, explicó que se acordó un protocolo con el Ministerio de Salud para el manejo de los cuerpos de personas fallecidas por el COVID-19.  Ahora, sobre los residuos hospitalarios y peligrosos señaló que el operador ha acatado la dotación especial exigida por el Distrito para la recolección de estos, y está funcionando con normalidad para atender la coyuntura.

Andrés Escobar, gerente de la Empresa Metro de Bogotá, presentó los estudios de impacto ambiental y social de la Primera Línea del Metro (PLMB); realizados con base en el manual de estudios ambientales del Ministerio de Ambiente y las salvaguardas de la Banca Multilateral. A partir de esto, surgió el Plan de Manejo Ambiental y Social. El funcionario afirmó que el manejo de la arborización será un componente fundamental de la obra. Agregó, además, que el Metro contribuirá a la disminución de los viajes en vehículos a combustión; en 2030 se calcula que, con la entrada en operación de la PLMB, se reducirá en 10 millones de emisiones de toneladas de CO2, 3 millones de toneladas de NOx y 258 toneladas de SO2.

¿Qué dijeron los concejales?

La concejal Diana Diago, señaló que el ‘Pico y Placa Ambiental’ es una medida que se ha quedado corta, pues no ha logrado reducir la contaminación y llegar a la raíz del problema. De igual forma, el concejal Andrés Forero hizo un llamado a la Secretaría de Ambiente a reevaluar la medida al terminar el periodo de la cuarentena.

La concejal Susana Muhamad hizo un recuento del material particulado en la ciudad desde el año 1998 hasta el 2015; mostrando así una mejoría desde el 2008 por las medidas adoptadas en la administración de Samuel Moreno junto con Ecopetrol (para mejorar el diésel de la ciudad) y, la entrada del SITP, en la Bogotá Humana de Gustavo Petro (donde se chatarrizaron aproximadamente 6.000 buses).

Muhamad señaló que actualmente no se ven medidas concretas para mejorar la calidad del aire en la ciudad. La Concejal propuso, entre otras cosas, retomar el plan de ascenso tecnológico de la flota, pasando a energía eléctrica. Frente a esta propuesta, se sumó el concejal Samir Abisambra quien señaló que se deben convertir los vehículos automotores a tecnología limpia, principalmente eléctrica; y, de igual manera, la concejala Heidy Sánchez quien propuso priorizar la movilidad eléctrica en el transporte público y particular.

Acerca del tema del COVID-19, el concejal Armando Gutiérrez dijo que se debe revisar la calidad del aire y la bioseguridad como factores necesarios; por lo cual, solicitó a la Administración Distrital trabajar de la mano con las autoridades sanitarias.

¿Cómo concluyó el debate?

El concejal Yefer Vega afirmó que la calidad del aire en Bogotá no ha mejorado debido a los incendios en la Orinoquia y en Venezuela. Indicó que la ciudadanía tiene derecho a saber de dónde proviene la mala calidad del aire de Bogotá; si de los incendios, o de la combustión de los vehículos e industrias. Considera también que, la Empresa Metro podría incentivar la renovación de la flota de los vehículos de carga que operen en el desarrollo de la obra y, como mínimo, exigir que sea EURO V.

Por su parte, la bancada de Bogotá para la Gente concluyó que la ciudad necesita un sistema público de bicicletas para desincentivar el uso de combustibles fósiles; destacó, además, que las nuevas metas del Plan Distrital de Desarrollo, en lo referente a la calidad del calidad del aire, son adecuadas.

El concejal Julián Rodríguez, solicitó ajustar la escala de medición de calidad del aire a los estándares internacionales e incluir a la comunidad en el monitoreo. Mientras tanto, el concejal Edward Arias, consideró que esta coyuntura es ideal para realizar las mediciones de calidad del aire en la ciudad.

La bancada del Polo Democrático, finalizó diciendo que la contaminación no solo afecta a los humanos sino también a la fauna, la flora y a los ecosistemas acuáticos. El concejal Celio Nieves, dijo que, debido al aislamiento obligatorio, han reaparecido animales silvestres en varios lugares de la ciudad. Agregó, también, que se debe fortalecer la política pública de salud; ampliar la red de ciclorrutas; disminuir las troncales de TransMilenio y aumentar el arbolado urbano en la ciudad.

El concejal Marco Acosta, intervino diciendo que se debe pavimentar el 100% de las vías (para evitar el polvo que contamina el aire); aplicar las medidas correctivas en la industria y renovar la flota de carga que ingresa a la ciudad.

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Blog: Covid-19, ayudas económicas para los más vulnerables

Sumario: El 30 de marzo el Concejo de Bogotá continuó con el foro sobre la emergencia del COVID-19. Durante esta sesión se abordó la dimensión social de la crisis y la cuarentena como medida para enfrentarla. La Secretaría de Integración Social, dio a conocer su responsabilidad ante la emergencia y las medidas que se están tomando con otras entidades para atender a las poblaciones afectadas por la cuarentena.

 

La Secretaria de Integración Social, Xinia Rocío Navarro, inició el foro afirmando que la anterior Administración dejó la entidad en una crisis administrativa al no dejar cubierto, en el presupuesto, los servicios sociales provistos por la Secretaría. La funcionaria expuso los 3 componentes del programa Bogotá Solidaria en Casa, así:

  1. Transferencias Monetarias: se dará $423.000 a los hogares pobres para los 23 días de la cuarentena, equivalente a un 65% del gasto de un hogar pobre en Bogotá (para el periodo mencionado). De igual manera, se estima un aporte de $178.000 para los hogares vulnerables; es decir, hogares de bajos ingresos, no clasificados como pobres.
  2. Bonos canjeables: junto con COMPENSAR, se están entregando tarjetas a la población con las que podrán hacer los retiros o las compras que el hogar necesite.
  3. Transferencias en especie: se entregarán mercados directamente en las casas, mediante una identificación geográfica de las familias en situación de vulnerabilidad que, por diferentes razones, no entran en las bases de datos de los canales anteriores.

Respecto a los habitantes de calle, Navarro señaló que 1.041 habitantes de calle se encuentran aislados en los servicios de la Secretaría; sin embargo, aún hay muchos que no quieren. Los ángeles azules de la SDIS están presentes en las calles para garantizar que las personas reciban alimento, hacen control de síntomas y sensibilizan sobre la pandemia.

Diego Molano, Secretario General de Presidencia, presentó las acciones que el Gobierno Nacional ha tomado en el marco de la crisis. En su intervención comentó sobre las clases virtuales de los colegios públicos del país; el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y su funcionamiento en la coyuntura (el cual llega a las casas de los estudiantes) y que, alrededor de 1.700.000 de adultos mayores, recibirán un giro de $80.000.

Sobre el frente social, Molano explicó que a los 2.6 millones de familias incluidas en el programa Familias en Acción se les girará un recurso adicional de $330.000; a las 400.000 personas que están en Jóvenes en Acción, se les girará cerca de $700.000; de igual forma, se destinará un giro a los trabajadores de cuenta propia que no se en encuentran en los niveles más bajos del Sisben pero, por el carácter itinerante de sus ingresos, deben ser apoyados.

¿Qué dijeron los Concejales de Bogotá?

Los Concejales mostraron su preocupación respecto a diferentes temas presentados por los invitados. La concejal María Victoria Vargas, preguntó de dónde saldrán los recursos del programa Bogotá Solidaria en Casa. De igual manera, los concejales Diego Laserna, Carlos Fernando Galán y Samir Abisambra expresaron su preocupación por la procedencia de los recursos de los programas de ayudas, así como la necesidad de presupuesto para después del 13 de abril; en caso que se extienda la cuarentena.

Sobre las noticias falsas que han circulado y la falta de información, el concejal Yefer Vega denunció que se han generado aglomeraciones en las Alcaldías Locales y en las subdirecciones de Integración Social. La concejal Susana Muhamad agregó que muchas personas no tienen acceso a la información, para prevenir el COVID-19. Respecto al tema la concejal Marisol Gómez propuso que, por el tiempo de dure la pandemia, Canal Capital se debe convertir en un medio informativo para los ciudadanos que no tienen acceso a internet.

Los conejales Yefer Vega y Diana Diago, hicieron referencia al tema de los jóvenes universitarios, que viven en pensiones y en residencias universitarias. Vega señaló que no existe claridad ni logística para las personas que están fuera de las bases de datos del Sisben y de Planeación, pero que también necesitan ayuda. En el mismo sentido, Diago dijo que estos jóvenes deben ser considerados como personas en condición de vulnerabilidad durante la emergencia.

Por su parte el concejal Marco Acosta, expresó su preocupación por lo que sucede con los Centros Proteger y los crecientes problemas de violencia intrafamiliar durante el confinamiento. En este sentido, los concejales Jorge Colmenares y Lucía Bastidas alertaron sobre el incremento de la violencia contra los niños, niñas, adolescentes y los adultos mayores. El concejal Julián Espinoza, propuso fortalecer los canales de denuncia no presenciales de violencia intrafamiliar.

Otro punto que tocaron los concejales durante el foro fue la necesidad de atender los migrantes. En este sentido, la concejal Diana Diago dijo que no existe un plan para atender la población migrante; a lo que los concejales Carolina Arbeláez y Humberto Amín agregaron que se debe pensar en la atención de los migrantes, principalmente venezolanos, que trabajan en redes domiciliarias como Rappi.

En lo referente a los habitantes de calle, el concejal Emel Rojas expresó que esta población puede ser fácilmente contagiada por el COVID -19, debido a que el 66% de ellos duerme en la calle y sólo el 24% va a los albergues. Frente a este tema, el concejal Carlos Carrillo, hizo énfasis sobre el síndrome de abstinencia de los habitantes de calle y demás personas con problemas de drogodependencia. Por otro lado, el concejal Juan Baena indicó que los habitantes de calle deben ser confinados, obligatoriamente, y pidió a la Secretaría Distrital de Integración Social practicar pruebas rápidas de COVID-19 en esta población.

El Foro Coronavirus COVID-19 continuará en las próximas sesiones, tratando diferentes dimensiones de la pandemia y el confinamiento como Planeación, Hacienda, Seguridad, Gobierno y más.

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El sector salud frente al COVID-19

El creciente número de casos confirmados de COVID-19 en Bogotá nos impone 3 retos importantes en términos de salud pública: detección precoz de la enfermedad, respuesta asertiva y oportuna del servicio de salud para mitigar la propagación y un trabajo de gobernanza entre ciudadanos, gremios, empresarios, academia y sector público para contrarrestar, con soluciones novedosas, el impacto de la pandemia en el mediano y largo plazo.

Ayer, Bogotá reportó el primer fallecido: una persona mayor de 70 años. Los casos ya superan los 160 y se concentran en pacientes entre los 20 y 29 años y los 40 y 49 años. Alrededor del 91% de los enfermos recibe atención en casa y un 7%, en hospital. A la fecha hay 3 personas recuperadas, según datos del Instituto Nacional de Salud.

Hoy, la capital cuenta con 14.500 camas hospitalarias, de las cuales el 28% (4.058) pertenece a la red pública adscrita a la Secretaría Distrital de Salud y el 72% (10.442) a la red privada. Se estima que en Bogotá existen 1,7 camas hospitalarias por cada mil habitantes, valor que se ha mantenido en los últimos años.

Pero no basta con hacer un conteo diario de enfermos y fallecidos por el nuevo coronavirus. Es importante, más allá de reportar la velocidad de contagio y el indicador de morbi-mortalidad de la infección, reforzar la vigilancia centinela en aras de reflejar lo que pasa en la comunidad y así identificar la población con mayor riesgo de contagio. La recolección, análisis e interpretación de los datos ayuda a tomar mejores decisiones.

Expertos en salud pública como el profesor Luis Jorge Hernández, de la Universidad de los Andes, han hecho énfasis en la importancia de ampliar las unidades de vigilancia centinela en la capital para entender mejor el comportamiento del nuevo virus. Esto ayuda a generar alertas.

Conscientes de que el problema no atañe exclusivamente al sector salud, cobran importancia las alianzas público-privadas para responder a la nueva pandemia. Muestra de ello es el trabajo conjunto que hoy realizan Bogotá Cómo Vamos, Así Vamos en Salud y un grupo de expertos en salud pública, de 5 universidades capitalinas, para formular recomendaciones que ayuden a mejorar la respuesta del sector salud frente al COVID-19.

Si bien el aislamiento temprano y masivo que adoptó inicialmente la ciudad, bajo la figura de un simuacro obligatorio, y la reciente cuarentena decretada por el Gobierno Nacional ayudarán a bajar la curva y le darán tiempo a los servicios de salud para alistarse frente a una contingencia, no podemos bajar la guardia.

La experiencia internacional nos ayuda como referente, pero es fundamental adaptar las estrategias a nuestro propio contexto, donde hay fenómenos como la informalidad laboral, la pobreza, el hambre y la migración que incrementan los factores de riesgo.

Ante esta coyuntura, será de suma importancia repensar las prioridades de inversión pública y fortalecer la investigación para detectar precozmente la enfermedad, antes de los primeros síntomas; identificar la población en riesgo y desarrollar nuevas alternativas terapéuticas. Pero, sobre todo, proteger y reconocer el trabajo que realizan quienes están hoy en el primer frente de batalla.

Por: Omar Oróstegui Restrepo | Director Bogotá Cómo Vamos
director@bogotacomovamos.org

* Columna de opinión del director publicada en el diario El Tiempo

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Concejo de Bogotá instaló ‘Foro permanente sobre la emergencia…

Sumario: En cada sesión virtual que realice el Cabildo Distrital, un sector de la Administración deberá exponer las acciones que ha puesto en marcha para atender a crisis que hoy genera el Covid-19 en al capital.

Desde el 27 de marzo pasado, el Concejo de Bogotá inició un foro sobre la emergencia por COVID-19 en la capital. Su propósito es conocer qué está haciendo la Administración Distrital para atender la crisis, cuáles son los retos que enfrenta, qué dificultades genera el incremento de casos en la capital, qué necesidades tiene el Gobierno Distrital y cómo se coordinan las acciones con las entidades nacionales, entre otros.

El foro será de carácter permanente, es decir, por cada sesión virtual se presentará un sector de la Administración para explicar sus acciones puntuales frente a la pandemia y responder las inquietudes que genera el comportamiento del contagio por coronavirus en Bogotá. En la primera sesión hizo presencia el sector salud.

Alejandro Gómez, Secretario Distrital de Salud, fue el encargado de iniciar el foro. El funcionario presentó un informe basándose en más de 300 preguntas elaboradas por los concejales, enfocándose en el plan de respuesta al COVID-19 en la ciudad.

Gómez informó que, a 26 de marzo de 2020, en Bogotá se había aplicado la prueba de diagnóstico del virus a 1.681 personas. La mayor parte de los casos importados de coronavirus proviene de España, Estados Unidos e Italia.

El funcionario indicó que, a la fecha, el contagio se ha ubicado predominantemente en el norte de Bogotá. Las localidades con más casos confirmados son Usaquén (38), Chapinero (30), Suba (27) Fontibón (15), Engativá (12) y Teusaquillo (12).

Explicó que el mayor reto que se presenta para enfrentar el COVID-19 es la hospitalización de alta complejidad. Ante esto se tomó la decisión de atender en casa al 80% de la población, en la cua el virus genera un cuadro poco grave a fin de disminuir la demanda de hospitalización.

En cuanto a la atención domiciliaria, aseguró que se aumentó el número de vehículos para este fin, pasando de 4 a 20. A 26 de marzo se han realizado 488 visitas que han generado 778 consultas -en un hogar se pueden atender a varias personas-. El Secretario informó que se han tomado 765 muestras a domicilio.

Gómez afirmó que Bogotá cuenta con 11.100 camas hospitalarias, de las cuales 967 corresponden a unidades de cuidados intensivos y cuentan con soporte respiratorio. El funcionario hizo hincapié en que Bogotá tiene camas de UCI vacías por la reducción en accidentes automovilísticos, violencia y riñas por consumo de licor, entre otros.  Aseguró que se va a reconvertir el 30% de las unidades de cuidados intensivos pediátricas en unidades de cuidados intensivos adultos, para lo cual se requieren 730 ventiladores, que ya están siendo gestionados por el Distrito.

¿Qué dijeron los concejales de Bogotá?

Varios concejales expresaron su preocupación con respecto a la información suministrada por el Secretario de Salud. El concejal Samir Abisambra señaló que el informe se quedó corto; criticó que se presentara información desactualizada. De igual forma, hizo un llamado frente al retraso en los datos, pues hoy se tienen muchos más infectados que las cifras que revela el gobierno.

En el mismo sentido, la concejal Diana Diago propuso georreferenciar los casos, por ejemplo, implementar mapas interactivos a los que la ciudadanía tenga acceso. El concejal Diego Laserna sugirió que la Secretaría de Salud realice un reporte diario de dónde se ubican los casos de COVID-19, por localidad. Así, se podría crear una aplicación para difundir esta información.

Los concejales Álvaro Acevedo y Humberto Amín aseguraron que el Concejo de Bogotá no está recibiendo información de primera mano frente a la crisis; no se está teniendo en cuenta que los concejales tienen un gran poder para comunicar a las comunidades que los eligieron.

Por su parte, el concejal Marco Acosta hizo hincapié en la capacidad presupuestal que tiene el Distrito para solventar la situación. Señaló que, según informes de la Secretaría de Hacienda, hoy el Distrito tiene en sus cuentas bancarias cerca de 9 billones de pesos que dejaron de ejecutarse en vigencias anteriores. Este dinero podría destinarse para atender la emergencia.

En la misma vía, el concejal Álvaro Argote afirmó que en caja hay muchos recursos disponibles para enfrentar la coyuntura. Recordó que hay recursos libres, por obras sin contratar, que podrían destinarse al fortalecimiento de la salud y las ayudas sociales.

A su vez, el concejal Juan Baena denunció que una persona que hoy llama al 123 para reportar un posible caso de COVID-19, recibe visita del personal de emergencia hasta 8 días después del contacto telefónico; adicionalmente, se le suman otros 8 días para recibir el resultado de la prueba.

Las concejales Lucía Bastidas y María Clara Name hicieron un llamado para que no se descuide la salud mental en esta crisis; es vital atender las necesidades psicológicas y emocionales de la población en confinamiento. Advirtieron sobre el aumento de casos de violencia intrafamiliar.

Por otra parte, varios concejales hicieron referencia a las condiciones bajo las cuales el personal de salud atiende a los pacientes infectados con el virus. La concejal Susana Muhamad expresó que hay desabastecimiento de insumos tanto en la red pública como en la red privada de salud y denuncias por la falta de batas antifluidos y tapabocas N95. A su vez, el concejal Martín Rivera aseguró que, en promedio, 6 de cada 10 médicos en Colombia han tenido problemas con el pago de sus salarios.

Otro punto que abordaron los concejales fue la necesidad de realizar pruebas masivas de detección del coronavirus. El concejal Andrés Forero manifestó que los países que han tenido mayor éxito en mitigar la crisis (Corea del sur y Alemania) realizan de 70.000 a 150.000 pruebas por semana. Al respecto, la concejal Sara Castellanos indicó que hay que tener precaución con la importación de estas pruebas, pues en el caso de España se importaron pruebas defectuosas con resultados poco fiables.

De otro lado, la concejal Andrea Padilla expresó preocupación por los primeros casos de abandono de animales de compañía en medio de la emergencia sanitaria. Afirmó que el Instituto de Protección y Bienestar Animal debe atender el tema y propuso que se difunda información sobre la no transmisión del COVID-19 por parte de los animales.

 

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¿Cómo mejorar la calidad del aire de Bogotá?

Nueve de cada diez personas respiran aire con altos niveles de contaminación y, anualmente, unos siete millones fallecen en el mundo por la contaminación del aire en espacios abiertos y cerrados, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Bogotá, de acuerdo con datos de la Secretaría Distrital de Salud, ocurrieron 2.165 muertes en el 2017 atribuidas a la contaminación del aire capitalino.

En el caso particular de la mortalidad atribuida a material particulado PM2.5, en la ciudad, se estima que 32,3 muertes por cada 100.000 habitantes son por enfermedad isquémica cardiaca (en mayores de 25 años); 9,5 muertes por cada 100.000 debido a enfermedad pulmonar aguda baja (en mayores de 30 años); 1,7 muertes por cáncer de pulmón (en mayores de 30 años); 6 muertes por accidente cerebrovascular (en mayores de 25 años) y 1,7 muertes por Infección Respiratoria Aguda –IRA (en menores de 6 años).

En promedio, unos 40.000 casos de IRA, en menores de 5 años, son producto de la contaminación del aire, de acuerdo con cifras oficiales.

Frente a estas cifras y a las recientas alertas ambientales decretadas por el Distrito en razón de la contaminación del aire capitalino, Bogotá Cómo Vamos está liderando una serie de mesas técnicas para recopilar propuestas que contribuyan a mejorar la calidad del aire en la ciudad. En ellas tienen asiento representantes del Distrito, de la Academia, del sector empresarial, de los gremios y de organizaciones de la sociedad civil.

Evaluar el impacto de las medidas, mejorar el sistema de vigilancia, monitorear la exposición de la población a los contaminantes, trabajar de la mano con la Academia, impulsar un cambio de tecnologías en el transporte, mejorar el estado de la malla vial, integrar indicadores de monitoreo con la región y fortalecer el trabajo intersectorial en calidad del aire son algunas de las primeras propuestas -que surgieron en la mesa del pasado 13 de febrero- para avanzar en la construcción de lineamientos de política pública que permitan mejorar la calidad del aire que respiran los bogotanos.

Hoy, el 65% de los capitalinos está insatisfecho con la calidad del aire en la ciudad, según la Encuesta de Percepción Ciudadana 2019 del programa Bogotá Cómo Vamos. Al mirar los datos por zonas de la ciudad, se registra una mayor insatisfacción en las zonas Centro (Puente Aranda, Mártires, Candelaria y Santa Fe) y suroccidente; en ellas, cerca de 7 de cada 10 bogotanos están insatisfechos con la calidad del aire.

Niveles de material particulado

El material particulado contiene compuestos orgánicos e inorgánicos: en él están presentes partículas de combustible, de metales, polvo, polen, moho, cabello y arena, entre otros.

“Cuando miramos el nivel de concentración de la media anual de materia particulado PM10 y PM2.5 en Bogotá vemos que está por debajo de la norma nacional pero se encuentra muy lejos de cumplir con el estándar mundial de la OMS”, afirma Omar Oróstegui Restrepo, director del programa Bogotá Cómo Vamos.

Las condiciones de contaminación en la ciudad -agrega- permanecen durante todo el año; lo único que cambia es la condición atmosférica, particularmente en febrero y marzo, la cual contribuye al aumento de la concentración de los contaminantes en el aire, lo que ha derivado en alertas ambientales. “Las medidas que se toman suelen ser las mismas, dado que responden a una coyuntura. Es importante avanzar, de manera intersectorial, y con el apoyo de los municipios vecinos, en decisiones más robustas que contribuyan a reducir las emisiones en el mediano y largo plazo”, sostiene el director.

Hoy, el transporte aporta el 79% de las emisiones y la industria, el 21%. En material particulado PM10, los vehículos de carga aportan el 38% y el 27% lo aportan automóviles, camperos, camionetas y transporte especial (fuentes móviles). Por su parte, las calderas que utilizan carbón a gran escala y los hornos ladrilleros aportan el 74% de las emisiones de PM10 (fuentes fijas).

“En 14 de los primeros 43 días del año se incumplió la norma nacional de los niveles permitidos de PM10 y PM2.5. La situación es particularmente crítica en el suroccidente de la ciudad, donde hay mayor presencia de fuentes industriales, vías sin pavimentar y transporte de carga”, indica el ingeniero civil y ambiental Ricardo Morales, docente de la Universidad de los Andes. Allí, en el suroccidente, dice el ingeniero, en uno de cada 6 días las personas están expuestas a elevados niveles de contaminación. La zona más contaminada por PM2.5 es el suroccidente y la menos contaminada, el nororiente.

De allí la recomendación de expertos de hacer mediciones poblacionales. “Una cosa es el nivel de calidad del aire y otra la estimación de exposición humana a la contaminación ambiental. Hay que pensar en métricas como el valor de exposición, monitoreos personales… Actualmente se hacen mediciones ambientales en promedios de 24 horas y es importante trabajar promedios más cortos, de 12, 6 o 1 hora”, señala el profesor Luis Jorge Hernández, director de la maestría en salud pública de la Universidad de los Andes.

De igual forma, añade, es importante brindar al ciudadano información, en tiempo real y de forma oportuna, sobre la calidad del aire y sus posibles efectos en salud.

En los meses de febrero y marzo, indica el ingeniero Morales, las concentraciones de material particulado prácticamente se duplican; de hecho, entre el mes con menos emisiones y el mes con mayor concentración de éstas, la diferencia es de 15 microgramos por metro cúbico.

En el caso particular de los incendios forestales, que han sido señalados como una de las principales causas de la contaminación del aire de la ciudad, el profesor Morales asegura que éstos tienen un impacto considerable en el nivel de concentración de material particulado: aportan hasta 3 microgramos por metro cúbico.

Por su parte, la Secretaría Distrital de Ambiente asegura que, en la última década, el material particulado PM10 se ha reducido en un 40% en la ciudad. Reducciones de otros contaminantes: dióxido de nitrógeno, en un 18%; monóxido de carbono, en 24%; óxidos de azufre, en 78% y ozono, en un 14%.

No se ha cumplido Plan Decenal de descontaminación del aire

“El plan decenal de descontaminación del aire en Bogotá fue un ejercicio riguroso que no se ha cumplido”, afirma Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos

Para el sector industrial y el transporte de carga, este plan estipuló medidas como: uso del sistema de control de emisiones; conversión del carbón a gas natural y restricción de la circulación a vehículos de transporte de carga con 2 o más ejes (Calle 13). En el caso del transporte de carga, de los 70 mil vehículos que circulan en Bogotá, según la Secretaría Distrital de Ambiente, solo el 28% están matriculados en la ciudad y más del 96% del parque automotor de carga es de modelo anterior a 2014.

Para el transporte privado, el plan consignó el uso de sistema de control de emisiones en vehículos de transporte de carga; uso de sistema de control de emisiones en motocicletas y renovación de la flota de vehículos particulares.

Para el caso del transporte público, se definió la implementación del sistema integrado de transporte público y la instalación de filtros de partículas en buses y busetas que entrarían a ser parte del SITP.

Otras medidas complementarias que trae el plan: automatizar los reportes de información (toma de datos en operativos de control a fuentes fijas y móviles); optimización operacional de la flota de taxis; continuar con la socialización de la actualización normativa del Programa de Autorregulación Ambiental – PAA; mantener actualizado el inventario de emisiones de fuentes fijas industriales y comerciales y avanzar en la implementación de la medición de partículas y gases mediante el uso de sensores remotos.

De acuerdo con el subdirector de calidad del aire, auditiva y visual de la Secretaría de Ambiente, Oscar Ducuara, la participación de fuentes industriales que usan gas natural pasó de 70,3% (1.191 fuentes) en 2008 a 87,3% (1779 fuentes) en 2018 y entre 2016 y 2019 se impusieron 87 medidas preventivas de cierre por el incumplimiento de la conversión de carbón a gas natural.

La emisión de material Particulado PM10 atribuida al sector industrial, dice, se ha reducido en más del 55% entre 2014 y 2018, pasando de 1.077 a 482,5 toneladas.

En cuanto a los filtros de partículas en buses del SITP, según el funcionario, se derogó la obligatoriedad del uso de los mismos, ante las demandas de los concesionarios en temas financieros (altos costos) y técnico-operativos (aumento de consumo de combustible entre un 2% y un 4%).

A junio de 2020 habrán ingresado a la flota de Transmilenio 700 vehículos Diésel Euro V con filtro de partículas. La participación de tecnologías EURO V o superior, incluidos filtros, en el SITP se ha incrementado de 33,1% a 59,3% entre 2014 y 2018, puntualiza Ducuara.

Uno de los principales desafíos de la ciudad es hacerle un corte de cuentas al Plan Decenal de descontaminación del aire y ajustarlo a la nueva dinámica de la capital para lograr, de manera efectiva, mejorar el aire de la ciudad.

 

Opinión

Bogotá después del COVID-19

Frente al impacto social que está causando la pandemia en muchos rincones del planeta, es momento de unir fuerzas para pensar en aquellos cambios o ajustes que deberán hacer las ciudades para recuperarse de esta crisis y enfrentar, de mejor manera, próximas pandemias.

Esto pasa por corregir, reforzar o incluso replantear políticas urbanas, en un marco de gobernanza, donde ciudadanos, gremios, Academia, empresarios y sector público construyan, colectivamente, la ciudad pos Covid-19

Algunas de las primeras lecciones que nos deja esta emergencia sanitaria: la importancia de la tecnología en las comunicaciones, trámites cotidianos, trabajo en casa y prestación de servicios educativos, financieros y de salud; la destinación permanente de recursos para el robustecimiento del desarrollo científico local/nacional y la modernización de la atención en salud; la creación de un paquete de medidas para proteger a los más vulnerables, en cualquier situación de emergencia, dada la elevada tasa de informalidad y el nivel de desempleo; la movilidad en tiempos de cuarentena (diseño, calidad, modos alternativos) y el  acceso pleno, de toda la población, a servicios públicos e internet.

Uno de los pilares del programa Bogotá Cómo Vamos es el trabajo en alianzas en torno a la calidad de vida en la capital y la actual coyuntura amerita unir esfuerzos para sacar adelante a la ciudad. Desde ya queremos invitar a los bogotanos a que propongan soluciones novedosas para enfrentar los efectos de la pandemia una vez termine el aislamiento social.

¡Juntos podemos lograr el cambio!

Omar Oróstegui Restrepo | Director Bogotá Cómo Vamos
director@bogotacomovamos.org

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

Artículos CCV

Concejo de Bogotá pide fortalecer medidas para mejorar la…

En los últimos dos meses, la Comisión Plan del Cabildo Distrital ha realizado debates de control político sobre la contaminación ambiental en la ciudad. Ampliar la cobertura de la Red de Monitoreo de la calidad del aire, revistar y ajustar el Plan Decenal de Descontaminación y establecer estándares más restrictivos en cuanto a los niveles de contaminación ambiental permitidos, algunas de las propuestas de los concejales.

En los meses de febrero y marzo, la Administración Distrital decretó la alerta amarilla ambiental en la ciudad debido a la mala calidad del aire -particularmente en algunas zonas- lo que derivó en restricciones de movilidad para vehículos y de operación para la industria. Semanas atrás, ante la elevada contaminación del aire, se adoptó el ‘Pico y Placa ambiental’, que incluye a las motos, anteriormente exentas de este tipo de medidas.

Datos oficiales muestran que el transporte aporta el 79% de las emisiones y la industria, el 21%. En material particulado PM10, los vehículos de carga aportan el 38% y el 27% lo aportan automóviles, camperos, camionetas y transporte especial (fuentes móviles). Por su parte, las calderas que utilizan carbón a gran escala y los hornos ladrilleros aportan el 74% de las emisiones de PM10 (fuentes fijas).

Dada la coyuntura, el tema de la calidad del aire llegó al Concejo de Bogotá. En un debate de control político en la Comisión Plan, la cabildante Carolina Arbeláez afirmó que la contaminación ambiental genera más muertes que las causadas por el SIDA, la tuberculosis y la malaria juntos. En Bogotá, agregó, el 10,5%, (3.219) de las muertes son atribuibles a la contaminación del aire urbano, lo que le cuesta aproximadamente $4,2 billones, equivalentes al 2,5% del PIB de la ciudad.

De otra parte, el concejal Julián Rodríguez señaló que en el país existe cierta laxitud frente a los niveles máximos permitidos de contaminantes en el aire, si se comparan las disposiciones nacionales con los estándares permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Resolución No. 2254 de 2017. En Colombia se permiten 50 microgramos de PM 2,5 por metro cúbico en un tiempo de exposición de 24 horas, mientras la OMS habla de 25 microgramos por metro cubico durante el mismo periodo de tiempo.

Los concejales Nelson Cubides y Gloria Elsy Díaz señalaron un problema adicional en la ciudad: los altos niveles de ruido, lo que representa un riesgo para la salud mental y física. Entre 2015 y 2016, el nivel de incumplimiento normativo por contaminación sonora en Bogotá pasó del 19% al 69%.

Propuestas de los concejales

El concejal Yefer Vega propuso realizar e implementar las historias clínicas digitales con el fin de controlar aún más las enfermedades respiratorias; de igual forma, la generación de reportes diarios sobre la calidad del aire en las emisoras comunitarias. Por su parte, el concejal Rolando González sugirió ampliar la cobertura de la red de monitoreo, a nivel de UPZ, para determinar los eventos de excedencias de la norma de manera más localizada.

El concejal Juan Javier Baena propuso continuar con la renovación de la flota de TransMilenio, así como implementar la movilidad eléctrica y el uso de la bicicleta. Mientras tanto, el concejal Carlos Fernando Galán sugirió que el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) incorpore un enfoque de justicia ambiental y que se modernicen, amplíen y diversifiquen los instrumentos de la red de monitoreo del aire.

Promover la siembra de árboles, así como revisar y ajustar el Plan Decenal de Descontaminación del Aire fueron las propuestas de la concejal María Clara Name; sobre este último aspecto, el cabildante Emel Rojas comentó que dicho Plan debe ajustarse al nuevo CONPES 3943 e insistió en la importancia de establecer nuevas estaciones de monitoreo de la calidad de aire en la ciudad.

Sobre los vehículos de carga, el concejal Diego Laserna sugirió construir plataformas logísticas a la entrada de Bogotá para que allí se pueda hacer la transición de transporte pasado a uno más liviano que ingrese la ciudad y que en ambos casos los vehículos utilicen tecnologías limpias.

El concejal Celio Nieves planteó la necesidad de fortalecer la red de monitoreo de calidad del aire en Bogotá y establecer estándares más restrictivos en cuanto a los niveles de contaminación permitidos, de manera que se ajusten a las disposiciones de la OMS, a fin de dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por su parte, el concejal Álvaro Argote dijo que se debe implementar una sanción social a las industrias que contaminan: dejar de consumir sus productos.

El debate sobre la calidad del aire no ha concluido en la Comisión Plan del Concejo de Bogotá, pues faltan las intervenciones de concejales voceros, no voceros y la respuesta de la Administración Distrital, discusión que se espera continúe en los próximos días.