Bicicleta y medio ambiente


Estamos pasando por una época donde la conversación ha tenido foco en la crisis. No obstante, no se puede perder de vista los retos urbanos que afectan la calidad de vida. Hace unas semanas, coincidieron los días mundiales de la bicicleta del medio ambiente; relacionados con el futuro de una ciudad sostenible.

Se ha posicionado que los confinamientos, impactaron positivamente en la calidad del medio ambiente debido a una disminución de la actividad. Sin embargo, si analizamos un indicador trazador como es la calidad del aire, la reducción no fue significativa; los niveles de concentración promedio anual de PM10 y PM2,5 fue solo del 6%. La principal fuente de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) es el transporte, de acuerdo con el inventario de GEI actualizado en 2017, el 48% de las emisiones provienen de este medio.

Por esta razón, la apuesta por la bicicleta es relevante y pertinente. Bogotá cuenta con un entorno habilitante para impulsarla: recientemente se aprobó la Política Pública de la Bicicleta 2021-2039, en los últimos cinco años se ha aumentado la red de infraestructura ciclo inclusiva pasando de 477 km en 2016 a 584 km en 2020; y, en la última encuesta de percepción #miVozmiCiudad, el 13% de personas encuestadas declaró que usa la bicicleta como principal medio de transporte.

Este entorno debe ser acompañado por seguridad, inclusividad e incentivos para los ciudadanos, que sigan impulsando la bici como una de las apuestas que aporten a descarbonizar la movilidad en la ciudad.

Por: Felipe Bogotá, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 17 de junio de 2021

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