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Desnutrición crónica

Bogotá debe priorizar la situación nutricional en la primera infancia dentro la agenda de la administración; en concordancia con el plan de gobierno y la agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este compromiso debe tener metas para la reducción de los indicadores.

Aunque la ciudad se ha esforzado por mejorar el estado nutricional de niños y niñas, aún falta mucho por alcanzar; algunos indicadores mantienen cifras altas.

Para el año 2018, el comportamiento de los indicadores fue así: desnutrición crónica 17,6%, desnutrición global 4,77%, desnutrición aguda 1,11% y bajo peso al nacer 13,5%. Se puede observar que el más crítico es: desnutrición crónica. La desnutrición crónica en Bogotá (13%) es más alta que la del promedio del país (10,8%); según los datos de la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN). Por lo tanto, este indicador pudo ser considerado como un infaltable dentro del Plan.

Las metas en el Plan en relación con el estado nutricional son: «A 2024 llevar a cero la tasa de mortalidad por 100.000 en menores de 5 años por desnutrición aguda como causa básica» y “A 2024 disminuir a 17% la proporción de niñas y niños menores de 5 años con estado nutricional adecuado según el indicador peso para la talla”. Frente a la primera, ésta es poco exigente si se tiene en cuenta que en los últimos tres años el indicador se ha mantenido en cero. Si se quería mantener éste como meta, se hubiera incluido más como un compromiso de mantener cero muertes por desnutrición en menores de 5 años y no como una meta trazadora.

La desnutrición crónica requiere un mayor esfuerzo para su disminución, una meta sobre este indicador hubiera sido mucho más ambiciosa y capturaría el esfuerzo de la administración para mejorar la situación nutricional en la primera infancia. Estaremos atentos, a los planes, programas y proyectos y al comportamiento de los indicadores en la ciudad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org 

Columna de Opinión, Diario ADN 5 de junio de 2020

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Luces y sombras de las APP para rastrear el…

Gran debate ha causado la nueva APP de la Alcaldía Mayor para que los bogotanos se registren y permitan que se haga un rastreo de sus movimientos, bajo la premisa que gracias al uso de la tecnología se puede predecir, prevenir y evaluar mejor un brote de contagio por covid-19.

La experiencia en otras ciudades muestra que los resultados son relativos y que su uso no es ajeno a debates sobre la privacidad, las libertades civiles y la protección de datos, que mal administrados pueden abrir una caja de pandora hacia cuestiones como la vigilancia digital o la discriminación por un sesgo en el algoritmo que soporta las decisiones de gobierno.

Estas aplicaciones son una de varias innovaciones tecnológicas que han elaborado los gobiernos para responder mejor al covid-19. Desde el uso de cámaras de vigilancia e inteligencia artificial para verificar las temperaturas de las personas en el espacio público, hasta el uso de drones, y aplicaciones de autodiagnóstico que conectan con el personal médico y plataformas web con registros de lugares de mayor contagio y los viajes frecuentes de pacientes diagnosticados. Incluso varias empresas de tecnología como Google y Apple están desarrollando aplicaciones a partir del Bluetooth del celular para recopilar información sobre la proximidad de una persona con eventos o personas que han sido contagiados.

Lo cierto es que las aplicaciones telefónicas de rastreo han tomado fuerza, pues en países como Corea del Sur, India o China los resultados han permito respuestas más eficientes para modelar la propagación del virus. Sin embargo, también han traído problemas al exponer información privada que termina afectando la vida de las personas, la reputación de un restaurante o local comercial al ser señalados como foco de contagio.

El gobierno chino ha desarrollado códigos de color para clasificar a las personas según el nivel de riesgo y exposición según sus movimientos en la ciudad; hecho que ha sido criticado por generar discriminación.

A los debates asociados a la privacidad, también se suman las limitaciones técnicas para que las aplicaciones sean eficientes. Diferentes investigaciones han señalado que esto depende de que el 60 % de personas decidan descargar y compartir su información de tal manera que el algoritmo tenga suficientes datos para reducir su margen de error.

Eso sí, asumiendo que las personas no mienten, confían en el sistema y que toda la información reportada es verídica. A fin de cuentas se necesita saber dónde pudieron contraer el virus y con cuáles personas tuvieron contacto.

Además, se requiere que la vigilancia epidemiológica también permita realizar pruebas rápidas a esos contactos para ponerlos inmediatamente en cuarentena domiciliaria. De lo contrario, la ventaja tecnológica no tendría el efecto deseado.

Para los gobiernos significa un reto en términos de regulación y recursos para financiar estas iniciativas. Además desde la sociedad civil resulta fundamental el control social a estas herramientas tecnológicas, como las auditorías a los algoritmos, los software y los esquemas de protección de datos. Pues aunque las tecnologías ayudan a enfrentar esta pandemia también tienen impactos sociales no deseados y más cuando hay un amplio interés tanto público como privado por desarrollar modelos de negocio basados en inteligencia artificial, big data y mapeo de datos.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org 

Columna de Opinión, publicada en El Tiempo 2 de junio de 2020. 

 

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¿Qué Bogotá queremos para los siguientes 4 años?

Durante los meses de marzo y abril Bogotá Cómo Vamos, organizaciones y expertos aliados realizamos mesas de trabajo para revisar, discutir y elaborar observaciones y recomendaciones a la propuesta de Plan de Desarrollo Distrital (PDD). Dichas recomendaciones, están recopiladas en el documento técnico que compartimos, en días pasados, con la Administración Distrital y el Concejo de Bogotá   “Observaciones al proyecto de Acuerdo, Plan Distrital de Desarrollo 2020-2024”

A propósito del debate del Plan de Desarrollo, y a luz de las propuestas al Plan, contenidas en el documento mencionado, el viernes 29 de mayo, realizamos un LIVE con varios de nuestros expertos. Un diálogo abierto en el que se habló sobre el Plan de Desarrollo y las apuestas de la ciudad en seis temas: educación, salud, seguridad y convivencia, movilidad, hábitat y ambiente.

Aquí, queremos contarles varios de los temas que se abordaron en la discusión.


Aspectos a destacar

  • Cierre de brechas en cobertura y calidad, el fortalecimiento de competencias y la formación docente.
  • Un modelo de atención primaria para la ciudad, basada en la promoción de la salud y en prevención de la enfermedad y el fortalecimiento de la red pública de servicios de salud.
  • La seguridad ciudadana bajo otro tipo de dinámicas, como jóvenes en condición de riesgo; y la infraestructura que se ofrece para fortalecer el acceso a los mecanismos de justicia.
  • La apuesta ambiental está integrada explícitamente en toda la estructura general y a la parte estratégica, pasando por la visión y demás aspectos.
  • Énfasis en la movilidad sostenible, segura y con equidad; con perspectiva regional. Los propósitos están orientados hacia una movilidad centrada en el usuario. Tiene una meta ambiciosa y consistente: la reducción de muertes en tráfico de 20%.
  • El Plan Terrazas, siendo una estrategia que viene de años atrás, que busca aumentar la oferta de vivienda en barrios informales a través de préstamos y asistencia técnica a las familias para que construyan un segundo piso.

Aspectos que se deben fortalecer

“Si las metas no son exigentes, las intervenciones no van a ser exigentes”

Nuestros expertos coincidieron en: varias de las metas propuestas son genéricas, modestas, poco ambiciosas e incluso, varias no se tuvieron en cuenta.  Las metas pueden ser más contundentes en temas de resultado.

  • Metas poco precisas o modestas, por ejemplo: mejoramiento de vivienda, mortalidad materna, mortalidad infantil, contaminación del aire.
  • No hay metas, por ejemplo en: actividad física, sedentarismo, consumo de alcohol, satisfacción con el transporte.
  • Temas débiles o que quedaron por fuera como: deserción escolar (y rezago en el aprendizaje, sobre todo en esta coyuntura), convivencia escolar, fortalecimiento del vínculo de la familia con la escuela.
  • No todos los temas se pueden profundizar o desarrollar en el Plan, se espera que los planes sectoriales identifiquen precisen en los temas pendientes.
  • Se requiere un sistema de caracterización de información en términos de seguridad y convivencia. Bogotá debería tener un centro de pensamiento, de estudios o una institución encargada del tema de gestión del conocimiento.
  • Falta una mirada multiescalar al interior del plan; no se puede limitar a solo una territorialidad diversa. Lo mismo pasa en el tema ambiental, a no tener una apuesta clara para el tema de justicia ambiental (un tema fundamental en la ciudad, en la calidad de vida y que no es abordado de manera directa).
  • Si bien se hace un esfuerzo por visibilizar el tema ambiental, éste al final se desdibuja.

De igual manera, se preguntó a los expertos, sobre el presupuesto asignado al sector. Si bien para salud se considera suficiente, movilidad y educación coinciden en que, aunque las partidas son considerables e importantes, nunca se consideran suficientes. Para seguridad, tampoco, pero se espera que con la transformación del fondo de seguridad se oxigenen los recursos para el sector. Hábitat, al ser un tema poco visible, eso se refleja en el presupuesto y, en ambiente, es importante ver, más adelante, cómo se realiza la inversión.

En la última parte, los expertos se refirieron al Plan y la pospandemia. Aunque se reconoce que la iniciativa hace un esfuerzo por responder a la coyuntura, varios coincidieron en que le hace falta. La emergencia dejó a la vista, por ejemplo, la inequidad social en salud. Consideran, de igual manera, que puede quedarse corto en temas como emergencia social y pobreza.


Ingresa y conoce qué opinaron nuestros expertos sobre este tema y qué más se discutió. Revive nuestro LIVE sobre las #PropuestasAlPlan y las apuestas de ciudad. https://bit.ly/2XbM7U8

Las observaciones al proyecto de Acuerdo de Plan de Desarrollo, buscan entregar un insumo para aportar a los asuntos públicos y mejorar la toma de decisiones.

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A Salvar TransMilenio

Es cierto que TM ha tenido problemas en los últimos años y que la satisfacción con el servicio es baja, a pesar de los esfuerzos por modernizar la flota y ampliar su cobertura.

Hoy en medio de la coyuntura actual del covid-19, el transporte público masivo está pasando por serios problemas financieros. Al considerarse foco de contagio, la gente ha dejado de usarlo, y en otros casos los gobiernos limitan la cantidad de pasajeros que lo usan. Hecho que afecta sus ingresos, sus modelos financieros dependen de la cantidad de pasajeros, la tarifa y los subsidios.

Uno de cada tres bogotanos se mueve en TM, no solo por la rapidez a pesar de la incomodidad, sino porque es el único medio disponible en muchos lugares. El desarrollo urbano de la ciudad se dio alrededor de los corredores de TM y en varios barrios, no hay otra alternativa, como sucede en la Autonorte y Av. Caracas.

Limitar el uso es analizar el problema desde la perspectiva de la demanda; pero la solución está en mejorar la oferta, ampliar las posibilidades para movilizarse en la ciudad, incrementar los protocolos de bioseguridad y mejorar el diseño de los buses, estaciones y accesos que bajen el hacinamiento y las demoras.

No es estigmatizar el transporte público como un foco de contagio, pues esa narrativa es el riesgo de incentivos perversos para que la gente opte por otros medios como el carro particular o la moto.

Todos debemos apoyar el transporte público, no hacerlo afecta las empresas, medio ambiente y la productividad de la ciudad. Si el sistema fracasa perdemos todos, en particular los hogares que no tienen otras posibilidades para moverse en la ciudad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna de Opinión publicada en Diario ADN, 29 de mayo. 

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Un plan más allá de la coyuntura

En las últimas semanas, en medio de circunstancias atípicas por el covid-19, han tenido lugar las discusiones del Plan de Desarrollo, la hoja de ruta que define las principales líneas de inversión y de gasto público que tendrá la ciudad en los próximos cuatro años.

Su discusión es compleja pues está en juego un presupuesto de $109,3 billones. Monto con el que se espera financiar programas estratégicos y proyectos en el marco de la pospandemia, en particular de la política social. Pero también otros proyectos que van más allá de la coyuntura, como las apuestas de infraestructura para la movilidad y la creación de nuevas instituciones distritales. Esto sin contar que 10% de ese presupuesto será financiado por deuda.

Resulta paradójico que se hacen esfuerzos para ampliar el gasto de inversión pero no se presenta una propuesta de ahorro para la ciudad.

En este sentido, la deliberación del plan en el cabildo distrital es una tema estratégico debido a las apuestas y compromisos que se van adquirir. Si bien el plan de desarrollo es un documento técnico, también es un documento político que traza una visión de ciudad desde la perspectiva de la administración de turno.

En términos generales, el plan trae una apuesta importante de política pública al incorporar un enfoque poblacional, sectorial y territorial. Además reconoce la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo cual fija el horizonte más allá de los 4 años de gobierno.

No obstante, la estructura en sí mismo del plan tiene inconvenientes en relación a las metas e indicadores. En algunos casos no tienen el nivel de detalle deseado o se presentan como metas ambiciosas que a la larga son insuficientes, como en el caso de la calidad del aire. Incluso, hay problemas de ciudad que no tienen metas específicas en el plan, como la desnutrición crónica, que hoy afecta al 17% de los niños menores de 5 años. Esta meta confirmaría el compromiso de la administración distrital para mejorar la situación nutricional en la primera infancia a través de sus programas.

Aún falta las discusiones en la plenaria del Concejo, y aunque en la Comisión Plan se hicieron ajustes de fondo y la eliminación de 4 artículos a la propuesta original, quedan pendientes los debates asociados a la hacienda pública y la capacidad fiscal del Distrito; al fin de cuentas, todo plan requiere un respaldo financiero para sus propósitos se hagan realidad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna de Opinión en El Tiempo, 27 de mayo de 2020

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El Plan de Desarrollo

El Concejo de Bogotá lleva varios días revisando la propuesta de Plan de Desarrollo y escuchando las apuestas de los sectores. Ésta es la hoja de ruta de la Administración que marca el rumbo de la ciudad en los próximos 4 años.

Bogotá Cómo Vamos ha realizado en los últimos meses, realizamos mesas trabajo con expertos para analizar el Plan.

El resultado de este trabajo colectivo, son observaciones y recomendaciones en 6 temas: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.

La propuesta está en el documento que entregamos hace poco a la Alcaldía, al Concejo y a la ciudad.

Los aspectos que se destacan del Plan de Desarrollo son: la transversalización de los ODS tanto en la visión como en los enfoques, los atributos, los propósitos y los logros de ciudad; el reconocimiento de la dimensión ambiental y de la ruralidad; y, su rápida adaptación a las necesidades para recuperarse de los efectos dejados por la pandemia; entre otros.

En recomendaciones, por ejemplo, se menciona la necesidad de formular e implementar una política de bilingüismo; incluir acciones intersectoriales para reducir la desnutrición crónica en primera infancia;  ajustar la meta de tasa de homicidios; priorizar acciones para peatones y ciclistas como mecanismos de viaje de menor contagio y más.

Estas observaciones al proyecto de Acuerdo de Plan de Desarrollo son un insumo que se entrega desde la sociedad civil para aportar a los asuntos públicos, mejorar la toma de decisiones y ser parte de esa construcción colectiva de ciudad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos 

director@bogotacomovamos.org

Columna de opinión publicada en el Diario ADN, 22 de mayo. 

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Un contrato social

La Alcaldía de Bogotá entregó al Concejo el proyecto de Acuerdo que marcará la ruta de la ciudad en los próximos 4 años y, en este mes, se llevará a cabo su revisión y discusión.

Además de ajustarse a la coyuntura, tiene en sus prioridades a la población vulnerable: mujeres, niños, niñas, jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad y lo relacionado con sus servicios.

Se trata de una apuesta por consolidar la ciudad– región, el desarrollo sostenible, así como el cumplimiento de metas de ciudad de cara a los ODS 2030.

Ante la emergencia sanitaria, un nuevo plan de desarrollo presenta retos y desafíos para la Administración. Lo que lleva a tener en cuenta las necesidades y prioridades ciudadanas.

Los resultados de nuestra encuesta de percepción dan cuenta que: salud (45%), empleo (43%), educación (38%), seguridad ciudadana y convivencia (31%), y movilidad y transporte (30%), son los cinco primeros temas claves de la ciudad que debería prestarle más atención la Administración.

En este sentido, con el fin de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida, desde Bogotá Cómo Vamos y con expertos, revisamos la propuesta inicial de la Alcaldesa presentada al CTPD.

Bajo un trabajo colectivo, realizamos observaciones y hemos elaborado recomendaciones en movilidad, seguridad, medio ambiente, salud, educación, y hábitat; aporte que, en las próximas semanas, entregaremos al Concejo de Bogotá en una apuesta por la construcción colectiva de ciudad y de los desafíos que ahora se nos presentan.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

*Columna de opinión publicada en el Diario ADN, viernes 8 de mayo de 2020

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¿Qué pasó en el Concejo de Bogotá durante el…

En este mes se realizaron 22 sesiones, distribuidas de la siguiente manera: 10 de Plenaria, 4 de Plan, 4 de Gobierno y 4 de Hacienda.


CONTROL POLÍTICO

  1. Foro permanente: COVID-19 

Principales puntos del debate:

  • En la línea de atención 123, antes de la pandemia, se recibían 30.000 llamadas diarias, atendidas por 30 personas. Después del 20 de marzo se han llegado a tener 125.000 llamadas, atendidas por 68 personas.
  • El Concejal Celio Nieves señaló que la inseguridad está relacionada con las relaciones económicas, que están determinadas por la pobreza extrema y ésta situación va aumentar con el acuartelamiento.
  • El Imperial College London ha estimado 22 millones de contagios y 63.000 muertes en Colombia.
  • La cuarentena debe abrirse progresivamente y mantener a los grupos con más riesgo aislados.
  • De acuerdo con la OMS esta cuarentena debe durar entre 8 a 12 semanas.
  • Va a haber una contracción del PIB tanto en Bogotá como en Colombia, por lo tanto, se tienen que encontrar formas de mitigar la destrucción del tejido productivo y del empleo.
  • De los 4.1 millones de ocupados en la capital, 1.8 millones están en los sectores de la economía más golpeados por la crisis.
  • Hay una profunda inequidad en el acceso a internet y a equipos en la ciudad de Bogotá. El 30% de los hogares en Bogotá y el 87% en la zona rural no tienen computador, portátil o tablet.

Ver más:  Abril 1Abril 2Abril 3Abril 13Abril 20Abril 25Abril 30


     2. Situación de seguridad en Bogotá

Principales puntos del debate:

  • Hubo un aumento del 25% de la violencia intrafamiliar en el primer trimestre de 2020.
  • La Alcaldía viene trabajando fuertemente para garantizar no sólo la seguridad física sino también la seguridad alimentaria en la cuarentena. Las grandes superficies y los hipermercados son puntos priorizados por la Secretaría de Seguridad para evitar saqueos.
  • El aumento de los homicidios en la ciudad es dramático: en enero de 2020 hubo un aumento del 57% respecto a enero de 2019. Esto significa que la tendencia de reducción en homicidios en la ciudad se está rompiendo.
  • La concejal Marisol Gómez expresó su preocupación por el bajo presupuesto que se le destina a la seguridad en el PDD. Solo representa el 2% de la inversión total.

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     3.  Actividades y temporada taurina en la ciudad

Principales puntos del debate:

  • Durante la temporada taurina, hay un sector de la ciudad beneficiada, por ejemplo: en el año 2017 las ventas de los restaurantes aledaños aumentaron y se han generado más de 1.200 empleos directos y 15.000 empleos indirectos en Bogotá.
  • Los días 03, 10, 17 y 24 de febrero y el 02 de marzo hubo corridas de toros. En total se recibieron $983.209.938 que se recibieron por las corridas durante el 2020.
  • En la fiesta no brava participaron 43.000 ciudadanos, se crearon 12 eventos de recorridos patrimoniales, conciertos de pequeños formatos y exposiciones de arte; para que la ciudadanía entienda su arraigo con la historia, la cultura y la ciudad. Además, se hicieron 193 talleres en bibliotecas y puntos de lectura, para explica la relación del hombre con la naturaleza.
  • La Sentencia T-296 de 2013 y de conformidad con la ley 916 de 2004, son las que reglamentan el uso de la Plaza de Toros La Santamaría para las corridas de toros en la temporada tradicional.

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     4. Situación financiera de Capital Salud EPS

Principales puntos del debate:

  • De 2016 a 2019, la administración distrital giró un total de $310.000 millones para Capital Salud EPS.
  • La EPS Capital Salud, a corte de 31 de diciembre de 2019, tiene una deuda con la red pública que asciende a $145.221 millones.
  • Capital Salud EPS cuenta con un plan de contingencia y de cara a la emergencia sanitaria covid-19, bajo los lineamientos del Ministerio de Salud y el Instituto nacional, como en la normatividad vigente.
  • Capital Salud tiene 911.000 afiliados, siendo 55.000 de régimen contributivo y 855.000 de régimen subsidiado

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     5. Foro atención a víctimas

Principales puntos del debate:

  • Las víctimas en Bogotá se encuentran distribuidas así: Ciudad Bolívar (15%), Bosa (14,5%), Kennedy (13,5%), Suba (8,8%), San Cristóbal (6,7%) y Usme y Rafael Uribe Uribe entre el 5 y 6%”.
  • Es necesario fortalecer la participación de las organizaciones de víctimas en condición de discapacidad. Óscar Ramírez, líder de organización de víctimas.
  • De los 8,9 millones de víctimas en Colombia, solo el 2,5% puede llegar a obtener ayuda psicosocial.
  • En la Ruta de Atención Humanitaria se ha presentado un aumento de los casos atendidos desde octubre de 2018. Ha habido un aumento de población desplazada que ha llegado del Chocó y de otras zonas del país, así como de población ex combatiente.

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      6. Crisis climática y cambio climático

Principales puntos del debate:

  • El IDEAM proyecta un aumento de la temperatura media anual en Bogotá de 0.8°C, 1°C y 2.2°C a 2040, 2070 y 2100, respectivamente.
  • Durante los últimos 7 años, hemos perdido 49 Ha. de cobertura arbórea, en especial en Fontibón, Kennedy, Puente Aranda y Ciudad Bolívar.
  • La disponibilidad hídrica y la seguridad alimentaria son los principales riesgos por el cambio climático que tiene Bogotá.
  • Hay un alto riesgo de vulnerabilidad por el cambio climático en los asentamientos informales de la ciudad debido a que se ubican en zonas de riesgo a inundaciones o deslizamientos de tierra.
  • Según el IDEAM, la disponibilidad hídrica y la seguridad alimentaria son los principales riesgos por el cambio climático que tiene Bogotá.
  • En el proyecto del Plan de Desarrollo, la alcaldesa Claudia López le apunta a una reducción del 8% de material particulado en la ciudad.
  • En Colombia desde el año 1980 a 2010, hubo un aumento del 20% en la tasa de muertos, heridos y afectados por desastres de origen climático, esto ha estado asociado a caídas del PIB a largo plazo del 1,5%.
  • Los factores que más producen emisiones de dióxido de carbono son: el transporte terrestre (60%), comercio (16%), industria manufacturera y de construcción (14%), zonas rurales (7%) y el transporte aéreo (3%)

Ver más: Abril 14Abril 24


      7. Plazas de mercado en el Distrito

Principales puntos del debate:

  • Según el Ministerio de Trabajo, a la fecha hay 1.011 niñas, niños y adolescentes trabajando en las plazas de mercados. Es una forma de violencia hacia los niños que vulnera sus derechos.
  • A finales del año, de las 18 plazas de mercado que se encontraban en funcionamiento, 7 tenían concepto desfavorable de la Secretaría de Salud.
  • El nivel de desocupación de las plazas de mercado en Bogotá es muy alto. De los 3.862 locales que existían en las plazas de mercado de Bogotá, 987 estaban desocupados, es decir el 27%.
  • La concejal Marisol Gómez señaló que la en las plazas de mercado, en un país con una producción agraria tan fuerte, debería ser mayor. Esto puede ser por falta de inversión, cobro alto por cada puesto; y persecución por parte de las instituciones a personas que llevan mucho tiempo en sus puestos.
  • En Bogotá hay 44 plazas de mercado, de las cuales 19 solo pertenecen al Distrito.

Ver más:  Abril 15 Abril 28


     8. Foro situación de la niñez, adolescencia y juventud

Principales puntos del debate:

  • En Bogotá se estima que habitan 2.189.663 niños, niñas y adolescentes: 732.136 entre 0 y 5 años, 725.181 entre 6 y 11 años, 732.346 niños y adolescentes entre 12 y 17 años.
  • 5 de cada 1.000 niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años se encuentra en situación de trabajo infantil ampliado, reciben remuneración o realizan labores de hogar por 15 horas o más.
  • De 2011 a 2018, el ICBF reportó 1.506 casos de niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación sexual, esta cifra está subestimada.
  • Las localidades con mayor ocurrencia de violencia intrafamiliar contra menores son: Ciudad Bolívar, Bosa, Usme y Kennedy.

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     9. Facturación servicio de aseo

Principales puntos del debate:

  • Desde el 12 de febrero de 2018, el esquema de aseo distribuye las localidades en 5 prestadores de aseo, por término de 8 años y valor de 4.8 billones de pesos. La UAESP manifestó que, con la implementación de este esquema, la tarifa de aseo para los bogotanos se iba a reducir en un 10%. La tarifa ha incrementado año tras año.
  • La superservicios informó que entre los años 2017 y 2019 las quejas por facturación de aseo incrementaron en un 112%, por esta razón preocupa que para este año aumenten a causa de la pandemia.
  • Con el cambio de facturador, Promoambiental tuvo un incremento porcentual en la facturación de aseo 49,9%. Pasó de $1.959,69 a $2.929,07 de acuerdo con los precios techos establecidos en la CRA 720 de 2015.

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     10. Sistema hídrico en Bogotá

Principales puntos del debate:

  • Es necesario un marco institucional para abordar el problema regional del agua, los problemas acaecidos con el mínimo vital y el ordenamiento del territorio alrededor del agua.
  • La PTAR Salitre y la PTAR Canoas ayudarán a descontaminar el río Bogotá. La PTAR Salitre abarcará el 30% de las aguas residuales y Canoas el 70%.
  • La EAAB debe pronunciarse sobre la capacidad de carga de los embalses que surten Bogotá. Según esta empresa, la ciudad no tiene riesgo de desabastecimiento por cambio climático pero las proyecciones recientes indican lo contrario.
  • Los humedales han venido reduciéndose. Ahora sólo contamos con 727 Ha. distribuidas en 15 humedales.

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     11. Aprovechamiento económico del espacio público y publicidad

Principales puntos del debate:

  • El DADEP debería considerar ampliar la oferta de mobiliario urbano (quioscos) que pueda mejorar las condiciones de vendedores informales.
  • Los efectos de la saturación por publicidad generan dolor de cabeza, incremento de migrañas, estrés por saturación de colores y elementos, trastornos de atención, comportamiento agresivo entre otros.
  • El distrito cuenta con 2.576 caras publicitarias. Se realiza la explotación comercial de 650 caras publicitarias mediante contrato de aprovechamiento económico y sostenibilidad con la empresa Efectimedios S.A. La retribución mensual por concepto de aprovechamiento económico es de $659.685.260 mensuales.
  • Hay  restricción para la publicidad exterior visual en el transporte público. Solo se permite vallas en vehículos que utilicen combustibles que no requieran del control de emisiones contaminantes o que la flota sea inferior a 5 años.

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     12. Diagnóstico y vida útil del Relleno Doña Juana

Principales puntos del debate:

  • En 2016 llegaban 2.095.243,78 toneladas de residuos sólidos al Relleno Sanitario Doña Juana; en 2017 2.234.252,56 toneladas; en 2018 2.318.653 toneladas y en 2019 2.358.623,32 toneladas. Al día, se producen 6.768,76 toneladas de residuos.
  • Según informe de la Contraloría de Bogotá se encontraron indicios de incumplimiento de obligaciones en cuanto a: disposición final, aprovechamiento de residuos, coberturas temporales, siembra de árboles para compensación, monitoreo de olores y control de gases, y autorización, licencias y permisos ambientales.
  • En 1997, se da el derrumbe de 1.200.000 toneladas de residuos en el Relleno Sanitario Doña Juana; en 1999 se radica la demanda; en el 2007 se da la sentencia del Tribunal; en 2012 en Consejo de Estado ordena al distrito pagar una indemnización de $227,440,511,400; en 2015 se presentan 630.000 solicitudes; en 2017 sale el listado de beneficiados y en 2019 inician las notificaciones.

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     13. Entregas de ayudas en el marco de la pandemia

Principales puntos del debate:

  • Con corte al 26 de abril, por medio del programa Bogotá Solidaria en Casa se han beneficiado aproximadamente 347.423 hogares por transferencias monetarias: 171.683 por parte del ingreso solidario del gobierno nacional y 175.740 con giros realizados por el distrito.
  • El monto de las trasferencias monetarias entregadas por la Alcaldía de Bogotá asciende a 56.321 millones.
  • La base maestra de Bogotá Solidaria en Casa se alimenta de la base maestra del Sisbén del DNP, la población beneficiaria de sectores del distrito, el censo nacional 2018 y la base de datos de encuestas realizadas en terreno.
  • Según la Secretaría de Integración Social, en Bogotá no existía la estrategia de focalización territorial, y en menos de 1 mes se han construido 3 mapas de pobreza.

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     14. Estrategia superación emergencia COVID-19

Principales puntos del debate:

  • En este momento, la bicicleta logra una disminución de riesgo de contagio y reactivación económica. Es necesario ampliar la infraestructura, incluyendo proyectos que ya están contemplados como la Alameda del Medio Milenio completa (25 kilómetros).
  • Por lo menos 500.000 hogares en Bogotá no cuentan con acceso a internet. El Concejal Carlos Galán planteó un mínimo digital, que garantice el acceso gratuito a portales del gobierno digital; servicios de telemedicina y educación digital; y que en 2023 no haya hogares sin acceso a internet. Así como una última milla de fibra óptica; con alianza de ETB con otros operadores y con Grupo de Energía de Bogotá.
  • En Bogotá en febrero de 2020 había 500.000 desempleados, y aún se desconoce el impacto que tendrá la cuarentena. Según Fedesarrollo hay 936.000 trabajos en riesgo a raíz de la cuarentena.
  • La pobreza de Bogotá podría llegar a los niveles de hace 10 años, según estadísticas usadas por la CEPAL, en la pandemia, la pobreza monetaria pasaría del 12,4% al 15,88%.

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El hambre, la otra pandemia

«Esta coyuntura es una oportunidad que nos obliga a innovar, adaptarnos y reaprender.  Será una gran prueba de altruismo social y resiliencia colectiva para nosotros y para los gobiernos. Nadie se puede quedar atrás»

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Las imágenes son dramáticas: trapos rojos en las ventanas de las casas, manifestaciones en vía pública, y largas filas de personas esperando para acceder a las ayudas alimenticias. A esto le sumamos los hogares de clase media que pueden estar experimentando procesos de empobrecimiento a causa de una disminución de sus ingresos, lo que los pone en una situación de vulnerabilidad pero, dadas sus condiciones de vivienda, es difícil que puedan clasificar para acceder a los programas sociales que tienen los más pobres.

Si bien la cuarentena reduce el riesgo de contagio, está provocando dificultades económicas en los hogares, en particular en los grupos más vulnerables que viven del día de día y hacen parte de la informalidad laboral. Pero también afecta a varios sectores formales de la economía que requieren ingresos para garantizar sus obligaciones financieras. Basta mencionar que el 28% del empleo en Bogotá lo genera el comercio, hoteles y restaurantes y un 23% los servicios sociales, comunales y personales.

Hace pocos días, un estudio de las Naciones Unidas estimó que el efecto de la pandemia  aumentaría el número de pobres hasta 500 millones de personas, cerca del 8% de la población mundial. Aunque es prematuro proyectar cálculos para Bogotá, las cifras antes de la coyuntura muestran que el 12,4% de los bogotanos es pobre, en otras palabras,  1.014.450 de personas sobreviven con menos de $ 283.828 al mes.

Estas cifras de pobreza en la capital pudieron haber empeorado en las últimas semanas para aquellos que no cuentan con los medios suficientes para afrontar la cuarentena y que viven del día a día. De estos se resaltan las mujeres cabeza de hogar, discapacitados, mujeres gestantes y lactantes, e incluso los niños menores de 5 años. Cálculos de Bogotá Cómo Vamos –BCV-, estiman que más de la cuarta parte de los hogares de la ciudad con niños en primera infancia se encuentra en condición de pobreza monetaria (28,2%).

Preocupa, particularmente, el aumento de la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y del bajo peso al nacer, indicadores cuya prevalencia vienen creciendo en los últimos años en la ciudad. Entre 2016 y 2018 hubo un incremento en el número de casos de desnutrición crónica en niños y niñas menores de 5 años: se pasó de 22.740 casos a 29.965.

Y es que la pobreza también está asociada al hambre. El año pasado la FAO estimó que 113 millones de personas enfrentaban crisis alimentarias y que más de 800 millones enfrentaban desnutrición crónica. En Latinoamérica, posiblemente la expansión del Covid-19 y sus medidas para reducir el riesgo, estén provocando hambre en los más pobres, quienes a su vez, ven comprometida su salud al no tener una adecuada nutrición, lo que a su vez los hace más susceptibles al virus.

De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana de BCV, para el 2019, el 14% de las personas afirmó que durante el último mes, consumió menos de tres comidas diarias porque no había suficientes alimentos. De éstos, la mitad indica que sucedió 1 o 2 veces y el 34%, entre 3 y 10 veces. Las mujeres se ven más afectadas: el 16% dice haber consumido menos de tres comidas diarias frente al 12% de los hombres.

Es muy probable que la desaceleración económica agrave la inseguridad alimentaria, que junto a fenómenos como la inflación y el incremento del dólar, termine afectado el precio de los alimentos y la capacidad de compra de los hogares. Esto puede cambiar los patrones de alimentación e incrementar los índices de desnutrición en los más pobres e incluso la clase media.

Para el caso de Bogotá, por ejemplo, las cifras muestran que en el 69% de los hogares, al menos una de las personas económicamente activas que están ocupadas, no cotizan a fondo pensiones; que en el 18% de los hogares, existe al menos un miembro del hogar mayor de cinco años sin aseguramiento a seguridad social en salud; y que en el 20% de los hogares, existen 3 o más personas a cargo por cada miembro ocupado.

De allí que el papel del Estado y los gobiernos locales resulte transcendental, sobretodo en Colombia, donde los sistemas de bienestar y aseguramiento social nos son tan robustos como en el caso de las ciudades europeas.

Las recetas tradicionales de subsidios y contribuciones se deben complementar con un control en los precios de los alimentos, subvenciones en efectivo, y estrategias para proteger el tejido social de las comunidades más vulnerables. Incluso, valdría la pena pensar en modelos disruptivos de política social para reducir la vulnerabilidad alimentaria de los más pobres, como por ejemplo, convertir los parques en huertas urbanas de mayor escala donde se le garantice la distribución de semillas y fertilizantes a las comunidades. El modelo de las ciudades inglesas, australianas y americanas nos muestra de que hoy es posible.

No basta con fortalecer mecanismos de protección social para proteger a los más vulnerables, hay que cuidar también los medios de vida y los recursos de subsistencia de los hogares. Eso significa comprender mejor los factores que afectan la pobreza en las familias y que tienen relación directa con su composición, tamaño y estructura, que en muchos casos, determinan su capacidad para afrontar los eventos adversos, como la pérdida de ingresos, el desempleo o el covid-19. Los hogares con mayor número de dependientes (niños y ancianos) podrían estar en desventaja en la actual coyuntura, porque entre más dependientes, mayor son los costos y las necesidades que deben cubrir con sus bajos ingresos.

Esta coyuntura es una oportunidad que nos obliga a innovar, adaptarnos y reaprender.  Será una gran prueba de altruismo social y resiliencia colectiva para nosotros y para los gobiernos. Nadie se puede quedar atrás.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

*Columna de Opinión publicada en el diario El Tiempo