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12 preguntas clave sobre el simulacro de cuarentena que…

La Alcaldía Mayor de Bogotá publicó el decreto 090 que establece una serie de medidas, de cumplimiento obligatorio, para realizar un simulacro de aislamiento en Bogotá desde este viernes 20 de marzo hasta el lunes 23. La norma incluye aportes de los ciudadanos.

En esencia, se limita, totalmente, la libre circulación de vehículos y de personas en la capital y en Cundinamarca, en aras de preparar a la capital para una posible cuarentena, en caso de que se dificulte, más adelante, contener la expansión del coronavirus Covid-19 en la ciudad.

“Estos no son días de vacaciones, no se puede salir a pasear. Hay que quedarse en casa”, recalcó la Alcaldesa Mayor de Bogotá, Claudia López. “Si hay que restringir, adicionalmente, la salida de vehículos de la ciudad, lo haremos”, agregó la mandataria.

A continuación se detallan las disposiciones del decreto y se aclaran algunas de las inquietudes más frecuentes de los bogotanos frente a las medidas de la Administración Distrital.

1. ¿Cuánto dura la restricción?

La restricción opera desde el viernes 20 de marzo a las 00:00 horas hasta el martes 24 de marzo a las 00:00 horas.

2. ¿Qué actividades NO se restringen? 

  • El abastecimiento y adquisición de alimentos, productos farmacéuticos, de salud y de primera necesidad. Para ello, sólo podrá desplazarse una persona por núcleo familiar.
  • La prestación de servicios administrativos, operativos o profesionales de los servicios públicos y privados de salud (red de hospitales públicos, centros de salud, IPS y EPS).
  • El cuidado institucional o domiciliario de adultos mayores, personas menores de 18 años, dependientes, enfermos, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables, y de animales.
  • El orden público, la seguridad general y la atención sanitaria.
  • Los asuntos de fuerza mayor o de extrema necesidad que requieran atenderse, circunstancias que deberán ser acreditadas en caso de que la autoridad así lo requiera.

Para tener en cuenta: Sólo podrá circular una persona, por núcleo familiar, para adquirir los productos estrictamente necesarios.

3. ¿Qué personas y vehículos SÍ podrán circular durante la restricción?

Aquellos que brindan atención médica y atención domiciliaria de pacientes (deben contar con identificación de la IPS o entidad a la que pertenecen); quienes laboran en emergencias médicas; quienes prestan el servicio de abastecimiento y distribución de combustible; quienes distribuyen medicamentos a domicilio; quienes atienden farmacias y trabajan en emergencias veterinarias, así como aquellos que realizan abastecimiento, producción, distribución, cargue y descargue de elementos de primera necesidad, productos de aseo, alimentos preparados, suministiros médicos y agua potable.

También podrán circular los domiciliarios que trabajan con plataformas tecnológicas dedicadas a entregar alimentos preparados, productos farmacéuticos y artículos de primera necesidad; los que operan, mantienen y atienden emergencias de servicios públicos domiciliarios; los que prestan servicios bancarios, financieros, funerarios y hoteleros. Las personas que laboran en empresas de vigilancia privada y transporte de valores también podrán movilizarse durante estos cuatro días.

De igual modo, la restricción NO cobija a quienes transportan animales vivos, productos perecederos ni a quienes mueven carga desde y hacia el Aeropuerto Internacional El Dorado.

¿Quiénes más pueden moverse por la ciudad, sin restricción? Los miembros de la Fuerza Pública y de organismos de seguridad, de socorro, de emergencias y de atención humanitaria; el personal indispensable para el funcionamiento de canales de televisión, estaciones de radio, prensa escrita y digital; personal que trabaja en plantas de producción de alimentos y productos farmacéuticos; quienes laboran en Transmilenio y SITP y el personal operativo y administrativo aeroportuario.

Una persona por núcleo familiar podia sacar cuando sea necesario, en su entorno más inmediato, a sus mascotas o animales de compañía por un lapso no superior a 20 minutos

Para tener en cuenta: Todas las personas que presten servicios médicos podrán movilizarse con normalidad por la ciudad siempre y cuando tengan una identificación que certifique su ocupación.

4. ¿Qué pasa con las personas que tienen viajes programados durante este fin de semana y requieren movilizarse desde y hacia el aeropuerto?

Los viajeros que tengan vuelos durante el periodo de simulacro deben acreditar el documento respectivo para poder circular por la ciudad, es decir, tiquetes y pasabordos físicos o electrónicos.

5. ¿Pueden circular los taxis?

Se autoriza la circulación del servicio público individual de taxis, siempre y cuando se solicite telefónicamente a través de plataformas, para realizar alguna de las 5 actividades que están exentas en este simulacro de cuarentena obligatorio.

6. ¿Operarán las terminales de transporte?

El Terminal de Transporte y sus terminales satélites NO prestarán el servicio de despacho de buses ni venta de tiquetes durante estos 4 días. El servicio del Terminal de Transporte y sus terminales satélites se limitará al desembarco de pasajeros que lleguen a Bogotá.

7. ¿También se restringe el consumo de licor?

Sí. Se prohíbe el consumo de bebidas embriagantes en espacios abiertos y en establecimientos de comercio a partir de las 18:00 horas de este jueves 19 de marzo hasta el lunes 23 de marzo de 2020 a las 23:59. 

El decreto limita el expendio de bebidas embriagantes a un producto por persona para lo cual los establecimientos de comercio deberán llevar un registro de las ventas efectuadas.

8. ¿Se puede utilizar el vehículo particular? 

No. Sólo podrá usarse para adquirir alimentos, productos farmacéuticos, de salud y de primera necesidad (solamente podrá salir una persona por núcleo familiar); para ir a cuidar personas enfermas, en situación de discapacidad, menores de 18 años, adultos mayores, personas especialmente vulnerables o animales. Y en caso de fuerza mayor o extrema necesidad.

9. ¿Los centros comerciales estarán abiertos?

Sólo para venta de comida y medicamentos.

10. ¿Cómo operará TransMilenio? 

Transmilenio y el SITP operarán de manera reducida. El viernes circularán las rutas y horarios que corresponden a los sábados. Los otros días, la flota operará con las rutas y frecuencias equivalentes a un día domingo.

11. ¿A qué sanciones se exponen quienes violen las medidas? 

Quien incumpla la restricción total de la movilidad, y no está incluido dentro de las exenciones mencionadas en el Decreto, se expone a sanciones que van desde amonestación y multas económicas hasta cárcel.

12. ¿Hay permiso para sacar mascotas al parque? 

Sí, pero solo por un periodo de máximo 20 minutos.

* Con información de la Alcaldía Mayor de Bogotá y del Decreto 090 de 2020.

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Corresponsabilidad y prudencia ante el coronavirus

Omar Oróstegui Restrepo

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Un aspecto vital para ayudar a contener la transmisión del coronavirus (COVID-19) es el comportamiento de los ciudadanos. Su prudencia, hábitos de higiene y acciones informadas, de conformidad con las orientaciones impartidas por las autoridades de salud, juegan un rol importante para limitar la propagación de este agente infeccioso en la ciudad.

No está de más recalcar la importancia de algunas medidas sencillas, sobre las cuales se ha hecho énfasis: aumentar la frecuencia del lavado de manos con agua y jabón, evitar el contacto con personas que tengan gripa o infección respiratoria aguda, usar tapabocas si se está enfermo, mantener limpias las superficies, no saludar de mano y cubrirse con el pliegue del codo o un pañuelo al estornudar o toser.

Frenar la transmisión del COVID-19 reduce el riesgo de que el sistema hospitalario de la ciudad colapse. Si alguien presenta síntomas de gripa, es recomendable que permanezca en casa y no tenga contacto físico con otras personas, particularmente aquellas de la tercera edad, niños o enfermos crónicos. El aislamiento preventivo es una medida que favorece la contención del virus.

Vale la pena recordar que los canales apropiados de consulta sobre la prevención, síntomas, riesgos y atención oportuna de la enfermedad son las páginas web de entidades como el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Bogotá. La circulación de mensajes por whatsapp no pueden ser adoptados como una fuente válida de información. Hay que ser cuidadosos con todo lo que se lee y comparte a través de las redes sociales.

Todos los bogotanos somos corresponsables en la contención del nuevo coronavirus. No se trata de entrar en pánico, pero sí de ser prudentes y acatar las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

 

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Hipertensión, la causa más común de consulta médica en…

Omar Oróstegui Restrepo

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

La hipertensión arterial es la causa más frecuente de atención médica en la red adscrita de hospitales públicos de Bogotá, específicamente por consulta externa. Causa curiosidad que la caries dental también ocupa un lugar relevante como motivo de consulta: es la segunda enfermedad que genera mayor registro de citas médicas en el servicio público de salud.

En el último lustro, ambas enfermedades, sumadas a la rinofaringitis aguda, la infección de vías urinarias y el hipotiroidismo, generaron 758.310 atenciones. En el último año, la hipertensión, en particular, fue el motivo de  71.389 citas médicas en consulta externa; la caries dental, 63.231 y la rinofaringitis aguda (resfriado común), 26.889 atenciones.

Al observar el comportamiento de estas patologías, en los últimos 5 años, también se encuentra que los resfriados comunes son la tercera causa de morbilidad que motiva la consulta médica en la red de salud pública.

Estas cifras nos plantean retos enormes en materia de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, particularmente para el caso de la hipertensión y la caries.  En cuanto a la tensión arterial alta, la Organización Mundial de la Salud –OMS- señala que una dieta saludable, actividad física regular y consumo limitado de alcohol ayudan a reducir el riesgo de padecerla. Respecto a la caries, una buena higiene bucal, el uso de flúor y una alimentación balanceada y nutritiva, donde se limite la ingesta de azúcares, ayudan a prevenir esta enfermedad.

Es importante reforzar las campañas y jornadas de promoción de la salud para reducir los indicadores de morbilidad y mejorar la calidad de vida de los capitalinos.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

 

 

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Logística y carga, una deuda pendiente

Omar Oróstegui Restrepo

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

@OmarOrostegui

 

Durante mucho tiempo nos hemos concentrado en mejorar la movilidad de pasajeros en la ciudad, pero no en la distribución de mercancías y materiales. Y si bien la reciente crisis ambiental del aire trajo a la agenda nuevamente las restricciones al transporte de carga, para mitigar el problema de contaminación -particularmente en el sur occidente de la ciudad- nos obliga también a prestarle atención a este transporte, y cómo mejorar su movilidad, en términos del tipo de mercancía que traslada, sus prácticas, rutas y horarios, infraestructura disponible y seguridad, entre otros.

Recientes estudios señalan que, en promedio, al día se realizan 158 mil viajes de carga, de los cuales 74 mil se hacen en vehículos livianos y 83 mil en camiones de 2 ejes en adelante. Los viajes se concentran en los corredores industriales del sur occidente y el borde oriental, donde opera una importante actividad comercial y empresarial. Prácticamente, el 62% de los viajes tiene como origen y destino el interior de la ciudad.

Se calcula que 80.444 vehículos de carga ingresan o salen cada día a través de los 9 accesos viales que tiene la capital. Ocho de cada 10 ingresan solo por 4 corredores: Calle 13 (24%), Calle 80 (22%), Autopista Sur (20%) y Autopista Norte (17%).

Las restricciones en los últimos años para vehículos de varios ejes así como los cambios en las ventas de los establecimientos comerciales de menor tamaño, pero con alta rotación de mercancía, han tenido un efecto en la carga, pues hoy vemos más viajes en vehículos livianos con menor capacidad de carga. Se estima que lo que puede movilizar una tractomula lo hacen hoy 6 vehículos pequeños.

Es un tema de eficiencia. Estudios muestran que un vehículo de carga va vacío en el 40% de los viajes, mientras que en un 21% de los viajes viaja a full capacidad.

Esto también se explica por el tipo de carga: 13% de los viajes lleva productos manufacturados alimenticios; 11%, insumos de construcción (cemento, tierra, ladrillos) y 9%lleva productos agrícolas, entre otros.

¿Qué inconvenientes se tienen?

El transporte de carga enfrenta dificultades en relación con la infraestructura disponible, el estado de la malla vial, la interconexión entre las plataformas logísticas y los centros de almacenamiento y los lugares para el cargue y descargue de mercancías, dado que no existen suficientes zonas habilitadas en la ciudad para realizarlo apropiadamente; ello, en muchas ocasiones, afecta el tráfico, pues los camiones parquean en lugares con alto flujo vehicular. Basta con mirar que la mayoría de infracciones impuestas a vehículos de carga son por realizar cargue y descargue en sitios y horas prohibidas, estacionar en sitios no permitidos o bloquear una calzada o intersección.

En el sector privado se cuenta con ejemplos exitosos de iniciativas de buenas prácticas: cargue y descargue nocturno, optimización de procesos y articulación entre operadores logísticos, alternativas que requieren el apoyo y el concurso del sector público tanto en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) como en las políticas de movilidad. Bogotá no tiene un plan maestro sobre el particular.

Se necesita fortalecer la infraestructura disponible de Bogotá y la región en los corredores que conectan las zonas francas, en el aeropuerto, en las plataformas logísticas y en los centros de almacenamiento. De igual forma, hay que pensar el tema desde un enfoque territorial y multimodal, como el uso de trenes de cercanías para el transporte de carga, dado que facilitarían la conexión entre los nodos de acopio, producción y consumo.

Incluso, valdría la pena pensar una ciudad 24 horas, pues el transporte de carga sería uno de los grandes beneficiarios, siempre y cuando se garantice la seguridad adecuada.

Frente a la reciente crisis ambiental, y tal como ha sucedido en los últimos años, la atención se centra en las fuentes que originan la contaminación del aire. Los estudios disponibles nos muestran que el 21% de las emisiones son originadas por la industria y el 79% restante, por el transporte, donde los vehículos de carga aportan un 38%.

Los impactos negativos en términos ambientales se explican, en parte, por un parque automotor viejo, deficientes niveles de mantenimiento, mala infraestructura de las vías y baja calidad del combustible que utiliza el transporte de carga.

En general, el 55% de este parque automotor utiliza ACPM-Diésel y un 35%, gasolina. Si lo miramos con más detalle, preocupa que el 86% de los camiones se mueva con ACPM-Diésel, cuya combustión contamina más.

De otro lado, un tema preocupante, y que también requiere atención, es el incremento en los accidentes viales en donde se vio comprometido un vehículo de carga. Los lesionados aumentaron, en 2 años, un 39%: pasamos de 505 víctimas en 2017 a 702 en 2018, principalmente los biciusuarios (+76%) y motociclistas (+42), quienes son los actores viales más afectados.

¿Qué debe mejorar?

En el plan decenal de descontaminación del aire que, vale la pena acotar, requiere una evaluación juiciosa sobre su puesta en marcha y efectivo cumplimiento –dado que este año culmina- se establecían varias medidas para contrarrestar la contaminación del aire, entre ellas, el uso de filtros o catalizadores y la chatarrización de vehículos.

En el primer caso, se argumentó que los vehículos antiguos no soportaban estos nuevos elementos y en aquellos donde sí era viable su uso, sus dueños manifestaron no poder financiar económicamente dicha inversión. Situación similar se presentó con la segunda opción, pues no se ha avanzado y hoy se habla, en cambio, de la repotenciación de motores como una nueva alternativa, proceso que se proyectó para los próximos 10 años. Esto podría afectar aún más las condiciones ambientales en el corto y mediano plazo.

Mejorar la logística y carga en la ciudad es un tema estratégico pues tiene efectos económicos, sociales y ambientales para los bogotanos. La mirada debe ir más allá de las fronteras físicas e involucrar a los actores de la región con propuestas concretas no solo en la cadena de suministro sino en términos de infraestructura física y flujos logísticos.

Por supuesto, en el POT hay que planear el uso del suelo y la localización de actividades asociadas al sector en función de la optimización del cargue y descargue en zonas adecuadas, así como apoyar las iniciativas de buenas prácticas como los horarios 24 horas para abastecimiento y despacho.

No pueden quedar atrás temas sensibles y urgentes como mejorar la calidad del combustible, intervenir la malla vial, optimizar el parque automotor y acelerar la chatarrización. El reciente paro camionero sirvió de excusa para poner sobre la mesa estos temas que requieren el concurso de actores clave como la Nación, el Distrito, la Gobernación de Cundinamarca, los transportadores, el empresariado y los productores y distribuidores de combustible.

La calidad del aire urbano debe ser una prioridad en el corto plazo si queremos llegar a ser una ciudad sostenible para las futuras generaciones.

* Columna de opinión publicada en el diario EL TIEMPO

 

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Aporte voluntario en impuesto predial para mejorar seguridad ciudadana

Omar Oróstegui Restrepo

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Esta semana, la Alcaldesa Mayor de Bogotá, Claudia López, invitó a los bogotanos a realizar el pago voluntario del 10% del impuesto predial, recursos que la Administración destinará a mejorar la seguridad de la ciudad, particularmente para crear un comando de 1.000 policías que vigile el corredor del sistema TransMilenio y del SITP.

A propósito de este gravamen, en 2018, según datos de la Secretaría Distrital de Hacienda, unos 2’523.990 contribuyentes estaban obligados a pagar el impuesto predial en Bogotá. El 65% eran predios residenciales y el 35% restante, no residenciales. Sin embargo, solo el 0,4% de los predios (es decir, 8.944) hizo este aporte voluntario adicional.

Otro dato que llama la atención es que el 1,6% de los contribuyentes pagó el impuesto predial por plazos (39.302 predios) mientras que el 88% lo hizo en las fechas oportunas.

Hoy, el impuesto de industria, comercio y avisos y el impuesto predial unificado representan más del 75% del recaudo tributario de Bogotá.

El anuncio de invertir este aporte voluntario de los contribuyentes en la seguridad ciudadana, particularmente en la reducción del hurto en el sistema de transporte público es, sin duda, una apuesta interesante, acción que deberá complementarse con otras estrategias como ampliar las estaciones, mejorar la frecuencia de las rutas para reducir aglomeración –que favorece el cosquilleo-, reforzar las medidas para controlar y reducir el ingreso irregular por puertas y torniquetes y un mayor control a las ventas ambulantes dentro del sistema.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

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Logística y carga, un tema pendiente en Bogotá

Omar Oróstegui Restrepo

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Se estima que el transporte de carga urbano e interurbano es responsable del 40% de las emisiones de CO2.  A pesar de su evidente impacto en la calidad del aire y, sin duda, en el tráfico de la ciudad, el tema de carga y logística se ha subestimado en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y en las políticas de movilidad. Ejemplo de ello es la ausencia de un plan maestro sobre el particular.

Más allá de la adopción de medidas restrictivas de circulación para camiones de carga con más de 20 años de uso, y la importancia de modernizar la flota y hacer obligatorio el uso de filtros, hay que pensar el transporte de carga en términos de corredores viales, horarios, zonas de parqueo, nuevos modos de transporte y centros especiales de logística y acopio.

Con el arribo de nuevas cadenas de supermercados, que tienen alta rotación de mercancía, es vital establecer bahías especiales de cargue y descargue de productos y en horas específicas. Adicionalmente, pueden contemplarse nuevos modos para movilizar la carga a nivel intraurbano: vehículos ligeros que la despachen desde grandes centros de acopio ubicados en la periferia de la ciudad y hacer uso del Regiotram  del Norte y Regiotram del occidente como medios alternativos para cierto tipo de carga.

En el caso específico del tránsito de carga interurbano, que atraviesa la ciudad para llegar a otros destinos del país, una solución es facilitarle circular por vías perimetrales como la ALO Sur y la ALO Norte. Un dato para tener en cuenta: Las calles 13 y 80, en particular, soportan casi la mitad del tránsito de mercancía, al ser corredores clave de acceso a la ciudad.

Tenemos una oportunidad de oro para mejorar la logística y la carga en la definición del nuevo POT, en el propósito de mejorar la calidad del aire y la movilidad de la capital. Desde el gremio empresarial se han propuesto diferentes alternativas que requieren el apoyo y el concurso del sector público.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

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Bienestar ambiental

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Cada vez existe mayor consciencia de la necesidad de empujar a las grandes ciudades hacia la sostenibilidad ambiental y la protección de la salud de sus habitantes, a fin de armonizar el desarrollo urbano con el bienestar ciudadano.

Bogotá está dando pasos en ese sentido. Dos muy buenos ejemplos son la sanción del Acuerdo 732 de 2018 que promueve la movilidad eléctrica y las tecnologías cero emisiones en la ciudad y la reciente aprobación en el Concejo, en primer debate, de un proyecto que ordena que en los pliegos de condiciones o términos de referencia de la contratación de obras públicas, por parte de las entidades del Distrito, se prohíba el uso de la fibra del asbesto en las materias primas.

La exposición a este material, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “causa cáncer de pulmón, laringe y ovario, mesotelioma (cáncer de pleura o peritoneo) y asbestosis (fibrosis pulmonar)”, hechos que no se pueden pasar por alto.

En el país, 9 municipios se han dado la pela por prohibir su uso en los contratos de obra pública: El Colegio (Cundinamarca); Chivatá, Samacá, Tibasosa, Villa de Leyva, Moniquirá y Duitama (Boyacá) y Lorica (Córdoba).

Esta iniciativa llega ahora al Concejo de Bogotá y aunque todos coinciden en la importancia de aprobarla, por su impacto en la salud pública, han surgido reparos alrededor de la competencia legal del Cabildo para regular el tema y de la aparente restricción del proyecto al ‘libre desarrollo’ de la actividad económica en la capital.

Más allá de dichas consideraciones, este tipo de iniciativas contribuyen al propósito de consolidar ciudades amigables con el medio ambiente y sintonizadas con la promoción de una mejor calidad de vida de sus habitantes. Bienvenidas estas y otras propuestas, pues su inserción en la agenda pública abona el camino para actuar en favor de la salud de los capitalinos y la preservación de su entorno.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

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¿Qué pasa con el SITP?

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

 

Vemos, con preocupación, que viene disminuyendo el número de ciudadanos que utiliza el servicio del SITP para movilizarse por Bogotá. Según cifras oficiales, mientras en 2016 se transportaban en los buses azules un promedio de 1.719.430 personas, al día, en 2018 esa cifra descendió a 1.559.411 pasajeros diarios, lo que significa una reducción del 9%.

Al mirarlo por zonas de la ciudad, el mayor descenso de usuarios se presentó en Usme (un 36% menos de pasajeros), Kennedy (23%) y Perdomo –localidades de Bosa y Ciudad Bolívar-, que registró una reducción del 22%.

Adicionalmente, mientras en 2016 el número de entradas totales al SITP fue de 512’868.611, esta cifra se redujo a 450’169.528 en 2018, lo que significa 62’699.083 de entradas menos.

La disminución de los ingresos vía tarifa afecta, sin duda, el cubrimiento de los costos operativos del sistema. Ya hemos sido testigos de la crisis financiera que atraviesan algunas empresas operadoras del SITP: sin ir más lejos, 3 de ellas ya se han declarado en quiebra.

Algunas de las razones por las cuales los capitalinos se estarían bajando de los buses azules tienen que ver con problemas de seguridad dentro del sistema, baja calidad del servicio y los altos tiempos de espera de las rutas. Frente a ello, algunos estarían optando por usar medios de transporte alternativos como la motocicleta y la bicicleta, a fin de llegar más rápido a sus destinos.

A ello se suma que la implementación de las rutas del SITP apenas llega a un 58%, como lo advirtió recientemente la Contraloría Distrital; hoy, circulan 4.329 buses provisionales que debieron haber salido de circulación hace varios años y que hoy cubren rutas que el sistema integrado de transporte no ha sacado a licitación.

La crisis del SITP viene de tiempo atrás y tiene su origen en el mal diseño del modelo. Es importante replantear su funcionamiento, con el propósito de volverlo más eficiente, cálido y seguro; también, modernizar la flota y garantizar la cobertura en toda la ciudad, para así incentivar su uso.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

 

 

 

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Estas son las multas más frecuentes por atentar contra…

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Desde agosto del año pasado entraron a regir, formalmente, las sanciones establecidas en el Nuevo Código de Policía. Bogotá es, tal vez, la ciudad del país que más ha logrado avanzar en cumplir con todos los requerimientos que exigen el cobro y recaudo de multas, los cursos pedagógicos y el recurso humano de inspectores de policías.

Existen 224 conductas que atentan contra la convivencia y son susceptibles de ser sancionadas a través de un comparendo. Un análisis de las cifras hasta febrero de 2018 nos muestra que se han registrado 79.000 comparendos, de los cuales el 52% se concentra en los siguientes 3 comportamientos: porte de armas, consumo de alcohol o sustancias psicoactivas y el no pago del pasaje en el transporte público.

Se estima que 1 de cada 4 comparendos es por portar armas o elementos corto-punzantes o semejantes en áreas comunes o lugares abiertos al público. Por su parte, 2 de cada 5 comparendos se imponen por consumir bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas en el espacio público.

Frente al tema de los colados, cada mes la policía impone 2.000 comparendos a personas que evaden el pago de pasajes o ingresan al trasporte público por sitios prohibidos.

Tan solo 21.137 personas que recibieron comparendo optaron por hacer un curso pedagógico en algunas de las 5 casas de justicia habilitadas en la ciudad. En otras palabras: al 73% de los amonestados no le interesó recibir el curso –que entrega certificado de asistencia-, con el cual se ahorra un dinero y puede demostrar que ha cumplido con la medida correctiva.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN

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Apostémosle a la bicicleta

Omar Oróstegui Restrepo
Director Bogotá Cómo Vamos
@bogotacomovamos

Bogotá es una de las mejores ciudades latinoamericanas para andar en bicicleta. Así lo afirmó una reciente publicación de la BBC. Y le lleva gran ventaja a ciudades importantes como Rio de Janeiro, Rosario y Santiago de Chile.

También le va bien a Bogotá, comparada con otras capitales de Colombia. Dentro de la Red Ciudades Cómo Vamos es en donde más se usa este medio de transporte (4,5%), frente a lugares como Manizales (1%), Barranquilla (2%) y Medellín (1,7%). Y si revisamos la percepción, en Bogotá el 83% de los que usan la bicicleta están satisfechos; en Manizales, el 95%, y en Medellín, el 89,6%.

En Bogotá hay 467 kilómetros de ciclorrutas y quienes más usan la bicicleta como su principal medio de transporte son personas entre los 18 y 35 años (22%), y en especial los de estratos 3, 4 y 5.

No es solo pedalear

Si bien en la capital se está trabajando para incrementar el uso de la bicicleta, es necesario tomar medidas en varios aspectos. Uno de ellos es mejorar la seguridad personal, pues el principal motivo de los ciudadanos para no movilizarse en bicicleta es que se sienten inseguros, según la Encuesta de Percepción del Transporte Público de la Cámara de Comercio Bogotá (2015).

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Otras de las causas que aún no permiten que más personas pasen del carro o el transporte público a la bici es el temor a la accidentalidad. En promedio cada día se presentan cuatro siniestros viales que involucran a algún ciclista que no siempre sale ileso.

En este sentido, preocupa el aumento en un 18% de los casos en los ciclistas fallecidos. Mientras en 2015 se presentaron 60 incidentes, en 2016 fueron 71. Este incremento se ha venido registrando desde el 2012 y los vehículos de servicio público son los principales involucrados en estos hechos, seguidos por los vehículos de carga.

Hay precedentes

En Bogotá y en otras ciudades del país se debe seguir fomentando el uso de vehículos amigables con la salud y el medio ambiente, características que cumple a cabalidad la bicicleta.

Programas como “Manizales en bici” son un buen ejemplo. Este programa se inició en 2015 con 135 bicicletas públicas gratuitas. Para marzo del 2016 ya tenía inscritos mil 639 usuarios y se realizaban alrededor de 2 mil viajes al mes, según el informe de movilidad de Manizales Cómo Vamos.

Paralelamente a estas iniciativas hay que trabajar en mejorar las condiciones de los ciclistas. Esto se hace construyendo más ciclorrutas y bicicarriles, garantizando su conectividad y mejorando la seguridad.

Por el futuro

Bicicletas colegio

Las ciudades no pueden desfallecer en el fortalecimiento de las campañas de promoción de la bicicleta como un medio de transformación ciudadana, ambiental y cultural. Hay que generar consciencia sobre el respeto que merecen los biciusuarios en la vía porque, junto con los peatones, son los más vulnerables.

 

No hay que olvidar que la bicicleta es considerada el vehículo del futuro, pues cumple con el objetivo de permitir una movilidad sostenible y fluida, una de las características que identifican a las ciudades inteligentes. No contamina, disminuye el ruido, beneficia la salud y descongestiona el tráfico en las vías, lo que contribuye a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

 

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