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Vigésimo segundo Informe de Calidad de Vida en Bogotá,…

El documento presenta cómo avanzaba la ciudad a partir de datos 2019, y, en esta oportunidad y dada la coyuntura generada por la crisis sanitaria originada por la pandemia, analiza de los impactos del Covid-19 y plantea los principales retos para Bogotá y para cada uno de los sectores que refiere. De igual manera, propone seis (6) desafíos estratégicos para una reactivación sostenible y corresponsable en la calidad en Bogotá.

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Informe Calidad de Vida, 2019 (Text)

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Seis desafíos estratégicos para una reactivación sostenible y corresponsable…

* Bogotá en 2019, presentó avances en salud y economía, con la llegada de la Covid – 19, se presentan retos en cuanto a lucha contra la pobreza, mercado laboral, inequidades de algunos sectores de la población, desafíos en hábitat y ruralidad, además de movilidad.

*  El informe, que presenta indicadores 2019, incluye un análisis de los impactos de la Covid-19 y plantea principales retos de la ciudad,  fue divulgado hoy en un evento virtual, transmitido a través de EL TIEMPO, con la participación de Elkin Velásquez, Director de ONU Hábitat para Latinoamérica y el Caribe y Secretarios del gabinete Distrital y otros expertos.

* Bogotá Cómo Vamos y sus socios, a propósito de este informe, recalcan los aspectos especiales de la crisis de la  Covid-19 que repercutirán en los indicadores de calidad de vida y suponen retos históricos para la ciudad, por eso hace un llamado a la corresponsabilidad y al trabajo entre lo público y lo privado, para la reactivación  sostenible y responsable de los diferentes actores de la ciudad; que redunde en mejorar la calidad de vida de los bogotanos. 

 

Bogotá, 27 de agosto de 2020

En el Vigésimo Segundo Informe de Calidad de Vida del programa Bogotá Cómo Vamos se presentan avances en salud en cuanto a mortalidad materno infantil, situación nutricional y salud sexual y reproductiva, pero se notan retos en cuanto a lucha contra la pobreza, mercado laboral, inequidades estructurales de algunos sectores de la población. En medio ambiente se refleja una mejora en indicadores claves, no obstante hay desafíos en hábitat y ruralidad, además persisten los desafíos en materia de movilidad. La calidad del aire permanece aceptable y el entorno de las finanzas públicas es favorable.

El 2020 está marcado por la crisis sanitaria y económica de mayor impacto que ha sufrido nuestro país, en la historia reciente. La Covid-19 ha causado efectos negativos en la calidad de vida desde dimensiones básicas como salud, educación, mercado laboral, seguridad, hasta dimensiones del entorno económico público y privado; teniendo como resultado una recesión económica y productiva.

Esta crisis tiene causas estructurales y raíces profundas relacionadas a un modelo de ciudad que tiene desafíos en ser más inclusiva, sostenible, segura y resiliente; y que necesita de la corresponsabilidad de diferentes actores públicos, privados, así como de la participación ciudadana a nivel individual y colectivo.

El Informe de Calidad de Vida, muestra el estado general de la ciudad y de cada uno de los sectores en indicadores claves previo a la pandemia, las transformaciones generadas por la  Covid-19, así como los principales retos que enfrentará la ciudad y cada uno de los sectores.

Con base en esto, desde Bogotá Cómo Vamos, y a partir de los indicadores que dan cuenta cómo venía la ciudad en el último año en sectores como: entorno económico, salud, seguridad, movilidad, educación, entre otros; queremos socializar y posicionar en la agenda pública y privada 6 desafíos estratégicos de ciudad: 1) Contener la pobreza y abordar sus principales causas; 2) Territorializar las políticas y programas; 3) Trabajar hacia la equidad de género, juvenil y adulto mayor; 4) Mejorar el Hábitat Urbano; 5) Promover la Movilidad Sostenible y 6) Impulsar la reactivación económica privada y pública.

Bogotá Cómo Vamos busca aportar, a partir de los indicadores registrados por la ciudad en 2019, para que se tomen decisiones en políticas públicas para enfrentar la crisis.


¿CÓMO VA BOGOTÁ?

Educación

  • Reducción de matrícula. En 2019 se redujo la matrícula de niños, niñas y jóvenes matriculados en instituciones públicas y privadas en 14.321 estudiantes. El total de matriculados en el año fue de 1.328.268.
  • Baja la calidad de la educación. En 2019, sólo el 16,8% de las instituciones oficiales de la ciudad, tuvieron calificación A y A+ en las pruebas SABER 11. En 2018, esta cifra fue de 26,7%.

Salud pública

  • Baja la cobertura en salud. Para el año 2016, la cobertura de afiliación al Sistema General de Seguridad Social (SGSS) era de 95,3% y para el 2019 fue de 94,1%.
  • 773 casos de mortalidad infantil. En 2019, la tasa de mortalidad infantil (menores de 1 año) fue 9,1 nacidos vivos.
  • Embarazo en jóvenes. Los embarazos de mujeres entre los 15 – 19 años se redujeron un 10,59% en 2019, 1.131 casos menos.

Hábitat, medio ambiente y ruralidad. 

  • El número más bajo de viviendas VIS. En 2019 se iniciaron aproximadamente 16.000 viviendas no VIS, 1.000 VIS y 4.000 VIP. Estas cifras presentan los valores más bajo desde el año 2004.
  • Mejora la calidad del aire. Para 2019 se presentó la concentración más baja de PM10 de los últimos 5 años, (35 µg/m3).
  • Aumento del avalúo rural. En los últimos 4 años, aumentó a $ 269.804.035.500 el avalúo catastral para el predio rural.
  • Aumento en predios rurales: en los últimos 4 años se aumentó a 29.081 los predios de carácter rural, siendo las localidades de Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar las más representativas.

Movilidad

  • Aumento de vehículos. Entre 2009 y 2019 el número de automóviles aumentó en un 83%. En la ciudad se realizan más de 13 millones de viajes diarios.
  • Menos víctimas. Entre 2019 se logró una reducción del 16.3% en víctimas fatales de tránsito, lo que representa 80 personas menos.

Seguridad y Convivencia:

  • 3 casos menos en el total de homicidios: La tasa de homicidios fue de 13,9 en 2019, con un total de 1.086 casos, 3 casos menos frente a 2018. Las localidades con la tasa más altas fueron: Bosa (56,2), Fontibón (52,8), Rafael Uribe Uribe (27,2).
  • Aumento de 20,2% en hurto a personas: Pasó de 105.943 a 127.363 casos. Chapinero (10.737,2), Santa Fe (8.718,7), y La Candelaria (8.320,8) tienen las tasas de hurto a personas más altas.

Entorno económico.

  • Crecimiento del PIB: Bogotá creció 3,6% en su PIB en 2019, valor superior al crecimiento promedio (3,4%) de los últimos 10 años, la expectativa para el 2020 era un crecimiento de 4%.

Gestión y finanzas públicas

  • Aumento de los ingresos. Respecto al 2018, se presentó un aumento del 11,3% de los ingresos totales de la ciudad, los cuales ascendieron a 19,3 billones de pesos, con una variación de ingresos corrientes de 2 billones. El ICA, con el 42,5% fue el principal ingreso tributario de la ciudad, seguido por el impuesto predial con el 36,2%,

Desafío No. 1  – Contener la Pobreza y abordar sus principales causas

Bogotá venía disminuyendo la pobreza monetaria y multidimensional en los últimos años. Según el DANE, la capital había reducido la pobreza multidimensional para 2018 en 1,6 puntos porcentuales respecto al año 2017. Sin embargo, para el año 2019 se evidenció un incremento del 3% ubicándolo en 7,1%. Teniendo un comportamiento diferente al observado a nivel nacional, donde este pasó de 19,1% en 2018 a 17,5% en 2019.

De acuerdo a Naciones Unidas y a proyecciones de la CEPAL, la crisis de la Covid-19 puede revertir décadas el avance en la lucha contra la pobreza y aumentar los niveles de desigualdad, en América Latina el número de personas en situación de pobreza se incrementará en 45.4 millones en 2020, lo que podría ser dramático también para Bogotá.

En educación Bogotá tuvo avances relacionados en primera infancia, educación superior y algunos relativos respecto a jornada única. No obstante, hubo retrocesos relacionados a la calidad y cobertura del sector.

La preocupación es mayor puesto que la crisis sanitaria ha mostrado las desigualdades del sector a nivel  social, de infraestructura, cuerpo docente, métodos de aprendizaje y adaptabilidad a los nuevos retos en términos tecnológicos y pedagógicos.  Debido a la pandemia, muchos estudiantes están desertando de las aulas. Uno de los principales retos para el sector es evitar la deserción escolar y la disminución de la matrícula para el 2020 y 2021.

Previo a la pandemia ya preocupaba el aumento del porcentaje de población que no contaba con ningún tipo de cobertura en seguridad social, en el año 2016 la cobertura total de afiliación era del 95,3% y para el 2019 alcanzó el 94,1%. En el caso de las coberturas de afiliación al Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), en particular el porcentaje de cobertura de aseguramiento en el régimen contributivo, se verá afectado por el desempleo que a agosto de 2020 presentaba tasas históricas.

En el mercado laboral, al terminar el 2019, en Bogotá había cerca de 4.2 millones de empleados y era la ciudad que más empleo generaba, principalmente en las actividades de servicios (50,2%), comercio (27,5%), industria (14%) y construcción (7,2%). Posterior al mes de marzo, en el periodo entre abril y junio la tasa de desempleo nacional se ubicó en un 20,3% y Bogotá en 23,6%; un poco más de 3 puntos porcentuales por encima del promedio nacional y de 13,3 puntos, frente al mismo periodo del año pasado (10,3%). En consecuencia, esto trae graves derivaciones en los ingresos de los hogares generando presión en los indicadores de pobreza.

Recomendaciones:

  • Focalizar las medidas en sectores claves de educación, salud y empleo. Creación de políticas públicas teniendo como base el cuidado de la salud pública.
  • Mantener las transferencias de recursos hacia poblaciones vulnerables que mitiguen el impacto que seguirá teniendo la pandemia en los ingresos de los hogares.
  • En educación toma relevancia aprovechar el contexto de la pandemia para buscar reducir las brechas existentes en el sistema educativo, por ejemplo, las brechas digitales, uso y apropiación de tecnologías desde la perspectiva docente y de los estudiantes.
  • Trabajar en conjunto con el Ministerio de Salud y Protección Social para buscar alternativas a la afiliación y poder garantizar el acceso a los servicios de salud para la población no asegurada.
  • Continuar la reactivación económica y el ingreso en la industria, la construcción, el comercio, y los servicios empresariales y personales; que son la fuente de empleo e ingresos de la mayor parte de la población ocupada.

Desafío No. 2  – Territorializar las políticas y programas

Para el sector de vivienda y hábitat, el déficit cuantitativo, se concentra en las localidades del Sur Oriente superando el 15% de los hogares, y que viene aumentando desde 2014. El déficit cuantitativo también aumentó en las localidades del Sur Occidente en 2017 frente a 2014.

La tasa de homicidios en la ciudad fue de 13,9 en 2019, con un total de 1.086 casos. Esto representa una reducción de apenas 3 casos frente al 2018 (1.089). Las localidades con la tasa de homicidios por cada 100.00 habitantes más altas se encontraban en Bosa (56,2), Fontibón (52,8), Rafael Uribe Uribe (27,2). Las localidades con mayor vulnerabilidad podrán verse impactadas en seguridad por la pandemia, debido a que son el epicentro de las diferentes problemáticas sociales y económicas que se han generado.

Los resultados en medio ambiente, evidencian la disparidad territorial. Para el año 2019 se registró la concentración más baja de PM10 de los últimos cinco años (35 µg/m3); sin embargo, continúa muy por encima de lo recomendado por la OMS (20 μg/m3); las estaciones que registraron la mayor concentración de PM10 fueron Suba y Carvajal-Sevillana. Asimismo, el promedio anual a nivel ciudad de PM2.5 para el año 2019 fue de 18 µg/m3, con un aumento de 1 µg/m3 respecto al año anterior, donde las estaciones con mayores valores de PM2.5 fueron Carvajal-Sevillana y Kennedy.

La población en áreas rurales es, particularmente, más vulnerable a los efectos de la pandemia, por lo que se debe pensar en invertir en infraestructura verde, promover alianzas con municipios cercanos, a fin de fomentar vínculos relacionados para fortalecer los servicios ambientales y las ofertas alimentarias.

Recomendaciones:

  • Focalización políticas públicas de forma eficaz y efectiva en los territorios donde se concentran las desigualdades sociales.
  • Focalizar acciones en UPZ de mayor vulnerabilidad, especialmente en territorios donde confluyen problemáticas a escala multidimensional.
  • Elevar la importancia de la UPZ como un espacio urbano donde se pueden generar soluciones más adaptadas a las necesidades de los contextos barriales.

Desafío No. 3 – Trabajar hacia la equidad de género, juvenil y adulto mayor

En materia de desempleo los grupos más afectados han sido los jóvenes, las mujeres y las personas con menor nivel educativo. La tasa de desempleo de los jóvenes de 14 a 28 años fue 33,3% y la de las mujeres 20,7% (trimestre marzo-mayo). Esto es explicado porque son grupos poblacionales en actividades con menor estabilidad laboral.

Desde el ámbito de seguridad se ha presentado otro factor alarmante durante la pandemia relacionado a la violencia de género e intrafamiliar, explicada por el confinamiento. Según la Naciones Unidas, durante el periodo de la Covid-19 se han incrementado las denuncias por violencia al interior de los hogares contra mujeres, niñas y niños. En el caso de Bogotá, la ciudad se ubicó en el primer lugar de llamadas por la línea nacional con el 42% del total, además de las llamadas a la Línea Púrpura de la Secretaría Distrital de la Mujer que aumentaron en un 225%.

En Bogotá la población de 60 años en 2005 representaba el 8,3% de la población, mientras que para el 2018 fue del 12,8%. La Covid-19 ha puesto alertas en la población mayor, ya que, una consecuencia derivada de las medidas de confinamiento, son las dificultades de acceso a los servicios de salud, en especial para aquellas personas con condiciones crónicas no transmisibles que requieren continuidad en sus tratamientos. Esta continuidad puede verse afectada tanto por las restricciones a la movilidad, así como por el cierre de servicios relacionados.

Recomendaciones:

  • Desarrollar estrategias que tengan en cuenta el enfoque diferencial de grupos poblacionales después de la pandemia.
  • Realizar medidas de emergencia, auxilio permanente y estructurales para combatir la violencia de género
  • Establecer estrategias de recuperación de empleo para la juventud y promover medidas en la etapa primer empleo como formación dual.
  • Acelerar el programa de ayuda a 20.000 estudiantes de Bogotá para ingresar a instituciones públicas y privadas de educación superior y de educación para el trabajo. Articular a las instituciones que ofrecen becas a estudiantes de bajos ingresos en alineación con la vocación productiva de la ciudad y los programas de subsidio a la matrícula.
  • Proyectar las medidas de protección social hacía la población mayor debido a su tendencia creciente.

Desafío No. 4 – Mejorar el Hábitat Urbano 

El censo 2018 evidenció un cambio en la demografía de Bogotá y la región, dado que el crecimiento poblacional de la capital se ha desacelerado a favor del aumento en la población de los municipios vecinos . En promedio, la región metropolitana, creció un 3,22% anual mientras que la población en Bogotá creció menos del 1%. Se destaca la voluntad política y regional del Distrito y los municipios de Cundinamarca en impulsar la conformación de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, la cual es fundamental para poner en la agenda de trabajo, proyectos articulados sobre problemáticas que ya tienen interdependencia hace varios años entre Bogotá y la región.

En cuanto al hábitat urbano, la ciudad presentaba algunos avances en algunos indicadores claves de medio ambiente pero persistían grandes desafíos así como en hábitat y ruralidad, previos a la pandemia. Debido al alto nivel de contagios por Covid – 19, en Bogotá se estima que se puede dar un aumento en la tendencia de los ciudadanos de irse a vivir a municipios vecinos, para así evitar el tránsito por zonas urbanas densamente pobladas.

Bogotá tiene 25.666 viviendas con ocupación temporal y 118.729 viviendas desocupadas, según el censo 2018. La cantidad de viviendas desocupadas supera el número de hogares en déficit cuantitativo, cerca de 96.000, lo cual muestra la falla estructural en el modelo de vivienda para proveer soluciones a las necesidades de las familias. La pandemia de la Covid-19, que ha obligado al confinamiento de la población en sus viviendas, pone nuevamente sobre la mesa el debate de la calidad de la vivienda como un factor diferenciador ante el riesgo de contagio y sus implicaciones en la salud humana.

Recomendaciones:

  • Pensar en las transformaciones que se darán a partir de la pandemia para que se invierta en infraestructura verde y en alianzas con municipios cercanos.
  • Formular políticas que opten por fomentar los medios de transportes no motorizados y amigables con el medio ambiente.
  • Formular un modelo de ocupación sostenible del territorio.
  • Adelantar la Política Integral de Vivienda aprovechando el POT
  • Sacarle provecho a la creación de la Región Metropolitana.
  • Tener en cuenta la influencia de las zonas rurales para asegurar la interrelación urbano-rural que propone el POT.

Desafío No. 5 –  Promover la Movilidad Sostenible

Entre 2011 y 2019 los viajes en modos sostenibles (peatonal, bicicleta, SITP o TPC) han decrecido su participación, pasando del 72,3% al 67,3% . Estos indicadores son el resultado de la insatisfacción que existe en la ciudadanía con la movilidad. Según la Encuesta de Percepción de Bogotá Cómo Vamos, tan solo el 23% de los usuarios de TransMilenio se encontraba satisfecho con el sistema en 2019.

La pandemia ha obligado a transformaciones. En el caso del transporte público se ha mantenido su uso, pero redujo su ocupación máxima al 35%, cifra que puede variar a lo largo del año a medida que se flexibilizan las medidas. Adicionalmente, se destaca el aumento de los bici-carriles, los cuales mitigan un aumento del contagio al momento de movilizarse la población. Por último, es importante anticipar un problema de financiamiento del sistema que ha recaudado menos dinero este año por la disminución de pasajeros.

Recomendaciones:

  • Impulsar una agenda de movilidad sostenible en una articulación público-privada.
  • Buscar la sostenibilidad del modelo de movilidad, desde aspectos sociales, ambientales, económicos y de viabilidad financiera.
  • Continuar la expansión de la red de ciclo-infraestructura y mejorar su conectividad.
  • Mejorar la seguridad vial para los biciusuarios.
  • Proveer la infraestructura necesaria, gestionar eficientemente la operación y diseñar incentivos para que los ciudadanos opten por usar los modos sostenibles
  • Desarrollar nuevas estrategias financieras para asegurar la operación del sistema de transporte masivo y socializarlas a la ciudadanía en tiempos de pandemia.

6) Impulsar la reactivación económica privada y pública

Se estima que Bogotá tenga una caída del crecimiento puede estar entre -4,2% y -8% (SDH, 2020) dependiendo de la duración de la parálisis en la producción de bienes y servicios. A este panorama se suma que el 99% de las empresas son MiPymes, las cuales han sido las más afectadas por falta de liquidez y actividad productiva para mantener a flote sus negocios.

La Covid-19 ha forzado a que se estime que el recaudo disminuiría hasta en 1.3 billones y que haya que cubrir una pérdida de 3.5 billones de pesos.  En 2019 los ingresos totales de la ciudad presentaron un aumento del 11,3% en términos reales; respecto a lo registrado en 2018. Por su parte, el gasto,  representó un crecimiento real anual de 8,1%, respecto a 2018. Se debe destacar  la dinámica del servicio de la deuda de la Administración Distrital. Entre 2016 y 2018 el monto total de la deuda había venido disminuyendo constantemente, resaltando que el monto total de la deuda correspondía al 29% de los ingresos corrientes de la ciudad, lo que está muy por debajo del límite legal de endeudamiento crítico del 80%.

Recomendaciones:

  • Mantener el cuidado de la salud y su armonización con la reactivación económica que permita mantener la apertura de las actividades productivas.
  • Medidas que impacten directamente en los problemas de liquidez de las empresas, en especial a las MiPymes, que buscan mantener sus negocios y proteger el empleo.
  • Impulsar la transformación productiva y el desarrollo de sectores con potencial de crecimiento.
  • Aprovechar la estrategia de especialización inteligente y las iniciativas de clúster para elevar la productividad de las empresas y el desarrollo de proyectos que mejoren su entorno en materia de ciencia, tecnología e innovación.
  • Establecer incentivos y medidas para la generación de empleo a mujeres y jóvenes.
  • Fomentar la inversión pública para incentivar la oferta y demanda privada.

Durante varios meses, el equipo de Bogotá Cómo Vamos junto con el direccionamiento estratégico de sus cuatro (4) socios fundadores, Fundación Corona, El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana y la Cámara de Comercio de Bogotá, tuvo la colaboración de un grupo de alrededor de 50 expertos, además de la realización de mesas de trabajo con la participación de cerca de 150 especialistas.

Este Vigésimo Segundo Informe de Calidad de Vida es una invitación a trabajar por una reactivación sostenible y corresponsable. Viendo la crisis como una oportunidad única de soñar con un nuevo modelo de bienestar, con políticas y programas que mejoren la calidad de vida para la ciudadanía, donde exista corresponsabilidad de todos los actores. Bogotá cuenta con todos los atributos para soñar con seguir siendo un modelo de ciudad para el país y para América Latina.

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Vigésimo segundo Informe de Calidad de Vida en Bogotá,…

El documento presenta cómo avanzaba la ciudad a partir de datos 2019, y, en esta oportunidad y dada la coyuntura generada por la crisis sanitaria originada por la pandemia, analiza de los impactos del Covid-19 y plantea los principales retos para Bogotá y para cada uno de los sectores que refiere. De igual manera, propone seis (6) desafíos estratégicos para una reactivación sostenible y corresponsable en la calidad en Bogotá. Conoce la presentación.

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Presentación ICV, BCV (Text)

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¡Prográmate! → Lanzamiento resultados Vigésimo Segundo Informe de Calidad…

¡Prográmate y Agéndate!

Lanzamiento resultados Vigésimo Segundo Informe de Calidad de Vida.

El jueves 27 de agosto a las 9:00 a.m., en el canal de YouTube de El Tiempo, presentaremos los resultados de nuestro Vigésimo Segundo Informe de Calidad de Vida. En esta oportunidad, también hablaremos de los desafíos y las oportunidades de la ciudad, ante la crisis derivada por la pandemia.

Impactos del Covid-19: Por una reactivación sostenible y corresponsable en la calidad de vida de Bogotá. 

¡Pronto conocerás más!

 

Calidad de vida

Bogotá avanza en política social e infraestructura pero tiene…

Bogotá, 1 de agosto de 2019

En los últimos tres años, la calidad de vida en Bogotá muestra avances significativos en sus indicadores de política social, pero persisten desafíos en materia de seguridad, movilidad sostenible, mercado laboral, hábitat y medio ambiente, temas relevantes en la agenda ciudadana.

En política social, se destaca el descenso de la mortalidad materna y la mortalidad infantil; la disminución de la fecundidad adolescente; el descenso de la deserción escolar y una mejora considerable en la calidad educativa de los colegios oficiales. También se registran avances significativos en la reducción de la tasa de homicidios y un menor número de víctimas fatales en accidentes de tránsito (bajó un 6% respecto al año anterior).

Preocupan, sin embargo, el aumento del hurto a personas (creció 17% entre el primer semestre de 2018 y el primer semestre de 2019), el crecimiento de la vivienda informal (entre 2.000 y 4.500 predios, por año, desde el 2010) y las elevadas tasas de violencia interpersonal y de violencia contra niños y adolescentes.

Así lo revela el más reciente Informe de Calidad de Vida en la ciudad, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, una radiografía de cómo avanza la capital, en 12 sectores distintos, a partir del análisis de más de 400 indicadores.

También llaman la atención el alto índice de desempleo juvenil, el incremento del parque automotor, la contaminación de los ríos urbanos, los problemas de calidad del aire y la creciente insatisfacción ciudadana con el servicio del transporte público.

En esta nueva edición, y por tercer año consecutivo, el informe también evalúa el nivel de cumplimiento de 50 metas estratégicas del Plan Distrital de Desarrollo, seleccionadas por expertos, según lo esperado para el tercer año de gobierno de la Administración actual.

Se encontró avances en el 72% de las metas (54% avanza satisfactoriamente y 18% tiene avances relativos);el 26% no presenta avances significativos y un 2%, por cambios metodológicos, carece de concepto.

Algunas de las metas del Distrito con mayores avances son: reducir la tasa de trabajo infantil, disminuir la tasa de homicidios, disminuir en 15% las fatalidades en accidentes de tránsito, mejorar el estado de la malla vial, subir el desempeño de los colegios oficiales en las pruebas Saber 11 y reducir la mortalidad infantil. Entre las metas de avance relativo se destaca la construcción de 120 km de ciclorrutas, la gestión de suelo para proyectos de renovación urbana y los avances técnicos en la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial – POT.

Las metas con pocos avances: disminuir los tiempos de espera para asignar citas con especialistas (la meta son 5 días de espera), aumentar la satisfacción con el transporte público troncal y zonal (la meta es alcanzar el 30%), calidad del agua y diseñar y poner en marcha un plan anti-evasión en el sistema de transporte público.

 

¿CÓMO VA BOGOTÁ?

EN SEGURIDAD Y CONVIVENCIA CIUDADANA

  •  Continúa reducción de homicidios. Se pasó de una tasa de 14,2 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2017 (1.150 casos) a 13,3 en 2018 (1.089 casos). En el último año, el 52% de éstos se cometió con arma de fuego y el 42%, con arma blanca, el cual subió un 13% con respecto a 2014. El 43% de los casos de homicidios se concentró en Ciudad Bolívar, Kennedy y Bosa.
  • Preocupa alta incidencia de hurto a personas. Durante el primer semestre de 2019 se registraron 58.092 hurtos a personas, un 17% más con respecto al mismo periodo del año anterior (49.049). Entre enero y junio de 2019, ocurrieron 9.836 robos en TransMilenio (54 al día) y 706 al interior de buses del SITP (4 diarios); así mismo, ocurrieron 5 hurtos diarios en buses del SITP provisional (828 casos). El 20% de los hurtos a personas sucedieron en el transporte público.

En el 2018, se reportaron 104.514 hurtos a personas. Chapinero, Santa Fe y La Candelaria, las localidades con mayor tasa de hurtos a personas. El celular fue el elemento más robado (65.066 en 2018). Vale anotar que disminuyó el hurto de automotores en un 8% y el de motos, en un 12%.

  • Una ciudad agresiva. Bogotá tiene la segunda tasa más alta de violencia interpersonal del país (358,7 casos por cada 100 mil habitantes) y la tercera más alta en violencia contra niños y adolescentes (47,26 casos por cada 100 mil habitantes). Adicionalmente, se registra un incremento en las tasas de violencia de pareja y contra la tercera edad.

 

Recomendaciones:

* Continuar conel Plan Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana (PICS).

* Mantener el control al porte de armas blancas.

* Mejorar intervenciones en cadena criminal (receptación, comercialización y venta ilegal).

* Fortalecer la gestión e investigación policial y el proceso judicial.

* Desarrollar estrategias para la resolución pacífica de conflictos.

 

EN MOVILIDAD

  •  El parque automotor se duplicó en la última década. Hoy, por cada 3 habitantes hay 1 vehículo a motor y por cada moto, hay 4 carros. De continuar el ritmo de crecimiento actual, en 2025 habrá más de 3 millones de vehículos. Hoy circulan 2´393.077 matriculados en Bogotá.
  • A pesar de la baja satisfacción, el transporte público es el más usado. Seis de cada 10 capitalinos se mueven en él, pero solo el 13% de quienes usan TransMilenio se sienten satisfechos con su servicio y un 25% de los usuarios del SITP están conformes con éste. Entre 2016 y 2018, disminuyó en un 9% el número de pasajeros del SITP y en un 2%, el de TransMilenio.
  • Menos víctimas fatales en las vías. Entre 2014 (606) y 2018 (514), se redujo en un 15% el número de muertes (92 fallecimientos menos).
  • Peatones, los más vulnerables. Aunque las cifras vienen bajando, hoy representan el 47% de las víctimas fatales. Su interacción más peligrosa es con la motocicleta: 80 peatones murieron en siniestros viales donde la moto se vio involucrada. Los buses, incluyendo el TPC, zonal y troncal, se vieron involucrados en la muerte de 50 peatones. Hay que prestarle atención al incremento de ciclistas fallecidos en las vías (14% más entre 2014 y 2018).
  • La malla vial se expandió. En los últimos 3 años creció en 18 km, pasando de 13.971 km a 13.989 km. El 57% de la malla vial está en buen estado.

Recomendaciones:

* Priorizar la calidad del servicio y la seguridad en el transporte público masivo.

* Continuar con la estrategia Visión Cero.

* Trabajar en gestión del tráfico y planeación financiera.

* Favorecer un transporte amigable con el medio ambiente.

* Generar consensos en proyectos estratégicos de movilidad.

 

 EN POBREZA, SALUD Y EDUCACIÓN

  •  Cambios en los índices de pobreza. La pobreza multidimensional (aquella que identifica carencias a nivel del hogar y de las personas en salud, educación y nivel de vida) pasó de 5,4% en 2014 a 4,4% en 2018, mientras que la pobreza monetaria (incapacidad de la persona para satisfacer sus necesidades básicas) pasó de 10,1% en 2014 a 12,4% en 2018. Se estima que hoy, en la ciudad, existen cerca de 1’000.000 de personas con ingresos per cápita que no superan los $ 283.828 mensuales.
  • Logros y desafíos en salud pública. La razón de mortalidad materna pasó de 29,9 gestantes fallecidas por cada 100 mil nacidos vivos (2014) a 25,2 por cada 100 mil (2018). Entre 2014 y 2018, la tasa de mortalidad infantil bajó de 9,4 a 8,8 por cada 1.000 nacidos vivos. Los nacimientos en madres entre 10 y 19 años también disminuyeron: mientras en 2014 se registraron 17.101, en 2018 fueron 10.949.

Desafíos: Viene en aumento la notificación de casos de VIH-Sida (la tasa aumentó un 19% entre 2016 y 2018, es decir, 616 casos más en los últimos 3 años. En 2018 se notificaron 3.395). Disminuye cobertura de vacunación: el año anterior, solamente la vacuna de la tuberculosis BCG alcanzó una cobertura útil en el Distrito Capital (97,2%). Las demás no llegan al 90% de cobertura. Aumentan casos de desnutrición crónica: se pasó de 22.740 casos (2016) a 29.965 (2018), lo que conlleva un aumento en la prevalencia. Crece prevalencia de niños con bajo peso al nacer: En 2016 fue del 12,6% y en 2018, del 13,5%.

  • La educación viene avanzando, pero persisten los retos. La deserción escolar en el sector oficial viene bajando (en 2014 era de 2,5% y en 2017 se ubicó en 1,6%). Sin embargo, cerca de 62.000 niños en edad escolar están por fuera del sistema. Aumentó el porcentaje de colegios oficiales ubicados en las categorías A y A+: mientras en 2014 era el 11%, en 2018 subió al 26,7%. Se estima que por cada estudiante de colegio público en estas categorías hay 3 de colegio privado.

Desafíos: La implementación de la Jornada Única sigue siendo un reto. Mientras en 2016 el 4% de la matrícula de colegios oficiales se encontraba en esta modalidad, en 2018 llegó al 14%, sin embargo, aún dista de la meta que a 2020 se había fijado la Administración: 30%. Hay poco avance en bilingüismo: los resultados están por debajo del 15%.

  • En Bogotá, 1 de cada 5 jóvenes menores de 24 años no estudia ni trabaja y el 65% son mujeres. Frente a esto, es importante repensar la pertinencia de la Educación Orientada al Empleo – EoE-, aquella que contempla no solo la formación técnica y tecnológica sino los cursos por horas que imparten las instituciones de educación para el trabajo y el desarrollo humano.

Recomendaciones:

* Revisar asignación de subsidios.

* Consolidar estrategia para afrontar la continua migración.

* No bajar la guardia en: desnutrición aguda y crónica en menores de 5 años, cobertura en vacunación, bajo peso al nacer y VIH-Sida.

* Reducir las brechas en la calidad de la educación, continuar la implementación de la Jornada Única, apostarle al bilingüismo, mejorar la calidad y pertinencia de la educación superior y continuar los esfuerzos para bajar la deserción escolar.

 

EN MEDIO AMBIENTE

  •  Viene mejorando la calidad del aire, pero no cumple con los estándares establecidos por la OMS. En 2018, Bogotá tenía un nivel de concentración PM10 de 39 micras por metro cúbico, muy por encima del nivel permitido por la OMS: 20. En PM2.5, ese valor fue de 17 micras por metro cúbico (la OMS permite 10). Sin embargo, el aire viene mejorando: en 2014, esos valores eran de 52 y 24 micras por metro cúbico, respectivamente. En 2014, la industria aportó el 54% de las emisiones de PM por combustión en la ciudad; las fuentes móviles, el 44% y los incendios forestales, el 2%.Kennedy sigue registrando la peor calidad del aire de la ciudad.
  • Crece contaminación en los ríos urbanos. Hay una pérdida importante en los valores de calidad del agua, principalmente en el río Tunjuelo, donde se pasó de una clasificación de estado ‘aceptable’ a ‘marginal’.
  • Aumentan residuos que llegan a Doña Juana. Entre 2016 (2’253.072) y 2018 (2’333.568) creció en 3,6% la proporción de residuos que se disponen en el relleno sanitario. De otro lado, se estima que el 25% de los residuos que se producen en la ciudad son aprovechados.

 Recomendaciones:

* Priorizar laimplementación del Plan decenal de descontaminación del aire.

* Regular el transporte de carga y ejercer mayor inspección y vigilancia a las industrias.

* Incrementar el arbolado urbano y la cobertura verde en el espacio público.

* Dar mayor énfasis al plan de gestión y manejo de residuos sólidos, a propósito de las grandes obras civiles que se avecinan.

* Mejorar la calidad hídrica de los ríos y continuar con las apuestas de descontaminación del Río Bogotá.

 

EN HÁBITAT

  •  Baja déficit de vivienda. Hoy, existe un 44% menos de hogares en déficit. El déficit general, que en el 2003 estaba en 325.796 unidades, bajó a 123.883 en el 2017. El déficit cuantitativo llegó a 54.518 en 2017 y el cualitativo, a 69.365, mientras que en 2014 se encontraban, respectivamente, en 87.262 y 133.538.
  • Crece la vivienda informal en la ciudad. La densificación en los barrios de origen informal es un fenómeno difícil de medir. Se estima que, anualmente, se realizan entre 12 mil y 13 mil ampliaciones de vivienda en sectores de origen informal. Esta cifra es similar a la producción anual de vivienda VIS y VIP. Desde 2010, la expansión informal ha fluctuado entre 2.000 y 4.500 predios por año. En 2018, las nuevas ocupaciones ilegales monitoreadas llegaron a 2.919.
  • El 2018, un año difícil para el sector de la construcción en Bogotá. Se iniciaron 26.798 viviendas, la cifra más baja desde 2004 cuando la ciudad se recuperaba de la crisis del año 2000; en el último año, se redujo la iniciación de vivienda en un 32% (se iniciaron 35.630 viviendas en 2017). El declive en las iniciaciones fue particularmente notorio en el segmento de Vivienda de Interés Prioritario – VIP (de 8.255 viviendas iniciadas en 2017 a 1.933 en 2018, es decir, un 76,6% menos).

 Recomendaciones:

* Establecer, por zonas de la ciudad, metas de generación de vivienda VIS y VIP.

* Continuar programas de vivienda social, titulación de predios y mejoramiento de entornos.

* Mantener e incentivar el desarrollo de proyectos de vivienda en el centro de la ciudad.

* Promover una mayor articulación entre la política pública habitacional integral y los instrumentos de planeación urbana.

* Ejercer mayor control sobre las ampliaciones ilegales, de manera que se garanticen la normatividad de habitabilidad y la de sismo-resistencia.

 

EN ENTORNO MACROECONÓMICO Y DESARROLLO EMPRESARIAL

  •  Bogotá es el motor de la economía nacional. Aporta el 26% del PIB, genera el 18,3% de las exportaciones del país y produce el 92% de los servicios creativos. En el último año, tuvo un crecimiento económico cercano al 3%, valor que en 2017 fue del 2,3%.
  • La capital se consolida como el mayor centro empresarial. Bogotá es la mayor plataforma empresarial del país, con más de 498.000 empresas y con la mayor actividad emprendedora. En los últimos diez años, el promedio anual de creación de empresas fue de 64.000.
  • La ciudad concentra el 29% de las empresas del país. Hoy, es la cuarta ciudad en América Latina más atractiva para invertir y la quinta mejor ciudad para los negocios. Además, concentra el 40% del mercado de moda en el país.
  • Los jóvenes, los más afectados por el desempleo. Mientras en 2018 la tasa de desempleo en la ciudad se ubicó en 10,5%, en la población joven llegó al 17,4%. De otro lado, las personas con mayor nivel de escolaridad tienen menores tasas de desempleo, pero tardan más semanas en encontrar trabajo (una persona con secundaria tarda 19 semanas y una persona con posgrado, 32 semanas).

Recomendaciones:

* Seguir con las apuestas en: especialización inteligente, iniciativas de clúster e innovación para el emprendimiento.

* Crear estrategias para disminuir el desempleo juvenil.

* Fortalecer la Educación Orientada al Empleo.

* Apoyar iniciativas en innovación, ciencia y tecnología.

* Crear estrategias para fortalecer el turismo especializado.

 

EN GESTIÓN Y FINANZAS PÚBLICAS

  •  En el 2018, los ingresos totales de la capital ascendieron a $ 16,7 billones, es decir, un aumento del 13,2% respecto al año 2017. El monto de ingresos corrientes (tributarios y no tributarios) superó el valor presupuestado para 2018: se recaudaron $ 9,07 billones frente a los $ 8,9 billones esperados.
  • El recaudo total de impuestos en la capital, entre 2016 y 2018, alcanzó los $ 23,1 billones (nominales). En Bogotá existen más de 26 gravámenes locales (14 impuestos, 1 tasa, 1 sobretasa, 6 contribuciones y 4 estampillas) y en esta Administración se crearon dos más, acentuando la carga tributaria.
  • Los gastos ascendieron a $ 23,9 billones en 2018. La mayor participación la tienen los gastos de la Administración Central, con el 48%, seguidos por el gasto de los establecimientos públicos, con el 27%.
  • Sector movilidad tiene la más baja ejecución presupuestal.Siete sectores superaron el 95% de ejecución presupuestal. Se evidencian porcentajes bajos, respecto al promedio, en sectores como Hacienda y Movilidad.
  • Bogotá tiene un buen nivel de endeudamiento. La deuda de la ciudad se estima en $ 1,192 billones, monto que representa un 11,1% de los ingresos corrientes, muy por debajo del límite legal de endeudamiento crítico (80%).

Recomendaciones:

* Estabilizar los procesos de actualización y liquidación del impuesto predial, ante quejas ciudadanas.

* Implementar estrategias para reducir la cantidad de vehículos que circulan en la ciudad y que no son matriculados en Bogotá.

* Mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

 

EN DEMOGRAFÍA

  •  La población crece a un ritmo más lento y con una tendencia sostenida de envejecimiento. Entre 2005 y 2018 creció un 4%. Hoy, por cada 100 menores de 15 años hay 47 mayores de 64 años. En 2005, había 100 menores de 15 años por cada 20 mayores de 64 años. Mientras en 2015 nacieron 102.225 personas, en 2018 nacieron 87.349.
  • El promedio de personas por hogar tiende a reducirse. En 2005 eran 3,5 personas por hogar; en 2018, 2,9. Además, 2 de cada 10 hogares son unipersonales.
  • Las localidades cambiaron su composición. La población aumentó en las zonas Norte, Suroccidente y Occidente y disminuyó en Centro-oriente, Centro y Suroriente.
  • Los municipios de la Sabana crecieron más que Bogotá. Cifras preliminares señalan queMosquera creció 50%; Cajicá, 45%; Cota, 38%; Soacha, 37%; Funza, 33% y Chía, 24%.

 Recomendaciones:

* Desarrollar infraestructura urbana para el cuidado y crear oferta de vivienda ajustada a los cambios demográficos.

* Focalizar servicios.

* Ofrecer soluciones de movilidad al borde la ciudad.

* Mejorar los accesos a Bogotá.

* Hábitat con visión regional y equipamiento compartido.

 

Sobre Bogotá Cómo Vamos

Nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron dos décadas atrás para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha sido replicada en otras ciudades de Colombia -en el país ya existen 16 programas ‘Cómo Vamos’- y en 14 países de América Latina y el Caribe, donde funciona más de 60 iniciativas similares a la nuestra.

Calidad de vida

Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito presentan panorama de…

Bogotá, 31 de octubre de 2019

Si bien existe un compromiso del gobierno local por mejorar la calidad de vida de los infantes en sus primeros años de vida, reflejado en el fortalecimiento de programas y diseño de acciones específicas, aún persisten varios retos para garantizarles, plenamente, el disfrute de sus derechos, particularmente en temas alimentarios.

Aunque vienen en descenso la mortalidad infantil (menores de 1 año) y la mortalidad en la niñez, persisten brechas significativas entre localidades; preocupa, particularmente, el aumento de la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y del bajo peso al nacer, indicadores cuya prevalencia viene creciendo en los últimos años.

Se evidencia, además, una desigualdad en el bienestar de la primera infancia entre las distintas localidades de la ciudad, inequidad que se concentra en San Cristóbal, Ciudad Bolívar, Usme y Bosa debido a la pobreza, la reaparición de situaciones de vulnerabilidad y brechas en las condiciones de calidad de vida en estas zonas de la capital.

Los hogares con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la capital, con grandes variaciones entre localidades. Chapinero, en particular, tiene bajo desempeño en varios indicadores de bienestar de la primera infancia, entre ellos, mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

En el caso particular de la desnutrición crónica y aguda, Sumapaz es un territorio que merece especial atención.

Estos son algunos de los datos que arroja el informe ‘Primera Infancia en Bogotá: Balance de la última década’, documento que presenta un análisis de la situación de los niños y niñas menores de 5 años durante los últimos 10 años, y que es fruto de una alianza entre Bogotá Como Vamos y Fundación Éxito, organizaciones que coinciden en su interés de incidir con información en las políticas públicas orientadas al bienestar de este grupo poblacional.

Otra de las conclusiones del documento es el preocupante incremento de la violencia contra los niños y niñas menores de 5 años, particularmente los casos de maltrato y abuso sexual.

¿Qué opinan los bogotanos sobre la nutrición de los niños menores de 5 años?

Adicionalmente, un reciente estudio realizado por Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito muestra que el 37% de los capitalinos considera que Bogotá es una ciudad amigable con los niños y niñas menores de 5 años, mientras que un 30% considera que la capital NO es amigable con los infantes, lo cual representa un enorme desafío en términos de estrategias puntuales que promuevan y aseguren la efectiva protección y adecuado desarrollo de la primera infancia en la capital, que hoy constituye el 5,7% de la población.

Cuando se les pregunta a los bogotanos por qué un niño o una niña tiene una estatura menor a la esperada para su edad, el 67% considera que ese retraso es sano y que se explica por otras razones; el 28% afirma que se debe a problemas de nutrición y el 5% desconoce las razones que están detrás de una menor talla para la edad.

Este mismo estudio señala que para el 17% de los bogotanos un ‘niño gordito’ es saludable mientras que el 15% considera que es responsabilidad de los infantes decidir si comen o no. Por el contrario, 3 de cada 10 están de acuerdo con que hay que obligar a los niños y niñas a comer todo lo que hay en el plato, aunque cuatro de cada 10 están en desacuerdo con esta afirmación. Lo anterior deja ver que la voluntad política no es suficiente si no va acompañada por iniciativas de formación para modificar imaginarios relacionados con la salud y la alimentación de niños y niñas.

También se les preguntó a los ciudadanos por la lactancia materna: El estudio arrojó que el 1% de los bogotanos considera que las mujeres que amamantan a sus bebés en lugares públicos se comportan de manera inapropiada y no deberían hacerlo y el 5% cree que, además de ser inapropiado, ellas deberían cubrirse. Por el contrario, el 52% de los ciudadanos opina que es un comportamiento natural pero que deben cubrirse, mientras que el 42% no solo considera que es algo natural sino que NADIE debe obligar a las mujeres a cubrirse mientras amamantan a sus bebés.

Frente a lo anterior, se requiere fortalecer las estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva.

 

10 DATOS CLAVES SOBRE LA PRIMERA INFANCIA EN BOGOTÁ

1. Los hogares pobres con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la ciudad. Un poco más de la cuarta parte de los hogares de la ciudad con niños en primera infancia se encuentra en condición de pobreza monetaria (el 28,2%). Las 5 localidades con mayor pobreza monetaria para los hogares con niños en primera infancia son: Ciudad Bolívar (45,5%), Usme (47,5%), Santa Fe (43,7%), San Cristóbal (35,5%) y Rafael Uribe Uribe (33,2%).

2. La desigualdad en el bienestar de la primera infancia se concentra en el sur de Bogotá, situación que se agrava en contextos rurales. Ciudad Bolívar, Usme, Santa Fe y San Cristóbal concentran la mayor proporción de Índice de Pobreza Multidimensional –IPM- en hogares con niños de 0 a 5 años. El 20% de los hogares rurales con niños en la primera infancia están en pobreza multidimensional; este porcentaje llega al 44,4% en la localidad de San Cristóbal.

3. En la última década, Bogotá mejoró el estado de salud de la primera infancia con resultados positivos en mortalidad infantil, mortalidad materna y embarazo adolescente. La tasa de mortalidad infantil ha decrecido un 25%. Entre 2010 y 2018 se redujo en un 41% el número de casos de fallecimientos de niños menores de 5 años, al pasar de 1.512 a 890. En este mismo periodo y rango de edad se ha reducido a cero la mortalidad por desnutrición aguda. Las cuatro localidades con datos superiores al promedio (Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar) demandan mayores esfuerzos para mejorar los servicios de salud y las condiciones socioeconómicas en que crecen los niños. La razón de mortalidad materna también tuvo un descenso del 40% en la última década; así mismo, se redujo el embarazo adolescente: cabe destacar el descenso, en un 53%, de los nacidos vivos en niñas de 10 a 14 años (se pasó de 584 nacidos vivos a 274) y en un 49% para el caso de mujeres entre los 15 y los 19 años (se pasó de 20.837 a 10.675 nacidos vivos).

4. Si bien el descenso de la mortalidad infantil y en la niñez evidencia una mejoría de las condiciones de salud de la primera infancia, aún persisten brechas significativas entre localidades. Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar presentan las mayores tasas de mortalidad en la primera infancia. Chapinero es una localidad con bajo desempeño en varios indicadores del estado de salud de los niños entre 0 y 5 años, tales como mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

5. Se ha avanzado en el diseño de múltiples estrategias para mejorar la situación nutricional en la primera infancia. En los últimos dos años se observa un incremento en el número de casos de desnutrición crónica (talla baja para la edad) en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá: mientras en 2016 se registraron 22.740 casos, en 2018 hubo 29.965. Sin embargo, el comportamiento de este indicador durante la última década (2008-2018) evidencia una reducción de 3,3 puntos porcentuales en la prevalencia de la desnutrición crónica en la capital: pasó de 20,9% a 17,6%.

En el caso de la desnutrición aguda (bajo peso para la talla), aunque ésta no se ha logrado erradicar, su prevalencia en la primera infancia ha disminuido en 1,5 puntos porcentuales durante la última década: pasó de 2,6% a 1,1%. Respecto al indicador de desnutrición global (peso en relación con la edad cronológica), éste registra una disminución de 1,6 puntos porcentuales en la última década, es decir, su prevalencia pasó de 6,4% a 4,8% entre 2008 y 2018. No se puede pasar por alto el bajo peso al nacer (bebés prematuros que nacen antes de la semana 38 de gestación o que, a pesar de nacer a término, tienen un peso inferior a los 2.500 gramos). La tendencia del bajo peso al nacer muestra una situación preocupante, pues a pesar de presentar una disminución desde el año 2012, en el último lustro se evidencia un incremento constante. En Bogotá, entre 2015 y 2018, la prevalencia de bajo peso al nacer pasó de 12,1% a 13,5%.

En cuanto al exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá, a pesar de la disminución de su prevalencia en 1,2 puntos porcentuales entre 2008 y 2018, en los dos últimos años este tipo de malnutrición pasó de 9,6% a 10,1%, es decir, uno de cada diez menores de 5 años presenta hoy exceso de peso.

6. Si bien la ciudad ha avanzado en esfuerzos intersectoriales contra la desnutrición crónica, hay que prestarle mayor atención dado que Bogotá observa la mayor prevalencia del país. En Colombia, el retraso en la talla en niños menores de 5 años es del 10,8%. Bogotá es la región del país con mayor retraso de talla para la edad (13%) en la primera infancia.

7. Las intervenciones deben ser más focalizadas en el territorio, garantizando un seguimiento y acompañamiento a familias y cuidadores. Al observar los datos de desnutrición crónica por localidades se encuentra que, en el transcurso de diez años, el 95% de éstas lograron una disminución en la prevalencia de retraso en talla; en particular, Santa Fe, Rafael Uribe Uribe, La Candelaria, Los Mártires, Antonio Nariño y Usaquén registraron la mayor disminución. Preocupa, sin embargo, la situación en la localidad de Sumapaz, donde la prevalencia de la desnutrición crónica (24,9%) supera en 7,3 puntos porcentuales la de Bogotá, seguida por Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme, que mostraron prevalencias superiores en 5,2 y 5 puntos porcentuales, respectivamente, a las de la capital.

En desnutrición aguda, nuevamente,la localidad de Sumapaz, con un 2,1% de prevalencia, supera el indicador en Bogotá (1,1%); por su parte, localidades como San Cristóbal y Tunjuelito presentan prevalencias de 2 y 3 décimas por encima del promedio de la capital, respectivamente (1,3% y 1,4%). Barrios Unidos, Engativá y Suba registran las prevalencias más bajas: 0,6%, 0,7% y 0,8%, respectivamente.

8. La población menor de cinco años ha disminuido por efecto de la transición demográfica, particularmente por el descenso de la natalidad en la ciudad. En Bogotá,la tasa de natalidad ha venido en descenso, pasando de 16,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2008 a 11,4 en 2018. Entre 2008 y 2018 se ha reducido en un 25% el número de niños y niñas nacidos vivos en Bogotá, al pasar de 117.563 a 87.349.

9. La distribución territorial de la primera infancia no es homogénea y evidencia desigualdades en la ciudad. En 2018, el 58% de los nacimientos ocurrió en 5 de las 20 localidades: Kennedy, Suba, Ciudad Bolívar, Bosa y Engativá, las más pobladas de la ciudad.

10. Preocupa violencia contra los niños. Se debe prestar atención al alto número de casos de maltrato y violencia sexual, hechos que suelen suceden al interior del hogar. En 2018 se registraron 715 casos de maltrato infantil (dos casos diarios de maltrato contra la primera infancia) y 723 dictámenes por presunto abuso sexual (cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal). De 2015 a 2018, el número de homicidios de niñas y niños de la primera infancia ha fluctuado entre los 4 y los 7 casos por año; en accidentes de tránsito, las cifras han variado entre los 3 y los 6 casos anuales y en muertes accidentales, se reporta un promedio de 13 casos por año en este mismo periodo. La violencia contra niñas y niños menores de cinco años en la ciudad es una realidad preocupante pues revela la inseguridad y los riesgos existentes en los entornos responsables de su cuidado y protección.

 Recomendaciones

  1. Hacer intervenciones desde la perspectiva de la atención integral donde se incluyan acciones para fortalecer las capacidades de la familia y el entorno social del niño.
  2. Ajustar los servicios de atención a la primera infancia a las nuevas dinámicas demográficas, atendiendo sectores donde se concentra la mayor demanda.
  3. Fortalecer los programas dirigidos a garantizar el máximo nivel de bienestar durante los primeros 1.000 días de vida de cada niña o niño, esto es, desde que está en gestación hasta su segundo año de vida. Ello supone que todos los actores trabajen para asegurar a la mujer las mejores condiciones durante el embarazo y el parto; y al niño, el conjunto de atenciones definidas como necesarias para su sano crecimiento y desarrollo, incluidas las de prevención y promoción.
  4. Continuar con el trabajo de coordinación intersectorial para asegurar la atención integral de la primera infancia en Bogotá, condición indispensable en una política pública de enfoque poblacional.
  5. Mantener los programas que han demostrado ser efectivos para la reducción de la maternidad en niñas y adolescentes, incrementándolos en las localidades donde se registra el mayor número de casos.
  6. La lucha contra la violencia hacia las niñas y niños en primera infancia debe convertirse en una meta prioritaria para todas las instituciones y la sociedad, por sus múltiples consecuencias individuales y colectivas.
  7. Implementar y monitorear la Guía de Atención y Prevención de la Desnutrición Crónica con enfoque de Salud Pública, como medida prioritaria de intervención al problema de desnutrición crónica de la ciudad.
  8. Para disminuir la prevalencia de la desnutrición crónica no son suficientes los programas de complementación alimentaria; se requiere, además, garantizar condiciones de vida digna a los niños y sus familias y realizar acciones de acompañamiento para fortalecer ciertas prácticas relacionadas con los estilos de vida saludables.
  9. Se requieren acciones para evitar incremento en la prevalencia de exceso de peso y disminuir el porcentaje de sobrepeso y obesidad en la primera infancia para evitar riesgos en la salud en la etapa escolar.
  10. Establecer estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva o a suspender totalmente la alimentación con leche materna.
  11. Se requiere hacer un mayor énfasis en garantizar redes de cuidado en los espacios públicos y privados que habitan las niñas y los niños de la primera infancia.
Calidad de vida

Bogotá, centro empresarial

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Bogotá se consolida hoy como el mayor centro empresarial del país. Cuenta con más de 490.000 empresas y, en los últimos diez años, ha registrado un promedio anual de creación de 64.000 compañías, según cifras de la Cámara de Comercio de Bogotá, lo cual refleja una interesante dinámica.

La capital, actualmente, concentra el 29% de las empresas en Colombia. Aquí, vale destacar, se produce el 92% de los servicios creativos y funciona el 90% de las productoras audiovisuales, el 73% de las empresas de contenidos digitales, el 40% de la industria de la música en vivo y el 40% del mercado de la moda en el país, entre otros.

En la última década, por ejemplo, se duplicó en la ciudad el número de empresas con capital extranjero: pasamos de 677 a más de 1.500 sociedades extranjeras, varias de ellas con negocios globales. En América Latina, Bogotá es la quinta mejor ciudad para los negocios y la cuarta más atractiva para invertir.

La capital aporta, actualmente, el 26% del PIB y genera el 18,3% de las exportaciones del país.

Todos estos números nos imponen varios retos: seguir con las apuestas de turismo especializado, apoyar mayores iniciativas de clúster e innovación para el emprendimiento y continuar con la gestión de atraer mayor inversión, cultura y eventos internacionales a la ciudad.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

Calidad de vida

Una ciudad de parques

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Hoy, según datos de la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, Bogotá cuenta con 515 equipamientos culturales, distribuidos en 137 bibliotecas, 99 centros culturales y artísticos, 92 teatros, 38 salas de cine y 36 museos.

Estos bienes y servicios son vitales para el disfrute de la ciudad, la construcción de ciudadanía, el acceso al conocimiento y el arte y el fortalecimiento del tejido social. Además, son esenciales para reducir desigualdades y encontrarnos como bogotanos en el espacio público.

Su presencia, sin embargo, no está repartida de forma equitativa en la capital. Mientras que el 40% de los equipamientos culturales se concentra en Teusaquillo (63), Chapinero (60), Santa Fe (56) y La Candelaria (45), localidades como Sumapaz (1 equipamiento), Antonio Nariño (6) y Los Mártires (7) solo tienen el 3% de éstos.

En el caso de los equipamientos recreativos y deportivos, la localidad de Suba concentra el mayor número de parques y escenarios deportivos (933), seguida por Kennedy (550) y Engativá (535); por su parte, Sumapaz (3 equipamientos), La Candelaria (11) y Los Mártires (45) tienen el menor porcentaje de dicha infraestructura.

De otro lado, aunque no existe una variación significativa en los metros cuadrados de parque de perímetro urbano por habitante, en los últimos 3 años (se mantiene en 3,3), cabe destacar que entre 2017 y 2018 creció en 105 la cifra de parques y escenarios deportivos en la capital: se pasó de 5.029 a 5.134, según cifras del IDRD. Se crearon 3 parques nuevos en Sumapaz, 26 en Suba, 18 en Kennedy, 14 en Ciudad Bolívar, 12 en Usaquén y 10 en Fontibón.

Así las cosas, un reto para la próxima Administración es brindar acceso equitativo a escenarios culturales, recreativos y deportivos, con mayor presencia de éstos en aquellas localidades con déficit de infraestructura. Esto, a fin de promover el disfrute comunitario de actividades culturales y práctica deportiva, vitales para tener una mejor calidad de vida en la ciudad.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN