Comunicados

Entrega de observaciones al Plan de Desarrollo Distrital 2020-2024

Con el propósito de mejorar la calidad de vida y contribuir a la construcción colectiva de ciudad, Bogotá Cómo Vamos, después de un trabajo con organizaciones aliadas y expertos, entrega a la Administración Distrital recomendaciones al proyecto de Acuerdo del Plan de DesarrolloUn nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del siglo XXI”; actualmente en revisión y discusión en el Concejo de Bogotá.

Estas reflexiones fueron recopiladas durante los últimos 2 meses en varias mesas de trabajo, con la participación de cerca de 120 expertos en temas de ciudad. El ejercicio busca entregar recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital (PDD) en seis ámbitos temáticos: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.

El Plan de Desarrollo es la hoja de ruta de la Administración Distrital que determina el rumbo de la ciudad en los próximos cuatro años; y, ante la coyuntura de emergencia sanitaria, se presentan retos para el Gobierno Distrital. El ejercicio de análisis, observaciones y recomendaciones busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y aportar insumos para la toma de decisiones. En este sentido, Bogotá Cómo Vamos espera que las recomendaciones sean escuchadas, atendidas y acogidas por las autoridades distritales.

A continuación, se presentan recomendaciones de política y observaciones a las metas trazadoras en los sectores de: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.


Recomendaciones en Educación:

  1. Cerrar la brecha en el acceso a las tecnologías digitales para que los estudiantes y docentes puedan tener igualdad de condiciones en la educación.
  2. Fortalecer las estrategias de reducción de la deserción para preservar los avances en la educación que se han logrado en la ciudad.
  3. Fortalecer la formación técnica y profesional y su articulación con la agenda de desarrollo productivo; construida entre el sector público y privado de Bogotá y la región.
  4. Formular e implementar una política de bilingüismo del Distrito, dado que no se plantean programas, estrategias, o metas para al respecto.
  5. Formular una política distrital de formación para la innovación, de manera colectiva con la comunidad educativa.
  6. Promover la creación de PEC (Proyectos Educativos Comunitarios) y PET (Proyectos Educativos Territoriales) que puedan construirse desde cada una de las sedes educativas; en relación con las necesidades de formación, reconstrucción del tejido social; en el marco de la pos-emergencia y transformación comunitaria.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes tres (3) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 reducir a 1,1% la tasa de deserción pública en educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional.

Tasa de deserción educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional pública. 1, 65% en 2018 SED – Secretaría de Educación del Distrito 1,1%
A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. Puntaje promedio en pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. 56,82 en 2017 ICFES.

57,7

A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. Puntaje promedio en pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. 54,72 en 2017 ICFES.

58,82


Recomendaciones en Salud Pública:

  1. Incluir acciones intersectoriales para reducir la desnutrición crónica como infaltable en la agenda de política social; para mejorar la salud nutricional de los niños y niñas en primera infancia en Bogotá.
  2. Mantener una priorización por territorios o UPZ críticos en las intervenciones que se implementen en el marco de los programas; sin perder de vista la lógica intersectorial a través de alianzas público-privadas.
  3. Dejar explícito en el PDD el Plan Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres y del Cambio Climático para Bogotá 2018-2030; y los lineamientos frente a la formulación de un nuevo Plan de Descontaminación del Aire en Bogotá.
  4. Emplear el enfoque de Curso de Vida y el enfoque de Interseccionalidad, en vez de usar el modelo de determinantes sociales; retomando el enfoque de derechos en vez del de necesidades.
  5. Reestructurar las redes de servicios públicas y privadas, con un enfoque territorial, hacia una asistencia social universalizada; dado que se han concentrado en los ámbitos clínico-hospitalarios.

Sobre los indicadores:  Se recomienda ajustar la meta de los siguientes tres (3) indicadores:

  1. Disminuir a 5,6 casos por 1.000 nacidos vivos la tasa de mortalidad infantil para el año 2024, en vez de 8,37 que propone el proyecto de PDD.
  2. Disminuir en un 25% los nacimientos en mujeres de 15 a 19 años para el año 2024, en vez del 10% que propone el proyecto de PDD.
  3. Disminuir en 46% la Razón de Mortalidad Materna por 100.000 nacidos vivos para el año 2024, en vez del 20% que propone el proyecto de PDD.

Se recomienda incorporar los siguientes cinco (5) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 disminuir a 13% la desnutrición crónica en la primera infancia en Bogotá.

Prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años en Bogotá 17,6% en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN). 13%
A 2024 disminuir a 12% el bajo peso al nacer en Bogotá a 2024 Prevalencia de bajo peso al nacer en Bogotá

13,5% en 2018

Secretaría Distrital de Salud (Estadísticas Vitales).

12%
A 2024 aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá a 2024. Duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá 3,4 meses en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN).

4 meses

A 2024 disminuir a menos de un caso por 1.000 nacidos vivos la incidencia de sífilis congénita.

Incidencia de sífilis congénita en la ciudad de Bogotá 1, 21 casos por cada 1.000 nacidos vivos en 2017 Secretaría Distrital de Salud

Menos de 1 caso por cada 1.000 nacidos vivos

Disminuir a 8% el exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá a 2024. Prevalencia de exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá 10,1% en 2018 Secretaría Distrital de Salud

8%


Recomendaciones en Seguridad y Convivencia Ciudadana:

  1. Plantear estrategias en relación con el manejo de delitos de mayor impacto (DMI por subsistencia y oportunidad, desmantelamiento de crimen organizado (hurtos), frentes de seguridad actualizada, manejo en TransMilenio, delitos cibernéticos y mediados por lo digital).
  2. Generar un centro de estudios criminológico que robustezca los análisis y la gestión de conocimiento, como eje estratégico, para visibilizar resultados; evaluar y ajustar acciones.
  3. Visibilizar el enfoque territorial multiescalar, desde lo barrial, pasando por lo zonal, hasta lo regional y no sólo verificar el tema de la conurbación con Soacha o los territorios de Paz.
  4. Diseñar estrategias de abordaje a las tensiones de conflictividades, violencias y delitos, que se presentan en la ciudad de manera histórica (convivencia barrial (ruido, música, excrementos, basuras, escombros), ausencia de mecanismos de resolución de conflictos, coexistencia de maneras de vida: jóvenes en parques, etc.), y estrategia de consumo responsable de alcohol y SPA, persecución al tráfico de armas, cacería a la ESCNNA. 

Sobre los indicadores: Se recomienda ajustar la meta a “reducir la tasa de homicidios a 6,63 por cada 100.000 habitantes”, en vez de a 9,9 por cada 100.000 habitantes.


Recomendaciones en Movilidad Sostenible:

  1. Presentar estudios de factibilidad que confirmen, o no, la necesidad de los 16 corredores viales y siete ciclorrutas como conexiones regionales y vías periféricas y proyectos en ejecución.
  2. Establecer cuál es la intervención que se pretende hacer en la carrera Séptima, ampliando la descripción de éste como corredor ecológico y su impacto en el acuerdo de cofinanciación Nación-Distrito del metro y troncales alimentadoras.
  3. Contar con estudios de factibilidad, antes de la decisión definitiva de inversión, de Proyectos Estratégicos priorizados) tales como: la red de metro regional, conformada por la construcción de la fase I y la extensión de la fase II de la Primera Línea del Metro hasta Suba y Engativá; el Regiotram de Occidente, y el Regiotram del Norte, estructurada y en avance de construcción. Cable de San Cristóbal construido y cable en Usaquén estructurado.
  4. Fijar en el proyecto de acuerdo una meta/indicador o proyecto sobre el desarrollo de una herramienta que consolide, analice y monitoree el transporte de carga y logística para Bogotá y la región.
  5. Priorizar acciones para peatones y ciclistas como mecanismos de viaje de menor contagio, y muy baja ocupación en el transporte público; las cuales pueden implementarse tanto durante la crisis de salud pública, como después de ella para alcanzar a ser una ciudad más sostenible.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras.

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente

Meta 2024

Mantener o mejorar la distribución modal de viajes en la ciudad en modos de viajes sostenibles.

Porcentaje de viajes en modos sostenibles: a pie, en bicicleta y transporte público masivo y colectivo (TransMilenio, TransMiCable, SITP Zonal, SITP Provisional). 74% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Al menos un 75% de la distribución modal de viajes en la ciudad es en modos sostenibles

Mejorar la percepción de calidad de los modos sostenibles. Promedio ponderado de calificación de modos sostenibles. 32% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Aumentar al 50% la percepción de satisfacción de calidad de los modos sostenibles

Reducir el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico.

Porcentaje de reducción de personas fallecidas en incidentes de tráfico en 2024 respecto a 2019, total y diferenciado por género, edad y usuarios de bicicleta. Línea base: 2019 507 total, 68 ciclistas; dato preliminar

 

Secretaría Distrital de Movilidad

Reducir el 20% en el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico diferenciado por 20% reducción en mujeres fallecidas

20% reducción en niños y jóvenes fallecidos 0% de aumento de muertes de ciclistas.

Reducir la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres.

Estimación del porcentaje de costo de transporte en el gasto total de familias que viven en zonas de estrato 1 y 2.

 

26% según cálculo de SDM con base en encuesta de movilidad 2019 Secretaría Distrital de Movilidad. Encuesta de Movilidad.

Reducir un 15% la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres


Recomendaciones en Hábitat: Las recomendaciones son en relación con el Plan Terrazas y el Banco de Materiales:

  1. Especificar las responsabilidades en la ejecución del programa “Plan de Terrazas” por parte del Distrito, para no delegar en los hogares beneficiarios aspectos técnicos y legales que superan su capacidad de actuación.
  2. Especificar la relación que puede tener el programa “Plan de Terrazas” con otros, como por ejemplo, el de reasentamiento de hogares y arriendo protegido.
  3. Especificar objetivos, alcances esperados y metas específicas en el plan piloto del programa “Plan de Terrazas”, y su relación con el banco de materiales.
  4. Incluir el programa “Plan de Terrazas” como parte de la Política Integral del Hábitat para que la iniciativa tenga continuidad.
  5. Definir indicadores que permitan determinar si realmente se está haciendo alguna diferencia en relación con la situación precedente tanto del déficit, a atender, como de las condiciones de pobreza, a ser superadas o, al menos, aliviadas.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

Titulación de predios de origen informal a población vulnerable.

Número de predios titulados. 5.000 predios titulados en el anterior cuatrienio. Secretaría Distrital de Hábitat. 8.000 en el cuatrienio

Reubicación de familias ubicadas en riesgo no mitigable.

Número de familias reubicadas. 3.025 familias en riesgo no mitigable reubicadas en 2017. IDIGER – Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático. 5.000
Mejoramiento de vivienda donde habita población vulnerable. Número de mejoramientos de vivienda gestionados. Secretaría Distrital de Hábitat.

5.000

Subsidios distritales complementarios a los nacionales para adquisición de vivienda nueva. Número de subsidios distritales de vivienda aplicados. 11.917 subsidios distritales de vivienda entre 2015 y 2018. Secretaría Distrital de Hábitat.

12.000 subsidios distritales de vivienda durante el cuatrienio

Al menos 3.000 de ellos en el Centro Expandido de la Ciudad


Recomendaciones en Medio Ambiente:

  1. Formular y ejecutar un Plan de Investigación Ambiental de Bogotá 2020- 2027 en temas de: calidad del aire, biodiversidad urbana y fuentes hídricas; incorporando iniciativas de ciencia ciudadana, instituciones académicas y empresas enfocadas en ciencia, tecnología e innovación.
  2. Priorizar programas específicos relacionados con la gestión de lo ambiental regional, integrada de lo urbano a lo rural; abordando de manera diferenciada los desafíos ambientales en los bordes norte y sur de la ciudad.
  3. Profundizar las propuestas hechas para la mitigación y adaptación de la ciudad a los riesgos derivados del cambio climático; especificando el alcance que pueden llegar a tener para enfrentar este fenómeno.
  4. Promover y reconocer cambios en la forma en que son declaradas, manejadas y recuperas las áreas protegidas urbanas, que son parte integral de la Estructura Ecológica Principal – EEP, previniendo conflictos comunes sobre la propiedad y la exclusión de diversos usos del suelo.
  5. Trabajar los desafíos ambientales desde el fortalecimiento de la cultura de los ciudadanos y los sectores productivos, para transformar sus patrones de comportamiento y producción, trascendiendo las acciones enfocadas principalmente en el reciclaje e incorporando principios y prácticas relacionadas con la economía circular.

Sobre los indicadores:

Se perciben las metas e indicadores propuestos como ambiciosos y difícilmente alcanzables. Se sugiere revisar y dar soporte basado en evidencia sobre la forma en que estos serán alcanzados.

Conozca el documento completo Aquí 

Artículos CCV

Comunicado a la opinión pública, Concejo Cómo Vamos

Para mantener la rigurosidad técnica y metodológica que siempre ha caracterizado a Concejo Cómo Vamos, a partir del mes de mayo suspende temporalmente sus actividades de monitoreo, seguimiento y evaluación al desempeño de la Corporación, las bancadas, los concejales y sus mesas directivas y reanudará su ejercicio en enero de 2021.

Bogotá, 25 de abril de 2020. En atención a la coyuntura de emergencia de la ciudad, las recomendaciones de las autoridades nacionales y locales y el des-escalonamiento de la cuarentena, Concejo Cómo Vamos suspende temporalmente, para este año 2020, el ejercicio de monitoreo, seguimiento y evaluación al desempeño de la Corporación, las bancadas, los concejales y sus mesas directivas.

En este sentido, el Programa no publicará los informes semestrales de seguimiento a la Corporación del año y reanudará sus actividades en enero de 2021. Se toma esta decisión para mantener la rigurosidad técnica y metodológica que siempre ha caracterizado al Programa. Se mantendrán actividades, en el marco de Concejo Cómo Vamos, de pedagogía ciudadana, entre otras.

Concejo Cómo Vamos es un ejercicio ciudadano que, desde 2002, realiza un monitoreo, seguimiento y evaluación al Concejo de Bogotá. Su objetivo es analizar el desempeño de los concejales, las bancadas y las mesas directivas con el propósito de fortalecer y hacer visible el desempeño institucional de la Corporación.

Surge como apoyo a la labor del programa Bogotá Cómo Vamos, una iniciativa ciudadana de la Fundación CoronaEl Tiempo Casa Editorial, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Pontificia Universidad Javeriana que desde hace 22 años realiza un seguimiento periódico y sistemático a los cambios en la calidad de vida en la ciudad.

Comunicados

Cuatro infaltables en el Plan Distrital de Desarrollo para…

Aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva y bajar a 13% la desnutrición crónica, a 12% el bajo peso al nacer y a 8% el exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años, son ‘4 infaltables’ que debe contener el Plan de Desarrollo Distrital – PDD- para mejorar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá, a 2024.

En el documento “Recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital 2021-2024 para mejorar el estado nutricional de la primera infancia en Bogotá”, elaborado por el programa Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito, se proponen acciones específicas para alcanzar los infaltables propuestos. El objetivo es posicionar la situación alimentaria de los más pequeños como una prioridad en la agenda pública de la ciudad,

El actual proyecto de acuerdo del PDD no hace mención específica a la disminución de la prevalencia de la desnutrición crónica ni tampoco se plantean metas relacionadas con su actual indicador ni con los de lactancia materna exclusiva, bajo peso al nacer y exceso de peso en la primera infancia.

¿Por qué establecer metas claras en la disminución de dichos indicadores? Bajar el índice de bajo peso al nacer favorece la disminución de la desnutrición crónica, la cual tiene un impacto negativo en el desarrollo cerebral de los infantes; a su vez, la prevención y disminución de la desnutrición crónica es un factor protector para prevenir la obesidad infantil a edad temprana. El exceso de peso se considera una epidemia y un problema de salud pública global.

Lograr las metas propuestas requiere fortalecer las alianzas público-privadas, que permitan territorializar las intervenciones, dada la enorme brecha existente entre localidades. Se debe, incluso, avanzar en la desagregación de información por Unidad de Planeación Zonal (UPZ) y, a partir de allí, realizar una priorización territorial más específica. En Bogotá hay 116 UPZ, de las cuales 20 o 30 concentran la mayor parte de los problemas en salud.

Desde 2019, Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito trabajan en alianza para socializar, con información y datos estadísticos objetivos, las condiciones de vida de los niños y niñas menores de 5 años que residen en la capital del país. Su propósito es ayudarle a la Administración Distrital a trazar políticas públicas basadas en evidencia y promover la participación informada de la ciudadanía en decisiones dirigidas a garantizar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá.

Un primer aporte de esta alianza fue el documento ‘Primera infancia en Bogotá: Balance de la última década’ (2019), que recoge el análisis de la situación de este grupo poblacional y presenta una serie de recomendaciones de política pública.

Primer infaltable. Bajar a 13% la desnutrición crónica en la primera infancia

En la propuesta de PDD se plantea la siguiente meta: A 2024 incrementar al 82% la proporción de niñas y niños menores de 5 años con estado nutricional adecuado según el indicador de peso para la talla”,para la cual no se indica línea de base ni fuente del indicador propuesto.

A nivel nacional, la meta es bajar la desnutrición crónica a un 8% en los niños y niñas menores de cinco años (Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021). La agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS, por su parte, establece a 2030 una reducción mayor: bajarla al 5%.

El dato disponible (a 2018) de la prevalencia de desnutrición crónica o talla baja para la edad en Bogotá es del 17,3%, según datos del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN). En Colombia es de 10,8% (ENSIN, 2015). La capital del país registra una cifra superior a Medellín y Cali.

Entre 2016 y 2018 hubo un incremento en el número de casos de desnutrición crónica en niños y niñas menores de 5 años: se pasó de 22.740 casos a 29.965. Sin embargo, el comportamiento de este indicador durante la década 2008-2018 evidencia una reducción de 3,3 puntos porcentuales en su prevalencia: de 20,9% a 17,6%.

Las localidades de Bogotá con la mayor prevalencia de desnutrición crónica son Sumapaz (24,9%), Ciudad Bolívar (22,8%), Usme (22,6%), San Cristóbal (22,6%), Santa Fe (21,4%) y Tunjuelito (20,4%). Las de menor prevalencia: Barrios Unidos (14,2%), Engativá (14,6%), Suba (15,6%) y Teusaquillo (15,8%).

Para lograr una reducción total de 4 pp para los cuatro años, se recomienda:

* Formular acciones intersectoriales en el marco de la Primera Guía de Atención a la Desnutrición Crónica (2019) a través de alianzas estratégicas.

* Focalizar la atención a gestantes para su captación e identificación oportuna de deficiencias nutricionales a partir de las Rutas Integrales de Atención (RIAS).

* Fortalecer las prácticas de nutrición adecuada a lo largo de todas las etapas del curso de vida y mejorar las condiciones de empleo y/o emprendimiento de familias en condición de vulnerabilidad.

Segundo infaltable. Reducir, a 12%, el bajo peso al nacer en Bogotá

Dentro del proyecto de acuerdo del PDD no se encuentra una meta relacionada con este indicador, a pesar de que en el documento de diagnóstico sí se menciona.

El término ‘bajo peso al nacer’ se define como todo recién nacido con un peso inferior a 2.500 gramos. En 2018, su prevalencia llegó al 13,5%, la más alta si se le compara con los 32 departamentos de Colombia.

Las localidades con mayor prevalencia son Sumapaz (20%), Chapinero (15,6%), San Cristóbal (14,9%), Barrios Unidos (14,7%), Engativá (14,6%) y Santa Fe (13,9%). A su vez, las localidades con la menor prevalencia son La Candelaria (10,3%), Antonio Nariño (12,1%), Tunjuelito (12,2%), Usaquén (12,6%), Fontibón (12,6%) y Teusaquillo (12,6%).

Para pasar del 13,5% al 12% se recomienda:

* Fortalecer las acciones de Inspección, Vigilancia y Control para ser más exigentes con el cumplimiento de los estándares y requisitos mínimos de habilitación de servicios de atención materno-perinatal.

* Mejorar la operación de los sistemas de información con el fin de disminuir las inconsistencias asociadas al reporte del peso al nacer.

* Establecer una estrategia conjunta con Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) y con instituciones prestadoras de servicios de salud para mejorar la calidad de la atención a través de las rutas de atención pre-concepcional y concepcional.

* Priorizar acciones de captación temprana y canalización hacia los servicios de salud de las adolescentes gestantes. El embarazo a edad temprana es factor de riesgo del bajo peso al nacer.

* Definir una meta relacionada con la disminución de la morbimortalidad, con enfoque en los primeros 1.000 días de vida.

* Promover la gestión de conocimiento en torno a las causas del bajo peso al nacer en Bogotá. Dada su multicausalidad es necesario un ejercicio de territorialización y problematización para identificar los determinantes asociados. Este ejercicio debe tener en cuenta la UPZ.

* Fortalecer el apoyo intersectorial para la promoción de los derechos sexuales y reproductivos, así como la prevención de la maternidad y la paternidad tempranas.

Tercer infaltable. Disminuir a 8% el exceso de peso

Dentro del proyecto de acuerdo del PDD tampoco se encuentra una meta relacionada con este indicador en la primera infancia. Sin embargo, se propone lo siguiente: “A 2024, el 65% de escolares de 5 a 17 años de las instituciones educativas intervenidas tienen estado nutricional adecuado según el indicador Índice de Masa Corporal para la Edad”. Aquí no se indica línea de base ni fuente para el cálculo de este indicador. Además, limita la intervención a instituciones educativas.

El exceso de peso se define como la suma de sobrepeso y obesidad y se presenta cuando el consumo energético alimentario es mayor al gasto energético que realiza el cuerpo, lo que deriva en la acumulación excesiva de grasa. Ello trae implicaciones en la salud (desarrollo a futuro de enfermedades no transmisibles como diabetes e hipertensión) y secuelas de tipo psicosocial.

Entre 2016 y 2018, según datos del SISVAN, la prevalencia de exceso de peso en los menores de 5 años en Bogotá aumentó 0,5 puntos porcentuales, al pasar de 9,6% a 10,1%.

Para lograr la reducción a 8%, se recomienda:

* Promover la articulación intersectorial para la intervención integral de los factores asociados al exceso de peso. Son claves la promoción de hábitos de vida saludable y la práctica de actividad física tanto en casa como en las instituciones educativas.

* Garantizar que las Entidades Administradoras de Planes de Beneficio (EAPB) promuevan hábitos de vida saludables e identifiquen factores de riesgo asociados.

* Fortalecer el sistema de abastecimiento de alimentos, dando prioridad a frutas y verduras.

* Mejorar la disponibilidad de agua para consumo en los planteles educativos y desincentivar la disponibilidad y el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados.

* Apoyar iniciativas como el etiquetado frontal de alimentos y definir estrategias para que este etiquetado tenga efecto en el cambio de conducta del consumidor.

* Diseñar una estrategia de comunicación orientada a promover hábitos de vida saludables y a la regulación de la publicidad que incentiva el consumo de alimentos ultraprocesados.

Cuarto infaltable. Aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá

En el proyecto de acuerdo del PDD no se encontró ninguna meta relacionada con la promoción de la lactancia materna exclusiva, por lo cual se recomienda la oportunidad de incorporarla como una prioridad, en concordancia con la Política Distrital de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PDSAN).

Si bien entre 2008 y 2018 hubo un aumento de 0,4 meses en esta práctica, ubicando la mediana en 3,4 meses, aún faltan 2,6 más para llegar a los 6 meses de lactancia materna exclusiva.

Según la Organización Mundial de la Salud, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es un factor protector de la situación nutricional de los lactantes y los niños y niñas menores de 5 años.

En 2018, las localidades que registraron menor duración de lactancia materna exclusiva fueron Usaquén, con 3,1 meses, y Fontibón, Engativá, Suba, Teusaquillo y Los Mártires, con 3,2 meses cada una. A su vez, las localidades con mayor duración de lactancia materna exclusiva fueron Rafael Uribe Uribe, con 3,7 meses, y Usme, San Cristóbal y Santa Fe, con 3,5 meses.

Para aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva se recomienda:

  1. Promover y garantizar la práctica de lactancia materna durante la primera hora de vida del bebé a través de la formación del personal responsable de la madre y del recién nacido en las instituciones de salud.
  2. Brindar estímulos a los pediatras que promueven la lactancia materna y dicen NO a los biberones y leches de tarro.
  3. Intensificar la promoción de la práctica de la lactancia materna en los espacios de vida cotidiana donde está la madre: en el hogar, en el ámbito comunitario y en el espacio laboral; también tener en cuenta a las madres que están en espacios de trabajo informal.
  4. Fortalecer la estrategia de salas de lactancia en lugares de trabajo, escenarios públicos y comunitarios; crear salas móviles que disminuyan las barreras de acceso de las familias lactantes a los servicios de orientación y acompañamiento.
  5. Crear una consulta especializada en lactancia materna en las instituciones de salud que asegure a la familia una atención personalizada.
  6. Transformar las salas de lactancia en salas amigas de la familia lactante.
  7. Crear incentivos para empresas y organizaciones que adelanten acciones de promoción de la lactancia materna con sus empleados y/o en su área de influencia.
Comunicados

Bogotá avanza en política social e infraestructura pero tiene…

Disminuir el hurto a personas, reducir las emisiones de material particulado, bajar el desempleo juvenil y mejorar la calidad, eficiencia y seguridad del transporte público, algunos de los principales retos para la próxima Administración. Se destacan avances en: calidad educativa, disminución de deserción escolar, reducción de homicidios, descenso en la fecundidad adolescente y reducción del déficit de vivienda.

 

Bogotá, 1 de agosto de 2019

En los últimos tres años, la calidad de vida en Bogotá muestra avances significativos en sus indicadores de política social, pero persisten desafíos en materia de seguridad, movilidad sostenible, mercado laboral, hábitat y medio ambiente, temas relevantes en la agenda ciudadana.

En política social, se destaca el descenso de la mortalidad materna y la mortalidad infantil; la disminución de la fecundidad adolescente; el descenso de la deserción escolar y una mejora considerable en la calidad educativa de los colegios oficiales. También se registran avances significativos en la reducción de la tasa de homicidios y un menor número de víctimas fatales en accidentes de tránsito (bajó un 6% respecto al año anterior).

Preocupan, sin embargo, el aumento del hurto a personas (creció 17% entre el primer semestre de 2018 y el primer semestre de 2019), el crecimiento de la vivienda informal (entre 2.000 y 4.500 predios, por año, desde el 2010) y las elevadas tasas de violencia interpersonal y de violencia contra niños y adolescentes.

Así lo revela el más reciente Informe de Calidad de Vida en la ciudad, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, una radiografía de cómo avanza la capital, en 12 sectores distintos, a partir del análisis de más de 400 indicadores.

También llaman la atención el alto índice de desempleo juvenil, el incremento del parque automotor, la contaminación de los ríos urbanos, los problemas de calidad del aire y la creciente insatisfacción ciudadana con el servicio del transporte público.

En esta nueva edición, y por tercer año consecutivo, el informe también evalúa el nivel de cumplimiento de 50 metas estratégicas del Plan Distrital de Desarrollo, seleccionadas por expertos, según lo esperado para el tercer año de gobierno de la Administración actual.

Se encontró avances en el 72% de las metas (54% avanza satisfactoriamente y 18% tiene avances relativos);el 26% no presenta avances significativos y un 2%, por cambios metodológicos, carece de concepto.

Algunas de las metas del Distrito con mayores avances son: reducir la tasa de trabajo infantil, disminuir la tasa de homicidios, disminuir en 15% las fatalidades en accidentes de tránsito, mejorar el estado de la malla vial, subir el desempeño de los colegios oficiales en las pruebas Saber 11 y reducir la mortalidad infantil. Entre las metas de avance relativo se destaca la construcción de 120 km de ciclorrutas, la gestión de suelo para proyectos de renovación urbana y los avances técnicos en la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial – POT.

Las metas con pocos avances: disminuir los tiempos de espera para asignar citas con especialistas (la meta son 5 días de espera), aumentar la satisfacción con el transporte público troncal y zonal (la meta es alcanzar el 30%), calidad del agua y diseñar y poner en marcha un plan anti-evasión en el sistema de transporte público.

 

¿CÓMO VA BOGOTÁ?

EN SEGURIDAD Y CONVIVENCIA CIUDADANA

  •  Continúa reducción de homicidios. Se pasó de una tasa de 14,2 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2017 (1.150 casos) a 13,3 en 2018 (1.089 casos). En el último año, el 52% de éstos se cometió con arma de fuego y el 42%, con arma blanca, el cual subió un 13% con respecto a 2014. El 43% de los casos de homicidios se concentró en Ciudad Bolívar, Kennedy y Bosa.
  • Preocupa alta incidencia de hurto a personas. Durante el primer semestre de 2019 se registraron 58.092 hurtos a personas, un 17% más con respecto al mismo periodo del año anterior (49.049). Entre enero y junio de 2019, ocurrieron 9.836 robos en TransMilenio (54 al día) y 706 al interior de buses del SITP (4 diarios); así mismo, ocurrieron 5 hurtos diarios en buses del SITP provisional (828 casos). El 20% de los hurtos a personas sucedieron en el transporte público.

En el 2018, se reportaron 104.514 hurtos a personas. Chapinero, Santa Fe y La Candelaria, las localidades con mayor tasa de hurtos a personas. El celular fue el elemento más robado (65.066 en 2018). Vale anotar que disminuyó el hurto de automotores en un 8% y el de motos, en un 12%.

  • Una ciudad agresiva. Bogotá tiene la segunda tasa más alta de violencia interpersonal del país (358,7 casos por cada 100 mil habitantes) y la tercera más alta en violencia contra niños y adolescentes (47,26 casos por cada 100 mil habitantes). Adicionalmente, se registra un incremento en las tasas de violencia de pareja y contra la tercera edad.

 

Recomendaciones:

Continuar conel Plan Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana (PICS).

* Mantener el control al porte de armas blancas.

* Mejorar intervenciones en cadena criminal (receptación, comercialización y venta ilegal).

* Fortalecer la gestión e investigación policial y el proceso judicial.

* Desarrollar estrategias para la resolución pacífica de conflictos.

 

EN MOVILIDAD

  •  El parque automotor se duplicó en la última década. Hoy, por cada 3 habitantes hay 1 vehículo a motor y por cada moto, hay 4 carros. De continuar el ritmo de crecimiento actual, en 2025 habrá más de 3 millones de vehículos. Hoy circulan 2´393.077 matriculados en Bogotá.
  • A pesar de la baja satisfacción, el transporte público es el más usado. Seis de cada 10 capitalinos se mueven en él, pero solo el 13% de quienes usan TransMilenio se sienten satisfechos con su servicio y un 25% de los usuarios del SITP están conformes con éste. Entre 2016 y 2018, disminuyó en un 9% el número de pasajeros del SITP y en un 2%, el de TransMilenio.
  • Menos víctimas fatales en las vías. Entre 2014 (606) y 2018 (514), se redujo en un 15% el número de muertes (92 fallecimientos menos).
  • Peatones, los más vulnerables. Aunque las cifras vienen bajando, hoy representan el 47% de las víctimas fatales. Su interacción más peligrosa es con la motocicleta: 80 peatones murieron en siniestros viales donde la moto se vio involucrada. Los buses, incluyendo el TPC, zonal y troncal, se vieron involucrados en la muerte de 50 peatones. Hay que prestarle atención al incremento de ciclistas fallecidos en las vías (14% más entre 2014 y 2018).
  • La malla vial se expandió. En los últimos 3 años creció en 18 km, pasando de 13.971 km a 13.989 km. El 57% de la malla vial está en buen estado.

Recomendaciones:

* Priorizar la calidad del servicio y la seguridad en el transporte público masivo.

* Continuar con la estrategia Visión Cero.

* Trabajar en gestión del tráfico y planeación financiera.

* Favorecer un transporte amigable con el medio ambiente.

* Generar consensos en proyectos estratégicos de movilidad.

 

 EN POBREZA, SALUD Y EDUCACIÓN

  •  Cambios en los índices de pobreza. La pobreza multidimensional (aquella que identifica carencias a nivel del hogar y de las personas en salud, educación y nivel de vida) pasó de 5,4% en 2014 a 4,4% en 2018, mientras que la pobreza monetaria (incapacidad de la persona para satisfacer sus necesidades básicas) pasó de 10,1% en 2014 a 12,4% en 2018. Se estima que hoy, en la ciudad, existen cerca de 1’000.000 de personas con ingresos per cápita que no superan los $ 283.828 mensuales.
  • Logros y desafíos en salud pública. La razón de mortalidad materna pasó de 29,9 gestantes fallecidas por cada 100 mil nacidos vivos (2014) a 25,2 por cada 100 mil (2018). Entre 2014 y 2018, la tasa de mortalidad infantil bajó de 9,4 a 8,8 por cada 1.000 nacidos vivos. Los nacimientos en madres entre 10 y 19 años también disminuyeron: mientras en 2014 se registraron 17.101, en 2018 fueron 10.949.

Desafíos: Viene en aumento la notificación de casos de VIH-Sida (la tasa aumentó un 19% entre 2016 y 2018, es decir, 616 casos más en los últimos 3 años. En 2018 se notificaron 3.395). Disminuye cobertura de vacunación: el año anterior, solamente la vacuna de la tuberculosis BCG alcanzó una cobertura útil en el Distrito Capital (97,2%). Las demás no llegan al 90% de cobertura. Aumentan casos de desnutrición crónica: se pasó de 22.740 casos (2016) a 29.965 (2018), lo que conlleva un aumento en la prevalencia. Crece prevalencia de niños con bajo peso al nacer: En 2016 fue del 12,6% y en 2018, del 13,5%.

  • La educación viene avanzando, pero persisten los retos. La deserción escolar en el sector oficial viene bajando (en 2014 era de 2,5% y en 2017 se ubicó en 1,6%). Sin embargo, cerca de 62.000 niños en edad escolar están por fuera del sistema. Aumentó el porcentaje de colegios oficiales ubicados en las categorías A y A+: mientras en 2014 era el 11%, en 2018 subió al 26,7%. Se estima que por cada estudiante de colegio público en estas categorías hay 3 de colegio privado.

Desafíos: La implementación de la Jornada Única sigue siendo un reto. Mientras en 2016 el 4% de la matrícula de colegios oficiales se encontraba en esta modalidad, en 2018 llegó al 14%, sin embargo, aún dista de la meta que a 2020 se había fijado la Administración: 30%. Hay poco avance en bilingüismo: los resultados están por debajo del 15%.

  • En Bogotá, 1 de cada 5 jóvenes menores de 24 años no estudia ni trabaja y el 65% son mujeres. Frente a esto, es importante repensar la pertinencia de la Educación Orientada al Empleo – EoE-, aquella que contempla no solo la formación técnica y tecnológica sino los cursos por horas que imparten las instituciones de educación para el trabajo y el desarrollo humano.

Recomendaciones:

* Revisar asignación de subsidios.

* Consolidar estrategia para afrontar la continua migración.

* No bajar la guardia en: desnutrición aguda y crónica en menores de 5 años, cobertura en vacunación, bajo peso al nacer y VIH-Sida.

* Reducir las brechas en la calidad de la educación, continuar la implementación de la Jornada Única, apostarle al bilingüismo, mejorar la calidad y pertinencia de la educación superior y continuar los esfuerzos para bajar la deserción escolar.

 

EN MEDIO AMBIENTE

  •  Viene mejorando la calidad del aire, pero no cumple con los estándares establecidos por la OMS. En 2018, Bogotá tenía un nivel de concentración PM10 de 39 micras por metro cúbico, muy por encima del nivel permitido por la OMS: 20. En PM2.5, ese valor fue de 17 micras por metro cúbico (la OMS permite 10). Sin embargo, el aire viene mejorando: en 2014, esos valores eran de 52 y 24 micras por metro cúbico, respectivamente. En 2014, la industria aportó el 54% de las emisiones de PM por combustión en la ciudad; las fuentes móviles, el 44% y los incendios forestales, el 2%.Kennedy sigue registrando la peor calidad del aire de la ciudad.
  • Crece contaminación en los ríos urbanos. Hay una pérdida importante en los valores de calidad del agua, principalmente en el río Tunjuelo, donde se pasó de una clasificación de estado ‘aceptable’ a ‘marginal’.
  • Aumentan residuos que llegan a Doña Juana. Entre 2016 (2’253.072) y 2018 (2’333.568) creció en 3,6% la proporción de residuos que se disponen en el relleno sanitario. De otro lado, se estima que el 25% de los residuos que se producen en la ciudad son aprovechados.

 Recomendaciones:

Priorizar laimplementación del Plan decenal de descontaminación del aire.

* Regular el transporte de carga y ejercer mayor inspección y vigilancia a las industrias.

* Incrementar el arbolado urbano y la cobertura verde en el espacio público.

* Dar mayor énfasis al plan de gestión y manejo de residuos sólidos, a propósito de las grandes obras civiles que se avecinan.

* Mejorar la calidad hídrica de los ríos y continuar con las apuestas de descontaminación del Río Bogotá.

 

EN HÁBITAT

  •  Baja déficit de vivienda. Hoy, existe un 44% menos de hogares en déficit. El déficit general, que en el 2003 estaba en 325.796 unidades, bajó a 123.883 en el 2017. El déficit cuantitativo llegó a 54.518 en 2017 y el cualitativo, a 69.365, mientras que en 2014 se encontraban, respectivamente, en 87.262 y 133.538.
  • Crece la vivienda informal en la ciudad. La densificación en los barrios de origen informal es un fenómeno difícil de medir. Se estima que, anualmente, se realizan entre 12 mil y 13 mil ampliaciones de vivienda en sectores de origen informal. Esta cifra es similar a la producción anual de vivienda VIS y VIP. Desde 2010, la expansión informal ha fluctuado entre 2.000 y 4.500 predios por año. En 2018, las nuevas ocupaciones ilegales monitoreadas llegaron a 2.919.
  • El 2018, un año difícil para el sector de la construcción en Bogotá. Se iniciaron 26.798 viviendas, la cifra más baja desde 2004 cuando la ciudad se recuperaba de la crisis del año 2000; en el último año, se redujo la iniciación de vivienda en un 32% (se iniciaron 35.630 viviendas en 2017). El declive en las iniciaciones fue particularmente notorio en el segmento de Vivienda de Interés Prioritario – VIP (de 8.255 viviendas iniciadas en 2017 a 1.933 en 2018, es decir, un 76,6% menos).

 Recomendaciones:

* Establecer, por zonas de la ciudad, metas de generación de vivienda VIS y VIP.

* Continuar programas de vivienda social, titulación de predios y mejoramiento de entornos.

* Mantener e incentivar el desarrollo de proyectos de vivienda en el centro de la ciudad.

* Promover una mayor articulación entre la política pública habitacional integral y los instrumentos de planeación urbana.

* Ejercer mayor control sobre las ampliaciones ilegales, de manera que se garanticen la normatividad de habitabilidad y la de sismo-resistencia.

 

EN ENTORNO MACROECONÓMICO Y DESARROLLO EMPRESARIAL

  •  Bogotá es el motor de la economía nacional. Aporta el 26% del PIB, genera el 18,3% de las exportaciones del país y produce el 92% de los servicios creativos. En el último año, tuvo un crecimiento económico cercano al 3%, valor que en 2017 fue del 2,3%.
  • La capital se consolida como el mayor centro empresarial. Bogotá es la mayor plataforma empresarial del país, con más de 498.000 empresas y con la mayor actividad emprendedora. En los últimos diez años, el promedio anual de creación de empresas fue de 64.000.
  • La ciudad concentra el 29% de las empresas del país. Hoy, es la cuarta ciudad en América Latina más atractiva para invertir y la quinta mejor ciudad para los negocios. Además, concentra el 40% del mercado de moda en el país.
  • Los jóvenes, los más afectados por el desempleo. Mientras en 2018 la tasa de desempleo en la ciudad se ubicó en 10,5%, en la población joven llegó al 17,4%. De otro lado, las personas con mayor nivel de escolaridad tienen menores tasas de desempleo, pero tardan más semanas en encontrar trabajo (una persona con secundaria tarda 19 semanas y una persona con posgrado, 32 semanas).

Recomendaciones:

* Seguir con las apuestas en: especialización inteligente, iniciativas de clúster e innovación para el emprendimiento.

* Crear estrategias para disminuir el desempleo juvenil.

* Fortalecer la Educación Orientada al Empleo.

* Apoyar iniciativas en innovación, ciencia y tecnología.

* Crear estrategias para fortalecer el turismo especializado.

 

EN GESTIÓN Y FINANZAS PÚBLICAS

  •  En el 2018, los ingresos totales de la capital ascendieron a $ 16,7 billones, es decir, un aumento del 13,2% respecto al año 2017. El monto de ingresos corrientes (tributarios y no tributarios) superó el valor presupuestado para 2018: se recaudaron $ 9,07 billones frente a los $ 8,9 billones esperados.
  • El recaudo total de impuestos en la capital, entre 2016 y 2018, alcanzó los $ 23,1 billones (nominales). En Bogotá existen más de 26 gravámenes locales (14 impuestos, 1 tasa, 1 sobretasa, 6 contribuciones y 4 estampillas) y en esta Administración se crearon dos más, acentuando la carga tributaria.
  • Los gastos ascendieron a $ 23,9 billones en 2018. La mayor participación la tienen los gastos de la Administración Central, con el 48%, seguidos por el gasto de los establecimientos públicos, con el 27%.
  • Sector movilidad tiene la más baja ejecución presupuestal.Siete sectores superaron el 95% de ejecución presupuestal. Se evidencian porcentajes bajos, respecto al promedio, en sectores como Hacienda y Movilidad.
  • Bogotá tiene un buen nivel de endeudamiento. La deuda de la ciudad se estima en $ 1,192 billones, monto que representa un 11,1% de los ingresos corrientes, muy por debajo del límite legal de endeudamiento crítico (80%).

Recomendaciones:

* Estabilizar los procesos de actualización y liquidación del impuesto predial, ante quejas ciudadanas.

* Implementar estrategias para reducir la cantidad de vehículos que circulan en la ciudad y que no son matriculados en Bogotá.

* Mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

 

EN DEMOGRAFÍA

  •  La población crece a un ritmo más lento y con una tendencia sostenida de envejecimiento. Entre 2005 y 2018 creció un 4%. Hoy, por cada 100 menores de 15 años hay 47 mayores de 64 años. En 2005, había 100 menores de 15 años por cada 20 mayores de 64 años. Mientras en 2015 nacieron 102.225 personas, en 2018 nacieron 87.349.
  • El promedio de personas por hogar tiende a reducirse. En 2005 eran 3,5 personas por hogar; en 2018, 2,9. Además, 2 de cada 10 hogares son unipersonales.
  • Las localidades cambiaron su composición. La población aumentó en las zonas Norte, Suroccidente y Occidente y disminuyó en Centro-oriente, Centro y Suroriente.
  • Los municipios de la Sabana crecieron más que Bogotá. Cifras preliminares señalan queMosquera creció 50%; Cajicá, 45%; Cota, 38%; Soacha, 37%; Funza, 33% y Chía, 24%.

 Recomendaciones:

* Desarrollar infraestructura urbana para el cuidado y crear oferta de vivienda ajustada a los cambios demográficos.

* Focalizar servicios.

* Ofrecer soluciones de movilidad al borde la ciudad.

* Mejorar los accesos a Bogotá.

* Hábitat con visión regional y equipamiento compartido.

 

Sobre Bogotá Cómo Vamos

Nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron dos décadas atrás para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha sido replicada en otras ciudades de Colombia -en el país ya existen 16 programas ‘Cómo Vamos’- y en 14 países de América Latina y el Caribe, donde funciona más de 60 iniciativas similares a la nuestra.

Comunicados

Gestión social: una tarea pendiente en obras de infraestructura…

Bogotá Cómo Vamos y la Veeduría Distrital diseñaron e implementaron una metodología de valoración y de seguimiento a las estrategias de gestión social en proyectos de infraestructura de la ciudad. La nueva herramienta consta de siete principios, 15 atributos y 145 criterios que fueron aplicadas a 6 obras de infraestructura pública.

Bogotá D.C., 13 de diciembre de 2019

Bogotá Cómo Vamos y la Veeduría Distrital diseñaron e implementaron una metodología para la valoración y el seguimiento a las estrategias de Gestión Social de Proyectos de Infraestructura Pública GESPI en Bogotá, con el propósito de brindar recomendaciones y generar alertas encaminadas a cualificar la formulación de los planes de gestión social que lleven a cabo las diferentes entidades del Distrito.

Se entiende por gestión social el conjunto de actividades mínimas e integradas que se implementan durante todo el ciclo de los proyectos para mejorar la calidad de vida, garantizar derechos de la ciudadanía y fomentar el cuidado de lo público. Además, permite identificar las características de los territorios, poblaciones o sectores donde se desarrollan las obras, anticiparse a los impactos negativos de la intervención e influir en la reducción de riesgos de corrupción e ineficiencias administrativas por sobrecostos de los proyectos que se ponen en marcha.

La nueva metodología se aplicó a seis proyectos: Transmicable, Primera Línea del Metro de Bogotá PLMB, Transmilenio por la carrera Séptima, Centro Felicidad del Parque El Tunal, Hospital de Bosa y Rehabilitación y reconstrucción de la malla vial local de la Localidad de Santa Fe.

El instrumento desarrollado por Bogotá Cómo Vamos y la Veeduría Distrital prioriza, como aspectos fundamentales para una adecuada gestión social de los proyectos de infraestructura pública la sostenibilidad, la mitigación de impactos, el cumplimiento de compromisos, el servicio a la ciudadanía, la participación ciudadana, el acceso a la información y la capacidad institucional.

Pese a que el análisis de las seis obras arroja un avance general del 66% en la inclusión de acciones mínimas que deben formar parte de las estrategias de gestión social, aún persisten varios retos en el acceso a información, en la comunicación con la ciudadanía, en el cumplimiento de compromisos, en la coordinación interinstitucional y en la participación ciudadana.

Para el caso de los proyectos la inclusión de acciones mínimas que deben formar parte de GESPI registra el siguiente avance: Transmicable 80 %; Transmilenio por la Séptima 79 %; Primera Línea del Metro 72 %; Hospital de Bosa 63 %; Malla vial en la localidad de Santa Fe 58 %; y Centro Felicidad El Tunal 46 %.

Los principios que registran mayor avance, según la información recopilada, son: Mitigación de impactos 77 %, Participación ciudadana 73 %, Servicio a la ciudadanía 71 %, y Sostenibilidad 70 %. Por su parte, los menores avances se presentan en el Cumplimiento de compromisos 54 %, la Capacidad institucional 58 % y el Acceso a la información 67 %. La meta es llegar al 100 % en el cumplimiento de las acciones mínimas en cada uno de los siete principios priorizados.

Uno de los retos identificados es que la ciudad no cuenta con lineamientos comunes que orienten las estrategias de GESPI de todas las entidades del Distrito, por lo cual las mismas dependen de la experticia acumulada de cada entidad, de la voluntad de quien lidere el proyecto a ejecutarse o de la capacidad de la ciudadanía para exigir la realización de acciones de relación con la comunidad.

La nueva Administración Distrital debe definir lineamientos generales para el diseño e implementación de estrategias de GESPI con el fin de que las mismas respondan a esfuerzos sistemáticos, intencionados e integrales de fortalecimiento de la relación de las entidades con la ciudadanía.

Además, se debe fortalecer una comunicación constante con la ciudadanía, a través de mecanismos de transparencia activa; acceso a la información pública clara y oportuna; cumplir los compromisos que se suscriban con la ciudadanía; promover veedurías ciudadanas e iniciativas de control social; fomentar la cultura ciudadana para la apropiación de las obras de infraestructura y el cuidado de lo público; favorecer la coordinación interinstitucional para el desarrollo de las obras; e implementar mecanismos de seguimiento y evaluación a las acciones de mitigación de riesgos en todo el ciclo de los proyectos de infraestructura, entre otros aspectos.

Artículos CCV

Comunicado a la opinión pública

Concejo Cómo Vamos realizará ajustes metodológicos a su ejercicio de seguimiento y monitoreo al Concejo de Bogotá con el fin de responder a la nueva dinámica del Concejo de la ciudad, alineada con la directriz local y nacional de prevenir y contener la transmisión del nuevo coronavirus. Leer más.

Bogotá, 17 de marzo de 2020. Con el fin de responder a la nueva dinámica de trabajo del Concejo de Bogotá, alineada con las recomendaciones de las autoridades locales y nacionales respecto a la prevención y contención de la transmisión del COVID-19 en la ciudad, Concejo Cómo Vamos realizará los ajustes metodológicos necesarios a su ejercicio de seguimiento y monitoreo a la Corporación.

A partir de la fecha, continuará con el seguimiento y monitoreo a través de la transmisión en vivo de las sesiones del Concejo de Bogotá en los canales oficiales y en las sesiones virtuales que éste disponga.

En este sentido, no se evaluará, por ahora, la variable de Quórum y Permanencia. Vale aclarar que, acorde con la evolución de la actual coyuntura, se llevarán a cabo los cambios que se estimen pertinentes.

Concejo Cómo Vamos es un ejercicio ciudadano que, desde 2002, realiza un monitoreo, seguimiento y evaluación al Concejo de Bogotá. Su objetivo es analizar el desempeño de los concejales, las bancadas y las mesas directivas con el propósito de fortalecer y hacer visible el desempeño institucional de la Corporación.

Surge como apoyo a la labor del programa Bogotá Cómo Vamos, una iniciativa ciudadana de la Fundación CoronaEl Tiempo Casa Editorial, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Pontificia Universidad Javeriana que desde hace 22 años realiza un seguimiento periódico y sistemático a los cambios en la calidad de vida en la ciudad.

Comunicados

Bogotanos: más optimistas con la ciudad pero críticos con…

Según la Encuesta de Percepción Ciudadana de 2019, en los últimos 4 años el porcentaje de bogotanos que se siente satisfecho con Bogotá como una ciudad para vivir pasó del 45% al 52%. Entre 2016 y 2019 bajó la percepción de inseguridad –del 45% al 37%-, pero se mantiene la insatisfacción con el medio ambiente y el transporte. De otro lado, aumentó la satisfacción con la educación pública y el servicio de salud en la capital.

Bogotá, 18 de noviembre de 2019

Pese a que persiste el descontento ciudadano con la calidad del transporte público y aspectos puntuales del medio ambiente en la capital, en los últimos 4 años ha mejorado el optimismo de los bogotanos con el rumbo de la ciudad así como el orgullo y su satisfacción con ésta como
un lugar para vivir.

Las mujeres, en particular, inclinan positivamente la balanza en el clima de opinión: mientras en 2016 el 42% de ellas manifestó sentirse satisfecha con Bogotá como una ciudad para vivir, en 2019 lo expresa el 53%. Al ver el dato por grupos de edad, los bogotanos entre 36 y 45
años registran el mayor salto en este indicador: su satisfacción pasó del 42% al 60% en este mismo lapso de tiempo. Caso contrario refleja la población mayor de 55 años: el porcentaje de satisfechos bajó del 58% al 44%.

Estos datos se desprenden de la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, y que este año cumple 21 años midiendo la opinión de los capitalinos. Con ocasión de la culminación del periodo de gobierno de la actual Administración, la encuesta detalla los cambios en la percepción ciudadana durante los últimos 4 años en aspectos clave de la calidad de vida.

Entre 2016 y 2019, por ejemplo, la satisfacción con Bogotá como un lugar para vivir muestra variaciones significativas por zonas de la ciudad: mientras que la zona norte (Usaquén y Suba) revela cambios positivos en su percepción (del 40% al 62%), en el occidente (Engativá, Fontibón, Kennedy) no hay cambios significativos durante estos 4 años: 50% y 47%, respectivamente. Lo mismo ocurre en el suroccidente.

En lo que corresponde al entorno inmediato, el barrio, 7 de cada 10 manifiestan hoy estar conformes con éste; más del 50% con los parques y zonas verdes y 5 de cada 10 están satisfechos con el estado de las vías de su barrio.

La satisfacción con el espacio público de la ciudad se ubica hoy en el 37%. En el 2016, estaba en el 26%, es decir, subió 11 puntos porcentuales.
Todos estos elementos son fundamentales para entender la percepción de los capitalinos con la seguridad ciudadana que, si bien mejoró en el último cuatrienio, aún representa retos importantes en materia de política pública: mientras en 2016 el 42% de los capitalinos manifestó sentirse seguro en el barrio, en 2019 lo manifiesta el 50%. La percepción de inseguridad, en este mismo periodo, bajó del 30% al 27%.

Hoy, 6 de cada 10 bogotanos afirman que uno de los problemas más graves de su barrio, en temas de seguridad, son los atracos callejeros; 4 de cada 10, la drogadicción y 2 de cada 10, los asaltos a casas o apartamentos.

También baja la percepción de inseguridad en la ciudad (del 45% en 2016 al 37% en 2019) y, paralelamente, se reduce el porcentaje de  bogotanos que manifiesta haber sido víctima de un delito en el último año: del 32% al 27%.

Al preguntarles cuáles deberían ser las acciones de la próxima Administración en esta materia, la mayoría está de acuerdo con promover alianzas entre el gobierno nacional y distrital para combatir la delincuencia.

En temas de convivencia, preocupa, en particular, la disminución en el cumplimento de las normas por parte de los bogotanos y su creciente apatía a que el Distrito brinde ayuda a los migrantes venezolanos: 3 de cada 10 consideran que el Distrito no debe hacer nada (en 2016
era 1 de cada 10). A pesar de ello, el 66% considera que la ciudad sí debe brindarles algún tipo de atención institucional: salud, educación, albergue y alimento.

Hoy, 7 de cada 10 capitalinos consideran que es baja la probabilidad de que un delito sea sancionado y disminuye el porcentaje de quienes consideran que pueden ser amonestados por malos comportamientos -a pesar de que existe un nuevo Código de Policía-. Además,
menos de la tercera parte considera que los bogotanos se comportan bien con las mujeres, los niños y las personas de diversa orientación sexual.

Cabe destacar, en estos 4 años, la mejora continua en la satisfacción de los bogotanos con la educación pública y el servicio de salud en la ciudad; en primera infancia, particularmente, pasó del 31% al 45% el porcentaje de niños menores de 5 años que recibe atención en hogares
comunitarios, guardería, preescolar o jardín público.

Así mismo, la encuesta revela una mejor percepción de los ciudadanos sobre su situación económica en el hogar y la facilidad para emprender con éxito una actividad económica independiente.

Los retos en movilidad y medio ambiente
A la luz de esta nueva encuesta, persisten importantes retos en la calidad de vida: se mantiene la inconformidad ciudadana con el servicio del transporte público (particularmente con Transmilenio y SITP). De forma paralela, sigue en aumento la preferencia de los bogotanos
por modos como la motocicleta y el vehículo particular.

Una de las prioridades de la próxima Administración en la materia, según los ciudadanos, debe ser ampliar y mantener las vías de la ciudad, así como mejorar el Sistema Integrado de Transporte.

De otro lado, aunque en el último año disminuyó el nivel de insatisfacción en aspectos relacionados con el medio ambiente, sigue siendo alta la inconformidad ciudadana con la calidad del aire, el ruido y las basuras en las calles. Respecto a la cantidad de árboles en la capital, pasa lo contrario: aumentó, de manera significativa, la insatisfacción en el último cuatrenio –pasó del 44% al 51%- pero ésta registra el menor valor al compararlo con los demás indicadores de medio ambiente.

Principales resultados

• Mejora el clima de opinión en Bogotá
* Actualmente, el 37% de los bogotanos considera que las cosas van por buen camino. En 2016 así lo consideraba el 34%.
* Hoy, el 47% de los ciudadanos se siente orgulloso con Bogotá, cifra superior a la registrada en 2016 (39%) mientras que el 52% se siente satisfecho con Bogotá como una ciudad para vivir (en 2016 lo estaba el 45%).

• Mejora la percepción sobre la situación económica en el hogar
* Hoy, el 36% de los ciudadanos considera que, durante el último año, la situación económica del hogar ha mejorado, mientras que en 2016 lo consideraba así el 30%.
* Actualmente, 1 de cada 4 bogotanos considera que es fácil emprender con éxito una actividad económica independiente en Bogotá, cifra que se incrementó en el último año (20% en 2018 y 26% en 2019).

• Crece satisfacción con la educación
* Hoy, el 78% de ciudadanos se encuentra satisfecho con la educación que reciben los niños menores de 5 años, cifra que ha permanecido sin variaciones significativas respecto a 2016 (77%).
* El 74% afirma estar satisfecho con la educación básica y secundaria, mientras que en 2016 lo estaba el 65%. De otro lado, el 72% de los bogotanos está satisfecho con la educación universitaria, cifra que no ha variado entre 2016 y 2019.
* Al comparar el nivel satisfacción con la educación pública y privada que reciben los niños y jóvenes en Bogotá se aprecia una brecha de 19 puntos porcentuales entre la primera (66%) y la segunda (85%). En el último cuatrienio se observa una mejor satisfacción con la educación pública (57% en 2016 y 66% en 2019) y con la privada (77% en 2016 y 85% en 2019).

• Se aprecian cambios positivos en la satisfacción con la salud
* Hoy, el 54% de la población que recibió algún servicio de salud en Bogotá, durante el último año, se siente satisfecha con el mismo.
* El nivel de satisfacción con la salud en Bogotá se incrementó en 14 puntos porcentuales entre 2016 (40%) y 2019 (54%).

• Bogotanos, más satisfechos con su barrio, parques y zonas verdes
* Actualmente, el 73% de la población se siente satisfecha con el barrio donde vive, cifra que aumentó levemente respecto a 2016 (66%).
* El 56% de los ciudadanos se encuentra satisfecho con los parques y zonas verdes de su barrio, cifra que creció en 7 puntos porcentuales respecto a 2016 (49%).
* El 54% de los ciudadanos se siente satisfecho con el estado de las vías de su barrio. En 2017 lo estaba el 46%.
* El nivel de satisfacción con la vivienda que se habita creció entre 2016 (82%) y 2019 (86%).

• Disminuye percepción de inseguridad
* Mientras en 2016 el 45% de los bogotanos se sentía inseguro en la ciudad, hoy se siente inseguro el 37%.
* Hoy, el 27% de los ciudadanos se siente inseguro en el barrio. En 2016 era el 30%.
* Los problemas más graves en seguridad que se presentan en el barrio son: atracos callejeros (60%), drogadicción (41%) y asaltos a casas o apartamentos (21%).
* El 27% de los ciudadanos en Bogotá ha sido víctima de un delito en el último año en 2019, 5.p.p menos que en 2016 (32%).
* En 2019, el 42% de los ciudadanos en Bogotá denunció el delito del que fue víctima en el último año. En 2016 lo hizo el 46%.
* Hoy, el 70% de los bogotanos afirma que la probabilidad de que un delito sea sancionado en Bogotá es baja, cifra que se redujo levemente frente a 2016 (74%).

• Persiste insatisfacción con la movilidad
* En el último año, el 55% de los ciudadanos percibió que sus trayectos habituales duraron más tiempo.
* El 13% considera que el servicio de TransMilenio ha mejorado, cifra que no varía significativamente respecto a 2016 (12%).
* El 14% de los ciudadanos considera que el servicio del SITP ha mejorado. En 2016, lo manifestaba el 18%.
* El principal medio de transporte que utilizan los ciudadanos en Bogotá sigue siendo TransMilenio (37%), seguido por el SITP (13%), vehículo particular (14%), bicicleta (11%), Bus/Buseta/Micro Ejecutivo/Colectivo (7%), Moto (6%), a pie (6%), taxi (3%) y plataformas digitales (2%).
* Respecto al nivel de satisfacción con el principal medio de transporte, los resultados son los siguientes: motocicleta (90%), seguida por las plataformas digitales (84%), vehículo particular (83%), bicicleta (81%) y a pie (72%). Los de menor satisfacción: taxi (64%), Bus/Buseta/Micro Ejecutivo/Colectivo (48%), SITP (24%), y TransMilenio (23%).

• Medio ambiente: la insatisfacción sigue siendo alta, aunque disminuye
* Hoy, el 65% de los ciudadanos se siente insatisfecho con la calidad del aire en Bogotá. En 2016 era el 78%.
* El 62% se siente insatisfecho con el nivel de ruido de la ciudad, mientras que en 2016 era el 72%.
* El 68% se siente insatisfecho con las basuras en las calles, 4 puntos porcentuales menos que en 2016 (72%).
* El 51% de los ciudadanos se siente insatisfecho con la cantidad de árboles en la ciudad. En 2016 lo estaba el 44%.

• Disminuye cumplimiento de normas de convivencia en la ciudad
* Mientras en 2016 el 23% de los ciudadanos afirmó que se comportaba bien frente al cumplimiento de las normas básicas de convivencia en Bogotá, en 2019 lo afirma el 18%.
* En 2019, el 31% de los ciudadanos considera que puede ser castigado o amonestado, por parte de las autoridades, si arrojan basura y escombros al espacio público. En 2016 lo consideró así el 72%.
* Cerca de tres de cada 10 bogotanos afirman que el Distrito debe prestarles a los migrantes servicios de educación y salud y el 31%, albergue y alimento. El 29% considera que no se debe hacer nada (en 2017 era el 13%).

• Mejora percepción frente al Alcalde Mayor y el Concejo de Bogotá
* Hoy, el 29% de los ciudadanos tiene una imagen favorable del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa. En 2016, la tenía el 22%.
* Hoy, el 16% de los ciudadanos confía en el Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa; en 2017, el 10% confiaba en él.
* El 19% de los ciudadanos considera que la gestión del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, ha sido buena. En 2017, así lo consideraba el 12%.
* El 35% de los ciudadanos tiene una imagen favorable del Concejo de Bogotá. En 2016 la tenía el 26%.
* El 17% de los ciudadanos considera que la gestión del Concejo de Bogotá ha sido buena. En 2016 lo afirmó el 13%.

• Prioridades de la próxima Administración, según los bogotanos:
En salud:
* El 29% de los ciudadanos considera que debería mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.
* El 23% de los ciudadanos considera que debería reducir los tiempos de espera para la atención en salud.
* El 18% de los ciudadanos considera que debería ampliar la oferta de especialistas de la salud.

En seguridad:
* El 21% de los ciudadanos considera que deberían promoverse alianzas entre gobierno distrital y nacional para la lucha contra la delincuencia.
* El 19% considera que debería aumentar la inversión en equipos y tecnología para la seguridad.
* El 18% considera que debería fortalecer programas sociales para personas en situación de vulnerabilidad.
En movilidad:
* El 33% de los ciudadanos considera que debería ampliar y mantener las vías de la ciudad.
* El 23% de los ciudadanos considera que debería ampliar y mejorar el Sistema Integrado de Transporte.
* El 15% de los ciudadanos considera que debería tener mayor control sobre el cumplimiento de las normas de tránsito.
En medio ambiente:
* El 23% de los ciudadanos considera que debería fortalecer los controles y sanciones por la contaminación.
* El 21% de los ciudadanos considera que debería aumentar las zonas verdes de la ciudad y el número de árboles sembrados.
* El 17% de los ciudadanos considera que debería implementar programas educativos para el cuidado y buen uso de los recursos naturales.

Ficha técnica
Para esta nueva medición se entrevistaron a 1.521 ciudadanos. Los datos obtenidos se muestran de manera desagregada por nivel socioeconómico, edad, sexo y zonas de la ciudad permitiendo, así, mayor comparabilidad y análisis de los distintos resultados.
La encuesta, que se realizó del 3 de septiembre al 17 de octubre de 2019, fue adelantada por la firma encuestadora Ipsos Napoleón Franco.
Para indicadores de satisfacción general con Bogotá como una ciudad para vivir, el margen de error observado es del 2,5%, con 95% de confianza.

Acerca del programa Bogotá Cómo Vamos
Bogotá Cómo Vamos nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta
la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

Durante este tiempo ha producido 21 informes de calidad de vida y 21 encuestas de percepción ciudadana. El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron hace más de dos décadas para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha inspirado la creación de 21 réplicas en las principales ciudades y regiones de Colombia y ha sido adaptado en 14 países de América Latina y El Caribe.

Comunicados

Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito presentan panorama de…

Preocupan la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y el bajo peso al nacer, cuya prevalencia aumentó en los últimos años. También, la desigualdad en el bienestar de la primera infancia entre las distintas localidades. Se destaca la reducción de la mortalidad infantil pero se recomienda fortalecer la vacunación contra DPT, cuya cobertura viene en descenso.

Bogotá, 31 de octubre de 2019

Si bien existe un compromiso del gobierno local por mejorar la calidad de vida de los infantes en sus primeros años de vida, reflejado en el fortalecimiento de programas y diseño de acciones específicas, aún persisten varios retos para garantizarles, plenamente, el disfrute de sus derechos, particularmente en temas alimentarios.

Aunque vienen en descenso la mortalidad infantil (menores de 1 año) y la mortalidad en la niñez, persisten brechas significativas entre localidades; preocupa, particularmente, el aumento de la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y del bajo peso al nacer, indicadores cuya prevalencia viene creciendo en los últimos años.

Se evidencia, además, una desigualdad en el bienestar de la primera infancia entre las distintas localidades de la ciudad, inequidad que se concentra en San Cristóbal, Ciudad Bolívar, Usme y Bosa debido a la pobreza, la reaparición de situaciones de vulnerabilidad y brechas en las condiciones de calidad de vida en estas zonas de la capital.

Los hogares con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la capital, con grandes variaciones entre localidades. Chapinero, en particular, tiene bajo desempeño en varios indicadores de bienestar de la primera infancia, entre ellos, mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

En el caso particular de la desnutrición crónica y aguda, Sumapaz es un territorio que merece especial atención.

Estos son algunos de los datos que arroja el informe ‘Primera Infancia en Bogotá: Balance de la última década’, documento que presenta un análisis de la situación de los niños y niñas menores de 5 años durante los últimos 10 años, y que es fruto de una alianza entre Bogotá Como Vamos y Fundación Éxito, organizaciones que coinciden en su interés de incidir con información en las políticas públicas orientadas al bienestar de este grupo poblacional.

Otra de las conclusiones del documento es el preocupante incremento de la violencia contra los niños y niñas menores de 5 años, particularmente los casos de maltrato y abuso sexual.

¿Qué opinan los bogotanos sobre la nutrición de los niños menores de 5 años?

Adicionalmente, un reciente estudio realizado por Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito muestra que el 37% de los capitalinos considera que Bogotá es una ciudad amigable con los niños y niñas menores de 5 años, mientras que un 30% considera que la capital NO es amigable con los infantes, lo cual representa un enorme desafío en términos de estrategias puntuales que promuevan y aseguren la efectiva protección y adecuado desarrollo de la primera infancia en la capital, que hoy constituye el 5,7% de la población.

Cuando se les pregunta a los bogotanos por qué un niño o una niña tiene una estatura menor a la esperada para su edad, el 67% considera que ese retraso es sano y que se explica por otras razones; el 28% afirma que se debe a problemas de nutrición y el 5% desconoce las razones que están detrás de una menor talla para la edad.

Este mismo estudio señala que para el 17% de los bogotanos un ‘niño gordito’ es saludable mientras que el 15% considera que es responsabilidad de los infantes decidir si comen o no. Por el contrario, 3 de cada 10 están de acuerdo con que hay que obligar a los niños y niñas a comer todo lo que hay en el plato, aunque cuatro de cada 10 están en desacuerdo con esta afirmación. Lo anterior deja ver que la voluntad política no es suficiente si no va acompañada por iniciativas de formación para modificar imaginarios relacionados con la salud y la alimentación de niños y niñas.

También se les preguntó a los ciudadanos por la lactancia materna: El estudio arrojó que el 1% de los bogotanos considera que las mujeres que amamantan a sus bebés en lugares públicos se comportan de manera inapropiada y no deberían hacerlo y el 5% cree que, además de ser inapropiado, ellas deberían cubrirse. Por el contrario, el 52% de los ciudadanos opina que es un comportamiento natural pero que deben cubrirse, mientras que el 42% no solo considera que es algo natural sino que NADIE debe obligar a las mujeres a cubrirse mientras amamantan a sus bebés.

Frente a lo anterior, se requiere fortalecer las estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva.

 

10 DATOS CLAVES SOBRE LA PRIMERA INFANCIA EN BOGOTÁ

1. Los hogares pobres con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la ciudad. Un poco más de la cuarta parte de los hogares de la ciudad con niños en primera infancia se encuentra en condición de pobreza monetaria (el 28,2%). Las 5 localidades con mayor pobreza monetaria para los hogares con niños en primera infancia son: Ciudad Bolívar (45,5%), Usme (47,5%), Santa Fe (43,7%), San Cristóbal (35,5%) y Rafael Uribe Uribe (33,2%).

2. La desigualdad en el bienestar de la primera infancia se concentra en el sur de Bogotá, situación que se agrava en contextos rurales. Ciudad Bolívar, Usme, Santa Fe y San Cristóbal concentran la mayor proporción de Índice de Pobreza Multidimensional –IPM- en hogares con niños de 0 a 5 años. El 20% de los hogares rurales con niños en la primera infancia están en pobreza multidimensional; este porcentaje llega al 44,4% en la localidad de San Cristóbal.

3En la última década, Bogotá mejoró el estado de salud de la primera infancia con resultados positivos en mortalidad infantil, mortalidad materna y embarazo adolescente. La tasa de mortalidad infantil ha decrecido un 25%. Entre 2010 y 2018 se redujo en un 41% el número de casos de fallecimientos de niños menores de 5 años, al pasar de 1.512 a 890. En este mismo periodo y rango de edad se ha reducido a cero la mortalidad por desnutrición aguda. Las cuatro localidades con datos superiores al promedio (Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar) demandan mayores esfuerzos para mejorar los servicios de salud y las condiciones socioeconómicas en que crecen los niños. La razón de mortalidad materna también tuvo un descenso del 40% en la última década; así mismo, se redujo el embarazo adolescente: cabe destacar el descenso, en un 53%, de los nacidos vivos en niñas de 10 a 14 años (se pasó de 584 nacidos vivos a 274) y en un 49% para el caso de mujeres entre los 15 y los 19 años (se pasó de 20.837 a 10.675 nacidos vivos).

4Si bien el descenso de la mortalidad infantil y en la niñez evidencia una mejoría de las condiciones de salud de la primera infancia, aún persisten brechas significativas entre localidades. Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar presentan las mayores tasas de mortalidad en la primera infancia. Chapinero es una localidad con bajo desempeño en varios indicadores del estado de salud de los niños entre 0 y 5 años, tales como mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

5Se ha avanzado en el diseño de múltiples estrategias para mejorar la situación nutricional en la primera infancia. En los últimos dos años se observa un incremento en el número de casos de desnutrición crónica (talla baja para la edad) en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá: mientras en 2016 se registraron 22.740 casos, en 2018 hubo 29.965. Sin embargo, el comportamiento de este indicador durante la última década (2008-2018) evidencia una reducción de 3,3 puntos porcentuales en la prevalencia de la desnutrición crónica en la capital: pasó de 20,9% a 17,6%.

En el caso de la desnutrición aguda (bajo peso para la talla), aunque ésta no se ha logrado erradicar, su prevalencia en la primera infancia ha disminuido en 1,5 puntos porcentuales durante la última década: pasó de 2,6% a 1,1%. Respecto al indicador de desnutrición global (peso en relación con la edad cronológica), éste registra una disminución de 1,6 puntos porcentuales en la última década, es decir, su prevalencia pasó de 6,4% a 4,8% entre 2008 y 2018. No se puede pasar por alto el bajo peso al nacer (bebés prematuros que nacen antes de la semana 38 de gestación o que, a pesar de nacer a término, tienen un peso inferior a los 2.500 gramos). La tendencia del bajo peso al nacer muestra una situación preocupante, pues a pesar de presentar una disminución desde el año 2012, en el último lustro se evidencia un incremento constante. En Bogotá, entre 2015 y 2018, la prevalencia de bajo peso al nacer pasó de 12,1% a 13,5%.

En cuanto al exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá, a pesar de la disminución de su prevalencia en 1,2 puntos porcentuales entre 2008 y 2018, en los dos últimos años este tipo de malnutrición pasó de 9,6% a 10,1%, es decir, uno de cada diez menores de 5 años presenta hoy exceso de peso.

6. Si bien la ciudad ha avanzado en esfuerzos intersectoriales contra la desnutrición crónica, hay que prestarle mayor atención dado que Bogotá observa la mayor prevalencia del país. En Colombia, el retraso en la talla en niños menores de 5 años es del 10,8%. Bogotá es la región del país con mayor retraso de talla para la edad (13%) en la primera infancia.

7Las intervenciones deben ser más focalizadas en el territorio, garantizando un seguimiento y acompañamiento a familias y cuidadores. Al observar los datos de desnutrición crónica por localidades se encuentra que, en el transcurso de diez años, el 95% de éstas lograron una disminución en la prevalencia de retraso en talla; en particular, Santa Fe, Rafael Uribe Uribe, La Candelaria, Los Mártires, Antonio Nariño y Usaquén registraron la mayor disminución. Preocupa, sin embargo, la situación en la localidad de Sumapaz, donde la prevalencia de la desnutrición crónica (24,9%) supera en 7,3 puntos porcentuales la de Bogotá, seguida por Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme, que mostraron prevalencias superiores en 5,2 y 5 puntos porcentuales, respectivamente, a las de la capital.

En desnutrición aguda, nuevamente,la localidad de Sumapaz, con un 2,1% de prevalencia, supera el indicador en Bogotá (1,1%); por su parte, localidades como San Cristóbal y Tunjuelito presentan prevalencias de 2 y 3 décimas por encima del promedio de la capital, respectivamente (1,3% y 1,4%). Barrios Unidos, Engativá y Suba registran las prevalencias más bajas: 0,6%, 0,7% y 0,8%, respectivamente.

8. La población menor de cinco años ha disminuido por efecto de la transición demográfica, particularmente por el descenso de la natalidad en la ciudad. En Bogotá,la tasa de natalidad ha venido en descenso, pasando de 16,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2008 a 11,4 en 2018. Entre 2008 y 2018 se ha reducido en un 25% el número de niños y niñas nacidos vivos en Bogotá, al pasar de 117.563 a 87.349.

9. La distribución territorial de la primera infancia no es homogénea y evidencia desigualdades en la ciudad. En 2018, el 58% de los nacimientos ocurrió en 5 de las 20 localidades: Kennedy, Suba, Ciudad Bolívar, Bosa y Engativá, las más pobladas de la ciudad.

10. Preocupa violencia contra los niños. Se debe prestar atención al alto número de casos de maltrato y violencia sexual, hechos que suelen suceden al interior del hogar. En 2018 se registraron 715 casos de maltrato infantil (dos casos diarios de maltrato contra la primera infancia) y 723 dictámenes por presunto abuso sexual (cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal). De 2015 a 2018, el número de homicidios de niñas y niños de la primera infancia ha fluctuado entre los 4 y los 7 casos por año; en accidentes de tránsito, las cifras han variado entre los 3 y los 6 casos anuales y en muertes accidentales, se reporta un promedio de 13 casos por año en este mismo periodo. La violencia contra niñas y niños menores de cinco años en la ciudad es una realidad preocupante pues revela la inseguridad y los riesgos existentes en los entornos responsables de su cuidado y protección.

Recomendaciones

  1. Hacer intervenciones desde la perspectiva de la atención integral donde se incluyan acciones para fortalecer las capacidades de la familia y el entorno social del niño.
  2. Ajustar los servicios de atención a la primera infancia a las nuevas dinámicas demográficas, atendiendo sectores donde se concentra la mayor demanda.
  3. Fortalecer los programas dirigidos a garantizar el máximo nivel de bienestar durante los primeros 1.000 días de vida de cada niña o niño, esto es, desde que está en gestación hasta su segundo año de vida. Ello supone que todos los actores trabajen para asegurar a la mujer las mejores condiciones durante el embarazo y el parto; y al niño, el conjunto de atenciones definidas como necesarias para su sano crecimiento y desarrollo, incluidas las de prevención y promoción.
  4. Continuar con el trabajo de coordinación intersectorial para asegurar la atención integral de la primera infancia en Bogotá, condición indispensable en una política pública de enfoque poblacional.
  5. Mantener los programas que han demostrado ser efectivos para la reducción de la maternidad en niñas y adolescentes, incrementándolos en las localidades donde se registra el mayor número de casos.
  6. La lucha contra la violencia hacia las niñas y niños en primera infancia debe convertirse en una meta prioritaria para todas las instituciones y la sociedad, por sus múltiples consecuencias individuales y colectivas.
  7. Implementar y monitorear la Guía de Atención y Prevención de la Desnutrición Crónica con enfoque de Salud Pública, como medida prioritaria de intervención al problema de desnutrición crónica de la ciudad.
  8. Para disminuir la prevalencia de la desnutrición crónica no son suficientes los programas de complementación alimentaria; se requiere, además, garantizar condiciones de vida digna a los niños y sus familias y realizar acciones de acompañamiento para fortalecer ciertas prácticas relacionadas con los estilos de vida saludables.
  9. Se requieren acciones para evitar incremento en la prevalencia de exceso de peso y disminuir el porcentaje de sobrepeso y obesidad en la primera infancia para evitar riesgos en la salud en la etapa escolar.
  10. Establecer estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva o a suspender totalmente la alimentación con leche materna.
  11. Se requiere hacer un mayor énfasis en garantizar redes de cuidado en los espacios públicos y privados que habitan las niñas y los niños de la primera infancia.
Comunicados

Bogotanos: más optimistas pero más insatisfechos con el transporte,…

Según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, aumenta el porcentaje de bogotanos que piensa que las cosas van por buen camino en la ciudad: del 27% al 34%. Sube la percepción de inseguridad y la insatisfacción con el medio ambiente y el transporte de la capital. Sin embargo, aumenta la satisfacción con la educación pública y crece la imagen favorable del alcalde y de las instituciones del gobierno distrital.

El optimismo de los bogotanos frente a cómo avanza la ciudad, la confianza en el alcalde y la imagen de las instituciones del gobierno distrital muestran una mejora considerable durante el último año.

Sin embargo, crece la percepción de inseguridad en los capitalinos y su insatisfacción con el transporte público y el medio ambiente, según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, y que este año cumple dos décadas tomándole el pulso a la opinión de los bogotanos.

Las mujeres, en particular, tienden a ser que cada vez más críticas con la ciudad, al igual que los residentes de las localidades del centro (Puente Aranda, Los Mártires, La Candelaria y Santa Fe), donde se registra una mayor insatisfacción en varios temas.

En contraste, la zona suroccidental de Bogotá (Bosa, Tunjuelito y ciudad Bolívar) muestra cambios positivos en su satisfacción con la movilidad, con el servicio de TransMilenio y del SITP y con la imagen que tienen del Alcalde, Enrique Peñalosa.

Llama la atención que el tema económico está afectando la satisfacción de los bogotanos, particularmente por el costo de vida; esta variable, incluso, es la principal razón por la cual el 46% de los capitalinos ha considerado irse a vivir a un municipio cercano.

La encuesta también arroja una baja satisfacción con el espacio público, que está directamente relacionada con los niveles de ruido, la percepción sobre los puentes peatonales y la presencia de escombros y basuras en las calles de Bogotá.

De igual forma, los resultados muestran una creciente preocupación de los bogotanos por los temas ambientales, que se refleja en una mayor insatisfacción con la contaminación del aire, el ruido y la contaminación visual de la ciudad.

Hay que prestarle atención, en particular, al incremento de personas que hoy se mueven en carro particular como su principal medio de transporte. Preocupa, también, que continúe cayendo el uso y la satisfacción con el transporte público.

Sin embargo, es importante destacar que más gente se moviliza a pie y que se mantiene el porcentaje de ciudadanos que usa la bicicleta para transportarse en la ciudad, aunque la satisfacción con ésta se redujo considerablemente. En general, todos los medios de transporte registraron una disminución en la satisfacción.

Vale destacar que los capitalinos expresan hoy mayor satisfacción con la educación pública y que se mantiene la buena calificación que le otorgan a la oferta cultural, deportiva y recreacional de la ciudad.

En esta ocasión se entrevistaron a 1.500 ciudadanos de estratos 1 al 6. La encuesta se realizó entre el 13 de septiembre y el 13 de octubre de este año.

 

Mejora optimismo con Bogotá

Crece el porcentaje de bogotanos que consideran que las cosas van por buen camino: del 27% al 34%. Los menos optimistas son los jóvenes de 26 a 35 años y los más optimistas, los mayores de 55 años. El 29% de las mujeres y el 39% de los hombres opinan que, en general, las cosas van bien en la ciudad.

Frente al nivel de satisfacción con Bogotá como una ciudad para vivir no hay mayores variaciones, entre 2017 y 2018, paso del 49% al 47% los bogotanos que están satisfechos. Las mujeres se sienten menos satisfechas que los hombres: 43% frente a 51%.

 

Mujeres se sienten más inseguras

El 15% de los bogotanos se siente seguro en la ciudad (en 2017 era el 19%) y el 57%, inseguro (el año pasado era el 54%). En el caso de las mujeres, 6 de cada 10 se sienten inseguras en Bogotá (61%) frente a 5 de cada 10 hombres (53%).

Por su parte, la percepción de inseguridad en el barrio es mucho más baja que en la ciudad y se mantiene en un 34%. Nuevamente, las mujeres se sienten más inseguras que los hombres: 37% y 30%, respectivamente.

La sensación de inseguridad en el barrio creció en el centro (del 33% al 44% en el último año). También aumentó en el occidente de la ciudad (Engativá, Fontibón y Kennedy): del 27% al 32%.

Hoy, tres de cada 10 ciudadanos afirman haber sido víctimas de algún delito en el último año y 6 de cada 10 opinan que el servicio de cámaras de vigilancia mejora la seguridad en la ciudad.

 

Disminuye satisfacción con TransMilenio

Solo el 9% de los bogotanos considera que el servicio de Transmilenio ha mejorado en el último año; en cuanto al SITP, el 13% afirma que hoy presta un mejor servicio. Por su parte, 6 de cada 10 bogotanos consideran que sus trayectos habituales duraron más tiempo en el último año.

Al preguntarles cuál es su principal medio de transporte, el 35% afirma que Transmilenio (en 2017 lo manifestó el 37%) y el 16%, el SITP (el año pasado era 18%). El 7% manifiesta usar bus, buseta o colectivo; el 3%, taxi; el 7% afirma movilizarse a pie; el 9% usa la bicicleta y el 13% se mueve en carro particular (en 2017 era el 8%).

El nivel de satisfacción con Transmilenio bajó del 19% al 13% en el último año y el del SITP, del 32% al 25%. Apie aumentó del 69% al 78% y la satisfacción con la bicicleta bajó del 85% al 62%, al igual que con el vehículo particular (del 75% al 63%) y con la moto (del 79% al 75%).

Este año, nuevamente, se incluyó la pregunta sobre la percepción de los capitalinos respecto al proyecto Transmilenio por la Séptima: 3 de cada 10 (30%) la consideran positiva para la ciudad y cuatro de cada 10 (44%), negativa. En 2017, eran el 26% y el 43%, respectivamente.

En cuanto a su opinión con la posibilidad de que Bogotá tenga metro: el 57% manifestó sentirse optimista con la construcción de la primera línea y el 41%, pesimista. Un 2% es indiferente.

 

Más bogotanos dicen que su situación económica ha empeorado

Por primera vez, aquellos que afirman que su situación económica ha empeorado (33%) superan a quienes consideran que ha mejorado (25%). Para 4 de cada 10 ésta permanece establece. Sin embargo, el porcentaje de bogotanos que se consideran pobres se mantiene respecto al año pasado: 14%.

También permanece igual el porcentaje de ciudadanos que considera que la Administración Distrital debe tener una oferta institucional (servicios de educación, salud, albergue y alimento) para los venezolanos que han migrado hacia Bogotá: 78%.

 

Aumenta satisfacción con la educación pública

Vale destacar que crece la satisfacción con la educación pública de la ciudad: pasó del 57% al 60% en el último año y con la privada, del 74% al 75%. En general, el 68% de los ciudadanos está satisfecho con la educación que se ofrece en la ciudad.

Por su parte, la satisfacción con el servicio de salud, se mantiene: pasa del 45% al 44% entre 2017 y 2018. Las mujeres se sienten más satisfechas que los hombres con el servicio de salud: 49% frente al 39%.

En cultura, recreación y deporte: 6 de cada 10 ciudadanos expresan satisfacción con la oferta recreativa y deportiva de la capital y el 54% con la oferta cultural.

 

Crece inconformidad con el aseo y recolección de basuras

Disminuye la satisfacción con el aseo y recolección de basuras: pasa del 62% al 54% en el último año. Adicionalmente, 7 de cada 10 están insatisfechos con la presencia de basuras en las calles.

Así mismo, sube la insatisfacción con la contaminación del aire (71% a 79%); con el nivel de ruido (del 61% al 71%); con la contaminación visual (60% a 66%) y con la cantidad de árboles en la ciudad (51% a 56%).

En cuanto al espacio público: solo el 30% de los ciudadanos se siente satisfecho con éste. En 2017 era el 37%.

De otro lado, el 68% de los bogotanos está satisfecho con el barrio donde vive y el 47% con los parques y zonas verdes del mismo.

 

La mitad de los bogotanos vive en arriendo

Hoy, 5 de cada 10 capitalinos habita una vivienda arrendada y 4 de cada 10 tiene vivienda propia.

Además, el 46% ha pensado en irse a vivir a un municipio cercano: El 33% por el costo de vida y el 30% por seguridad. En 2016 lo manifestó el 38%.

 

Suben imagen y confianza en el Alcalde

Suben la favorabilidad de la imagen y la confianza en el Alcalde Mayor, Enrique Peñalosa: el 24% de los habitantes de la capital tiene una imagen favorable del funcionario y el 76%, una imagen desfavorable. En 2017 era el 16% y el 84%, respectivamente. Respecto a la confianza, subió del 10% al 15% en el último año.

Por su parte, el 16% considera que su gestión ha sido buena, el 54% mala y el 30% regular. En 2017, el 12% afirmó que su gestión era buena.

Al discriminar por mujeres y hombres, el 23% de las mujeres tiene una imagen favorable de él frente al 26% de los hombres.

Así mismo, el 40% de los ciudadanos siente que la corrupción en la ciudad ha aumentado (en 2017 era el 51%). En cuanto al Concejo, el 24% tiene una imagen favorable de la corporación (en 2017 era el 20%).

La entidad distrital con mayor imagen favorable es el IDRD (87%), seguida por Codensa (82%) y por los Cades y Supercades (80%). La Secretaría de Seguridad, con el 35%, y la de movilidad, con el 33%, tienen la imagen menos favorable.

 

Sobre Bogotá Cómo Vamos

Bogotá Cómo Vamos nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

Durante este tiempo ha producido 20 informes de calidad de vida y 20 encuestas de percepción ciudadana. En estos 20 años el programa ha encuestado a más de 30.000 personas de todos los rincones de la capital para medir la percepción ciudadana en diferentes aspectos.

El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron dos décadas atrás para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha sido replicada en otras ciudades de Colombia -en el país ya existen 16 programas ‘Cómo Vamos’- y en 14 países de América Latina y el Caribe.

Comunicados

Bogotá, una ciudad que avanza a ritmos diferentes

Durante el último año, la capital del país ha mostrado un buen desempeño en varios de sus indicadores, pero el ritmo de avance no es igual en todos los sectores, particularmente en aquellos que más afectan la calidad de vida.

Se destaca la disminución de los homicidios, los esfuerzos en alimentación escolar, la disminución de la deserción en educación pública, la reducción de la mortalidad infantil, menos casos de violencia interpersonal y el fortalecimiento de los ingresos de la ciudad.

Sin embargo, llaman la atención los problemas enla calidad del transporte público, el hurto a personas, las ocupaciones ilegales, el desempleo y la pobreza (que aumentaron levemente), así como la mayor prevalencia de bajo peso al nacer y el aumento de casos de VIH/Sida, los cuales reflejan cifras que representan un desafío en términos de bienestar ciudadano y sostenibilidad urbana.

En su vigésimo informe de calidad de vida en la ciudad, Bogotá Cómo Vamos entrega esta nueva radiografía de cómo avanza la capital, en 14 sectores distintos, a partir del análisis de más de 500 indicadores.

Más de 30 expertos de instituciones y entidades como la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de los Andes, la Cámara de Comercio de Bogotá y el Observatorio Así Vamos en Salud colaboraron con los análisis que componen el informe.

Adicionalmente, y por segundo año consecutivo, el documento incluye el avance en el cumplimiento de 50 metas contempladas en el Plan de Desarrollo 2016-2020 que, a criterio de los expertos, son estratégicas para la ciudad. En esta ocasión, se encontró que la mitad (54%) avanza satisfactoriamente, el 26% tiene avances relativos y el 18% no muestra avances significativos para lo esperado en el segundo año de gobierno.

Algunas de las metas del Distrito con mayores avances son: reducir la tasa de trabajo infantil, disminuir la tasa de homicidios, mejorar el estado de la malla vial, subir el desempeño de los colegios oficiales en las pruebas Saber 11 y reducir el número de embarazos en mujeres menores de 19 años. Entre las de avance relativose destacan: la reducción de la mortalidad en menores de 5 años y la gestión de hectáreas para vivienda de interés social. Algunas de las metas con pocos avances: disminuir los tiempos de espera para asignar citas con especialistas (la meta son 5 días de espera), aumentar la satisfacción con el transporte público troncal y zonal (la meta es alcanzar el 30%), disminuir en 15% las fatalidades en accidentes de tránsito y diseñar y poner en marcha un plan anti-evasión en el sistema de transporte público.

 

¿Cómo va Bogotá?

EN SEGURIDAD Y CONVIVENCIA CIUDADANA

Es significativa la reducciónde la tasa de homicidios y de la violencia interpersonal. En contraste, las cifras de hurto a personasson preocupantes (76.588 casos). Se requiere apoyo del sector justicia.

Cifras clave: la tasa de homicidios pasó de 16,3 por cien mil habitantes (1.302 casos) en 2016 a 14,2 (1.150 casos) en 2017. En general, bajó la tasa de muertes violentas (de 31,39 a 27,53 por cien mil habitantes) así como los indicadores de violencia sexual, aunque levemente: de 4.505 casos en 2015 a 4.147 casos en 2017. El 85% de las víctimas fueron mujeres.

Preocupa la alta incidencia de hurto a personas: en 2017 se cometieron 76.588 (51,4% son robo de celulares) y en los primeros 6 meses de 2018 ya van 49.049. En las localidades de Suba, Kennedy y Chapinero ocurre el mayor número de hurtos.

En 2017, del total de homicidios registrados en la capital del país (1.150), el 39% se cometió con arma blanca (450). En cuanto al hurto a personas, de los 76.789 que se presentaron en 2017, el 30% se realizó con arma blanca (23.143 casos). Localidades que registran el mayor número de homicidios: Ciudad Bolívar con 215 casos (18,9%), Bosa con 126 casos (11%) y Kennedy con 123 casos (10,7%).

Violencia interpersonal: se pasó de 45.433 casos en 2013 a 26.268 casos en 2017, es decir, 19.165 casos menos. En 2017, el 68% de los afectados fueron hombres y el 32%, mujeres.

 

EN SALUD PÚBLICA

Se ha reducido la mortalidad evitable, en especial en la primera infancia; también, los nacimientos en mujeres menores de 19 años. Se requieren esfuerzos mancomunados en mortalidad materna y sífilis congénita. Preocupa el incremento de los casos de VIH/Sida y la caída de las coberturas en vacunación.

Cifras clave:la tasa de mortalidad materna presenta pocas variaciones (entre 2016 y 2017 pasó de 27,4 a 27,3), al igual que la mortalidad en menores de 5 años (tasa pasó de 10,8 a 10,6 por cada 1.000 nacidos vivos).

El embarazo adolescente continúa a la baja (en niñas de 10 a 14 años se redujo 17% respecto a 2015 y en mujeres de 15 a 19 años, un 22%). Nacidos vivos de mujeres entre 10 a 14 años: 367 en el 2015 y 304 en 2017. Nacidos vivos de mujeres entre los 15 y 19 años: 15.379 en 2015 y 11.980 en 2017.

Disminuyó la cobertura en algunos tipos de vacunación como: Tuberculosis (se redujo en 2,8%), Antipolio (6,8%), Tripe viral (2,8%), Pentavalente (6,9%), DPT (6,9%), Influenza (6,9%) y Hepatitis B (7%). Dicha reducción puede estar relacionada con la disminución de la cohorte de nacidos vivos, el reagrupamiento de puntos de vacunación en la red pública y cierres en puntos de vacunación de la red adscrita al régimen contributivo.

Aumentó la incidencia de casos de VIH/Sida en Bogotá: de 2.147 casos en 2015 a 3.143 en 2017. La mayor incidencia de estos casos se presenta en Chapinero, Santa Fe, La Candelaria y Los Mártires. En cuanto a la sífilis congénita, pasamos de 130 casos a 142 entre 2016 y 2017.

 

EN MOVILIDAD

Hay avances en la gestión de proyectos de infraestructurapero rezagos en los temas operativos del transporte público. Además, el tiempo promedio de desplazamiento ha aumentado en los últimos años.

Cifras clave:Desplazarse en transporte público colectivo es el modo que toma más tiempo: 1,5 veces más que en automóvil y más del doble que en motocicleta. Por su parte, la velocidad promedio del transporte público colectivo se mantiene, desde los últimos 3 años, en 17km/hora.

Entre 2015 y 2017, el tiempo de desplazamiento en TransMilenio aumentó de 59,2 minutos a 68,3 minutos.  Desplazamiento en SITP: 67,5 minutos en 2017.

El número de bogotanos que muere en accidentes de tránsito bajó 7% respecto a 2016, pero no respecto a los datos históricos. Se reportaron 546 accidentes con víctimas fatales, lo que representa un descenso del 6,7% respecto al 2016.Quienes más mueren en accidentes de tránsito son: peatones (50%), motociclistas (26%) y ciclistas (11%).

En contraste, se reporta un aumento del 2,7% en el número de lesionados frente a 2016 (14.905 el año pasado). Los motociclistas heridos aumentaron 5% y los peatones disminuyeron 7,6%. En el caso de los ciclistas, en 2017 se reportaron 1.474 heridos (un aumento del 16%). La tendencia creciente en el número de ciclistas heridos se ha mantenido en los últimos tres años, con un aumento del 22% desde el 2015.

Comparendos de tránsito aumentaron un 23%. De otro lado, entre el 2016 y el 2017 creció el parque automotor de vehículos en un 10% y el de motos, un 3% aproximadamente.

Los accidentes en Transmilenio dejaron 763 heridos y 32 muertos en 2017. El SITP ocasionó 49 víctimas fatales y 1.849 lesionados.

Para destacar: el 50% de la malla vial en buen estado y los avances en el proyecto metro.

EN MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD URBANA

Se debe transitar hacia un concepto de sostenibilidad urbana que mejore las intervenciones y controles según las problemáticas ambientales de cada localidad, en relación a calidad del aire, control del ruido, gestión del agua, cerros orientales, residuos sólidos y reciclaje, humedales y arbolado.

Cifras clave:Si bien los niveles de concentración anual de material particulado se mantienen por debajo de la norma (50 μg/m3 paraPM 10 y 25 μg/mpara PM 2,5), los meses de febrero y marzo registran los mayores niveles de contaminación, la cual es mayor en los sectores de Kennedy y Carvajal.

La carga orgánica que reciben los principales ríos de Bogotá y las corrientes secundarias de los mismos son, en su mayoría, de origen doméstico, es decir, generada desde los hogares. Preocupa su calidad hídrica. El río Torca es el que presenta, de manera general, un mejor índice en la calidad hídrica. El río Tunjuelo va desmejorando su calidad en el recorrido.

Número de árboles en la ciudad: se pasó de 1.257.448 en 2106 a 1.270.523 en 2017 (1% de incremento).

Un dato particular: el consumo de agua de los bogotanos viene disminuyendo, al pasar, entre 2012 y 2017, de 12,51 a 11,28 m3/mes por usuario. Esta tendencia señala que los habitantes de la ciudad están ahorrando más agua: gastaron 1,23 m3 menos que hace 4 años.

 

En ruralidad: Hoy, el 75% del suelo de la ciudad es rural (122.716,72 hectáreas). Se estima que el 10% de las viviendas en el área rural se encuentran próximas a lugares como basureros o botaderos y lotes baldíos. El 48% y 60% de las viviendas de las localidades de Usaquén y San Cristóbal, respectivamente, se encuentran en zonas de riesgo de incendio forestal.

Preocupan la urbanización ilegal y el avance de la frontera agrícola sobre áreas de páramo, así como la industria minero–extractiva.

 

EN HÁBITAT

Es un sector complejo con avances relativos en diferentes frentes. No se puede bajar la guardia en ocupaciones ilegales y hacinamiento. Hay que diversificar la oferta de subsidios.

Cifras clave:bajó el déficit de vivienda en la ciudad (se pasó de 8,3% a 5,3%)y se gestionaron 36,98 hectáreas de suelo para desarrollo de vivienda de interés social y prioritario. Entre 2015 y 2017, se asignaron 27.990 subsidios VIS y 9.243 No VIS.

Respecto a la producción de vivienda nueva, el Plan de Desarrollo Distrital propone un total de ‘150.000 viviendas iniciadas’, meta respecto a la cual las cifras reportadas dan cuenta de un avance del 48%.

Por otro lado, continúa el crecimiento sostenido de ocupaciones ilegales: alrededor de 1.500 por año entre aquellas monitoreadas por la Secretaría Distrital de Hábitat. En 2017, estas ocupaciones llegaron a 26.016, de las cuales cerca del 70% están localizadas en zonas de alta pendiente o protegidas ambientalmente en Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Usme, San Cristóbal, Chapinero y Usaquén.

 

EN EDUCACIÓN

Hay resultados positivos en eficiencia y calidad. Para destacar: los esfuerzos por mejorar la alimentación escolar, los entornos escolares y la deserción en la educación pública. No obstante, las tasas de coberturas se vienen reduciendo

Cifras clave: La tasa de cobertura bruta se redujo: en 2016 fue de 92,1% y en 2017, de 89,9%. En Bogotá, durante 2017, se matricularon 788.708 niños, 38.907 menos que en 2016 (ese año fueron 827.615).

La tasa de cobertura neta ha venido en descenso: 83,1% en 2016 y 81,6% en 2017. La tasa de deserción en educación pública pasó de 3,6% en 2015 a 2,1% en 2016.

El 85% de los colegios oficiales tuvieron una calificación A+, A y B en las pruebas Saber 11. De otro lado, 41 colegios del distrito están implementando la jornada única en todos los grados escolares.

 

EN DESARROLLO ECONÓMICO Y COMPETITIVIDAD

En el 2017 hay una desaceleración en el crecimiento del PIB y un aumento moderado del desempleo y la pobreza. A pesar de ello, la estructura productiva ha permitido compensar estos impactos.

Cifras clave:Bogotá es la región que más aporta a la economía nacional y genera el 26,4% del PIB del país. En el 2017, de las siete actividades económicas que integran el PIB de la ciudad, la construcción y los establecimientos financieros lideraron el crecimiento de la economía bogotana. Por el contrario, como ha sucedido desde hace tres años, la industria manufacturera tuvo un desempeño negativo (-5,5%).

En los últimos cinco años, la economía de la ciudad tuvo un crecimiento promedio de 3,7%. En el 2017 fue del 2,3%, inferior al promedio de este período, pero superior al de la nación que fue de 1,8% (Cámara de Comercio de Bogotá).

En 2017, las exportaciones de Bogotá llegaron a los US$ 2.461 millones FOB, 10,3% más que en el 2016. Creció un 11% el número de empresas en la ciudad: se pasó de 382.000 en 2016 a 424.000 en 2017.

 

EN MERCADO LABORAL 

En el 2017, Bogotá se caracterizó por un estancamiento en la ocupación, con un aumento moderado en el desempleo y una tendencia a la baja en la informalidad.

El año pasado había 4,2 millones de bogotanos empleados. Entre 2013 y 2017, las actividades productivas que ayudaron a mantener la ocupación en la ciudad fueron: servicios (49,6%) y comercio (28,5%).

El desempleo pasó de 9,3% en el 2016 a 10,5% en el 2017. El número de desempleados llegó a 484.000 personas, es decir, 68.000 más que en 2016. En los dos últimos años la tasa de desempleo fue superior a la tasa nacional.

Los jóvenes entre 14 y 28 años son los más afectados por el desempleo, dado que tienen mayores barreras de ingreso al mercado laboral por cuenta de brechas en habilidades y destrezas frente a las necesidades del sector productivo.

 

EN POBREZA Y DESIGUALDAD

En 2017, el 12,4% de la población que habita en Bogotá se encontraba en situación de pobreza monetaria. Este indicador había presentado una tendencia decreciente por más de 10 años (siendo 31,7% en 2002 y 10,1% en 2014), sin embargo, a partir de 2015, se evidencia su incremento. En los últimos 3 años la pobreza monetaria aumentó en 2 puntos porcentuales.

Se estima que hoy, en la ciudad, existen 1 millón de personas con ingresos que no superan los $275.000, es decir, 76.000 más respecto a 2016.

 

EN GESTIÓN Y FINANZAS PÚBLICAS

Los ingresos vienen creciendo, aunque a menor ritmo. En el mediano plazo podría llegar a presentarse una asfixia fiscal dado la capacidad de pago de los contribuyentes se podría reducir.

Cifras clave: El predial y el ICA agrupan el 78% del recaudo tributario en la capital del país.El ICA sigue siendo el impuesto que más recursos genera para el Distrito: el valor total del recaudo en 2017 se ubicó en alrededor de 3,5 billones de pesos. En 2017, los recursos provenientes de los impuestos alcanzaron los 7,6 billones de pesos (un incremento de 26,6% frente al valor que tenían en 2014).

 

EN CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE

Según datos reportados por el Instituto Distrital de Turismo –IDT-, en 2017 llegaron a la ciudad 10’067.288 turistas, siendo Bogotá uno de los principales destinos turísticos del país.

Respecto a la meta del Plan de Desarrollo Distrital ‘Gestión de infraestructura cultural y deportiva nueva, rehabilitada y recuperada’,  se encuentra lo siguiente: se han construido 38 canchas sintéticas, se han intervenido y mejorado 11 equipamientos culturales y se ha realizado mantenimiento preventivo y correctivo a 103 parques (infraestructura, piscinas, lagos, canchas deportivas, zonas duras, mobiliario urbano, campos deportivos en grama, pistas especiales, señalización, aseo y vigilancia).