Comunicados

Bogotanos: más optimistas con la ciudad pero críticos con…

Según la Encuesta de Percepción Ciudadana de 2019, en los últimos 4 años el porcentaje de bogotanos que se siente satisfecho con Bogotá como una ciudad para vivir pasó del 45% al 52%. Entre 2016 y 2019 bajó la percepción de inseguridad –del 45% al 37%-, pero se mantiene la insatisfacción con el medio ambiente y el transporte. De otro lado, aumentó la satisfacción con la educación pública y el servicio de salud en la capital.

Bogotá, 18 de noviembre de 2019

Pese a que persiste el descontento ciudadano con la calidad del transporte público y aspectos puntuales del medio ambiente en la capital, en los últimos 4 años ha mejorado el optimismo de los bogotanos con el rumbo de la ciudad así como el orgullo y su satisfacción con ésta como
un lugar para vivir.

Las mujeres, en particular, inclinan positivamente la balanza en el clima de opinión: mientras en 2016 el 42% de ellas manifestó sentirse satisfecha con Bogotá como una ciudad para vivir, en 2019 lo expresa el 53%. Al ver el dato por grupos de edad, los bogotanos entre 36 y 45
años registran el mayor salto en este indicador: su satisfacción pasó del 42% al 60% en este mismo lapso de tiempo. Caso contrario refleja la población mayor de 55 años: el porcentaje de satisfechos bajó del 58% al 44%.

Estos datos se desprenden de la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, y que este año cumple 21 años midiendo la opinión de los capitalinos. Con ocasión de la culminación del periodo de gobierno de la actual Administración, la encuesta detalla los cambios en la percepción ciudadana durante los últimos 4 años en aspectos clave de la calidad de vida.

Entre 2016 y 2019, por ejemplo, la satisfacción con Bogotá como un lugar para vivir muestra variaciones significativas por zonas de la ciudad: mientras que la zona norte (Usaquén y Suba) revela cambios positivos en su percepción (del 40% al 62%), en el occidente (Engativá, Fontibón, Kennedy) no hay cambios significativos durante estos 4 años: 50% y 47%, respectivamente. Lo mismo ocurre en el suroccidente.

En lo que corresponde al entorno inmediato, el barrio, 7 de cada 10 manifiestan hoy estar conformes con éste; más del 50% con los parques y zonas verdes y 5 de cada 10 están satisfechos con el estado de las vías de su barrio.

La satisfacción con el espacio público de la ciudad se ubica hoy en el 37%. En el 2016, estaba en el 26%, es decir, subió 11 puntos porcentuales.
Todos estos elementos son fundamentales para entender la percepción de los capitalinos con la seguridad ciudadana que, si bien mejoró en el último cuatrienio, aún representa retos importantes en materia de política pública: mientras en 2016 el 42% de los capitalinos manifestó sentirse seguro en el barrio, en 2019 lo manifiesta el 50%. La percepción de inseguridad, en este mismo periodo, bajó del 30% al 27%.

Hoy, 6 de cada 10 bogotanos afirman que uno de los problemas más graves de su barrio, en temas de seguridad, son los atracos callejeros; 4 de cada 10, la drogadicción y 2 de cada 10, los asaltos a casas o apartamentos.

También baja la percepción de inseguridad en la ciudad (del 45% en 2016 al 37% en 2019) y, paralelamente, se reduce el porcentaje de  bogotanos que manifiesta haber sido víctima de un delito en el último año: del 32% al 27%.

Al preguntarles cuáles deberían ser las acciones de la próxima Administración en esta materia, la mayoría está de acuerdo con promover alianzas entre el gobierno nacional y distrital para combatir la delincuencia.

En temas de convivencia, preocupa, en particular, la disminución en el cumplimento de las normas por parte de los bogotanos y su creciente apatía a que el Distrito brinde ayuda a los migrantes venezolanos: 3 de cada 10 consideran que el Distrito no debe hacer nada (en 2016
era 1 de cada 10). A pesar de ello, el 66% considera que la ciudad sí debe brindarles algún tipo de atención institucional: salud, educación, albergue y alimento.

Hoy, 7 de cada 10 capitalinos consideran que es baja la probabilidad de que un delito sea sancionado y disminuye el porcentaje de quienes consideran que pueden ser amonestados por malos comportamientos -a pesar de que existe un nuevo Código de Policía-. Además,
menos de la tercera parte considera que los bogotanos se comportan bien con las mujeres, los niños y las personas de diversa orientación sexual.

Cabe destacar, en estos 4 años, la mejora continua en la satisfacción de los bogotanos con la educación pública y el servicio de salud en la ciudad; en primera infancia, particularmente, pasó del 31% al 45% el porcentaje de niños menores de 5 años que recibe atención en hogares
comunitarios, guardería, preescolar o jardín público.

Así mismo, la encuesta revela una mejor percepción de los ciudadanos sobre su situación económica en el hogar y la facilidad para emprender con éxito una actividad económica independiente.

Los retos en movilidad y medio ambiente
A la luz de esta nueva encuesta, persisten importantes retos en la calidad de vida: se mantiene la inconformidad ciudadana con el servicio del transporte público (particularmente con Transmilenio y SITP). De forma paralela, sigue en aumento la preferencia de los bogotanos
por modos como la motocicleta y el vehículo particular.

Una de las prioridades de la próxima Administración en la materia, según los ciudadanos, debe ser ampliar y mantener las vías de la ciudad, así como mejorar el Sistema Integrado de Transporte.

De otro lado, aunque en el último año disminuyó el nivel de insatisfacción en aspectos relacionados con el medio ambiente, sigue siendo alta la inconformidad ciudadana con la calidad del aire, el ruido y las basuras en las calles. Respecto a la cantidad de árboles en la capital, pasa lo contrario: aumentó, de manera significativa, la insatisfacción en el último cuatrenio –pasó del 44% al 51%- pero ésta registra el menor valor al compararlo con los demás indicadores de medio ambiente.

Principales resultados

• Mejora el clima de opinión en Bogotá
* Actualmente, el 37% de los bogotanos considera que las cosas van por buen camino. En 2016 así lo consideraba el 34%.
* Hoy, el 47% de los ciudadanos se siente orgulloso con Bogotá, cifra superior a la registrada en 2016 (39%) mientras que el 52% se siente satisfecho con Bogotá como una ciudad para vivir (en 2016 lo estaba el 45%).

• Mejora la percepción sobre la situación económica en el hogar
* Hoy, el 36% de los ciudadanos considera que, durante el último año, la situación económica del hogar ha mejorado, mientras que en 2016 lo consideraba así el 30%.
* Actualmente, 1 de cada 4 bogotanos considera que es fácil emprender con éxito una actividad económica independiente en Bogotá, cifra que se incrementó en el último año (20% en 2018 y 26% en 2019).

• Crece satisfacción con la educación
* Hoy, el 78% de ciudadanos se encuentra satisfecho con la educación que reciben los niños menores de 5 años, cifra que ha permanecido sin variaciones significativas respecto a 2016 (77%).
* El 74% afirma estar satisfecho con la educación básica y secundaria, mientras que en 2016 lo estaba el 65%. De otro lado, el 72% de los bogotanos está satisfecho con la educación universitaria, cifra que no ha variado entre 2016 y 2019.
* Al comparar el nivel satisfacción con la educación pública y privada que reciben los niños y jóvenes en Bogotá se aprecia una brecha de 19 puntos porcentuales entre la primera (66%) y la segunda (85%). En el último cuatrienio se observa una mejor satisfacción con la educación pública (57% en 2016 y 66% en 2019) y con la privada (77% en 2016 y 85% en 2019).

• Se aprecian cambios positivos en la satisfacción con la salud
* Hoy, el 54% de la población que recibió algún servicio de salud en Bogotá, durante el último año, se siente satisfecha con el mismo.
* El nivel de satisfacción con la salud en Bogotá se incrementó en 14 puntos porcentuales entre 2016 (40%) y 2019 (54%).

• Bogotanos, más satisfechos con su barrio, parques y zonas verdes
* Actualmente, el 73% de la población se siente satisfecha con el barrio donde vive, cifra que aumentó levemente respecto a 2016 (66%).
* El 56% de los ciudadanos se encuentra satisfecho con los parques y zonas verdes de su barrio, cifra que creció en 7 puntos porcentuales respecto a 2016 (49%).
* El 54% de los ciudadanos se siente satisfecho con el estado de las vías de su barrio. En 2017 lo estaba el 46%.
* El nivel de satisfacción con la vivienda que se habita creció entre 2016 (82%) y 2019 (86%).

• Disminuye percepción de inseguridad
* Mientras en 2016 el 45% de los bogotanos se sentía inseguro en la ciudad, hoy se siente inseguro el 37%.
* Hoy, el 27% de los ciudadanos se siente inseguro en el barrio. En 2016 era el 30%.
* Los problemas más graves en seguridad que se presentan en el barrio son: atracos callejeros (60%), drogadicción (41%) y asaltos a casas o apartamentos (21%).
* El 27% de los ciudadanos en Bogotá ha sido víctima de un delito en el último año en 2019, 5.p.p menos que en 2016 (32%).
* En 2019, el 42% de los ciudadanos en Bogotá denunció el delito del que fue víctima en el último año. En 2016 lo hizo el 46%.
* Hoy, el 70% de los bogotanos afirma que la probabilidad de que un delito sea sancionado en Bogotá es baja, cifra que se redujo levemente frente a 2016 (74%).

• Persiste insatisfacción con la movilidad
* En el último año, el 55% de los ciudadanos percibió que sus trayectos habituales duraron más tiempo.
* El 13% considera que el servicio de TransMilenio ha mejorado, cifra que no varía significativamente respecto a 2016 (12%).
* El 14% de los ciudadanos considera que el servicio del SITP ha mejorado. En 2016, lo manifestaba el 18%.
* El principal medio de transporte que utilizan los ciudadanos en Bogotá sigue siendo TransMilenio (37%), seguido por el SITP (13%), vehículo particular (14%), bicicleta (11%), Bus/Buseta/Micro Ejecutivo/Colectivo (7%), Moto (6%), a pie (6%), taxi (3%) y plataformas digitales (2%).
* Respecto al nivel de satisfacción con el principal medio de transporte, los resultados son los siguientes: motocicleta (90%), seguida por las plataformas digitales (84%), vehículo particular (83%), bicicleta (81%) y a pie (72%). Los de menor satisfacción: taxi (64%), Bus/Buseta/Micro Ejecutivo/Colectivo (48%), SITP (24%), y TransMilenio (23%).

• Medio ambiente: la insatisfacción sigue siendo alta, aunque disminuye
* Hoy, el 65% de los ciudadanos se siente insatisfecho con la calidad del aire en Bogotá. En 2016 era el 78%.
* El 62% se siente insatisfecho con el nivel de ruido de la ciudad, mientras que en 2016 era el 72%.
* El 68% se siente insatisfecho con las basuras en las calles, 4 puntos porcentuales menos que en 2016 (72%).
* El 51% de los ciudadanos se siente insatisfecho con la cantidad de árboles en la ciudad. En 2016 lo estaba el 44%.

• Disminuye cumplimiento de normas de convivencia en la ciudad
* Mientras en 2016 el 23% de los ciudadanos afirmó que se comportaba bien frente al cumplimiento de las normas básicas de convivencia en Bogotá, en 2019 lo afirma el 18%.
* En 2019, el 31% de los ciudadanos considera que puede ser castigado o amonestado, por parte de las autoridades, si arrojan basura y escombros al espacio público. En 2016 lo consideró así el 72%.
* Cerca de tres de cada 10 bogotanos afirman que el Distrito debe prestarles a los migrantes servicios de educación y salud y el 31%, albergue y alimento. El 29% considera que no se debe hacer nada (en 2017 era el 13%).

• Mejora percepción frente al Alcalde Mayor y el Concejo de Bogotá
* Hoy, el 29% de los ciudadanos tiene una imagen favorable del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa. En 2016, la tenía el 22%.
* Hoy, el 16% de los ciudadanos confía en el Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa; en 2017, el 10% confiaba en él.
* El 19% de los ciudadanos considera que la gestión del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, ha sido buena. En 2017, así lo consideraba el 12%.
* El 35% de los ciudadanos tiene una imagen favorable del Concejo de Bogotá. En 2016 la tenía el 26%.
* El 17% de los ciudadanos considera que la gestión del Concejo de Bogotá ha sido buena. En 2016 lo afirmó el 13%.

• Prioridades de la próxima Administración, según los bogotanos:
En salud:
* El 29% de los ciudadanos considera que debería mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.
* El 23% de los ciudadanos considera que debería reducir los tiempos de espera para la atención en salud.
* El 18% de los ciudadanos considera que debería ampliar la oferta de especialistas de la salud.

En seguridad:
* El 21% de los ciudadanos considera que deberían promoverse alianzas entre gobierno distrital y nacional para la lucha contra la delincuencia.
* El 19% considera que debería aumentar la inversión en equipos y tecnología para la seguridad.
* El 18% considera que debería fortalecer programas sociales para personas en situación de vulnerabilidad.
En movilidad:
* El 33% de los ciudadanos considera que debería ampliar y mantener las vías de la ciudad.
* El 23% de los ciudadanos considera que debería ampliar y mejorar el Sistema Integrado de Transporte.
* El 15% de los ciudadanos considera que debería tener mayor control sobre el cumplimiento de las normas de tránsito.
En medio ambiente:
* El 23% de los ciudadanos considera que debería fortalecer los controles y sanciones por la contaminación.
* El 21% de los ciudadanos considera que debería aumentar las zonas verdes de la ciudad y el número de árboles sembrados.
* El 17% de los ciudadanos considera que debería implementar programas educativos para el cuidado y buen uso de los recursos naturales.

Ficha técnica
Para esta nueva medición se entrevistaron a 1.521 ciudadanos. Los datos obtenidos se muestran de manera desagregada por nivel socioeconómico, edad, sexo y zonas de la ciudad permitiendo, así, mayor comparabilidad y análisis de los distintos resultados.
La encuesta, que se realizó del 3 de septiembre al 17 de octubre de 2019, fue adelantada por la firma encuestadora Ipsos Napoleón Franco.
Para indicadores de satisfacción general con Bogotá como una ciudad para vivir, el margen de error observado es del 2,5%, con 95% de confianza.

Acerca del programa Bogotá Cómo Vamos
Bogotá Cómo Vamos nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta
la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

Durante este tiempo ha producido 21 informes de calidad de vida y 21 encuestas de percepción ciudadana. El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron hace más de dos décadas para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha inspirado la creación de 21 réplicas en las principales ciudades y regiones de Colombia y ha sido adaptado en 14 países de América Latina y El Caribe.

Comunicados

Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito presentan panorama de…

Preocupan la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y el bajo peso al nacer, cuya prevalencia aumentó en los últimos años. También, la desigualdad en el bienestar de la primera infancia entre las distintas localidades. Se destaca la reducción de la mortalidad infantil pero se recomienda fortalecer la vacunación contra DPT, cuya cobertura viene en descenso.

Bogotá, 31 de octubre de 2019

Si bien existe un compromiso del gobierno local por mejorar la calidad de vida de los infantes en sus primeros años de vida, reflejado en el fortalecimiento de programas y diseño de acciones específicas, aún persisten varios retos para garantizarles, plenamente, el disfrute de sus derechos, particularmente en temas alimentarios.

Aunque vienen en descenso la mortalidad infantil (menores de 1 año) y la mortalidad en la niñez, persisten brechas significativas entre localidades; preocupa, particularmente, el aumento de la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y del bajo peso al nacer, indicadores cuya prevalencia viene creciendo en los últimos años.

Se evidencia, además, una desigualdad en el bienestar de la primera infancia entre las distintas localidades de la ciudad, inequidad que se concentra en San Cristóbal, Ciudad Bolívar, Usme y Bosa debido a la pobreza, la reaparición de situaciones de vulnerabilidad y brechas en las condiciones de calidad de vida en estas zonas de la capital.

Los hogares con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la capital, con grandes variaciones entre localidades. Chapinero, en particular, tiene bajo desempeño en varios indicadores de bienestar de la primera infancia, entre ellos, mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

En el caso particular de la desnutrición crónica y aguda, Sumapaz es un territorio que merece especial atención.

Estos son algunos de los datos que arroja el informe ‘Primera Infancia en Bogotá: Balance de la última década’, documento que presenta un análisis de la situación de los niños y niñas menores de 5 años durante los últimos 10 años, y que es fruto de una alianza entre Bogotá Como Vamos y Fundación Éxito, organizaciones que coinciden en su interés de incidir con información en las políticas públicas orientadas al bienestar de este grupo poblacional.

Otra de las conclusiones del documento es el preocupante incremento de la violencia contra los niños y niñas menores de 5 años, particularmente los casos de maltrato y abuso sexual.

¿Qué opinan los bogotanos sobre la nutrición de los niños menores de 5 años?

Adicionalmente, un reciente estudio realizado por Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito muestra que el 37% de los capitalinos considera que Bogotá es una ciudad amigable con los niños y niñas menores de 5 años, mientras que un 30% considera que la capital NO es amigable con los infantes, lo cual representa un enorme desafío en términos de estrategias puntuales que promuevan y aseguren la efectiva protección y adecuado desarrollo de la primera infancia en la capital, que hoy constituye el 5,7% de la población.

Cuando se les pregunta a los bogotanos por qué un niño o una niña tiene una estatura menor a la esperada para su edad, el 67% considera que ese retraso es sano y que se explica por otras razones; el 28% afirma que se debe a problemas de nutrición y el 5% desconoce las razones que están detrás de una menor talla para la edad.

Este mismo estudio señala que para el 17% de los bogotanos un ‘niño gordito’ es saludable mientras que el 15% considera que es responsabilidad de los infantes decidir si comen o no. Por el contrario, 3 de cada 10 están de acuerdo con que hay que obligar a los niños y niñas a comer todo lo que hay en el plato, aunque cuatro de cada 10 están en desacuerdo con esta afirmación. Lo anterior deja ver que la voluntad política no es suficiente si no va acompañada por iniciativas de formación para modificar imaginarios relacionados con la salud y la alimentación de niños y niñas.

También se les preguntó a los ciudadanos por la lactancia materna: El estudio arrojó que el 1% de los bogotanos considera que las mujeres que amamantan a sus bebés en lugares públicos se comportan de manera inapropiada y no deberían hacerlo y el 5% cree que, además de ser inapropiado, ellas deberían cubrirse. Por el contrario, el 52% de los ciudadanos opina que es un comportamiento natural pero que deben cubrirse, mientras que el 42% no solo considera que es algo natural sino que NADIE debe obligar a las mujeres a cubrirse mientras amamantan a sus bebés.

Frente a lo anterior, se requiere fortalecer las estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva.

 

10 DATOS CLAVES SOBRE LA PRIMERA INFANCIA EN BOGOTÁ

1. Los hogares pobres con niños y niñas menores de cinco años superan el promedio de pobreza multidimensional y monetaria de la ciudad. Un poco más de la cuarta parte de los hogares de la ciudad con niños en primera infancia se encuentra en condición de pobreza monetaria (el 28,2%). Las 5 localidades con mayor pobreza monetaria para los hogares con niños en primera infancia son: Ciudad Bolívar (45,5%), Usme (47,5%), Santa Fe (43,7%), San Cristóbal (35,5%) y Rafael Uribe Uribe (33,2%).

2. La desigualdad en el bienestar de la primera infancia se concentra en el sur de Bogotá, situación que se agrava en contextos rurales. Ciudad Bolívar, Usme, Santa Fe y San Cristóbal concentran la mayor proporción de Índice de Pobreza Multidimensional –IPM- en hogares con niños de 0 a 5 años. El 20% de los hogares rurales con niños en la primera infancia están en pobreza multidimensional; este porcentaje llega al 44,4% en la localidad de San Cristóbal.

3En la última década, Bogotá mejoró el estado de salud de la primera infancia con resultados positivos en mortalidad infantil, mortalidad materna y embarazo adolescente. La tasa de mortalidad infantil ha decrecido un 25%. Entre 2010 y 2018 se redujo en un 41% el número de casos de fallecimientos de niños menores de 5 años, al pasar de 1.512 a 890. En este mismo periodo y rango de edad se ha reducido a cero la mortalidad por desnutrición aguda. Las cuatro localidades con datos superiores al promedio (Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar) demandan mayores esfuerzos para mejorar los servicios de salud y las condiciones socioeconómicas en que crecen los niños. La razón de mortalidad materna también tuvo un descenso del 40% en la última década; así mismo, se redujo el embarazo adolescente: cabe destacar el descenso, en un 53%, de los nacidos vivos en niñas de 10 a 14 años (se pasó de 584 nacidos vivos a 274) y en un 49% para el caso de mujeres entre los 15 y los 19 años (se pasó de 20.837 a 10.675 nacidos vivos).

4Si bien el descenso de la mortalidad infantil y en la niñez evidencia una mejoría de las condiciones de salud de la primera infancia, aún persisten brechas significativas entre localidades. Usme, Santa Fe, San Cristóbal y Ciudad Bolívar presentan las mayores tasas de mortalidad en la primera infancia. Chapinero es una localidad con bajo desempeño en varios indicadores del estado de salud de los niños entre 0 y 5 años, tales como mortalidad infantil, bajo peso al nacer y desnutrición crónica.

5Se ha avanzado en el diseño de múltiples estrategias para mejorar la situación nutricional en la primera infancia. En los últimos dos años se observa un incremento en el número de casos de desnutrición crónica (talla baja para la edad) en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá: mientras en 2016 se registraron 22.740 casos, en 2018 hubo 29.965. Sin embargo, el comportamiento de este indicador durante la última década (2008-2018) evidencia una reducción de 3,3 puntos porcentuales en la prevalencia de la desnutrición crónica en la capital: pasó de 20,9% a 17,6%.

En el caso de la desnutrición aguda (bajo peso para la talla), aunque ésta no se ha logrado erradicar, su prevalencia en la primera infancia ha disminuido en 1,5 puntos porcentuales durante la última década: pasó de 2,6% a 1,1%. Respecto al indicador de desnutrición global (peso en relación con la edad cronológica), éste registra una disminución de 1,6 puntos porcentuales en la última década, es decir, su prevalencia pasó de 6,4% a 4,8% entre 2008 y 2018. No se puede pasar por alto el bajo peso al nacer (bebés prematuros que nacen antes de la semana 38 de gestación o que, a pesar de nacer a término, tienen un peso inferior a los 2.500 gramos). La tendencia del bajo peso al nacer muestra una situación preocupante, pues a pesar de presentar una disminución desde el año 2012, en el último lustro se evidencia un incremento constante. En Bogotá, entre 2015 y 2018, la prevalencia de bajo peso al nacer pasó de 12,1% a 13,5%.

En cuanto al exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá, a pesar de la disminución de su prevalencia en 1,2 puntos porcentuales entre 2008 y 2018, en los dos últimos años este tipo de malnutrición pasó de 9,6% a 10,1%, es decir, uno de cada diez menores de 5 años presenta hoy exceso de peso.

6. Si bien la ciudad ha avanzado en esfuerzos intersectoriales contra la desnutrición crónica, hay que prestarle mayor atención dado que Bogotá observa la mayor prevalencia del país. En Colombia, el retraso en la talla en niños menores de 5 años es del 10,8%. Bogotá es la región del país con mayor retraso de talla para la edad (13%) en la primera infancia.

7Las intervenciones deben ser más focalizadas en el territorio, garantizando un seguimiento y acompañamiento a familias y cuidadores. Al observar los datos de desnutrición crónica por localidades se encuentra que, en el transcurso de diez años, el 95% de éstas lograron una disminución en la prevalencia de retraso en talla; en particular, Santa Fe, Rafael Uribe Uribe, La Candelaria, Los Mártires, Antonio Nariño y Usaquén registraron la mayor disminución. Preocupa, sin embargo, la situación en la localidad de Sumapaz, donde la prevalencia de la desnutrición crónica (24,9%) supera en 7,3 puntos porcentuales la de Bogotá, seguida por Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Usme, que mostraron prevalencias superiores en 5,2 y 5 puntos porcentuales, respectivamente, a las de la capital.

En desnutrición aguda, nuevamente,la localidad de Sumapaz, con un 2,1% de prevalencia, supera el indicador en Bogotá (1,1%); por su parte, localidades como San Cristóbal y Tunjuelito presentan prevalencias de 2 y 3 décimas por encima del promedio de la capital, respectivamente (1,3% y 1,4%). Barrios Unidos, Engativá y Suba registran las prevalencias más bajas: 0,6%, 0,7% y 0,8%, respectivamente.

8. La población menor de cinco años ha disminuido por efecto de la transición demográfica, particularmente por el descenso de la natalidad en la ciudad. En Bogotá,la tasa de natalidad ha venido en descenso, pasando de 16,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2008 a 11,4 en 2018. Entre 2008 y 2018 se ha reducido en un 25% el número de niños y niñas nacidos vivos en Bogotá, al pasar de 117.563 a 87.349.

9. La distribución territorial de la primera infancia no es homogénea y evidencia desigualdades en la ciudad. En 2018, el 58% de los nacimientos ocurrió en 5 de las 20 localidades: Kennedy, Suba, Ciudad Bolívar, Bosa y Engativá, las más pobladas de la ciudad.

10. Preocupa violencia contra los niños. Se debe prestar atención al alto número de casos de maltrato y violencia sexual, hechos que suelen suceden al interior del hogar. En 2018 se registraron 715 casos de maltrato infantil (dos casos diarios de maltrato contra la primera infancia) y 723 dictámenes por presunto abuso sexual (cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal). De 2015 a 2018, el número de homicidios de niñas y niños de la primera infancia ha fluctuado entre los 4 y los 7 casos por año; en accidentes de tránsito, las cifras han variado entre los 3 y los 6 casos anuales y en muertes accidentales, se reporta un promedio de 13 casos por año en este mismo periodo. La violencia contra niñas y niños menores de cinco años en la ciudad es una realidad preocupante pues revela la inseguridad y los riesgos existentes en los entornos responsables de su cuidado y protección.

Recomendaciones

  1. Hacer intervenciones desde la perspectiva de la atención integral donde se incluyan acciones para fortalecer las capacidades de la familia y el entorno social del niño.
  2. Ajustar los servicios de atención a la primera infancia a las nuevas dinámicas demográficas, atendiendo sectores donde se concentra la mayor demanda.
  3. Fortalecer los programas dirigidos a garantizar el máximo nivel de bienestar durante los primeros 1.000 días de vida de cada niña o niño, esto es, desde que está en gestación hasta su segundo año de vida. Ello supone que todos los actores trabajen para asegurar a la mujer las mejores condiciones durante el embarazo y el parto; y al niño, el conjunto de atenciones definidas como necesarias para su sano crecimiento y desarrollo, incluidas las de prevención y promoción.
  4. Continuar con el trabajo de coordinación intersectorial para asegurar la atención integral de la primera infancia en Bogotá, condición indispensable en una política pública de enfoque poblacional.
  5. Mantener los programas que han demostrado ser efectivos para la reducción de la maternidad en niñas y adolescentes, incrementándolos en las localidades donde se registra el mayor número de casos.
  6. La lucha contra la violencia hacia las niñas y niños en primera infancia debe convertirse en una meta prioritaria para todas las instituciones y la sociedad, por sus múltiples consecuencias individuales y colectivas.
  7. Implementar y monitorear la Guía de Atención y Prevención de la Desnutrición Crónica con enfoque de Salud Pública, como medida prioritaria de intervención al problema de desnutrición crónica de la ciudad.
  8. Para disminuir la prevalencia de la desnutrición crónica no son suficientes los programas de complementación alimentaria; se requiere, además, garantizar condiciones de vida digna a los niños y sus familias y realizar acciones de acompañamiento para fortalecer ciertas prácticas relacionadas con los estilos de vida saludables.
  9. Se requieren acciones para evitar incremento en la prevalencia de exceso de peso y disminuir el porcentaje de sobrepeso y obesidad en la primera infancia para evitar riesgos en la salud en la etapa escolar.
  10. Establecer estrategias integrales de promoción y educación en espacios sociales y comunitarios para afrontar las situaciones que motivan a las madres a abandonar la práctica de lactancia exclusiva o a suspender totalmente la alimentación con leche materna.
  11. Se requiere hacer un mayor énfasis en garantizar redes de cuidado en los espacios públicos y privados que habitan las niñas y los niños de la primera infancia.
Comunicados

Bogotanos: más optimistas pero más insatisfechos con el transporte,…

Según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, aumenta el porcentaje de bogotanos que piensa que las cosas van por buen camino en la ciudad: del 27% al 34%. Sube la percepción de inseguridad y la insatisfacción con el medio ambiente y el transporte de la capital. Sin embargo, aumenta la satisfacción con la educación pública y crece la imagen favorable del alcalde y de las instituciones del gobierno distrital.

El optimismo de los bogotanos frente a cómo avanza la ciudad, la confianza en el alcalde y la imagen de las instituciones del gobierno distrital muestran una mejora considerable durante el último año.

Sin embargo, crece la percepción de inseguridad en los capitalinos y su insatisfacción con el transporte público y el medio ambiente, según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, que anualmente realiza el programa Bogotá Cómo Vamos, y que este año cumple dos décadas tomándole el pulso a la opinión de los bogotanos.

Las mujeres, en particular, tienden a ser que cada vez más críticas con la ciudad, al igual que los residentes de las localidades del centro (Puente Aranda, Los Mártires, La Candelaria y Santa Fe), donde se registra una mayor insatisfacción en varios temas.

En contraste, la zona suroccidental de Bogotá (Bosa, Tunjuelito y ciudad Bolívar) muestra cambios positivos en su satisfacción con la movilidad, con el servicio de TransMilenio y del SITP y con la imagen que tienen del Alcalde, Enrique Peñalosa.

Llama la atención que el tema económico está afectando la satisfacción de los bogotanos, particularmente por el costo de vida; esta variable, incluso, es la principal razón por la cual el 46% de los capitalinos ha considerado irse a vivir a un municipio cercano.

La encuesta también arroja una baja satisfacción con el espacio público, que está directamente relacionada con los niveles de ruido, la percepción sobre los puentes peatonales y la presencia de escombros y basuras en las calles de Bogotá.

De igual forma, los resultados muestran una creciente preocupación de los bogotanos por los temas ambientales, que se refleja en una mayor insatisfacción con la contaminación del aire, el ruido y la contaminación visual de la ciudad.

Hay que prestarle atención, en particular, al incremento de personas que hoy se mueven en carro particular como su principal medio de transporte. Preocupa, también, que continúe cayendo el uso y la satisfacción con el transporte público.

Sin embargo, es importante destacar que más gente se moviliza a pie y que se mantiene el porcentaje de ciudadanos que usa la bicicleta para transportarse en la ciudad, aunque la satisfacción con ésta se redujo considerablemente. En general, todos los medios de transporte registraron una disminución en la satisfacción.

Vale destacar que los capitalinos expresan hoy mayor satisfacción con la educación pública y que se mantiene la buena calificación que le otorgan a la oferta cultural, deportiva y recreacional de la ciudad.

En esta ocasión se entrevistaron a 1.500 ciudadanos de estratos 1 al 6. La encuesta se realizó entre el 13 de septiembre y el 13 de octubre de este año.

 

Mejora optimismo con Bogotá

Crece el porcentaje de bogotanos que consideran que las cosas van por buen camino: del 27% al 34%. Los menos optimistas son los jóvenes de 26 a 35 años y los más optimistas, los mayores de 55 años. El 29% de las mujeres y el 39% de los hombres opinan que, en general, las cosas van bien en la ciudad.

Frente al nivel de satisfacción con Bogotá como una ciudad para vivir no hay mayores variaciones, entre 2017 y 2018, paso del 49% al 47% los bogotanos que están satisfechos. Las mujeres se sienten menos satisfechas que los hombres: 43% frente a 51%.

 

Mujeres se sienten más inseguras

El 15% de los bogotanos se siente seguro en la ciudad (en 2017 era el 19%) y el 57%, inseguro (el año pasado era el 54%). En el caso de las mujeres, 6 de cada 10 se sienten inseguras en Bogotá (61%) frente a 5 de cada 10 hombres (53%).

Por su parte, la percepción de inseguridad en el barrio es mucho más baja que en la ciudad y se mantiene en un 34%. Nuevamente, las mujeres se sienten más inseguras que los hombres: 37% y 30%, respectivamente.

La sensación de inseguridad en el barrio creció en el centro (del 33% al 44% en el último año). También aumentó en el occidente de la ciudad (Engativá, Fontibón y Kennedy): del 27% al 32%.

Hoy, tres de cada 10 ciudadanos afirman haber sido víctimas de algún delito en el último año y 6 de cada 10 opinan que el servicio de cámaras de vigilancia mejora la seguridad en la ciudad.

 

Disminuye satisfacción con TransMilenio

Solo el 9% de los bogotanos considera que el servicio de Transmilenio ha mejorado en el último año; en cuanto al SITP, el 13% afirma que hoy presta un mejor servicio. Por su parte, 6 de cada 10 bogotanos consideran que sus trayectos habituales duraron más tiempo en el último año.

Al preguntarles cuál es su principal medio de transporte, el 35% afirma que Transmilenio (en 2017 lo manifestó el 37%) y el 16%, el SITP (el año pasado era 18%). El 7% manifiesta usar bus, buseta o colectivo; el 3%, taxi; el 7% afirma movilizarse a pie; el 9% usa la bicicleta y el 13% se mueve en carro particular (en 2017 era el 8%).

El nivel de satisfacción con Transmilenio bajó del 19% al 13% en el último año y el del SITP, del 32% al 25%. Apie aumentó del 69% al 78% y la satisfacción con la bicicleta bajó del 85% al 62%, al igual que con el vehículo particular (del 75% al 63%) y con la moto (del 79% al 75%).

Este año, nuevamente, se incluyó la pregunta sobre la percepción de los capitalinos respecto al proyecto Transmilenio por la Séptima: 3 de cada 10 (30%) la consideran positiva para la ciudad y cuatro de cada 10 (44%), negativa. En 2017, eran el 26% y el 43%, respectivamente.

En cuanto a su opinión con la posibilidad de que Bogotá tenga metro: el 57% manifestó sentirse optimista con la construcción de la primera línea y el 41%, pesimista. Un 2% es indiferente.

 

Más bogotanos dicen que su situación económica ha empeorado

Por primera vez, aquellos que afirman que su situación económica ha empeorado (33%) superan a quienes consideran que ha mejorado (25%). Para 4 de cada 10 ésta permanece establece. Sin embargo, el porcentaje de bogotanos que se consideran pobres se mantiene respecto al año pasado: 14%.

También permanece igual el porcentaje de ciudadanos que considera que la Administración Distrital debe tener una oferta institucional (servicios de educación, salud, albergue y alimento) para los venezolanos que han migrado hacia Bogotá: 78%.

 

Aumenta satisfacción con la educación pública

Vale destacar que crece la satisfacción con la educación pública de la ciudad: pasó del 57% al 60% en el último año y con la privada, del 74% al 75%. En general, el 68% de los ciudadanos está satisfecho con la educación que se ofrece en la ciudad.

Por su parte, la satisfacción con el servicio de salud, se mantiene: pasa del 45% al 44% entre 2017 y 2018. Las mujeres se sienten más satisfechas que los hombres con el servicio de salud: 49% frente al 39%.

En cultura, recreación y deporte: 6 de cada 10 ciudadanos expresan satisfacción con la oferta recreativa y deportiva de la capital y el 54% con la oferta cultural.

 

Crece inconformidad con el aseo y recolección de basuras

Disminuye la satisfacción con el aseo y recolección de basuras: pasa del 62% al 54% en el último año. Adicionalmente, 7 de cada 10 están insatisfechos con la presencia de basuras en las calles.

Así mismo, sube la insatisfacción con la contaminación del aire (71% a 79%); con el nivel de ruido (del 61% al 71%); con la contaminación visual (60% a 66%) y con la cantidad de árboles en la ciudad (51% a 56%).

En cuanto al espacio público: solo el 30% de los ciudadanos se siente satisfecho con éste. En 2017 era el 37%.

De otro lado, el 68% de los bogotanos está satisfecho con el barrio donde vive y el 47% con los parques y zonas verdes del mismo.

 

La mitad de los bogotanos vive en arriendo

Hoy, 5 de cada 10 capitalinos habita una vivienda arrendada y 4 de cada 10 tiene vivienda propia.

Además, el 46% ha pensado en irse a vivir a un municipio cercano: El 33% por el costo de vida y el 30% por seguridad. En 2016 lo manifestó el 38%.

 

Suben imagen y confianza en el Alcalde

Suben la favorabilidad de la imagen y la confianza en el Alcalde Mayor, Enrique Peñalosa: el 24% de los habitantes de la capital tiene una imagen favorable del funcionario y el 76%, una imagen desfavorable. En 2017 era el 16% y el 84%, respectivamente. Respecto a la confianza, subió del 10% al 15% en el último año.

Por su parte, el 16% considera que su gestión ha sido buena, el 54% mala y el 30% regular. En 2017, el 12% afirmó que su gestión era buena.

Al discriminar por mujeres y hombres, el 23% de las mujeres tiene una imagen favorable de él frente al 26% de los hombres.

Así mismo, el 40% de los ciudadanos siente que la corrupción en la ciudad ha aumentado (en 2017 era el 51%). En cuanto al Concejo, el 24% tiene una imagen favorable de la corporación (en 2017 era el 20%).

La entidad distrital con mayor imagen favorable es el IDRD (87%), seguida por Codensa (82%) y por los Cades y Supercades (80%). La Secretaría de Seguridad, con el 35%, y la de movilidad, con el 33%, tienen la imagen menos favorable.

 

Sobre Bogotá Cómo Vamos

Bogotá Cómo Vamos nació en 1998 como un ejercicio independiente e imparcial. Desde entonces, se ha caracterizado por ejercer un control social a la gestión pública de la capital, por medir las transformaciones de Bogotá y por realizar una veeduría propositiva que fomenta la rendición de cuentas de las diferentes administraciones frente a los temas que afectan la calidad de vida de los bogotanos.

Durante este tiempo ha producido 20 informes de calidad de vida y 20 encuestas de percepción ciudadana. En estos 20 años el programa ha encuestado a más de 30.000 personas de todos los rincones de la capital para medir la percepción ciudadana en diferentes aspectos.

El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Corona se unieron dos décadas atrás para conformar esta iniciativa ciudadana, la cual ha sido replicada en otras ciudades de Colombia -en el país ya existen 16 programas ‘Cómo Vamos’- y en 14 países de América Latina y el Caribe.

Comunicados

Bogotá, una ciudad que avanza a ritmos diferentes

Durante el último año, la capital del país ha mostrado un buen desempeño en varios de sus indicadores, pero el ritmo de avance no es igual en todos los sectores, particularmente en aquellos que más afectan la calidad de vida.

Se destaca la disminución de los homicidios, los esfuerzos en alimentación escolar, la disminución de la deserción en educación pública, la reducción de la mortalidad infantil, menos casos de violencia interpersonal y el fortalecimiento de los ingresos de la ciudad.

Sin embargo, llaman la atención los problemas enla calidad del transporte público, el hurto a personas, las ocupaciones ilegales, el desempleo y la pobreza (que aumentaron levemente), así como la mayor prevalencia de bajo peso al nacer y el aumento de casos de VIH/Sida, los cuales reflejan cifras que representan un desafío en términos de bienestar ciudadano y sostenibilidad urbana.

En su vigésimo informe de calidad de vida en la ciudad, Bogotá Cómo Vamos entrega esta nueva radiografía de cómo avanza la capital, en 14 sectores distintos, a partir del análisis de más de 500 indicadores.

Más de 30 expertos de instituciones y entidades como la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de los Andes, la Cámara de Comercio de Bogotá y el Observatorio Así Vamos en Salud colaboraron con los análisis que componen el informe.

Adicionalmente, y por segundo año consecutivo, el documento incluye el avance en el cumplimiento de 50 metas contempladas en el Plan de Desarrollo 2016-2020 que, a criterio de los expertos, son estratégicas para la ciudad. En esta ocasión, se encontró que la mitad (54%) avanza satisfactoriamente, el 26% tiene avances relativos y el 18% no muestra avances significativos para lo esperado en el segundo año de gobierno.

Algunas de las metas del Distrito con mayores avances son: reducir la tasa de trabajo infantil, disminuir la tasa de homicidios, mejorar el estado de la malla vial, subir el desempeño de los colegios oficiales en las pruebas Saber 11 y reducir el número de embarazos en mujeres menores de 19 años. Entre las de avance relativose destacan: la reducción de la mortalidad en menores de 5 años y la gestión de hectáreas para vivienda de interés social. Algunas de las metas con pocos avances: disminuir los tiempos de espera para asignar citas con especialistas (la meta son 5 días de espera), aumentar la satisfacción con el transporte público troncal y zonal (la meta es alcanzar el 30%), disminuir en 15% las fatalidades en accidentes de tránsito y diseñar y poner en marcha un plan anti-evasión en el sistema de transporte público.

 

¿Cómo va Bogotá?

EN SEGURIDAD Y CONVIVENCIA CIUDADANA

Es significativa la reducciónde la tasa de homicidios y de la violencia interpersonal. En contraste, las cifras de hurto a personasson preocupantes (76.588 casos). Se requiere apoyo del sector justicia.

Cifras clave: la tasa de homicidios pasó de 16,3 por cien mil habitantes (1.302 casos) en 2016 a 14,2 (1.150 casos) en 2017. En general, bajó la tasa de muertes violentas (de 31,39 a 27,53 por cien mil habitantes) así como los indicadores de violencia sexual, aunque levemente: de 4.505 casos en 2015 a 4.147 casos en 2017. El 85% de las víctimas fueron mujeres.

Preocupa la alta incidencia de hurto a personas: en 2017 se cometieron 76.588 (51,4% son robo de celulares) y en los primeros 6 meses de 2018 ya van 49.049. En las localidades de Suba, Kennedy y Chapinero ocurre el mayor número de hurtos.

En 2017, del total de homicidios registrados en la capital del país (1.150), el 39% se cometió con arma blanca (450). En cuanto al hurto a personas, de los 76.789 que se presentaron en 2017, el 30% se realizó con arma blanca (23.143 casos). Localidades que registran el mayor número de homicidios: Ciudad Bolívar con 215 casos (18,9%), Bosa con 126 casos (11%) y Kennedy con 123 casos (10,7%).

Violencia interpersonal: se pasó de 45.433 casos en 2013 a 26.268 casos en 2017, es decir, 19.165 casos menos. En 2017, el 68% de los afectados fueron hombres y el 32%, mujeres.

 

EN SALUD PÚBLICA

Se ha reducido la mortalidad evitable, en especial en la primera infancia; también, los nacimientos en mujeres menores de 19 años. Se requieren esfuerzos mancomunados en mortalidad materna y sífilis congénita. Preocupa el incremento de los casos de VIH/Sida y la caída de las coberturas en vacunación.

Cifras clave:la tasa de mortalidad materna presenta pocas variaciones (entre 2016 y 2017 pasó de 27,4 a 27,3), al igual que la mortalidad en menores de 5 años (tasa pasó de 10,8 a 10,6 por cada 1.000 nacidos vivos).

El embarazo adolescente continúa a la baja (en niñas de 10 a 14 años se redujo 17% respecto a 2015 y en mujeres de 15 a 19 años, un 22%). Nacidos vivos de mujeres entre 10 a 14 años: 367 en el 2015 y 304 en 2017. Nacidos vivos de mujeres entre los 15 y 19 años: 15.379 en 2015 y 11.980 en 2017.

Disminuyó la cobertura en algunos tipos de vacunación como: Tuberculosis (se redujo en 2,8%), Antipolio (6,8%), Tripe viral (2,8%), Pentavalente (6,9%), DPT (6,9%), Influenza (6,9%) y Hepatitis B (7%). Dicha reducción puede estar relacionada con la disminución de la cohorte de nacidos vivos, el reagrupamiento de puntos de vacunación en la red pública y cierres en puntos de vacunación de la red adscrita al régimen contributivo.

Aumentó la incidencia de casos de VIH/Sida en Bogotá: de 2.147 casos en 2015 a 3.143 en 2017. La mayor incidencia de estos casos se presenta en Chapinero, Santa Fe, La Candelaria y Los Mártires. En cuanto a la sífilis congénita, pasamos de 130 casos a 142 entre 2016 y 2017.

 

EN MOVILIDAD

Hay avances en la gestión de proyectos de infraestructurapero rezagos en los temas operativos del transporte público. Además, el tiempo promedio de desplazamiento ha aumentado en los últimos años.

Cifras clave:Desplazarse en transporte público colectivo es el modo que toma más tiempo: 1,5 veces más que en automóvil y más del doble que en motocicleta. Por su parte, la velocidad promedio del transporte público colectivo se mantiene, desde los últimos 3 años, en 17km/hora.

Entre 2015 y 2017, el tiempo de desplazamiento en TransMilenio aumentó de 59,2 minutos a 68,3 minutos.  Desplazamiento en SITP: 67,5 minutos en 2017.

El número de bogotanos que muere en accidentes de tránsito bajó 7% respecto a 2016, pero no respecto a los datos históricos. Se reportaron 546 accidentes con víctimas fatales, lo que representa un descenso del 6,7% respecto al 2016.Quienes más mueren en accidentes de tránsito son: peatones (50%), motociclistas (26%) y ciclistas (11%).

En contraste, se reporta un aumento del 2,7% en el número de lesionados frente a 2016 (14.905 el año pasado). Los motociclistas heridos aumentaron 5% y los peatones disminuyeron 7,6%. En el caso de los ciclistas, en 2017 se reportaron 1.474 heridos (un aumento del 16%). La tendencia creciente en el número de ciclistas heridos se ha mantenido en los últimos tres años, con un aumento del 22% desde el 2015.

Comparendos de tránsito aumentaron un 23%. De otro lado, entre el 2016 y el 2017 creció el parque automotor de vehículos en un 10% y el de motos, un 3% aproximadamente.

Los accidentes en Transmilenio dejaron 763 heridos y 32 muertos en 2017. El SITP ocasionó 49 víctimas fatales y 1.849 lesionados.

Para destacar: el 50% de la malla vial en buen estado y los avances en el proyecto metro.

EN MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD URBANA

Se debe transitar hacia un concepto de sostenibilidad urbana que mejore las intervenciones y controles según las problemáticas ambientales de cada localidad, en relación a calidad del aire, control del ruido, gestión del agua, cerros orientales, residuos sólidos y reciclaje, humedales y arbolado.

Cifras clave:Si bien los niveles de concentración anual de material particulado se mantienen por debajo de la norma (50 μg/m3 paraPM 10 y 25 μg/mpara PM 2,5), los meses de febrero y marzo registran los mayores niveles de contaminación, la cual es mayor en los sectores de Kennedy y Carvajal.

La carga orgánica que reciben los principales ríos de Bogotá y las corrientes secundarias de los mismos son, en su mayoría, de origen doméstico, es decir, generada desde los hogares. Preocupa su calidad hídrica. El río Torca es el que presenta, de manera general, un mejor índice en la calidad hídrica. El río Tunjuelo va desmejorando su calidad en el recorrido.

Número de árboles en la ciudad: se pasó de 1.257.448 en 2106 a 1.270.523 en 2017 (1% de incremento).

Un dato particular: el consumo de agua de los bogotanos viene disminuyendo, al pasar, entre 2012 y 2017, de 12,51 a 11,28 m3/mes por usuario. Esta tendencia señala que los habitantes de la ciudad están ahorrando más agua: gastaron 1,23 m3 menos que hace 4 años.

 

En ruralidad: Hoy, el 75% del suelo de la ciudad es rural (122.716,72 hectáreas). Se estima que el 10% de las viviendas en el área rural se encuentran próximas a lugares como basureros o botaderos y lotes baldíos. El 48% y 60% de las viviendas de las localidades de Usaquén y San Cristóbal, respectivamente, se encuentran en zonas de riesgo de incendio forestal.

Preocupan la urbanización ilegal y el avance de la frontera agrícola sobre áreas de páramo, así como la industria minero–extractiva.

 

EN HÁBITAT

Es un sector complejo con avances relativos en diferentes frentes. No se puede bajar la guardia en ocupaciones ilegales y hacinamiento. Hay que diversificar la oferta de subsidios.

Cifras clave:bajó el déficit de vivienda en la ciudad (se pasó de 8,3% a 5,3%)y se gestionaron 36,98 hectáreas de suelo para desarrollo de vivienda de interés social y prioritario. Entre 2015 y 2017, se asignaron 27.990 subsidios VIS y 9.243 No VIS.

Respecto a la producción de vivienda nueva, el Plan de Desarrollo Distrital propone un total de ‘150.000 viviendas iniciadas’, meta respecto a la cual las cifras reportadas dan cuenta de un avance del 48%.

Por otro lado, continúa el crecimiento sostenido de ocupaciones ilegales: alrededor de 1.500 por año entre aquellas monitoreadas por la Secretaría Distrital de Hábitat. En 2017, estas ocupaciones llegaron a 26.016, de las cuales cerca del 70% están localizadas en zonas de alta pendiente o protegidas ambientalmente en Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Usme, San Cristóbal, Chapinero y Usaquén.

 

EN EDUCACIÓN

Hay resultados positivos en eficiencia y calidad. Para destacar: los esfuerzos por mejorar la alimentación escolar, los entornos escolares y la deserción en la educación pública. No obstante, las tasas de coberturas se vienen reduciendo

Cifras clave: La tasa de cobertura bruta se redujo: en 2016 fue de 92,1% y en 2017, de 89,9%. En Bogotá, durante 2017, se matricularon 788.708 niños, 38.907 menos que en 2016 (ese año fueron 827.615).

La tasa de cobertura neta ha venido en descenso: 83,1% en 2016 y 81,6% en 2017. La tasa de deserción en educación pública pasó de 3,6% en 2015 a 2,1% en 2016.

El 85% de los colegios oficiales tuvieron una calificación A+, A y B en las pruebas Saber 11. De otro lado, 41 colegios del distrito están implementando la jornada única en todos los grados escolares.

 

EN DESARROLLO ECONÓMICO Y COMPETITIVIDAD

En el 2017 hay una desaceleración en el crecimiento del PIB y un aumento moderado del desempleo y la pobreza. A pesar de ello, la estructura productiva ha permitido compensar estos impactos.

Cifras clave:Bogotá es la región que más aporta a la economía nacional y genera el 26,4% del PIB del país. En el 2017, de las siete actividades económicas que integran el PIB de la ciudad, la construcción y los establecimientos financieros lideraron el crecimiento de la economía bogotana. Por el contrario, como ha sucedido desde hace tres años, la industria manufacturera tuvo un desempeño negativo (-5,5%).

En los últimos cinco años, la economía de la ciudad tuvo un crecimiento promedio de 3,7%. En el 2017 fue del 2,3%, inferior al promedio de este período, pero superior al de la nación que fue de 1,8% (Cámara de Comercio de Bogotá).

En 2017, las exportaciones de Bogotá llegaron a los US$ 2.461 millones FOB, 10,3% más que en el 2016. Creció un 11% el número de empresas en la ciudad: se pasó de 382.000 en 2016 a 424.000 en 2017.

 

EN MERCADO LABORAL 

En el 2017, Bogotá se caracterizó por un estancamiento en la ocupación, con un aumento moderado en el desempleo y una tendencia a la baja en la informalidad.

El año pasado había 4,2 millones de bogotanos empleados. Entre 2013 y 2017, las actividades productivas que ayudaron a mantener la ocupación en la ciudad fueron: servicios (49,6%) y comercio (28,5%).

El desempleo pasó de 9,3% en el 2016 a 10,5% en el 2017. El número de desempleados llegó a 484.000 personas, es decir, 68.000 más que en 2016. En los dos últimos años la tasa de desempleo fue superior a la tasa nacional.

Los jóvenes entre 14 y 28 años son los más afectados por el desempleo, dado que tienen mayores barreras de ingreso al mercado laboral por cuenta de brechas en habilidades y destrezas frente a las necesidades del sector productivo.

 

EN POBREZA Y DESIGUALDAD

En 2017, el 12,4% de la población que habita en Bogotá se encontraba en situación de pobreza monetaria. Este indicador había presentado una tendencia decreciente por más de 10 años (siendo 31,7% en 2002 y 10,1% en 2014), sin embargo, a partir de 2015, se evidencia su incremento. En los últimos 3 años la pobreza monetaria aumentó en 2 puntos porcentuales.

Se estima que hoy, en la ciudad, existen 1 millón de personas con ingresos que no superan los $275.000, es decir, 76.000 más respecto a 2016.

 

EN GESTIÓN Y FINANZAS PÚBLICAS

Los ingresos vienen creciendo, aunque a menor ritmo. En el mediano plazo podría llegar a presentarse una asfixia fiscal dado la capacidad de pago de los contribuyentes se podría reducir.

Cifras clave: El predial y el ICA agrupan el 78% del recaudo tributario en la capital del país.El ICA sigue siendo el impuesto que más recursos genera para el Distrito: el valor total del recaudo en 2017 se ubicó en alrededor de 3,5 billones de pesos. En 2017, los recursos provenientes de los impuestos alcanzaron los 7,6 billones de pesos (un incremento de 26,6% frente al valor que tenían en 2014).

 

EN CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE

Según datos reportados por el Instituto Distrital de Turismo –IDT-, en 2017 llegaron a la ciudad 10’067.288 turistas, siendo Bogotá uno de los principales destinos turísticos del país.

Respecto a la meta del Plan de Desarrollo Distrital ‘Gestión de infraestructura cultural y deportiva nueva, rehabilitada y recuperada’,  se encuentra lo siguiente: se han construido 38 canchas sintéticas, se han intervenido y mejorado 11 equipamientos culturales y se ha realizado mantenimiento preventivo y correctivo a 103 parques (infraestructura, piscinas, lagos, canchas deportivas, zonas duras, mobiliario urbano, campos deportivos en grama, pistas especiales, señalización, aseo y vigilancia).

Comunicados

Así ha cambiado la calidad de vida en Bogotá…

Bogotá Cómo Vamos presenta indicadores que muestran la evolución de la capital en las últimas dos décadas, a partir de las mediciones que realiza desde 1998, año en que el programa fue creado. Entre 1998 y 2018 las muertes violentas se redujeron a más de la mitad, aumentó la cobertura en educación y en salud, bajó la pobreza y disminuyó considerablemente la mortalidad materna e infantil. Aunque persisten desafíos, las condiciones de vida en Bogotá muestran, en general, un avance significativo en varios sectores.

Bogotá, 30 de julio de 2018

Las mediciones que Bogotá Cómo Vamos ha hecho a la calidad de vida en la ciudad durante sus 20 años de monitoreo muestran una transformación positiva de la capital.

En las últimas dos décadas, Bogotá mejoró sus indicadores en salud pública, educación, vivienda, muertes violentas y desempeño económico. Aunque persisten desafíos en materia de seguridad, distribución equitativa del ingreso, satisfacción con el transporte público y en algunos temas ambientales, las cifras, en general, revelan una evolución en la calidad de vida de los bogotanos desde 1998 a la fecha.

En 20 años, la pobreza se redujo en más de la mitad, la cobertura bruta en educación aumentó 6 puntos porcentuales (en todos los niveles), el número de afiliados al régimen subsidiado en salud creció un 28% y la desnutrición global en menores de 5 años pasó del 20% al 5%.

La mortalidad materna y mortalidad infantil también muestran una tendencia decreciente.

Las muertes violentas, por su parte, bajaron a más de la mitad, las cifras homicidios se redujeron en una tercera parte, las víctimas fatales en accidentes de tránsito disminuyeron en un 40% y se incrementó 6 veces la cobertura de ciclorrutas. También se redujo la contaminación del aire por material particulado PM10 y se duplicó el número de árboles en la ciudad.

Cabe destacar, así mismo, que entre 1998 y 2018 Bogotá duplicó el PIB y existe un auge en la creación de empresas. El año pasado, por ejemplo, nacieron 71.258 mientras que en el año 2000 apenas se crearon 1.068.

Un dato particular: la tasa de inflación en estos 20 años se redujo 12 puntos porcentuales, al pasar del 17% al 4,6%.

 

¿Cómo ha cambiado la ciudad en 20 años según las cifras de Bogotá Cómo Vamos?

En 1998, Bogotá tenía 6 millones de habitantes. Más de la mitad de los ciudadanos utilizaba el bus y la buseta como su principal medio de transporte, el teléfono fijo era fundamental en los hogares y las cabinas telefónicas predominaban en las calles bogotanas. Para entonces, el 21% de los capitalinos consideraba que éstas eran buenas.

A continuación, algunos hechos que evidencian la transformación en la calidad de vida de los bogotanos, medidos por el programa Bogotá Cómo Vamos:

 

“Una ciudad con logros importantes en política social”

  1. En 2002, tres de cada 10 bogotanos eran pobres (32%) mientras que en 2017 solo 1 de cada 10 (12%). A pesar de este logro, la concentración del ingreso no ha tenido mayores variaciones.
  2. La cobertura bruta en media vocacional (10° y 11°) pasó del 56% en 1998 al 86% en 2017. Veinte años atrás, 34.730 estudiantes desertaban del sistema educativo; en 2016 lo hicieron 19.449, es decir, un 44% menos.
  3. En 1998 había 915.502 afiliados al régimen subsidiado en salud. Hoy, existen 1’175.245 beneficiarios pertenecientes a población pobre y vulnerable.
  4. Entre 1998 y 2017 la mortalidad infantil pasó de 17 a 9 casos por cada 1.000 nacidos vivos. Por su parte, la desnutrición global bajó del 20% al 5%.
  5. En las últimas dos décadas, la mortalidad materna se redujo en una tercera parte. En 1998 se registraban 92 casos mientras que en 2017 se llegó a 27 casos por cada 100.000 nacidos vivos.

 

“Una ciudad con una mejor infraestructura y más oportunidades”

  1. Los bogotanos usan cada vez más Transmilenio como su principal medio de transporte. En 2001 lo usaba el 6% y en 2017, el 37% de los ciudadanos. No obstante, hoy solo el 19% manifiesta estar satisfecho con Transmilenio.
  1. En 1998, más de la mitad (56%) de los ciudadanos utilizaba el bus y la buseta como su principal medio de transporte. Actualmente, son Transmilenio y SITP (55%).
  1. La cobertura de ciclorrutas pasó de 60 a 386 kilómetros y en dos décadas aumentó el porcentaje de bogotanos que utiliza la bicicleta como su principal medio de transporte: del 1% al 9%.
  1. En los últimos 10 años la tenencia de vivienda ha cambiado en la ciudad. En 2003, el 51% de los hogares tenía vivienda propia; hoy, un 42% de los hogares así lo manifiesta.
  2. Bogotá aumentó el número de viviendas. En 2005 existían 1’758.344 viviendas en Bogotá, mientras que hoy existen 2’649.737 viviendas.
  3. Los bogotanos se sienten cada vez más satisfechos con su barrio. Hoy, 7 de cada 10 así lo manifiestan mientras que en 2011 tan solo 4 de cada 10 lo hacía.

 

“Una ciudad con menos muertes violentas”

12. En 1998, la tasa de muertes violentas  fue de 70 casos por cada 100.000 habitantes. Hoy, es de 29 casos por cada 100.000 habitantes.

13. Hace 20 años se registraban 41 homicidios por cada 100.000 habitantes mientras que hoy se registran 14 casos. Esto significa una reducción del 66%.

14. En 1999 se contabilizaban cerca de 900 muertes en accidentes de tránsito y en 2017, alrededor de 550.

15. Aumentó percepción de seguridad en el barrio: En 1998, el 24% de los ciudadanos se sentía seguro en su barrio. Actualmente, esta cifra asciende al 40%.

 

“Una ciudad con retos para ser más sostenible”

16. El parque automotor no para de crecer. En los últimos 10 años el número de vehículos particulares se incrementó en un 81%. La motocicleta, en particular, tuvo un aumento del 300%. En 2008 había cerca de 900.000 vehículos particulares y en 2016 cerca de 1’600.000. Respecto a las motos, en 2007 había cerca de 115.000 y en 2016, cerca de 470.000 motos particulares.

17. En la ciudad se ha duplicado el número de árboles por cada 100.000 habitantes, pasando de 7.100 en 2002 a 15.755 en 2017.

18. Entre 1998 y 2017, se evidencia una reducción del 29% en la contaminación por material particulado PM10: de 58 a 41 microgramos por metro cúbico.

19. Hoy, la mitad de los ciudadanos se siente satisfecho con los parques y zonas verdes de la capital (49%). En 2010, el 38% así lo manifestaba.

 

“Una ciudad cada vez más competitiva, con una economía  fortalecida”

20. Duplicamos el PIB: en 2000 era de  $ 72.362 miles millones y hoy es de $147.080 miles de millones. Además, el número de empresas creadas en Bogotá aumentó: pasó de 1.068 en el año 1998 a 71.258 empresas en 2017. La base empresarial pasó de 168.972 empresas registradas en el año 2000 a 424.471 empresas registradas en el 2017.

21. El Distrito fortaleció sus ingresos. En recursos propios se pasó de 46% en 1998 a 81% en 2017.

22. El nivel de endeudamiento de Bogotá se ha reducido. El saldo de la deuda sobre ingresos corrientes pasó del 46% en 1998 al 13% en 2017.