Informes Calidad de vida

Informe de Calidad de Vida 2021

El Informe de Calidad de Vida en Bogotá, 2021, revisó 94 indicadores, de los cuales 48 presentan avances y 46 retrocesos, además realizó seguimiento a 53 metas consignadas en el Plan Distrital de Desarrollo 2020-2024 “Un Nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del siglo XXI”.

El documento incorpora en la estructura de cada capítulo el «Cómo Vamos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible» con el objetivo de contribuir con el espíritu de los ODS de «no dejar a nadie ni a ningún territorio atrás».

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En los medios

Presentación Informe de Calidad de Vida en Bogotá 2021

Presentación del Informe de Calidad de Vida en Bogotá 2021 el cuál revisó 94 indicadores, de los cuales 48 presentan avances y 46 retrocesos, además realizó seguimiento a 53 metas consignadas en el Plan Distrital de Desarrollo 2020-2024 “Un Nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del siglo XXI”.

Esta edición del informe tuvo la particularidad de hacer el análisis desde una perspectiva del Derecho a la Ciudad, que busca la realización de los derechos humanos en el territorio y permite la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana de manera efectiva. En esa línea, el documento incorpora en la estructura de cada capítulo el «Cómo Vamos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible» con el objetivo de contribuir con el espíritu de los ODS de «no dejar a nadie ni a ningún territorio atrás».

El evento contó con la participación de un panel de expertos que analizaron el informe a la luz del Derecho a la Ciudad.

 

Artículos

Informe de Calidad de Vida 2021 – Presentación

Esta edición del informe tuvo la particularidad de hacer el análisis desde una perspectiva del Derecho a la Ciudad, que busca la realización de los derechos humanos en el territorio y permite la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana de manera efectiva.

La presentación del informe incluye resultados de los siguientes 4 componentes del Derecho a la Ciudad:

  • Una ciudad que cumpla sus funciones sociales garantiza el acceso equitativo de todos a la vivienda, los bienes, los servicios y las oportunidades urbanas, en particular a los grupos marginados y las personas con necesidades especiales.
  • Una ciudad con espacios y servicios públicos de calidad que mejoren las interacciones sociales y la participación política y fomenten la cohesión social.
  • Una ciudad libre de discriminación por motivos de género, edad, estado de salud, ingresos, nacionalidad, origen étnico, condición migratoria u orientación política, religiosa o sexual.
  • Una ciudad de igualdad de género que adopte todas las medidas necesarias para combatir la discriminación contra las mujeres y las niñas en todas sus formas.

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Calidad de vida

Así es Bogotá vista desde sus localidades

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

 

Hoy, más que nunca, Bogotá requiere fortalecer sus políticas públicas en armonía con las necesidades particulares de cada una de sus localidades.

Ciudad Bolívar y Santa Fe, por ejemplo, revelan índices preocupantes en el acceso a la salud, educación, seguridad y vivienda de sus habitantes, según el más reciente Informe de Calidad de Vida en la capital, realizado por el programa Bogotá Cómo Vamos.

La primera concentra el 16% de los hogares en condición de déficit habitacional, el 36% del total de ocupaciones ilegales en Bogotá y una de las mayores tasas de homicidio (35,0) por cada 100.000 habitantes. Además, cuatro de cada 10 casos de violencia de pareja y contra el adulto mayor ocurren en esta localidad.

Su tasa de cobertura bruta en educación media es la más baja de la capital (56,5 %), más del 50% de sus planteles educativos se ubican en las categorías C y D (niveles inferiores) de las pruebas Saber 11 y es una de las cinco localidades con más casos de violencia escolar. Además, una tercera parte del total de ‘ollas’ en entornos escolares hacen presencia en Ciudad Bolívar, en Kennedy y en Usme.

Ahora bien. Cuando detenemos la mirada en los indicadores de Santa Fe, encontramos en esta localidad un alto déficit habitacional (16,8%), una elevada tasa de homicidios (64,2), valores superiores a la tasa de ciudad en violencia intrafamiliar (383 casos por cada 100.000 habitantes) y una de las tasas más altas de hurto a personas: 1.504,1.

Kennedy, por su parte, tiene la peor calidad del aire de Bogotá (las estaciones de monitoreo de Kennedy y Carvajal mostraron, en 2016, niveles de PM 2,5 de 30,5 ug/m3 y 30,1 ug/m3, respectivamente, por encima de la norma), en ella ocurren cuatro de cada 10 casos de violencia contra niños, contra la pareja y contra el adulto mayor y comparte, junto con Ciudad Bolívar, Bosa, Usme  y Suba, el mayor número de nacimientos en mujeres de 10 a 14 años y de 15 a 19 años.

Es hora, entonces, de volver la mirada a esos fragmentos de realidades que muestran una ciudad diferente desde sus territorios.

 

 

Calidad de vida

Bogotá, una ciudad ruidosa

Omar Oróstegui Restrepo *

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

 

En el último año, los porcentajes de cumplimiento normativo por contaminación sonora en la ciudad han caído drásticamente. Esto resulta preocupante, toda vez que la exposición a altos niveles de ruido no solo altera la tranquilidad sino que puede generar pérdida auditiva, según advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre 2015 y 2016, el nivel de incumplimiento en Bogotá pasó de 19% a 69%. El sector comercial fue el que más contribuyó a esta infracción normativa: el año pasado, su porcentaje de cumplimiento apenas llegó al 27% y, desde 2014, muestra una disminución porcentual en el acatamiento legal, al pasar del 49% para dicho año al 36% en 2015.

Zonas con usos comerciales permitidos, como almacenes, centros comerciales, locales, bares y restaurantes, entre otros, no pueden emitir un ruido mayor a los 70 decibeles en el día y 60 decibeles en la noche (ambos estándares máximos permitidos), según la normatividad vigente.

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Ambiente, el tráfico automotor, el tráfico aéreo y el perifoneo contribuyen al 60% de la contaminación auditiva en la capital. El otro 40% lo aportan los establecimientos de comercio, las pymes, las grandes industrias y las construcciones.

La ciudad, entonces, debe bajarle el volumen a su cotidianidad, para así poder vivir más tranquilos, en especial en los espacios públicos donde el exceso de ruido es evidente.

Cabe recordar que, según el nuevo Código de Policía, las actividades con ruido excesivo que generen molestia auditiva acarrean una multa de $393.440.

 

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN