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Debido a la coyuntura de la COVID -19 y como respuesta a las medidas de distanciamiento social, Bogotá Cómo Vamos y diferentes ciudades Cómo Vamos del país adelantamos esta iniciativa como una oportunidad para tener mediciones sobre la percepción de la calidad de vida en diferentes momentos del desarrollo de la pandemia. La encuesta virtual contará con varias entregas en los siguientes meses. Nuestro objetivo es producir información que contribuya al fortalecimiento de las decisiones de nuestros gobernantes.

A través de #miVozmiCiudad queremos conocer tu opinión, para que juntos construyamos una mejor ciudad. ¡Cuéntanos cómo está la calidad de vida en Bogotá!

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¿Qué Bogotá queremos para los siguientes 4 años?

Durante los meses de marzo y abril Bogotá Cómo Vamos, organizaciones y expertos aliados realizamos mesas de trabajo para revisar, discutir y elaborar observaciones y recomendaciones a la propuesta de Plan de Desarrollo Distrital (PDD). Dichas recomendaciones, están recopiladas en el documento técnico que compartimos, en días pasados, con la Administración Distrital y el Concejo de Bogotá   “Observaciones al proyecto de Acuerdo, Plan Distrital de Desarrollo 2020-2024”

A propósito del debate del Plan de Desarrollo, y a luz de las propuestas al Plan, contenidas en el documento mencionado, el viernes 29 de mayo, realizamos un LIVE con varios de nuestros expertos. Un diálogo abierto en el que se habló sobre el Plan de Desarrollo y las apuestas de la ciudad en seis temas: educación, salud, seguridad y convivencia, movilidad, hábitat y ambiente.

Aquí, queremos contarles varios de los temas que se abordaron en la discusión.


Aspectos a destacar

  • Cierre de brechas en cobertura y calidad, el fortalecimiento de competencias y la formación docente.
  • Un modelo de atención primaria para la ciudad, basada en la promoción de la salud y en prevención de la enfermedad y el fortalecimiento de la red pública de servicios de salud.
  • La seguridad ciudadana bajo otro tipo de dinámicas, como jóvenes en condición de riesgo; y la infraestructura que se ofrece para fortalecer el acceso a los mecanismos de justicia.
  • La apuesta ambiental está integrada explícitamente en toda la estructura general y a la parte estratégica, pasando por la visión y demás aspectos.
  • Énfasis en la movilidad sostenible, segura y con equidad; con perspectiva regional. Los propósitos están orientados hacia una movilidad centrada en el usuario. Tiene una meta ambiciosa y consistente: la reducción de muertes en tráfico de 20%.
  • El Plan Terrazas, siendo una estrategia que viene de años atrás, que busca aumentar la oferta de vivienda en barrios informales a través de préstamos y asistencia técnica a las familias para que construyan un segundo piso.

Aspectos que se deben fortalecer

“Si las metas no son exigentes, las intervenciones no van a ser exigentes”

Nuestros expertos coincidieron en: varias de las metas propuestas son genéricas, modestas, poco ambiciosas e incluso, varias no se tuvieron en cuenta.  Las metas pueden ser más contundentes en temas de resultado.

  • Metas poco precisas o modestas, por ejemplo: mejoramiento de vivienda, mortalidad materna, mortalidad infantil, contaminación del aire.
  • No hay metas, por ejemplo en: actividad física, sedentarismo, consumo de alcohol, satisfacción con el transporte.
  • Temas débiles o que quedaron por fuera como: deserción escolar (y rezago en el aprendizaje, sobre todo en esta coyuntura), convivencia escolar, fortalecimiento del vínculo de la familia con la escuela.
  • No todos los temas se pueden profundizar o desarrollar en el Plan, se espera que los planes sectoriales identifiquen precisen en los temas pendientes.
  • Se requiere un sistema de caracterización de información en términos de seguridad y convivencia. Bogotá debería tener un centro de pensamiento, de estudios o una institución encargada del tema de gestión del conocimiento.
  • Falta una mirada multiescalar al interior del plan; no se puede limitar a solo una territorialidad diversa. Lo mismo pasa en el tema ambiental, a no tener una apuesta clara para el tema de justicia ambiental (un tema fundamental en la ciudad, en la calidad de vida y que no es abordado de manera directa).
  • Si bien se hace un esfuerzo por visibilizar el tema ambiental, éste al final se desdibuja.

De igual manera, se preguntó a los expertos, sobre el presupuesto asignado al sector. Si bien para salud se considera suficiente, movilidad y educación coinciden en que, aunque las partidas son considerables e importantes, nunca se consideran suficientes. Para seguridad, tampoco, pero se espera que con la transformación del fondo de seguridad se oxigenen los recursos para el sector. Hábitat, al ser un tema poco visible, eso se refleja en el presupuesto y, en ambiente, es importante ver, más adelante, cómo se realiza la inversión.

En la última parte, los expertos se refirieron al Plan y la pospandemia. Aunque se reconoce que la iniciativa hace un esfuerzo por responder a la coyuntura, varios coincidieron en que le hace falta. La emergencia dejó a la vista, por ejemplo, la inequidad social en salud. Consideran, de igual manera, que puede quedarse corto en temas como emergencia social y pobreza.


Ingresa y conoce qué opinaron nuestros expertos sobre este tema y qué más se discutió. Revive nuestro LIVE sobre las #PropuestasAlPlan y las apuestas de ciudad. https://bit.ly/2XbM7U8

Las observaciones al proyecto de Acuerdo de Plan de Desarrollo, buscan entregar un insumo para aportar a los asuntos públicos y mejorar la toma de decisiones.

Comunicados

Entrega de observaciones al Plan de Desarrollo Distrital 2020-2024

Con el propósito de mejorar la calidad de vida y contribuir a la construcción colectiva de ciudad, Bogotá Cómo Vamos, después de un trabajo con organizaciones aliadas y expertos, entrega a la Administración Distrital recomendaciones al proyecto de Acuerdo del Plan de DesarrolloUn nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del siglo XXI”; actualmente en revisión y discusión en el Concejo de Bogotá.

Estas reflexiones fueron recopiladas durante los últimos 2 meses en varias mesas de trabajo, con la participación de cerca de 120 expertos en temas de ciudad. El ejercicio busca entregar recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital (PDD) en seis ámbitos temáticos: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.

El Plan de Desarrollo es la hoja de ruta de la Administración Distrital que determina el rumbo de la ciudad en los próximos cuatro años; y, ante la coyuntura de emergencia sanitaria, se presentan retos para el Gobierno Distrital. El ejercicio de análisis, observaciones y recomendaciones busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y aportar insumos para la toma de decisiones. En este sentido, Bogotá Cómo Vamos espera que las recomendaciones sean escuchadas, atendidas y acogidas por las autoridades distritales.

A continuación, se presentan recomendaciones de política y observaciones a las metas trazadoras en los sectores de: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.


Recomendaciones en Educación:

  1. Cerrar la brecha en el acceso a las tecnologías digitales para que los estudiantes y docentes puedan tener igualdad de condiciones en la educación.
  2. Fortalecer las estrategias de reducción de la deserción para preservar los avances en la educación que se han logrado en la ciudad.
  3. Fortalecer la formación técnica y profesional y su articulación con la agenda de desarrollo productivo; construida entre el sector público y privado de Bogotá y la región.
  4. Formular e implementar una política de bilingüismo del Distrito, dado que no se plantean programas, estrategias, o metas para al respecto.
  5. Formular una política distrital de formación para la innovación, de manera colectiva con la comunidad educativa.
  6. Promover la creación de PEC (Proyectos Educativos Comunitarios) y PET (Proyectos Educativos Territoriales) que puedan construirse desde cada una de las sedes educativas; en relación con las necesidades de formación, reconstrucción del tejido social; en el marco de la pos-emergencia y transformación comunitaria.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes tres (3) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 reducir a 1,1% la tasa de deserción pública en educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional.

Tasa de deserción educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional pública. 1, 65% en 2018 SED – Secretaría de Educación del Distrito 1,1%
A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. Puntaje promedio en pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. 56,82 en 2017 ICFES.

57,7

A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. Puntaje promedio en pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. 54,72 en 2017 ICFES.

58,82


Recomendaciones en Salud Pública:

  1. Incluir acciones intersectoriales para reducir la desnutrición crónica como infaltable en la agenda de política social; para mejorar la salud nutricional de los niños y niñas en primera infancia en Bogotá.
  2. Mantener una priorización por territorios o UPZ críticos en las intervenciones que se implementen en el marco de los programas; sin perder de vista la lógica intersectorial a través de alianzas público-privadas.
  3. Dejar explícito en el PDD el Plan Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres y del Cambio Climático para Bogotá 2018-2030; y los lineamientos frente a la formulación de un nuevo Plan de Descontaminación del Aire en Bogotá.
  4. Emplear el enfoque de Curso de Vida y el enfoque de Interseccionalidad, en vez de usar el modelo de determinantes sociales; retomando el enfoque de derechos en vez del de necesidades.
  5. Reestructurar las redes de servicios públicas y privadas, con un enfoque territorial, hacia una asistencia social universalizada; dado que se han concentrado en los ámbitos clínico-hospitalarios.

Sobre los indicadores:  Se recomienda ajustar la meta de los siguientes tres (3) indicadores:

  1. Disminuir a 5,6 casos por 1.000 nacidos vivos la tasa de mortalidad infantil para el año 2024, en vez de 8,37 que propone el proyecto de PDD.
  2. Disminuir en un 25% los nacimientos en mujeres de 15 a 19 años para el año 2024, en vez del 10% que propone el proyecto de PDD.
  3. Disminuir en 46% la Razón de Mortalidad Materna por 100.000 nacidos vivos para el año 2024, en vez del 20% que propone el proyecto de PDD.

Se recomienda incorporar los siguientes cinco (5) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 disminuir a 13% la desnutrición crónica en la primera infancia en Bogotá.

Prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años en Bogotá 17,6% en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN). 13%
A 2024 disminuir a 12% el bajo peso al nacer en Bogotá a 2024 Prevalencia de bajo peso al nacer en Bogotá

13,5% en 2018

Secretaría Distrital de Salud (Estadísticas Vitales).

12%
A 2024 aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá a 2024. Duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá 3,4 meses en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN).

4 meses

A 2024 disminuir a menos de un caso por 1.000 nacidos vivos la incidencia de sífilis congénita.

Incidencia de sífilis congénita en la ciudad de Bogotá 1, 21 casos por cada 1.000 nacidos vivos en 2017 Secretaría Distrital de Salud

Menos de 1 caso por cada 1.000 nacidos vivos

Disminuir a 8% el exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá a 2024. Prevalencia de exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá 10,1% en 2018 Secretaría Distrital de Salud

8%


Recomendaciones en Seguridad y Convivencia Ciudadana:

  1. Plantear estrategias en relación con el manejo de delitos de mayor impacto (DMI por subsistencia y oportunidad, desmantelamiento de crimen organizado (hurtos), frentes de seguridad actualizada, manejo en TransMilenio, delitos cibernéticos y mediados por lo digital).
  2. Generar un centro de estudios criminológico que robustezca los análisis y la gestión de conocimiento, como eje estratégico, para visibilizar resultados; evaluar y ajustar acciones.
  3. Visibilizar el enfoque territorial multiescalar, desde lo barrial, pasando por lo zonal, hasta lo regional y no sólo verificar el tema de la conurbación con Soacha o los territorios de Paz.
  4. Diseñar estrategias de abordaje a las tensiones de conflictividades, violencias y delitos, que se presentan en la ciudad de manera histórica (convivencia barrial (ruido, música, excrementos, basuras, escombros), ausencia de mecanismos de resolución de conflictos, coexistencia de maneras de vida: jóvenes en parques, etc.), y estrategia de consumo responsable de alcohol y SPA, persecución al tráfico de armas, cacería a la ESCNNA. 

Sobre los indicadores: Se recomienda ajustar la meta a “reducir la tasa de homicidios a 6,63 por cada 100.000 habitantes”, en vez de a 9,9 por cada 100.000 habitantes.


Recomendaciones en Movilidad Sostenible:

  1. Presentar estudios de factibilidad que confirmen, o no, la necesidad de los 16 corredores viales y siete ciclorrutas como conexiones regionales y vías periféricas y proyectos en ejecución.
  2. Establecer cuál es la intervención que se pretende hacer en la carrera Séptima, ampliando la descripción de éste como corredor ecológico y su impacto en el acuerdo de cofinanciación Nación-Distrito del metro y troncales alimentadoras.
  3. Contar con estudios de factibilidad, antes de la decisión definitiva de inversión, de Proyectos Estratégicos priorizados) tales como: la red de metro regional, conformada por la construcción de la fase I y la extensión de la fase II de la Primera Línea del Metro hasta Suba y Engativá; el Regiotram de Occidente, y el Regiotram del Norte, estructurada y en avance de construcción. Cable de San Cristóbal construido y cable en Usaquén estructurado.
  4. Fijar en el proyecto de acuerdo una meta/indicador o proyecto sobre el desarrollo de una herramienta que consolide, analice y monitoree el transporte de carga y logística para Bogotá y la región.
  5. Priorizar acciones para peatones y ciclistas como mecanismos de viaje de menor contagio, y muy baja ocupación en el transporte público; las cuales pueden implementarse tanto durante la crisis de salud pública, como después de ella para alcanzar a ser una ciudad más sostenible.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras.

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente

Meta 2024

Mantener o mejorar la distribución modal de viajes en la ciudad en modos de viajes sostenibles.

Porcentaje de viajes en modos sostenibles: a pie, en bicicleta y transporte público masivo y colectivo (TransMilenio, TransMiCable, SITP Zonal, SITP Provisional). 74% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Al menos un 75% de la distribución modal de viajes en la ciudad es en modos sostenibles

Mejorar la percepción de calidad de los modos sostenibles. Promedio ponderado de calificación de modos sostenibles. 32% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Aumentar al 50% la percepción de satisfacción de calidad de los modos sostenibles

Reducir el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico.

Porcentaje de reducción de personas fallecidas en incidentes de tráfico en 2024 respecto a 2019, total y diferenciado por género, edad y usuarios de bicicleta. Línea base: 2019 507 total, 68 ciclistas; dato preliminar

 

Secretaría Distrital de Movilidad

Reducir el 20% en el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico diferenciado por 20% reducción en mujeres fallecidas

20% reducción en niños y jóvenes fallecidos 0% de aumento de muertes de ciclistas.

Reducir la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres.

Estimación del porcentaje de costo de transporte en el gasto total de familias que viven en zonas de estrato 1 y 2.

 

26% según cálculo de SDM con base en encuesta de movilidad 2019 Secretaría Distrital de Movilidad. Encuesta de Movilidad.

Reducir un 15% la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres


Recomendaciones en Hábitat: Las recomendaciones son en relación con el Plan Terrazas y el Banco de Materiales:

  1. Especificar las responsabilidades en la ejecución del programa “Plan de Terrazas” por parte del Distrito, para no delegar en los hogares beneficiarios aspectos técnicos y legales que superan su capacidad de actuación.
  2. Especificar la relación que puede tener el programa “Plan de Terrazas” con otros, como por ejemplo, el de reasentamiento de hogares y arriendo protegido.
  3. Especificar objetivos, alcances esperados y metas específicas en el plan piloto del programa “Plan de Terrazas”, y su relación con el banco de materiales.
  4. Incluir el programa “Plan de Terrazas” como parte de la Política Integral del Hábitat para que la iniciativa tenga continuidad.
  5. Definir indicadores que permitan determinar si realmente se está haciendo alguna diferencia en relación con la situación precedente tanto del déficit, a atender, como de las condiciones de pobreza, a ser superadas o, al menos, aliviadas.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

Titulación de predios de origen informal a población vulnerable.

Número de predios titulados. 5.000 predios titulados en el anterior cuatrienio. Secretaría Distrital de Hábitat. 8.000 en el cuatrienio

Reubicación de familias ubicadas en riesgo no mitigable.

Número de familias reubicadas. 3.025 familias en riesgo no mitigable reubicadas en 2017. IDIGER – Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático. 5.000
Mejoramiento de vivienda donde habita población vulnerable. Número de mejoramientos de vivienda gestionados. Secretaría Distrital de Hábitat.

5.000

Subsidios distritales complementarios a los nacionales para adquisición de vivienda nueva. Número de subsidios distritales de vivienda aplicados. 11.917 subsidios distritales de vivienda entre 2015 y 2018. Secretaría Distrital de Hábitat.

12.000 subsidios distritales de vivienda durante el cuatrienio

Al menos 3.000 de ellos en el Centro Expandido de la Ciudad


Recomendaciones en Medio Ambiente:

  1. Formular y ejecutar un Plan de Investigación Ambiental de Bogotá 2020- 2027 en temas de: calidad del aire, biodiversidad urbana y fuentes hídricas; incorporando iniciativas de ciencia ciudadana, instituciones académicas y empresas enfocadas en ciencia, tecnología e innovación.
  2. Priorizar programas específicos relacionados con la gestión de lo ambiental regional, integrada de lo urbano a lo rural; abordando de manera diferenciada los desafíos ambientales en los bordes norte y sur de la ciudad.
  3. Profundizar las propuestas hechas para la mitigación y adaptación de la ciudad a los riesgos derivados del cambio climático; especificando el alcance que pueden llegar a tener para enfrentar este fenómeno.
  4. Promover y reconocer cambios en la forma en que son declaradas, manejadas y recuperas las áreas protegidas urbanas, que son parte integral de la Estructura Ecológica Principal – EEP, previniendo conflictos comunes sobre la propiedad y la exclusión de diversos usos del suelo.
  5. Trabajar los desafíos ambientales desde el fortalecimiento de la cultura de los ciudadanos y los sectores productivos, para transformar sus patrones de comportamiento y producción, trascendiendo las acciones enfocadas principalmente en el reciclaje e incorporando principios y prácticas relacionadas con la economía circular.

Sobre los indicadores:

Se perciben las metas e indicadores propuestos como ambiciosos y difícilmente alcanzables. Se sugiere revisar y dar soporte basado en evidencia sobre la forma en que estos serán alcanzados.

Conozca el documento completo Aquí 

Comunicados

Cuatro infaltables en el Plan Distrital de Desarrollo para…

Aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva y bajar a 13% la desnutrición crónica, a 12% el bajo peso al nacer y a 8% el exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años, son ‘4 infaltables’ que debe contener el Plan de Desarrollo Distrital – PDD- para mejorar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá, a 2024.

En el documento “Recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital 2021-2024 para mejorar el estado nutricional de la primera infancia en Bogotá”, elaborado por el programa Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito, se proponen acciones específicas para alcanzar los infaltables propuestos. El objetivo es posicionar la situación alimentaria de los más pequeños como una prioridad en la agenda pública de la ciudad,

El actual proyecto de acuerdo del PDD no hace mención específica a la disminución de la prevalencia de la desnutrición crónica ni tampoco se plantean metas relacionadas con su actual indicador ni con los de lactancia materna exclusiva, bajo peso al nacer y exceso de peso en la primera infancia.

¿Por qué establecer metas claras en la disminución de dichos indicadores? Bajar el índice de bajo peso al nacer favorece la disminución de la desnutrición crónica, la cual tiene un impacto negativo en el desarrollo cerebral de los infantes; a su vez, la prevención y disminución de la desnutrición crónica es un factor protector para prevenir la obesidad infantil a edad temprana. El exceso de peso se considera una epidemia y un problema de salud pública global.

Lograr las metas propuestas requiere fortalecer las alianzas público-privadas, que permitan territorializar las intervenciones, dada la enorme brecha existente entre localidades. Se debe, incluso, avanzar en la desagregación de información por Unidad de Planeación Zonal (UPZ) y, a partir de allí, realizar una priorización territorial más específica. En Bogotá hay 116 UPZ, de las cuales 20 o 30 concentran la mayor parte de los problemas en salud.

Desde 2019, Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito trabajan en alianza para socializar, con información y datos estadísticos objetivos, las condiciones de vida de los niños y niñas menores de 5 años que residen en la capital del país. Su propósito es ayudarle a la Administración Distrital a trazar políticas públicas basadas en evidencia y promover la participación informada de la ciudadanía en decisiones dirigidas a garantizar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá.

Un primer aporte de esta alianza fue el documento ‘Primera infancia en Bogotá: Balance de la última década’ (2019), que recoge el análisis de la situación de este grupo poblacional y presenta una serie de recomendaciones de política pública.

Primer infaltable. Bajar a 13% la desnutrición crónica en la primera infancia

En la propuesta de PDD se plantea la siguiente meta: A 2024 incrementar al 82% la proporción de niñas y niños menores de 5 años con estado nutricional adecuado según el indicador de peso para la talla”,para la cual no se indica línea de base ni fuente del indicador propuesto.

A nivel nacional, la meta es bajar la desnutrición crónica a un 8% en los niños y niñas menores de cinco años (Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021). La agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS, por su parte, establece a 2030 una reducción mayor: bajarla al 5%.

El dato disponible (a 2018) de la prevalencia de desnutrición crónica o talla baja para la edad en Bogotá es del 17,3%, según datos del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN). En Colombia es de 10,8% (ENSIN, 2015). La capital del país registra una cifra superior a Medellín y Cali.

Entre 2016 y 2018 hubo un incremento en el número de casos de desnutrición crónica en niños y niñas menores de 5 años: se pasó de 22.740 casos a 29.965. Sin embargo, el comportamiento de este indicador durante la década 2008-2018 evidencia una reducción de 3,3 puntos porcentuales en su prevalencia: de 20,9% a 17,6%.

Las localidades de Bogotá con la mayor prevalencia de desnutrición crónica son Sumapaz (24,9%), Ciudad Bolívar (22,8%), Usme (22,6%), San Cristóbal (22,6%), Santa Fe (21,4%) y Tunjuelito (20,4%). Las de menor prevalencia: Barrios Unidos (14,2%), Engativá (14,6%), Suba (15,6%) y Teusaquillo (15,8%).

Para lograr una reducción total de 4 pp para los cuatro años, se recomienda:

* Formular acciones intersectoriales en el marco de la Primera Guía de Atención a la Desnutrición Crónica (2019) a través de alianzas estratégicas.

* Focalizar la atención a gestantes para su captación e identificación oportuna de deficiencias nutricionales a partir de las Rutas Integrales de Atención (RIAS).

* Fortalecer las prácticas de nutrición adecuada a lo largo de todas las etapas del curso de vida y mejorar las condiciones de empleo y/o emprendimiento de familias en condición de vulnerabilidad.

Segundo infaltable. Reducir, a 12%, el bajo peso al nacer en Bogotá

Dentro del proyecto de acuerdo del PDD no se encuentra una meta relacionada con este indicador, a pesar de que en el documento de diagnóstico sí se menciona.

El término ‘bajo peso al nacer’ se define como todo recién nacido con un peso inferior a 2.500 gramos. En 2018, su prevalencia llegó al 13,5%, la más alta si se le compara con los 32 departamentos de Colombia.

Las localidades con mayor prevalencia son Sumapaz (20%), Chapinero (15,6%), San Cristóbal (14,9%), Barrios Unidos (14,7%), Engativá (14,6%) y Santa Fe (13,9%). A su vez, las localidades con la menor prevalencia son La Candelaria (10,3%), Antonio Nariño (12,1%), Tunjuelito (12,2%), Usaquén (12,6%), Fontibón (12,6%) y Teusaquillo (12,6%).

Para pasar del 13,5% al 12% se recomienda:

* Fortalecer las acciones de Inspección, Vigilancia y Control para ser más exigentes con el cumplimiento de los estándares y requisitos mínimos de habilitación de servicios de atención materno-perinatal.

* Mejorar la operación de los sistemas de información con el fin de disminuir las inconsistencias asociadas al reporte del peso al nacer.

* Establecer una estrategia conjunta con Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) y con instituciones prestadoras de servicios de salud para mejorar la calidad de la atención a través de las rutas de atención pre-concepcional y concepcional.

* Priorizar acciones de captación temprana y canalización hacia los servicios de salud de las adolescentes gestantes. El embarazo a edad temprana es factor de riesgo del bajo peso al nacer.

* Definir una meta relacionada con la disminución de la morbimortalidad, con enfoque en los primeros 1.000 días de vida.

* Promover la gestión de conocimiento en torno a las causas del bajo peso al nacer en Bogotá. Dada su multicausalidad es necesario un ejercicio de territorialización y problematización para identificar los determinantes asociados. Este ejercicio debe tener en cuenta la UPZ.

* Fortalecer el apoyo intersectorial para la promoción de los derechos sexuales y reproductivos, así como la prevención de la maternidad y la paternidad tempranas.

Tercer infaltable. Disminuir a 8% el exceso de peso

Dentro del proyecto de acuerdo del PDD tampoco se encuentra una meta relacionada con este indicador en la primera infancia. Sin embargo, se propone lo siguiente: “A 2024, el 65% de escolares de 5 a 17 años de las instituciones educativas intervenidas tienen estado nutricional adecuado según el indicador Índice de Masa Corporal para la Edad”. Aquí no se indica línea de base ni fuente para el cálculo de este indicador. Además, limita la intervención a instituciones educativas.

El exceso de peso se define como la suma de sobrepeso y obesidad y se presenta cuando el consumo energético alimentario es mayor al gasto energético que realiza el cuerpo, lo que deriva en la acumulación excesiva de grasa. Ello trae implicaciones en la salud (desarrollo a futuro de enfermedades no transmisibles como diabetes e hipertensión) y secuelas de tipo psicosocial.

Entre 2016 y 2018, según datos del SISVAN, la prevalencia de exceso de peso en los menores de 5 años en Bogotá aumentó 0,5 puntos porcentuales, al pasar de 9,6% a 10,1%.

Para lograr la reducción a 8%, se recomienda:

* Promover la articulación intersectorial para la intervención integral de los factores asociados al exceso de peso. Son claves la promoción de hábitos de vida saludable y la práctica de actividad física tanto en casa como en las instituciones educativas.

* Garantizar que las Entidades Administradoras de Planes de Beneficio (EAPB) promuevan hábitos de vida saludables e identifiquen factores de riesgo asociados.

* Fortalecer el sistema de abastecimiento de alimentos, dando prioridad a frutas y verduras.

* Mejorar la disponibilidad de agua para consumo en los planteles educativos y desincentivar la disponibilidad y el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados.

* Apoyar iniciativas como el etiquetado frontal de alimentos y definir estrategias para que este etiquetado tenga efecto en el cambio de conducta del consumidor.

* Diseñar una estrategia de comunicación orientada a promover hábitos de vida saludables y a la regulación de la publicidad que incentiva el consumo de alimentos ultraprocesados.

Cuarto infaltable. Aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá

En el proyecto de acuerdo del PDD no se encontró ninguna meta relacionada con la promoción de la lactancia materna exclusiva, por lo cual se recomienda la oportunidad de incorporarla como una prioridad, en concordancia con la Política Distrital de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PDSAN).

Si bien entre 2008 y 2018 hubo un aumento de 0,4 meses en esta práctica, ubicando la mediana en 3,4 meses, aún faltan 2,6 más para llegar a los 6 meses de lactancia materna exclusiva.

Según la Organización Mundial de la Salud, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es un factor protector de la situación nutricional de los lactantes y los niños y niñas menores de 5 años.

En 2018, las localidades que registraron menor duración de lactancia materna exclusiva fueron Usaquén, con 3,1 meses, y Fontibón, Engativá, Suba, Teusaquillo y Los Mártires, con 3,2 meses cada una. A su vez, las localidades con mayor duración de lactancia materna exclusiva fueron Rafael Uribe Uribe, con 3,7 meses, y Usme, San Cristóbal y Santa Fe, con 3,5 meses.

Para aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva se recomienda:

  1. Promover y garantizar la práctica de lactancia materna durante la primera hora de vida del bebé a través de la formación del personal responsable de la madre y del recién nacido en las instituciones de salud.
  2. Brindar estímulos a los pediatras que promueven la lactancia materna y dicen NO a los biberones y leches de tarro.
  3. Intensificar la promoción de la práctica de la lactancia materna en los espacios de vida cotidiana donde está la madre: en el hogar, en el ámbito comunitario y en el espacio laboral; también tener en cuenta a las madres que están en espacios de trabajo informal.
  4. Fortalecer la estrategia de salas de lactancia en lugares de trabajo, escenarios públicos y comunitarios; crear salas móviles que disminuyan las barreras de acceso de las familias lactantes a los servicios de orientación y acompañamiento.
  5. Crear una consulta especializada en lactancia materna en las instituciones de salud que asegure a la familia una atención personalizada.
  6. Transformar las salas de lactancia en salas amigas de la familia lactante.
  7. Crear incentivos para empresas y organizaciones que adelanten acciones de promoción de la lactancia materna con sus empleados y/o en su área de influencia.
Noticias

POT, un asunto de todos

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

La actual discusión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es muy relevante, al ser la carta de navegación de la ciudad para los próximos 12 años. Ello es fundamental a la luz de las nuevas dinámicas demográficas y el desarrollo urbano que ha tenido la capital desde hace 2 décadas, cuando se expidió el POT que hoy nos rige y que, tras varias modificaciones, fue compilado en 2004.

Todo lo que allí se apruebe tendrá un impacto en el bienestar ciudadano: el desarrollo de infraestructura, el uso que se le otorgue al suelo, la renovación urbana, la construcción de vivienda nueva, las estrategias para la consolidación y el fortalecimiento de la actividad empresarial y la creación de nuevos equipamientos.

Es fundamental, por ejemplo, incorporar las más recientes cifras del censo para determinar el número de viviendas que requiere Bogotá. El POT es clave para definir hacia dónde debe crecer la ciudad y cómo debe hacerlo, lo cual tiene impactos en materia de movilidad, servicios públicos y seguridad.

Para empezar, es importante establecer, como prioridad, la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá – PLMB y su conexión con el Regiotram y la red férrea de occidente y del norte; así mismo, priorizar las tecnologías que resulten más eficientes y sostenibles en la solución intermodal para mejorar los desplazamientos en la capital (no solo Transmilenio).

De otro lado, es clave vincular a las empresas al proceso de renovación urbana así como promover el desarrollo de parques científicos, tecnológicos y de innovación. También es importante incluir, con mayor detalle, los proyectos relacionados con la infraestructura aeroportuaria y establecer un modelo innovador de gestión que permita la adecuada separación, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos, hospitalarios y escombros.

Los retos son inmensos, en muchos otros frentes, dada la complejidad de temas que el POT aborda. Lo importante es llegar a consensos y construir, de manera colectiva, una ciudad que priorice el bienestar ciudadano.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN

 

Noticias

El Tiempo y Bogotá Cómo Vamos promueven, desde los…

Para promover un debate informado, con cifras y datos objetivos, EL TIEMPO y Bogotá Cómo Vamos (BCV) entregan a los bogotanos indicadores de la última década en varios sectores estratégicos de la ciudad.

Aquí encontrarás una síntesis de las principales cifras, publicadas semanalmente por el diario El Tiempo.

La evidencia de los datos, clave en debates de candidatos.

Los retos del próximo alcalde de Bogotá de cara al cambio climático.

Finanzas públicas, clave en el debate a la alcaldía de Bogotá.

¿Cómo recibe Bogotá al próximo alcalde en educación y vivienda?

Logros y cuellos de botella que le quedan en salud al próximo alcalde.

Movilidad: otro chicharrón que le espera al próximo alcalde de Bogotá.

Mesas Técnicas

“Hay que prestarle atención al bajo peso al nacer…

Aunque las cifras de desnutrición aguda y crónica en menores de 5 años se mantienen estables, y en los últimos tres años no ha fallecido ningún infante por esta causa, persisten indicadores preocupantes que ameritan atención: 1,1% de niños con desnutrición aguda (bajo peso para la talla), 17,6% con desnutrición crónica (talla baja para la edad), 7,7% con riesgo de desnutrición aguda, 31,3% con riesgo de talla baja para la edad y 10,1% con exceso de peso, según cifras de la Secretaría de Salud del Distrito.

Mientras en 2008 se registraron 16 muertes por desnutrición en niños menores de 5 años y en 2009 se presentaron 17, en 2016 se registraron apenas 3 fallecimientos. En 2017 y 2018 no hubo ningún deceso, de acuerdo con datos oficiales.

Estos fueron algunos de los datos revelados, este miércoles, en la unidad de análisis sobre ‘desnutrición en menores de 5 años en Bogotá’, organizada por el programa Bogotá Cómo Vamos en alianza con la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, la Pontificia Universidad Javeriana, la Fundación Universitaria Juan N. Corpas y el observatorio Así Vamos en Salud.

En el caso específico de la desnutrición aguda, en 2018 se notificaron 1.957 casos en Bogotá, de los cuales 1.607 fueron por desnutrición moderada y 350, severa. En cuanto a la desnutrición crónica, cifras de la Secretaría de Salud revelan que el año pasado se registraron 29.965 casos.

“Aunque en los últimos años no ha muerto ningún niño menor de 5 años por desnutrición, no podemos bajar la guardia, toda vez que los datos nos muestran que el retraso en la talla de los niños es mayor al promedio nacional, tenemos un sobrepeso del 10% y una desnutrición crónica del 17%”, afirma Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos.

En 2018, se atendieron alrededor de 170.000 niños menores de 5 años en consultas de crecimiento y desarrollo, según la subsecretaria de salud, Patricia Arce. De otro lado, la funcionaria aclara que en por lo menos el 30 por ciento de los diagnósticos de desnutrición en consulta hay inconsistencias en las mediciones -es decir, fueron mal tomadas o mal registradas-, lo cual podría incidir en el número de casos de desnutrición.

Bajo peso al nacer, brechas de inequidad (vulnerabilidad social y económica), inadecuadas prácticas de alimentación y pautas de crianza, migración de población vulnerable y condiciones de enfermedades de base de los niños constituyen hoy los principales factores asociados a la desnutrición.

Ernesto Durán, médico pediatra, presidente de la regional Bogotá de la Sociedad Colombiana de Pediatría, considera que, si bien no existe un incremento crítico en los indicadores, preocupa que otras capitales del país muestren mejor situación nutricional. “También es preocupante que nazcan muchos niños con bajo peso y si esto no mejora, se afectan otros indicadores de salud. Sin embargo, destacamos que se han hecho esfuerzos importantes por detectar los casos de desnutrición y por hacerles seguimiento”.

Según datos de la Secretaría de Salud, la recuperación nutricional en menores de 1 año fue significativa durante 2018: cerca de un 30% de niños diagnosticados con desnutrición aguda pasaron a estar en riesgo de bajo peso para la talla y un 58%, a peso adecuado para la talla. De igual forma, un 29% pasó de talla baja (desnutrición crónica) a riesgo de talla baja y otro 29%, a talla adecuada.

“Es importante determinar cuántos niños con desnutrición crónica tienen antecedentes de bajo peso al nacer, cuáles son los factores asociados al bajo peso al nacer en la ciudad (incluyendo la contaminación del aire) e identificar cuántos niños con desnutrición aguda y crónica son migrantes venezolanos”, recomienda el doctor Luis Jorge Hernández, experto en salud pública de la Universidad de los Andes.

Entre 2016 y 2018, por ejemplo, la población venezolana tuvo un aumento de 3 a 75 casos de desnutrición crónica y entre 2017 y 2018, de 2 a 7 casos de desnutrición aguda, según datos de la Secretaría de Salud.

Mantener cero casos de mortalidad por desnutrición aguda para la ciudad; aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva; monitorear el impacto de la migración extranjera en el estado nutricional; realizar ajustes a los sistemas de vigilancia que permitan identificar nacionalidad y otras características -como ingreso mensual de los padres y patologías de base- y mantener la articulación entre diferentes entidades distritales, algunos de los principales retos, enfatiza el Distrito.

 

Imagen de: Alicja en Pixabay

 

Noticias

En el norte: más orgullo y optimismo en Bogotá

El norte de la ciudad está cambiando: nuevas construcciones, nueva infraestructura vial, mayor crecimiento poblacional pero también un aumento en la congestión vehicular. Todo ello, sin duda, tiene un efecto en la manera como se concibe la calidad de vida en la capital a partir de dichas transformaciones.

En nuestra más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana –que este año cumplió dos décadas midiendo la opinión de los capitalinos- se hacen evidentes las diferentes formas de calificar el bienestar y la oferta de servicios en Bogotá según la zona de la capital en que se habite.

Para el norte (Usaquén y Suba), en particular, los datos nos muestran mayor orgullo de ciudad, un poco más de optimismo sobre la situación futura de la economía bogotana y una mejor satisfacción con los servicios públicos, la salud y la oferta cultural de la capital.

En general, los residentes de esta zona de la ciudad califican mejor el espacio público y tienden a confiar más en el Alcalde Mayor y a ponerle mejor nota a su gestión. Y mientras en el suroriente y suroccidente el 62% de sus residentes, respectivamente, se sienten inseguros en la ciudad, en el norte lo expresa el 55%. Los números son dicientes.

Respecto al barrio, apenas el 23% de los residentes del norte se sienten inseguros, proporción que llega al 50% en el suroccidente capitalino.

Incluso, el 27% de quienes viven en las localidades de Suba y Usaquén manifiestan haber sido víctimas de algún delito en el último año, porcentaje significativamente menor cuando se le compara con la percepción de los habitantes del centro de la ciudad (el 39% lo afirma).

Por otro lado, en el norte se encuentran más satisfechos con la vivienda que habitan respecto a los bogotanos de otras zonas de la capital.

Sin embargo, llama la atención que el 35% de quienes viven en el norte consideren que la situación económica del hogar ha empeorado. En 2017 lo dijo apenas el 24%. Solo los superan en esta percepción negativa los habitantes del suroccidente de Bogotá (el 42%).

Incluso, en el norte está el mayor porcentaje de ciudadanos que consideran que el cierre de los negocios y las empresas (lo dice el 15%) es una de las principales razones que explican el deterioro de la situación económica en el hogar; también, que algún negocio quebró (6%).

Todos estos datos nos muestran distintas miradas de ciudad respecto a la sensación de bienestar, las cuales ameritan un análisis juicioso para intervenir estratégicamente. Bogotá no puede ser vista de manera global en sus cifras, pues en los territorios se perciben diferentes realidades.

Es importante garantizar la equidad social y esto pasa por emprender acciones concretas que atiendan las necesidades particulares de los bogotanos en cada una de sus localidades.

Noticias

Bogotá Cómo Vamos celebra 20 años de monitoreo a…

Este lunes 30 de julio, Bogotá Cómo Vamos celebrará dos décadas de existencia de esta alianza de la sociedad civil y el sector privado, creada en 1998 con el objetivo de monitorear los cambios en la calidad de vida de la ciudad.

Durante este tiempo, el programa se ha caracterizado por ejercer un efectivo control social a la gestión pública de la capital. Es un modelo que ha inspirado la creación de 16 iniciativas ‘Cómo Vamos’ en las principales ciudades y regiones de Colombia y ha sido replicado en 14 países de América Latina y El Caribe.

A partir de indicadores rigurosos e imparciales, Bogotá Cómo Vamos ha medido la transformación de la capital del país y ha promovido la rendición de cuentas de los gobiernos locales. De igual forma, se ha preocupado por fomentar ciudadanías mejor informadas y más participativas en los asuntos que les preocupan.

Sus socios, la Cámara de Comercio de Bogotá, El Tiempo Casa Editorial, la Pontificia Universidad Javeriana y la Fundación Corona, compartirán los logros y desafíos de este ejercicio, que desde su nacimiento ha querido aportar a la transformación urbana desde una veeduría propositiva. Su objetivo es incidir en el desarrollo de mejores políticas públicas, para tener mejores ciudades, propósito que ha mantenido unidos a sus cuatro socios durante estas dos décadas.

Como parte de la celebración, el programa presentará 20 indicadores clave que dan cuenta de la transformación de Bogotá en los últimos 20 años. También, las decisiones de política pública que han cambiado la calidad de vida de los bogotanos durante este periodo.

Los esperamos el 30 de julio en la Cámara de Comercio de Bogotá, sede Chapinero (Calle 67 # 8-32), a partir de las 8:00 a.m. Entrada libre.

¿Cómo nació Bogotá Cómo Vamos?

En 1998, Bogotá trataba de acoplarse a un estatuto orgánico que reorganizaba sus funciones y fortalecía sus finanzas. Era una ciudad que comenzaba a transformarse y contaba con recursos para realizar cambios en su infraestructura y, particularmente, en su movilidad.

Cuatro años antes se había aprobado la ley de planes de desarrollo, que organizaba el ejercicio de planeación de la gestión pública a nivel municipal.

Para entonces, la Cámara de Comercio de Bogotá venía realizando un seguimiento a las 100 obras de inversión de Jaime Castro y a las obras del plan ‘Formar Ciudad’, de Antanas Mockus. Simultáneamente, El Tiempo Casa Editorial, desde su área de responsabilidad social, planteaba la necesidad de contar con información confiable para monitorear los impactos de estas obras en la calidad de vida.

Por su parte, la Fundación Corona y la Fundación FES querían involucrar cada vez más a los ciudadanos en el control social a las decisiones de ciudad.

En esa coincidencia de intereses, las cuatro entidades decidieron unir esfuerzos y voluntades para crear una entidad independiente e imparcial que monitoreara los cambios en la calidad de vida en Bogotá e hiciera seguimiento al cumplimiento de las metas de los Planes de Desarrollo.

Así nació Bogotá Cómo Vamos, una iniciativa ciudadana que cuenta, desde las cifras, los avances, retos y perspectivas de la calidad de vida urbana en la capital del país. Se creó con una metodología soportada en indicadores técnicos, que han permitido monitorear el bienestar de los bogotanos y hacer seguimiento a la ejecución de los planes de gobierno de las distintas administraciones. En 2002 nace Concejo Cómo Vamos con el objetivo de fortalecer y hacer visible el desempeño institucional del Concejo de Bogotá.

Años más tarde, en 2010, se suma como socio del programa la Universidad Javeriana, institución que fortalece la capacidad de análisis y la gestión de información que maneja Bogotá Cómo Vamos.

Anualmente, el programa entrega a la ciudad los resultados del informe de calidad de vida y de la Encuesta de Percepción Ciudadana. Además, durante todo el año, organiza mesas de trabajo, foros y otros eventos para mejorar la toma de decisiones e involucrar más a los ciudadanos con lo público.

Alianza Construyendo Nuestra Séptima

¿En qué va el proyecto de Transmilenio por la…

El pasado 9 de abril, la alianza ‘Construyendo Nuestra Séptima’ reunió a 10 expertos en temas de ciudad para analizar las implicaciones que tendrá la troncal de TransMilenio por la carrera séptima en términos de espacio público, movilidad, medio ambiente y urbanismo.

Aunque no existe información detallada del proyecto, ni se conoce su grado de avance, ‘Construyendo Nuestra Séptima’ continúa recopilando aportes, propuestas y recomendaciones, esta vez a nivel técnico, para lograr, así, una verdadera intervención urbana integral en la carrera séptima.

Los expertos convocados a este primer encuentro, de varios programados, manifestaron su preocupación por la falta de información sobre el proyecto, teniendo en cuenta que su licitación está prevista para los próximos meses.

En junio del año pasado, la Alianza entregó al alcalde Enrique Peñalosa el documento ‘7 apuestas ciudadanas para Transmilenio por la Carrera Séptima’, que reúne aportes ciudadanos al proyecto en siete grandes ejes. A la fecha, se desconoce cómo quedaron incorporadas dichas propuestas, pues el Distrito no ha presentado, de manera oficial, el diseño final de la obra.

Con el propósito de revivir el tema, próximamente, la Alianza -en la cual participan Bogotá Cómo Vamos, Corposéptima, la Universidad El Bosque, la Cámara de Comercio de Bogotá, la Veeduría Distrital y la Universidad Javeriana- realizará un foro sobre los puntos esenciales de este proyecto.

Espera más información al respecto.