¿Cómo avanzan los indicadores infaltables para mejorar el estado nutricional de la primera infancia en Bogotá?


* El programa Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito entregan el documento “Seguimiento a las recomendaciones realizadas al Plan de Desarrollo Distrital 2020-2024 para mejorar el estado nutricional de la primera infancia en Bogotá”.                                            

* En él se identifican los avances respecto a las metas propuestas para la reducción de los indicadores de desnutrición crónica, bajo peso al nacer y exceso de peso en menores de 5 años y, sobre la lactancia materna exclusiva.

26 de agosto de 2021. Disminuir a 13% la desnutrición crónica, a 12% el bajo peso al nacer, a 8% el exceso de peso en menores de 5 años y aumentar a 4 meses la mediana de lactancia materna exclusiva, fueron los ‘4 infaltables’ propuestos al Plan de Desarrollo Distrital – PDD, para así mejorar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá a 2024.

El documento “Seguimiento a las recomendaciones realizadas al Plan de Desarrollo Distrital 2020- 2024 para mejorar el estado nutricional de la primera infancia en Bogotá”, elaborado por el programa Bogotá Cómo Vamos y la Fundación Éxito, realiza un seguimiento a la gestión del primer año de la Administración Distrital, para lograr las metas propuestas de estos 4 indicadores.

De igual manera, el informe propone cambiar hacia un enfoque de derechos; que también promueva un trabajo intersectorial y de frente a la participación y corresponsabilidad de la comunidad.

Ahora, teniendo en cuenta que el Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN) de la Secretaría Distrital de Salud reportó un cambio y recálculo para los indicadores de desnutrición crónica y exceso de peso, se propone, de igual manera, el ajuste a las metas propuestas quedando así: disminuir la prevalencia de desnutrición crónica al 14% y disminuir a 3,5% el exceso de peso, para el año 2024.

Desde 2019, Bogotá Cómo Vamos y Fundación Éxito trabajan en alianza para socializar, con información y datos estadísticos objetivos, las condiciones de vida de los niños y niñas menores de 5 años que residen en la capital del país. Su propósito es ayudarle a la Administración Distrital a trazar políticas públicas basadas en evidencia y promover la participación informada de la ciudadanía en decisiones dirigidas a garantizar el bienestar de la Primera Infancia en Bogotá.

El último aporte de esta alianza fue el documento “Una mirada a la situación nutricional de niños y niñas en Bogotá en tiempos de pandemia, análisis y recomendaciones de política pública” (noviembre 2020), que propone el Índice de Situación Nutricional en la Primera Infancia para Bogotá; y analiza el estado de salud y nutrición de los niños y niñas cuya situación de vulnerabilidad pudo verse agudizada por la emergencia sanitaria.


Seguimiento al Infaltable: Disminuir a 12% el bajo peso al nacer en Bogotá a 2024. El término ‘bajo peso al nacer’ se define como todo recién nacido con un peso inferior a 2.500 gramos.

En 2019, la prevalencia de bajo peso al nacer fue de 14% y, para el 2020, alcanzó un resultado de 13,6%. Ahora, según datos preliminares del Registro Único de Afiliados (RUAF) de la Secretaría Distrital de Salud, en el primer trimestre del 2021 la prevalencia llegó a un 14,9%; un aumento de 1 p.p. frente al primer trimestre del 2020, donde fue de 13,9%.

Las localidades con mayor prevalencia son: Los Mártires (18,1%), Chapinero (17,1%) y Usme (16,9%). A su vez, las localidades con la menor prevalencia fueron: Teusaquillo (12,2%), Tunjuelito (12,9%) y Suba (13,5%).

Recomendaciones:

* Fortalecer las acciones de Inspección, Vigilancia y Control, para exigir el cumplimiento de los estándares y requisitos mínimos de habilitación de servicios de atención materno perinatal. Pensar en metodologías pedagógicas para las atenciones prenatales que permita a la madre mejorar su alimentación, salud y preparar el entorno para favorecer la lactancia materna.

* Establecer una estrategia conjunta con Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) y con Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud para mejorar la calidad de la atención a través de las rutas de atención preconcepcional y concepcional.

* Priorizar acciones de prevención, planificación familiar, captación temprana y canalización, hacia los servicios de salud, el grupo de adolescentes gestantes; ya que el embarazo a edades tempranas es un factor de riesgo para presentar bajo peso al nacer.


Seguimiento al Infaltable: Aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños y niñas deben ser amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses de vida y, de manera complementaria junto con los alimentos, hasta los 2 años o más. 

El indicador de lactancia materna cambió su forma de medición a porcentaje, lo cual no permite evidenciar la mediana de duración; sólo permite relacionar que, para el año 2020, 1 de cada 2 niños menores de 6 meses atendidos en consulta reciben lactancia materna exclusiva.

Según datos para el primer trimestre del 2021 del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN) de la Secretaría Distrital de Salud, el 52,1% de los menores de seis meses que han estado en consulta médica, reportan tener lactancia materna exclusiva; también el 44,2% de los niños y las niñas entre 6 meses y 2 años reportan continuar con la lactancia materna complementaria.

Las localidades con mayor porcentaje de lactancia materna exclusiva son: Santa Fe (70,6%), La Candelaria (68,5%), San Cristóbal (67,7%), Suba (67,7%) y Los Mártires (67,7%). Por su parte, las localidades que presentaron menor porcentaje fueron: Usme (34,1%), Ciudad Bolívar (35,2%) y Tunjuelito (38,6%).

Recomendaciones:

* Fomentar en los controles prenatales el conocimiento de la importancia del inicio temprano de la lactancia materna durante la primera hora de vida del recién nacido.

* Intensificar la promoción de la práctica de la lactancia materna en los espacios de vida cotidiana donde está la madre: en el hogar, en el ámbito comunitario y en el espacio laboral, como sería a través de las Salas Amigas de la Familia Lactante (SAFL) o de salas móviles, teniendo también presentes las madres que están en espacios de trabajo informal.

*Crear una consulta especializada en lactancia materna en las instituciones de salud que asegure a la familia una atención personalizada.

* Crear incentivos para empresas y organizaciones que adelanten acciones de promoción de la lactancia materna con sus empleados y/o en su área de influencia.

* Desarrollar acciones intersectoriales para brindar apoyo a las familias lactantes; promover el encuentro, fortalecer la participación de los papás y crear grupos comunitarios de apoyo a través de la promoción de entornos protectores.


Seguimiento al Infaltable: Bajar a 14% la desnutrición crónica en la primera infancia. El niño que registra desnutrición crónica presenta un retraso en el crecimiento (no alcanza la talla recomendada para su edad) y sus capacidades cognitivas e intelectuales se ven afectadas, lo que tiene consecuencias irreversibles para su vida.

Entre 2008 y 2019, la prevalencia de desnutrición crónica ha tenido una tendencia decreciente, presentando una reducción de 5 p.p.; pasó de 17,1% a 12,1%. Sin embargo, para el 2020, se observó un aumento de cerca de 3 p.p. (15,5%) en comparación con el año 2019 (12,1%).

Ahora, durante el primer trimestre del año 2021, se tiene como dato parcial una prevalencia del 12,3%.

Las localidades que presentan una mayor prevalencia son: Usme (17,3%), Sumapaz (16,9%) y Ciudad Bolívar (14%). Por su parte, las localidades con menor prevalencia fueron: Engativá (10,3%), Suba (10,1%) y Barrios Unidos (8,7%).

Recomendaciones:

* Priorizar la erradicación de la desnutrición crónica como un problema social reversible. Formular acciones intersectoriales, en el marco de la Guía de Atención a la Desnutrición Crónica (2019).

* Considerar la educación alimentaria y nutricional de la familia como eje central.

* La desnutrición crónica está relacionada con determinantes del orden estructural, como son las condiciones de vulnerabilidad social y desempleo. Dentro de los sectores a vincular está la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico a través de sus políticas públicas (Política pública de trabajo decente y digno y Política Distrital de Productividad, Competitividad y Desarrollo Socioeconómico).

* Una de las líneas de acción incluidas en la Política Distrital de Seguridad Alimentaria y Nutricional es “Mejorar las condiciones de empleo y/o emprendimiento de las personas cabeza de hogar con menores de cinco (5) años reportados por desnutrición aguda en la SDS”; por lo que se sugiere incluir también los casos de desnutrición crónica y exceso de peso, fomentando estos procesos de articulación en los Comités Locales de Seguridad Alimentaria y Nutricional.


Seguimiento al Infaltable: Disminuir a 3,5 % el exceso de peso. El exceso de peso se define como la suma de sobrepeso y obesidad y se presenta cuando el consumo energético alimentario es mayor al gasto energético que realiza el cuerpo, lo que deriva en la acumulación excesiva de grasa. Ello trae implicaciones en la salud (desarrollo a futuro de enfermedades no transmisibles como diabetes e hipertensión) y secuelas de tipo psicosocial.

En el 2018 la prevalencia de este indicador alcanzó un 4% y en el 2019, tuvo un resultado de 3,6%. Ahora, para el año 2020 presentó un aumento de 1,5 p.p., llegando a un 5,1%. En lo que respecta al primer trimestre del 2021, SISVAN reporta de manera parcial una prevalencia de 5,3%.

Las localidades con mayores resultados de exceso de peso son: Tunjuelito (6,6%), Sumapaz (6,5%) y Usme (6,1%). A su vez, las localidades con una menor prevalencia fueron: La Candelaria (4,3%), Suba (4,5%) y Usaquén (4,7%).

Recomendaciones:

* Promover la articulación intersectorial para la intervención integral de los factores asociados al exceso de peso; como la promoción en hábitos de vida saludable, incluyendo la práctica de actividad física, tanto en el hogar como en los entornos escolares.

* Realizar promoción de hábitos saludables, desde las Entidades Administradoras de Planes de Beneficio (EAPB), así como la identificación de factores de riesgo como el sedentarismo, la presencia de entornos que favorecen la ingesta calórica elevada y la falta de acceso a una alimentación adecuada que permita una atención oportuna.

* Mejorar la disponibilidad de agua para consumo en los entornos escolares y, desincentivar la disponibilidad y el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados.

* Apoyar iniciativas como el etiquetado frontal de alimentos, definiendo estrategias para que tengan efecto en el cambio de conducta en el consumidor.  Además de fomentar la regulación de la publicidad de alimentos ultraprocesados.