¿Cómo va Bogotá en empleo, vivienda y dinámica empresarial?

El más reciente informe de calidad de vida analizó cuál es el panorama de la capital tomando como referencia varios aspectos clave.

El panorama del empleo

Para analizar el panorama del mercado laboral en la ciudad, se tomó como referencia la tasa global de participación, la tasa de desempleo, la tasa de ocupación, la tasa de empleo informal, el número de colocaciones de intermediación laboral, el porcentaje de Jóvenes con Potencial y la brecha de género en labores de cuidado.

Entre los datos que se recopilaron, el informe muestra que algunas poblaciones enfrentan más dificultades para obtener un empleo formal, siendo las más destacadas los jóvenes y las mujeres.

En el caso del primer grupo, las cifras evidencian que, para el 2022, tan solo 5 de cada 10 personas de este grupo en edad de trabajar se encontraban ocupadas.

Por esa misma línea, se reportó que el número de personas jóvenes que no estudian, ni trabajan o trabajan en la informalidad en Bogotá, conocidas como Jóvenes con Potencial, ha venido descendiendo durante los últimos años. 

En lo que se refiere a las mujeres, se puede observar una menor participación en el mercado en comparación con la de los hombres, lo cual puede responder a las cargas de cuidado que históricamente ha tenido esta población.

A nivel espacial, se logró identificar que existen brechas entre las localidades de Bogotá.

Así las cosas, la población que reside en el norte de la ciudad (principalmente Usaquén y Chapinero) presenta mayores niveles de ocupación, lo cual podría estar relacionado con sus menores niveles de pobreza monetaria.

Por su parte, las localidades de Bosa, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Ciudad Bolívar y Usme tienen más dificultad para ingresar a sus residentes al mercado laboral. Este resultado también representa una oportunidad para el gobierno local y el sector privado para promover el empleo en esta población.  

El análisis señala que, pese a los esfuerzos realizados en materia laboral durante los últimos años, persisten retos en términos de empleo inclusivo, relacionados particularmente con la inserción de la mujer en el tejido productivo y con conseguir y mejorar los niveles de participación y ocupación que se presentaron antes de la pandemia.

Para analizar el panorama del mercado laboral en la ciudad, se tomó como referencia la tasa global de participación, la tasa de desempleo, la tasa de ocupación, la tasa de empleo informal, el número de colocaciones de intermediación laboral, el porcentaje de Jóvenes con Potencial y la brecha de género en labores de cuidado.

Entre los datos que se recopilaron, el informe muestra que algunas poblaciones enfrentan más dificultades para obtener un empleo formal, siendo las más destacadas los jóvenes y las mujeres.

En el caso del primer grupo, las cifras evidencian que, para el 2022, tan solo 5 de cada 10 personas de este grupo en edad de trabajar se encontraban ocupadas.

Jóvenes Carlos Ortega. Archivo EL TIEMPO

Por esa misma línea, se reportó que el número de personas jóvenes que no estudian, ni trabajan o trabajan en la informalidad en Bogotá, conocidas como Jóvenes con Potencial, ha venido descendiendo durante los últimos años. 

En lo que se refiere a las mujeres, se puede observar una menor participación en el mercado en comparación con la de los hombres, lo cual puede responder a las cargas de cuidado que históricamente ha tenido esta población.

A nivel espacial, se logró identificar que existen brechas entre las localidades de Bogotá.

Así las cosas, la población que reside en el norte de la ciudad (principalmente Usaquén y Chapinero) presenta mayores niveles de ocupación, lo cual podría estar relacionado con sus menores niveles de pobreza monetaria.

Por su parte, las localidades de Bosa, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Ciudad Bolívar y Usme tienen más dificultad para ingresar a sus residentes al mercado laboral. Este resultado también representa una oportunidad para el gobierno local y el sector privado para promover el empleo en esta población.  

De igual forma, el análisis señala que, pese a los esfuerzos realizados en materia laboral durante los últimos años, persisten retos en términos de empleo inclusivo, relacionados particularmente con la inserción de la mujer en el tejido productivo y con conseguir y mejorar los niveles de participación y ocupación que se presentaron antes de la pandemia.

Así va el desarrollo empresarial

Los datos muestran que en el 2022 el tejido empresarial de la capital se fortaleció, tanto en el número de empresas activas como en su modernización. Sin embargo, pese a este crecimiento, Bogotá no ha logrado retornar a las cifras prepandemia.

De igual forma, el año pasado las compañías mostraron una mejoría frente a la inclusión de herramientas digitales. Esto se puede ver reflejado en el crecimiento de las firmas con pagos y canales de comercialización en línea.

En cuanto al aporte al crecimiento económico, el PIB de Bogotá en 2022 creció 9,9 %, frente al 2021. En ese sentido, las dos ramas de actividad que más impulsaron este resultado fueron comercio; transporte; alojamiento y servicios de comida; y las actividades artísticas, de entretenimiento y recreación. 

Este último se destacó por ser el sector de actividad con el mejor desempeño en términos de aumento de su valor agregado entre 2019 y 2022, con un crecimiento entre ambos periodos de 54,6 %.

Desde el Distrito se resaltó el apoyo a 37.721 unidades productivas mediante programas de financiamiento, alcanzando el 37,7 % de la meta establecida en el Plan de Desarrollo Distrital para 2024.

En relación con esto último, se ha facilitado el acceso a mecanismos de financiación a 1.148 emprendimientos de estilo de vida y mipymes orientados a la adopción de nuevas tecnologías e innovación.

Así mismo, se evidenció una mejoría en la participación de las mujeres en la actividad empresarial. Lo anterior se ve plasmado en incrementos, entre 2021 y 2022, de la proporción de mujeres en la fuerza laboral de las empresas, con más de 6,5 puntos porcentuales, y de mujeres propietarias y directivas de empresas, con un incremento de 3,7 puntos.

¿Y en vivienda?

El análisis señala que aún persisten desigualdades en el déficit habitacional entre el área urbana y rural de Bogotá.

Los datos muestran que para el 2022 el porcentaje de hogares con déficit en el área rural fue del 37,2 %, más del triple que el área urbana que registró en ese periodo un 11,1 %.

El reporte también indica que gran parte de este déficit se concentra al sur de Ciudad Bolívar y Usme, así como en la UPZ Lourdes, al sur del Centro Histórico. 

Frente a las ocupaciones ilegales, se superaron los 25.000 lotes por año dentro de los polígonos identificados por la Secretaría del Hábitat, una reducción de 2.402 unidades con relación a la cifra reportada en 2021.

Ahora bien, en cuento a las Viviendas de Interés Social (VIS), si bien estas vienen en aumento, siguen siendo insuficientes, teniendo en cuenta la necesidad de construir más de 70.000 viviendas anuales, en miras de reducir el déficit habitacional en diez años.

El más reciente informe de calidad de vida analizó cuál es el panorama de la capital tomando como referencia varios aspectos clave.

En el marco de sus 25 años en operación y de las próximas elecciones regionales, el programa Bogotá Cómo Vamos presentó su más reciente informe de calidad de vida, tomando como referencia temas claves para la capital.

El documento presenta un análisis de algunas variables como el empleo, vivienda y la dinámica empresarial, las cuales fueron analizadas a través del índice Multidimensional de Calidad de Vida, una herramienta que se aplica por primera vez.