¿Cómo vamos en seguridad?

El homicidio sigue siendo la forma más probable de muerte violenta, con 49%.

Los recientes cuestionamientos sobre el futuro de la Línea de Emergencias 1,2,3, evidencian que para lograr una Bogotá más segura se necesita una acción institucional fortalecida y coordinada que priorice al ciudadano, genere confianza y promueva la convivencia.

Al mirar las cifras de los últimos 15 años la ciudad ha avanzado en algunos aspectos, pero aún tiene varios retos que enfrentar. Según la Organización Mundial de la Salud una tasa* de homicidios que exceda 10, es considerada una epidemia: Bogotá cerró 2014 con 17,4, con un incremento de 76 casos frente al año anterior. Sin embargo, presentó mejores tasas en comparación con otras ciudades de más de un millón de habitantes como Medellín que registró 27, Barranquilla, 28,3 y Cali, 66.

En cuanto a las lesiones personales, a pesar de una reducción de los casos (13.242 menos) frente a 2013, Bogotá cerró el 2014 con una tasa de 413,9, superior a lo registrado por Medellín (175,2),  Barranquilla (297,6) y Cali (231,3). Continúa siendo una de las principales problemáticas en materia de seguridad.

Por su parte, en la tasa de delitos contra el patrimonio Bogotá incrementó a 565,1 en 2014. Es superada por Medellín que cerró ese año con 679,8 y Cali con 642,3, mientras que Barranquilla registró 504,1. Al desagregar por tipo de robo, el 63% de los casos fueron hurtos a personas, siendo Chapinero, Suba y Kennedy las localidades que continúan concentrando en los últimos años el mayor número de casos.

Analizar la seguridad en Bogotá requiere examinar diferentes indicadores y contrastarlos con la percepción ciudadana. En este espacio, sólo mencionamos tres de ellos, por lo cual invitamos a los lectores a consultar en nuestra web el Informe de Calidad de Vida para un análisis integral.

Nota: Las tasas se miden por cien mil habitantes para permitir su comparabilidad.