El sector salud frente al COVID-19


El creciente número de casos confirmados de COVID-19 en Bogotá nos impone 3 retos importantes en términos de salud pública: detección precoz de la enfermedad, respuesta asertiva y oportuna del servicio de salud para mitigar la propagación y un trabajo de gobernanza entre ciudadanos, gremios, empresarios, academia y sector público para contrarrestar, con soluciones novedosas, el impacto de la pandemia en el mediano y largo plazo.

Ayer, Bogotá reportó el primer fallecido: una persona mayor de 70 años. Los casos ya superan los 160 y se concentran en pacientes entre los 20 y 29 años y los 40 y 49 años. Alrededor del 91% de los enfermos recibe atención en casa y un 7%, en hospital. A la fecha hay 3 personas recuperadas, según datos del Instituto Nacional de Salud.

Hoy, la capital cuenta con 14.500 camas hospitalarias, de las cuales el 28% (4.058) pertenece a la red pública adscrita a la Secretaría Distrital de Salud y el 72% (10.442) a la red privada. Se estima que en Bogotá existen 1,7 camas hospitalarias por cada mil habitantes, valor que se ha mantenido en los últimos años.

Pero no basta con hacer un conteo diario de enfermos y fallecidos por el nuevo coronavirus. Es importante, más allá de reportar la velocidad de contagio y el indicador de morbi-mortalidad de la infección, reforzar la vigilancia centinela en aras de reflejar lo que pasa en la comunidad y así identificar la población con mayor riesgo de contagio. La recolección, análisis e interpretación de los datos ayuda a tomar mejores decisiones.

Expertos en salud pública como el profesor Luis Jorge Hernández, de la Universidad de los Andes, han hecho énfasis en la importancia de ampliar las unidades de vigilancia centinela en la capital para entender mejor el comportamiento del nuevo virus. Esto ayuda a generar alertas.

Conscientes de que el problema no atañe exclusivamente al sector salud, cobran importancia las alianzas público-privadas para responder a la nueva pandemia. Muestra de ello es el trabajo conjunto que hoy realizan Bogotá Cómo Vamos, Así Vamos en Salud y un grupo de expertos en salud pública, de 5 universidades capitalinas, para formular recomendaciones que ayuden a mejorar la respuesta del sector salud frente al COVID-19.

Si bien el aislamiento temprano y masivo que adoptó inicialmente la ciudad, bajo la figura de un simuacro obligatorio, y la reciente cuarentena decretada por el Gobierno Nacional ayudarán a bajar la curva y le darán tiempo a los servicios de salud para alistarse frente a una contingencia, no podemos bajar la guardia.

La experiencia internacional nos ayuda como referente, pero es fundamental adaptar las estrategias a nuestro propio contexto, donde hay fenómenos como la informalidad laboral, la pobreza, el hambre y la migración que incrementan los factores de riesgo.

Ante esta coyuntura, será de suma importancia repensar las prioridades de inversión pública y fortalecer la investigación para detectar precozmente la enfermedad, antes de los primeros síntomas; identificar la población en riesgo y desarrollar nuevas alternativas terapéuticas. Pero, sobre todo, proteger y reconocer el trabajo que realizan quienes están hoy en el primer frente de batalla.

Por: Omar Oróstegui Restrepo | Director Bogotá Cómo Vamos
director@bogotacomovamos.org

* Columna de opinión del director publicada en el diario El Tiempo