Emergencia climática

Las últimas semanas han sido difíciles para la ciudad región en materia de lluvias. Han causado pérdidas de vidas, económicas y caos en movilidad. En contexto es clave describir indicadores que este año se han comportado diferente y que dan luz sobre el impacto que vemos en la calidad de vida de los bogotanos y bogotanas.

El régimen de lluvias de Bogotá es bimodal, y lo que vivimos hoy, es parte del segundo período de lluvias del año que va de septiembre a noviembre. Tenemos que alistarnos para el primer período el próximo año que va de marzo a mayo.

De acuerdo con los datos del Observatorio Ambiental de Bogotá, aunque en 2017 la Precipitación Media Anual fue de 1105 mm, en 2018 bajó a 637 mm y desde entonces marca una tendencia en ascenso, 998 en 2019, 1030 en 2020, 1223 en 2021.

Si comparamos la Precipitación Media Mensual, de 2018 a 2022 entre enero y septiembre de cada año, la tendencia al alza es clara, en 2018 fue de 502 mm, en 2019 subió a 623 mm, en 2020 a 661 mm, en 2021 a 821 mm y, hasta el momento, en 2022 es de 885 mm, lo que indica que este año es el que registra la mayor precipitación de los últimos 5 años.

Desde Bogotá Cómo Vamos remarcamos que el crecimiento urbano tiene implicaciones significativas en la sostenibilidad ambiental, por lo tanto, evaluar y monitorear estos comportamientos de crecimiento es central para la toma de decisiones oportunas para prevenir y mitigar los riesgos. Finalmente, el calentamiento global es uno de los factores que provoca tormentas de lluvias más intensas y, por esta razón, es urgente integrar medidas de adaptación y mitigación del cambio climático.

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna de opinión publicada en Diario ADN, 17 de noviembre de 2022