En concesión

Hacia finales de la década de los 90 se estimaba que aproximadamente 100.000 niños y jóvenes en edad escolar no asistían a la escuela, en tanto que el 47,5% de familias con ingresos entre 1 y 2 salarios mínimos pagaban educación en colegios privados, lo que obligaba a esos hogares a destinar una mayor proporción de sus recursos en educación. Una de las estrategias implementadas fueron los colegios en concesión que consisten en la entrega en administración de 29 centros educativos públicos a operadores privados.

Los colegios en concesión atienden el 4% de los estudiantes de Bogotá. El 75,9% de los colegios en concesión se ubicaron en las categorías alto, superior y muy superior en las Pruebas Saber 11°, en esas mismas categorías se ubicó el 77,2% de los colegios privados y el 60,23% de los colegios oficiales;
es importante anotar que ninguno de los colegios en concesión logró estar en categoría muy superior en los últimos cinco años. En 2011, 4,5% de los estudiantes de colegios públicos desertó mientras que en los concesionados fue el 0,8%;
por su parte 10,6% de los estudiantes de colegios públicos repitió el año en 2012 mientras en los colegios por concesión ese porcentaje llegó al 7,5%.

A pesar de estos logros, los colegios en concesión son una figura costosa para la ciudad pues atiende apenas un reducido porcentaje de los alumnos, lo que no permite atacar con firmeza los problemas de desigualdad en la ciudad. Los ciudadanos debemos reflexionar acerca de las razones por las cuáles valdría la pena continuar o no con el modelo.

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Artículo publicado en Diario ADN