- Las ciudades enfrentan el reto de financiar su desarrollo e infraestructura. Este tipo de medidas permiten innovar frente a nuevas fuentes de financiación, que en este caso, irán dirigidas a mejorar el Sistema Integrado de Transporte Público. Según la SDM anualmente se recaudarían 300 mil millones de pesos.
- La tasa por libre circulación es voluntaria y garantiza que quienes económicamente pueden comprar otro carro para evitar el pico y placa no lo hagan, disminuyendo el principal problema de movilidad de la ciudad: el crecimiento del parque automotor, que solo en mayo de este año, según Fenalco, creció en 6.440 matrículas en la Bogotá.
- La tasa no es antidemocrática ni excluyente, por el contrario, ya que quienes pagan la contribución van a financiar el mejoramiento del Sistema de Transporte Público que moviliza a la mayoría de los ciudadanos y cuyo mejoramiento es necesario para desincentivar el uso del carro.
- Según los cálculos de la Secretaría de Movilidad, el impacto de la medida no será negativo sobre los niveles de congestión, pues se estima que solamente entre 60.000 y 10.000 vehículos pagarían por salir en pico y placa. La tarifa busca ser equilibrada y atractiva para que pueda ser pagada, y alta para que pocos vehículos puedan tener libre circulación.
- Los bogotanos identifican la movilidad como su mayor preocupación, si no encontramos mecanismos de financiación innovadores a la infraestructura vial tendríamos que disminuir recursos de sectores mucho más importantes como la salud, la educación o la política social.
Concejal Nelson Cubides – Partido Conservador
No
- Genera impacto ambiental negativo. Aumenta la cantidad de emanaciones contaminantes a la atmosfera. Según la Administración entre 60.000 y 100.000 hogares con sus respectivos vehículos pagarían esa contribución.
- Es excluyente. No garantiza el principio de igualdad (Sentencia T-590/96). Quienes cuenten con recursos quedan exentos de una regla general. Otorga privilegios sin una justificación objetiva y razonable.
- No hay estudios de impacto de congestión vehicular. No hay claridad acerca de cómo soportar el ingreso de los miles de vehículos que se acojan a la medida, con la misma infraestructura.
- No propicia el uso racional del vehículo particular. No es consecuente con el Plan Maestro de Movilidad que busca desestimular el uso del vehículo particular y promover el transporte público.
- Se concentra en captar mayores recursos, y no en favorecer la movilidad en la ciudad. Mantener la malla vial de la ciudad a costa de más tráfico vehicular no es consecuente con la movilidad.
