Invertir en educación científica


Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

El conocimiento científico es motor esencial del desarrollo económico y social de un país. Por eso, invertir en ciencia, tecnología e innovación siempre será una ganancia y una apuesta segura de crecimiento productivo.

De allí que resulte apremiante fortalecer e impulsar todas aquellas iniciativas que acerquen la ciencia a los ciudadanos. La crisis financiera que hoy atraviesa Maloka, corporación que lleva cerca de dos décadas liderando la apropiación social de la ciencia en Colombia, vuelve a poner sobre el tapete la importancia de unir esfuerzos públicos y privados para apoyar la difusión científica.

Un proyecto de acuerdo, que cursa trámite en el Concejo, busca que la Administración Distrital participe en la Corporación Maloka y obtenga un voto preferente al interior de su junta directiva, lo cual se traduciría en aportes económicos directos y permanentes.

Más allá del malestar que ha suscitado en algunos la iniciativa –dicen los críticos que el Distrito no puede inyectar recursos a una entidad quebrada y sobre cuya situación financiera no es responsable-, el debate debe centrarse en la necesidad de apostarle a la educación científica. Y el financiamiento estatal es clave para darle impulso y continuidad a la apropiación de la ciencia.

En estos 19 años, Maloka ha tenido más de 20 millones de visitas, ha formado a 20.000 docentes sobre innovación en el aula y por sus clubes de ciencia y tecnología han pasado más de 30.000 niños y niñas. Además, es un ícono turístico de Bogotá.

Es hora de que la ciudad y el país, que invierte menos del 1% de su PIB en actividades de ciencia, tecnología e innovación, vuelvan su mirada sobre este centro interactivo, que ha propiciado la participación ciudadana en el quehacer científico de manera creativa y lúdica.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN