La 7ª y los retos de su carril preferencial

A partir del 21 de septiembre termina la etapa de comparendos pedagógicos a conductores de vehículos particulares que utilicen indebidamente el carril preferencial de transporte público sobre la Carrera 7ª. Entre las calles 31 y 100, la Policía de tránsito deberá ejercer autoridad y multar a quienes incumplan la señalización del bus carril.

El objetivo es privilegiar a los buses sobre el carro particular. Según cifras de la Secretaría de Distrital de Movilidad a la altura de la Avenida Calle 45 son transportados hasta 14.320 personas en bus por sentido entre las 6 y 7 de la mañana. La ocupación de vehículos particulares es de 1,5 personas por carro: el 67% sólo llevan al conductor y el 29% transporta dos ocupantes.

Es importante entender que el alcance de la medida sólo será visible cuando el SITP logre una implementación del 100%. En la 7ª la implementación es del 75% con 39 rutas del sistema tradicional que aún faltan por desmontar. Se espera que al finalizar el año se alcance la meta;
escenario ideal para que el ciudadano experimente de primera mano las ventajas del carril preferencial.

La cultura ciudadana también es clave y sucede cuando se mezcla un sentido de confianza, información y acatamiento de la autoridad. Un mes de pedagogía parece insuficiente para aclarar dudas sobre la calidad de la señalización y su desempeño en piso húmedo, las necesidades de carga y descarga de mercancías, los lugares para tomar y bajarse del taxi y el acceso a viviendas y oficinas, entre otras preguntas.

Nuestro llamado es a realizar una reflexión urbana con visión integral, desde el marco regulatorio y operativo, con las realidades de la movilidad en la Carrera 7ª. El carril preferencial es un primer paso que beneficia a la mayoría, pero es importante establecer consensos sobre las intervenciones urbanísticas que deben realizarse sobre este corredor vial para alcanzar las metas propuestas.

Mónica Villegas

Directora