La Bogotá Región

La discusión en el Concejo de Bogotá sobre la Región Metropolitana puso a prueba la reciente modificación a su reglamento. Uno de los objetivos era prevenir situaciones como la ocurrida con el POT y la llegada de recusaciones e impedimentos que obstaculizaron el debate.

Este lunes comenzó la discusión del proyecto de Acuerdo para el ingreso de la capital a la Región Metropolitana Bogotá – Cundinamarca y, con ello, los líos para avanzar en el proceso. Primero, no había claridad sobre la competencia de la Comisión de Gobierno para debatir el tema. Segundo, al final de la sesión, se dio a conocer la llegada de una recusación en contra del concejal Luis Carlos Leal. Para el martes, la discusión sobre dicha recusación decantó en la falta de claridad sobre cómo debería ser atendida y ayer la decisión fue eliminarla del orden del día; optando por los plazos determinados por el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA) para su trámite.

La evidencia nos dice que, ni siquiera, las nuevas modificaciones al reglamento interno del Concejo han ayudado a mitigar los riesgos asociados a las discusiones de fondo que requiere la ciudad y que son fundamentales. Es el caso, en esta oportunidad, del debate sobre la entrada o no de Bogotá a la Región Metropolitana, en el marco de las atribuciones del Concejo de la ciudad.

¿Qué camino le queda a la Administración Distrital para garantizar su ingreso a este esquema de asociación en caso de que lleguemos al plazo del 30 de abril sin una decisión de fondo?

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 28 de abril de 2022