La necesidad más apremiante de Bogotá


A lo largo de los años Bogotá Cómo Vamos ha hecho seguimiento a los avances y retrocesos de la calidad de vida en la ciudad. Este ejercicio ha permitido que el programa haga advertencias a planes y proyectos con problemas e identificar asuntos que no aparecen en la agenda pública. En ese sentido, el programa no ha tomado partido en los procesos de destitución y revocatoria del mandato de Gustavo Petro, nuestro interés es promover un gobierno eficaz y transparente y una ciudadanía informada y participativa.

En las actuales circunstancias Bogotá se enfrenta a varios retos: mejorar la calidad de la educación, la salud y el medio ambiente;
también debe mejorar la competitividad de la ciudad para generar más riqueza;
enfocar políticas para disminuir la desigualdad;
promover acciones de infraestructura y cultura ciudadana para ofrecer mejor movilidad a los bogotanos. Todos dependen de un óptimo gobierno que dé resultados a la ciudadanía.

Para Bogotá Cómo Vamos es importante que la ciudad no sufra las consecuencias de la interinidad que pueden devenir de la actual situación. Es por eso que hace un especial llamado al nuevo alcalde para que estudie el actual Plan de Desarrollo y enfoque sus esfuerzos en implementarlo y llevar a buen término las actuales políticas.

En este proceso será importante que el actual gabinete esté dispuesto a compartir su conocimiento y experiencia con la nueva administración para que el empalme no represente traumatismo para la nueva administración. Atrás deben quedar las posiciones políticas e ideológicas, lo que Bogotá necesita es un impulso definitivo que le permita aumentar el bienestar para sus ciudadanos y apostarle a proyectos que ofrezcan soluciones en el corto plazo pero que además tengan efectos en el largo plazo.

La interinidad no le favorece a la ciudad, en tres años la ciudad ha tenido cinco alcaldes que han debido enfrentar los problemas de la ciudad con diferentes enfoques y sin poder trazar un rumbo definitivo. Una administración inestable no le hace bien a la ciudad ni a los ciudadanos, por lo tanto minimizar los daños es la tarea de las administraciones saliente y entrantes.