Blog: La seguridad de la ciudad en medio de la pandemia


Ejército está en acuartelamiento de primer grado. Más de 17.000 hombres y mujeres de la Policía están en las calles. De otro lado, se denuncia aumento de delitos informáticos.

 

Sobre la atención de los privados de la libertad y los desórdenes que se presentaron semanas atrás, el Secretario de Seguridad, Hugo Acero, dijo que es necesario aumentar las unidades de sanidad para atender dignamente a todos los privados de la libertad. Aunque en la Cárcel Distrital no se han presentado desórdenes, se tiene previsto un protocolo de seguridad para atender cualquier problema.

De otro lado, en relación con la línea de atención 123, desde el inicio del simulacro obligatorio el 20 de marzo el número de llamadas incremento en más de un 50%. Antes de esa fecha se recibían 30.000 llamadas diarias atendidas por 30 personas; después del 20 se alcanzaron las 125.000 atendidas por 68 personas. Se espera tener en la semana del 6 de abril más de 100 operadores para esta línea.

Otro de los temas que abordó Acero fue el de las aglomeraciones y saqueos a comercios. Desde el confinamiento obligatorio decretado por el Gobierno Nacional, los ciudadanos acudieron masivamente a la Central del Abastos a comprar alimentos, escena que se replicó en varias localidades de la ciudad, como Usme y Suba.

Contrario a lo dicho por el Secretario de Seguridad, el concejal Julián López de Cambio Radical sostuvo que no existe ningún plan de acción claro en las cárceles en caso de una emergencia sanitaria. Asimismo, afirmó que las aglomeraciones en lugares de comercio de alimentos no están siendo efectivamente controladas; lo cual puede aumentar el contagio de COVID-19.

En la misma línea el concejal Rolando González, también de Cambio Radical, reiteró que las denuncias sobre hurtos y saqueos a comercios en los barrios por el aislamiento vienen en aumento. Además, se está impidiendo la entrada de trabajadores sanitarios a estos establecimientos por un supuesto miedo al contagio.

Por otro lado, la concejal Marisol Gómez alertó sobre el aumento de los delitos informáticos durante el confinamiento debido a las múltiples transacciones bancarias que se están realizando en línea. Otro de los problemas que se viene presentando es el de las cadenas y noticias falsas por medios como WhatsApp, que divulgan información errónea sobre entrega de bonos y mercados a población vulnerable. Por eso solicitó a la Administración aumentar los protocolos de seguridad cibernéticos para identificar de dónde provienen dichas cadenas.

Otro de los temas que tocaron los concejales fue el de los ‘pagadiarios’ y los migrantes venezolanos. Emel Rojas señaló que no existe una estrategia o alternativa por parte de la Administración para brindar albergue a esta población. En los últimos días en la localidad de Santa Fe se presentaron riñas entre los arrendatarios de habitaciones por días y los migrantes.

Por otro lado, la concejal Diana Diago lamentó que el Secretario no haya presentado alguna estrategia para atender la violencia intrafamiliar, en especial contra las mujeres y adultos mayores. Este fenómeno ha incrementado en los días de confinamiento en la ciudad y es muy probable que se mantenga mientras dure la cuarentena. Por eso recomendó fortalecer la atención en la Línea Púrpura de la Secretaría de la Mujer.

Algunos concejales como Marco Acosta y Humberto Amín propusieron militarizar la ciudad para hacer cumplir la cuarentena efectivamente, medida que no ha contemplado la Administración Distrital. Desde otra orilla, cabildantes como Germán García y Diego Cancino no están de acuerdo con militarizar Bogotá ya que el incumplimiento de la cuarentena no es un problema de seguridad sino de falta de pedagogía ciudadana.

Desde otro ángulo, los concejales Diego Laserna de la Alianza Verde y Gloria Díaz del Partido Conservador expresaron su preocupación por la seguridad de los trabajadores de la salud en inmediaciones de clínicas, hospitales e IPS ya que, por la baja afluencia de personas, son víctimas de hurtos cuando salen de sus trabajos.