Más noticias que decisiones


Los recientes acontecimientos en el Concejo de Bogotá han desatado una impresionante cantidad de noticias que no tienen que ver con el trabajo de los concejales como tal, sino con los problemas de lentitud que ha tenido la Corporación para responder a los problemas de la ciudad. En primer lugar, la Plenaria se tomó dos semanas para resolver la recusación presentada por Christian Daniel Cifuentes a 13 concejales; en el transcurso de ese tiempo los demás concejales aceptaron la recusación de Javier Palacio y después revocaron su propia decisión. Al final, los 44 concejales están libres para votar el cupo de endeudamiento. En segundo lugar, nuevamente hay titulares acerca del “carrusel de la contratación”.

Si bien parecía que el tema de las recusaciones se detendría ahí y daría paso a la discusión del cupo de endeudamiento en la Plenaria, el 3 de septiembre Caracol Radio hizo públicas unas denuncias en las que resultan enredados asesores de dos concejales en la recusación de Cifuentes. La nota de prensa dice que “los asesores Pedro Ruiz del concejal Julio Cesar Acosta, y Sergio Ramírez del Concejal Darío Fernando Cepeda habrían contactado a Daniel Cifuentes para que presentara la carta de recusación”.

En la mañana del 4 de septiembre, las reacciones en el Concejo no se hicieron esperar, el Concejal Cepeda afirmó que “cada persona responde por lo que le corresponde, pero que estaba seguro que su funcionario no tiene nada que ver e invitó a la madre del ciudadano y al joven a asistir al Concejo para ver si conocen a su funcionario o si lo conocen a él”. Por otro lado, el Concejal Acosta señaló que “no tiene conocimiento de que él tenga alguna acusación y que tampoco tiene conocimiento del hecho”.

Los demás concejales solicitaron en el recinto que la Mesa Directiva se pronuncie públicamente sobre este hecho y que los organismos de control, la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación empiecen una investigación al respecto. Para la bancada Progresista los acontecimientos revelados son contundentes y le dan la razón a su argumento de que esta recusación era una maniobra opositora para dilatar la aprobación del cupo de endeudamiento.

El Carrusel de la contratación.

En segundo lugar, otro tema que ha acaparado la atención de los medios tiene que ver con las audiencias de imputación contra los demás concejales implicados en el “carrusel de la contratación”. El concejal Orlando Parada solicitó a la presidencia del Concejo una licencia no remunerada por seis meses que empiece a hacerse efectiva a partir del 1 de octubre. La solicitud todavía no ha sido respondida por la Mesa Directiva.

Del mismo modo, circularon versiones de prensa en las que se daba por hecho que Orlando Parada y Andrés Camacho, ambos concejales del Partido de la U, habían llegado a un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. Sin embargo, el diario El Tiempo publicó una respuesta de la entidad en la que decía “No se ha firmado nada ni se ha fijado pena alguna. Vamos a imputarles los cargos y en la audiencia ellos tendrán la libertad de aceptar o no la responsabilidad en esos delitos”.

Lo más grave de todo es que el Concejo sigue sumido en la incertidumbre, además de estar cerca de tener dos curules sin concejal activo y de ser fuente de noticias negativas, poco se ha logrado resolver, la Corporación sigue sin definir el futuro del Cupo de Endeudamiento, que tiene implicaciones muy importantes en el cumplimiento del Plan de Desarrollo de la ciudad, y se acerca cada día más a la discusión del Presupuesto de 2014 que seguramente acaparará las sesiones de final de año.