¿Metro aplazado?

La situación fiscal de la nación comienza a ser preocupante para el proyecto Metro de Bogotá porque no hay certeza de que en 2026 se dispongan tanto los recursos aplazados como los programados para ese año.

El Gobierno nacional aplazó la transferencia de 770.000 millones de pesos destinados al Metro de Bogotá, lo que ha generado suspicacia y un descontento generalizado en la ciudad.

La Primera Línea del Metro registra un avance del 46,34% con corte al 31 de diciembre de 2024, cumpliendo con lo esperado. De mantenerse este ritmo, para el 28 de febrero de 2025 debería alcanzar el 50% de ejecución, cerrar el año en 72% y entregarse el 15 de marzo de 2028. Ya de por sí cumplir con este cronograma es un desafío para el consorcio constructor, pero ahora se suma un obstáculo presupuestal de gran magnitud.

El Gobierno financia el 70% de la obra y el Distrito el 30%, por lo que retrasar los recursos nacionales no es un tema menor. Aunque el Distrito ha anunciado que asumirá los costos en 2025, restarían más de dos años de trabajo para ejecutar el 28% pendiente del proyecto. El Gobierno justifica la reducción de inversión en el bajo recaudo tributario de 2024, las proyecciones pesimistas para 2025 y el hundimiento de la reforma tributaria, lo que afecta también a otras obras en Bogotá, Medellín y varias ciudades del país. Sin embargo, ya existen contratos y préstamos comprometidos cuyo incumplimiento podría traducirse en sobrecostos y demoras.

La situación fiscal de la nación comienza a ser preocupante para el proyecto porque no hay certeza de que en 2026 se dispongan tanto los recursos aplazados como los programados para ese año ¿El problema se arrastrará a 2027, 2028? En principio, este aplazamiento no debería significar contratiempos en 2025, sin embargo, queda la duda a futuro.