¿Cómo vamos en movilidad sostenible en Bogotá?

La movilidad es un factor que se debe abordar desde lo regional y local, y de manera sostenible.

El pasado mes de julio el programa Bogotá Cómo Vamos presentó el Informe de Calidad de Vida 2021, el cual incorpora un capítulo de seguimiento al tema de la movilidad sostenible en la ciudad. Quisiera enfocarme en dos temas que aborda el capítulo, el primero es el tema de seguridad vial, y el segundo el acceso a oportunidades por parte de la ciudadanía, como los equipamientos del sistema de cuidado, en el marco del concepto del Derecho a la Ciudad.

En seguridad vial, existe una tendencia a la baja en el número de víctimas en siniestros viales. Sin embargo, en el caso de motociclistas y ciclistas los valores muestran una tendencia al alza, fenómeno que requiere de una especial atención en la ciudad. De igual forma, los datos evidencian que se necesita fortalecer medidas en materia de seguridad vial para garantizar bienestar en la ciudad, especialmente considerando que los actores viales más vulnerables son las principales víctimas en los siniestros. Es fundamental continuar con los esfuerzos para una redistribución del espacio urbano en favor de los usuarios más vulnerables, promover controles a la gestión de la velocidad, consolidar la Visión Cero, y fortalecer la cultura ciudadana, retomando las prácticas que convirtieron a Bogotá en ciudad emblemática en dicha materia.

En el marco del concepto del Derecho a la Ciudad, el capítulo brinda una descripción del acceso a oportunidades de empleo y el sistema de cuidado en la ciudad. El análisis confirma que aquellos que residen en los sectores del borde oriental, entre el centro de la ciudad y la calle 100 con carrera séptima, como también en el área del corredor entre el centro de la ciudad hacia el Aeropuerto El Dorado, acceden a más oportunidades de empleo que aquellos que viven en periferia. Además, la red del Sistema Integrado de Transporte Público brinda un mayor nivel de accesibilidad en las zonas centrales de la ciudad, incluidos los transbordos, mientras que las personas en periferia requieren de mayores tiempos de viaje para acceder a bienes y servicios, es decir, a las oportunidades que ofrece la ciudad en términos del sistema de cuidado y los centros de empleo formal.

Para garantizar un derecho efectivo a la ciudad, en términos de acceso a oportunidades de empleo, es fundamental que la red de transporte público y la ciclo-infraestructura mejoren la accesibilidad para aquellos que viven en periferia, mientras que también es fundamental que, desde el Plan de Ordenamiento Territorial-POT, se consoliden nuevas centralidades a través de las actuaciones estratégicas, la planificación a escala local con el principio de proximidad, y la generación de nuevos nodos de actividad con una estrategia de Desarrollo Orientado al Transporte asociada a las inversiones en el proyecto de la primera línea del Metro de Bogotá y la red de TransMilenio.

Encuentro pertinente compartir algunas reflexiones. En seguridad vial, la ciudad cuenta con ejercicios valiosos como la gestión de la velocidad, el diseño e implementación de infraestructura que promueve una ciudad más segura con un diseño urbano enfocado en la movilidad sostenible. Sin embargo, es esencial retomar el trabajo de cultura ciudadana que arrojó excelentes resultados gracias a los experimentos de comportamiento que lograron procesos de autorregulación y control por parte de la ciudadanía. En accesibilidad, para garantizar un derecho efectivo a la ciudad en términos de proximidad y acceso a oportunidades, es fundamental que se tomen medidas en términos del largo plazo a través de la articulación e integración de los instrumentos de planificación como el POT y el proceso de actualización del Plan de Movilidad Segura y Sostenible, en donde la planificación urbana desempeña un papel esencial para buscar una ciudad que permita promover una estructura espacial urbana policéntrica. Al corto plazo, es fundamental mejorar la experiencia de los usuarios, no solo en términos de tiempos de viaje, sino en la posibilidad de integrar mediciones e insumos que permitan identificar temas sensibles para la ciudadanía como parte de sus experiencias.

Actualmente, la ciudad atraviesa un proceso de transición interesante. Mientras se realizan las grandes obras de infraestructura de los sistemas de transporte masivo y avanzamos en promover la movilidad activa, es importante que podamos comenzar a incorporar la percepción y experiencia de los usuarios y usuarias, un tema en el que el programa Bogotá Como Vamos ha avanzado con las encuestas Mi Voz Mi Ciudad. Así mismo, es importante que la ciudad recolecte, procese y analice datos de manera regular con el propósito de tomar medidas que permitan realizar ejercicios de planificación y gestión de la movilidad.

Como reflexión final, no debemos perder las lecciones que dejó la pandemia del COVID-19, como la importancia del concepto de proximidad, la posibilidad de contar con estrategias de tele-trabajo, tener presentes las diferencias de género en la forma en que experimentamos la movilidad, la posibilidad de redistribuir el espacio urbano entre los actores viales, y retomar la cultura ciudadana, en la fase de transición de la ciudad con las grandes obras de infraestructura, con las fortalezas que nos han caracterizado en términos de lograr una efectiva transformación urbana.

Por: *Erik Vergel. Profesor Asistente, Departamento de Arquitectura, Universidad de los Andes. Equipo capítulo Movilidad Sostenible Informe de Calidad de Vida 2021, Bogotá Cómo Vamos

Columna de opinión publicada en periódico El Tiempo, 21 de octubre de 2022