En 2020, Bogotá contaba con 1.281.238 estudiantes matriculados entre prejardín y educación media. Para 2024, esa cifra descendió a 1.150.539: una reducción del 10% en apenas cuatro años. Esta caída en las matrículas se presenta tanto en el sector público como en el privado y afecta todos los niveles educativos
¿Qué deben hacer las instituciones educativas frente a esta inminente reducción de estudiantes? Este fue uno de los temas centrales abordados en la mesa de expertos en educación organizada por Bogotá Cómo Vamos, en el marco del Informe de Calidad de Vida (ICV). Mientras que en el año 2000 cada mujer tenía, en promedio, 2,1 hijos, para 2024 ese promedio se redujo a 0,8, y sigue disminuyendo. Según las discusiones de la mesa, este cambio demográfico es, con creces, la principal causa de la caída en las matrículas. Se trata de una tendencia estructural, consolidada en la última década, que no muestra señales de revertirse.
Sin embargo, el panorama es más complejo. Aunque las matrículas disminuyen, también lo hace la cobertura, especialmente en el sector público. Localidades como Bosa, Suba y Ciudad Bolívar reportaron falta de cupos oficiales en todos los niveles, excepto en educación media. Esto sugiere que el fenómeno no puede atribuirse únicamente al cambio demográfico: probablemente también estén incidiendo factores como la desigualdad en la distribución de la oferta educativa.
Para mayor detalle sobre estas y otras discusiones alrededor de la educación en Bogotá, les invitamos a seguir nuestras redes sociales y consultar el Informe de Calidad de Vida 2024 en: https://bit.ly/3yBqiD0
