El POT y la proximidad

Esta semana siguió el debate sobre el pronunciamiento de la Corte Constitucional y las facultades del POT, “Bogotá reverdece 2022-2035”, de crear 30 Unidades de Planeación Local – UPL. Discusión dada en el Concejo de Bogotá por el concejal Emel Rojas, quien lideró la demanda ante la Corte, al señalar que la corporación es la única facultada para hacer cambios relacionados con la delimitación y creación de localidades y que las modificaciones no pueden hacerse efectivas si el POT fue decretado.

¿Cómo afecta este pronunciamiento a la visión de ciudad? Una de las grandes apuestas en desarrollo urbano del POT está relacionada con crear la ciudad de los 30 minutos. Esto implica rediseñar la ciudad en torno a múltiples centralidades para combatir, entre otros, la segregación socioespacial, uno de los retos más exigentes. Ello, para orientar a Bogotá hacia el desarrollo sostenible basado en la accesibilidad universal y equitativa de todos los habitantes y visitantes,  de acuerdo con la visión de la Nueva Agenda Urbana y el Derecho a la Ciudad.

En este orden de ideas, y en un contexto en el que la demanda por parte del concejal Rojas ha tenido éxito en la Corte Constitucional, la iniciativa de reorganizar las localidades se suma a las dificultades que ha tenido el POT de Bogotá para su entrada en vigor. Sin duda, el hecho de tener un ordenamiento territorial de hace 17 años no es, bajo ninguna circunstancia, una buena noticia para la ciudad, y su transformación continua y compleja, al no contar con la actualización de un soporte técnico, administrativo y jurídico digno de la capital del país.

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 04 de agosto de 2022