Reciclaje con dignidad

El número de habitantes de calle aumentó cerca de un 10% en 6 años, pasando de 9.578 en 2017 a 10.478 2024. Los efectos sociales y económicos de la pandemia influyeron significativamente en este aumento.

En Bogotá, 10.478 personas viven en condición de calle. Recientemente se publicaron los resultados del “Censo de Habitantes de Calle 2024”, una radiografía que revela sus condiciones y percepciones, brindando visibilidad a una población históricamente ignorada. Desde Bogotá Cómo Vamos, destacamos los siguientes hallazgos y planteamos una propuesta para abordar esta realidad.

El número de habitantes de calle aumentó cerca de un 10% en 6 años, pasando de 9.578 en 2017 a 10.478 2024. Los efectos sociales y económicos de la pandemia influyeron significativamente en este aumento, casi el 30% de los encuestados empezó a habitar en la calle después del 2020, y su principal razón para empezar a habitar la calle también cambió: en 2017 el 38,3% adjudicaba su situación al consumo de sustancia psicoactivas, sin embargo, en 2024 esta razón se relegó al segundo lugar con el 29,4%, mientras los conflictos o dificultades familiares se ubicaron en el primer lugar con 38,3%.

Aunque Los Mártires y Santa Fe siguen concentrando la mayor cantidad de habitantes de calle, uno de los hallazgos más importantes de este Censo es su dispersión hacia localidades como Kennedy, Engativá y Puente Aranda. Este fenómeno podría estar vinculado al hecho de que el 46,6% de esta población tiene en el reciclaje su principal fuente de ingresos, y varios puntos clave para esta actividad económica se encuentran cerca de las nuevas concentraciones identificadas.

Dado que el Distrito ha expresado su intención de mejorar la oferta de servicios para los habitantes de calle, ajustándolos a sus necesidades y ubicación, y que casi la mitad depende del reciclaje para subsistir, su inclusión productiva podría abordarse a partir de garantizar condiciones dignas para esta actividad. Apostar por su formalización y bienestar no solo beneficiaría a quienes viven del reciclaje, también contribuiría a una mejor gestión de residuos en el espacio público.