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La Bogotá Región

La discusión en el Concejo de Bogotá sobre la Región Metropolitana puso a prueba la reciente modificación a su reglamento. Uno de los objetivos era prevenir situaciones como la ocurrida con el POT y la llegada de recusaciones e impedimentos que obstaculizaron el debate.

Este lunes comenzó la discusión del proyecto de Acuerdo para el ingreso de la capital a la Región Metropolitana Bogotá – Cundinamarca y, con ello, los líos para avanzar en el proceso. Primero, no había claridad sobre la competencia de la Comisión de Gobierno para debatir el tema. Segundo, al final de la sesión, se dio a conocer la llegada de una recusación en contra del concejal Luis Carlos Leal. Para el martes, la discusión sobre dicha recusación decantó en la falta de claridad sobre cómo debería ser atendida y ayer la decisión fue eliminarla del orden del día; optando por los plazos determinados por el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA) para su trámite.

La evidencia nos dice que, ni siquiera, las nuevas modificaciones al reglamento interno del Concejo han ayudado a mitigar los riesgos asociados a las discusiones de fondo que requiere la ciudad y que son fundamentales. Es el caso, en esta oportunidad, del debate sobre la entrada o no de Bogotá a la Región Metropolitana, en el marco de las atribuciones del Concejo de la ciudad.

¿Qué camino le queda a la Administración Distrital para garantizar su ingreso a este esquema de asociación en caso de que lleguemos al plazo del 30 de abril sin una decisión de fondo?

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 28 de abril de 2022

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Calidad del aire y buses

En la entrega de 172 nuevos buses la alcaldesa habló del impacto ambiental: “…equivalen a haber sembrado 148 mil árboles para capturar CO2”. Este tipo iniciativas son una buena noticia: Bogotá es la segunda ciudad latinoamericana con mayor número de buses eléctricos después de Santiago de Chile. Entonces, ¿cómo impactan estos avances a la ciudadanía?

De acuerdo con #miVozmiCiudad, el 35% de las personas dijo estar satisfecho con su medio de transporte y un 44% insatisfecho. Esto es importante ya que el 54% de los participantes indicó utilizar mayoritariamente el TransMilenio, bus, colectivo y buseta (incluido SITP) para movilizarse. Son en estos modos donde se concentra la meta para el 2022: contar con 1.485 buses eléctricos.

La encuesta también muestra una deteriorada percepción con respecto a la calidad del aire: mientras que 1 de cada 10 personas dijo estar satisfecho, 7 de cada 10 expresó lo contrario. De las localidades que serán beneficiarias de estos buses, solo Rafael Uribe Uribe está por encima de la media distrital en satisfacción (13%). Esto es clave si recordamos que la contaminación proveniente de los vehículos corresponde a aproximadamente el 80% del material particulado de la ciudad.

Una política de movilidad sostenible debe procurar tener, como eje, servicios de transporte multimodal que promuevan tecnologías amigables con el medio ambiente. Además, estos esfuerzos deben ser parte de una gestión multisectorial por transformar los entornos productivos de la ciudad región; desde una apuesta decidida por mejorar la calidad de vida en comunión con la naturaleza.

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en diario ADN, 17 de febrero de 2022

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Región Metropolitana

Solo hace falta la sanción presidencial para que la Región Metropolitana Bogotá – Cundinamarca, sea una realidad. Hay varios retos institucionales que son fundamentales para que este nuevo escenario, cumpla con su propósito y brinde a los habitantes una mejor calidad de vida.

Es importante definir los criterios para que se configuren los hechos metropolitanos; pieza fundamental para determinar qué municipios serán parte de este nuevo modelo. No solo la definición es un reto, sino los cuerpos institucionales que deberán considerarse para aprobar o no las postulaciones. En este sentido se espera que el Consejo Regional, sea la instancia que revise qué indicadores son los adecuados para justificar las nociones de sostenibilidad, alcance territorial y beneficios entre otros, halladas en la descripción de los criterios de los hechos metropolitanos.

Adicionalmente, será necesario superar los trámites requeridos a nivel municipal y de ciudad, de construir un Plan Director de Desarrollo y Ordenamiento Territorial. La experiencia, por lo menos en Bogotá en temas de ordenamiento como ya se sabe, es complejo considerando la coyuntura en que en esta semana posiblemente sea adoptado el POT por decreto, conservando la tradición de los últimos planes de la ciudad.

Desde Bogotá Cómo Vamos estaremos atentos a los desarrollos institucionales necesarios que deben fortalecer el modelo de integración regional propuesto. Así mismo, seguiremos trabajando desde la rigurosidad técnica y de cercanía con la ciudadanía, en procura el mejoramiento de la calidad de vida de los capitalinos.

Por: Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 23 de diciembre de 2021

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Planificar regionalmente post-Covid

En la crisis, también está la oportunidad. No es novedad mencionar que durante este mes, Bogotá y el país se encuentran en el momento más crítico desde que inició la pandemia; con resultados alarmantes en términos sanitarios, económicos y sociales. Sin embargo, la pandemia terminará y tendremos que trabajar para reactivar, reconstruir y reiniciar los planes y proyectos necesarios para mejorar la calidad de vida.

Uno de los temas fundamentales, a retomar en la agenda pública, es la planificación de Bogotá-Región, que busque una integración y coordinación entre la capital y los municipios de la región metropolitana. Esta integración traería para la ciudad beneficios de orden económico, social, ambiental y cultural en temas claves como: movilidad sostenible, protección de la Estructura Ecológica Ambiental, provisión de servicios públicos de calidad, entre otros.

Según el Censo 2018, el crecimiento poblacional de la capital se ha desacelerado a favor del aumento en la población de los municipios de Cundinamarca vecinos. En promedio, la región metropolitana, creció un 3,22% anual mientras que la población en Bogotá creció menos del 1%. Adicionando, que la población de Bogotá es aproximadamente cinco veces la población de sus municipios cercanos.

Estos datos revelan que, en el momento de retomar procesos claves de planificación regional como del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), pausado por la coyuntura, los diferentes actores que participen en el proyecto de una mejor ciudad, planifiquen desde una perspectiva de región donde se busque armonizar y dar soluciones a problemas críticos como la aglomeración urbana; la cual ha sido una de las causas que han profundizado la crisis sanitaria en la mayoría de ciudades del mundo.

Por: Felipe Bogotá, Director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna de opinión publicada en Diario ADN, 20 de agosto de 2020