Opinión

A Salvar TransMilenio

Es cierto que TM ha tenido problemas en los últimos años y que la satisfacción con el servicio es baja, a pesar de los esfuerzos por modernizar la flota y ampliar su cobertura.

Hoy en medio de la coyuntura actual del covid-19, el transporte público masivo está pasando por serios problemas financieros. Al considerarse foco de contagio, la gente ha dejado de usarlo, y en otros casos los gobiernos limitan la cantidad de pasajeros que lo usan. Hecho que afecta sus ingresos, sus modelos financieros dependen de la cantidad de pasajeros, la tarifa y los subsidios.

Uno de cada tres bogotanos se mueve en TM, no solo por la rapidez a pesar de la incomodidad, sino porque es el único medio disponible en muchos lugares. El desarrollo urbano de la ciudad se dio alrededor de los corredores de TM y en varios barrios, no hay otra alternativa, como sucede en la Autonorte y Av. Caracas.

Limitar el uso es analizar el problema desde la perspectiva de la demanda; pero la solución está en mejorar la oferta, ampliar las posibilidades para movilizarse en la ciudad, incrementar los protocolos de bioseguridad y mejorar el diseño de los buses, estaciones y accesos que bajen el hacinamiento y las demoras.

No es estigmatizar el transporte público como un foco de contagio, pues esa narrativa es el riesgo de incentivos perversos para que la gente opte por otros medios como el carro particular o la moto.

Todos debemos apoyar el transporte público, no hacerlo afecta las empresas, medio ambiente y la productividad de la ciudad. Si el sistema fracasa perdemos todos, en particular los hogares que no tienen otras posibilidades para moverse en la ciudad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna de Opinión publicada en Diario ADN, 29 de mayo. 

Opinión

Un plan más allá de la coyuntura

En las últimas semanas, en medio de circunstancias atípicas por el covid-19, han tenido lugar las discusiones del Plan de Desarrollo, la hoja de ruta que define las principales líneas de inversión y de gasto público que tendrá la ciudad en los próximos cuatro años.

Su discusión es compleja pues está en juego un presupuesto de $109,3 billones. Monto con el que se espera financiar programas estratégicos y proyectos en el marco de la pospandemia, en particular de la política social. Pero también otros proyectos que van más allá de la coyuntura, como las apuestas de infraestructura para la movilidad y la creación de nuevas instituciones distritales. Esto sin contar que 10% de ese presupuesto será financiado por deuda.

Resulta paradójico que se hacen esfuerzos para ampliar el gasto de inversión pero no se presenta una propuesta de ahorro para la ciudad.

En este sentido, la deliberación del plan en el cabildo distrital es una tema estratégico debido a las apuestas y compromisos que se van adquirir. Si bien el plan de desarrollo es un documento técnico, también es un documento político que traza una visión de ciudad desde la perspectiva de la administración de turno.

En términos generales, el plan trae una apuesta importante de política pública al incorporar un enfoque poblacional, sectorial y territorial. Además reconoce la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo cual fija el horizonte más allá de los 4 años de gobierno.

No obstante, la estructura en sí mismo del plan tiene inconvenientes en relación a las metas e indicadores. En algunos casos no tienen el nivel de detalle deseado o se presentan como metas ambiciosas que a la larga son insuficientes, como en el caso de la calidad del aire. Incluso, hay problemas de ciudad que no tienen metas específicas en el plan, como la desnutrición crónica, que hoy afecta al 17% de los niños menores de 5 años. Esta meta confirmaría el compromiso de la administración distrital para mejorar la situación nutricional en la primera infancia a través de sus programas.

Aún falta las discusiones en la plenaria del Concejo, y aunque en la Comisión Plan se hicieron ajustes de fondo y la eliminación de 4 artículos a la propuesta original, quedan pendientes los debates asociados a la hacienda pública y la capacidad fiscal del Distrito; al fin de cuentas, todo plan requiere un respaldo financiero para sus propósitos se hagan realidad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna de Opinión en El Tiempo, 27 de mayo de 2020

Opinión

El Plan de Desarrollo

El Concejo de Bogotá lleva varios días revisando la propuesta de Plan de Desarrollo y escuchando las apuestas de los sectores. Ésta es la hoja de ruta de la Administración que marca el rumbo de la ciudad en los próximos 4 años.

Bogotá Cómo Vamos ha realizado en los últimos meses, realizamos mesas trabajo con expertos para analizar el Plan.

El resultado de este trabajo colectivo, son observaciones y recomendaciones en 6 temas: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.

La propuesta está en el documento que entregamos hace poco a la Alcaldía, al Concejo y a la ciudad.

Los aspectos que se destacan del Plan de Desarrollo son: la transversalización de los ODS tanto en la visión como en los enfoques, los atributos, los propósitos y los logros de ciudad; el reconocimiento de la dimensión ambiental y de la ruralidad; y, su rápida adaptación a las necesidades para recuperarse de los efectos dejados por la pandemia; entre otros.

En recomendaciones, por ejemplo, se menciona la necesidad de formular e implementar una política de bilingüismo; incluir acciones intersectoriales para reducir la desnutrición crónica en primera infancia;  ajustar la meta de tasa de homicidios; priorizar acciones para peatones y ciclistas como mecanismos de viaje de menor contagio y más.

Estas observaciones al proyecto de Acuerdo de Plan de Desarrollo son un insumo que se entrega desde la sociedad civil para aportar a los asuntos públicos, mejorar la toma de decisiones y ser parte de esa construcción colectiva de ciudad.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos 

director@bogotacomovamos.org

Columna de opinión publicada en el Diario ADN, 22 de mayo. 

Comunicados

Entrega de observaciones al Plan de Desarrollo Distrital 2020-2024

Con el propósito de mejorar la calidad de vida y contribuir a la construcción colectiva de ciudad, Bogotá Cómo Vamos, después de un trabajo con organizaciones aliadas y expertos, entrega a la Administración Distrital recomendaciones al proyecto de Acuerdo del Plan de DesarrolloUn nuevo contrato social y ambiental para la Bogotá del siglo XXI”; actualmente en revisión y discusión en el Concejo de Bogotá.

Estas reflexiones fueron recopiladas durante los últimos 2 meses en varias mesas de trabajo, con la participación de cerca de 120 expertos en temas de ciudad. El ejercicio busca entregar recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital (PDD) en seis ámbitos temáticos: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.

El Plan de Desarrollo es la hoja de ruta de la Administración Distrital que determina el rumbo de la ciudad en los próximos cuatro años; y, ante la coyuntura de emergencia sanitaria, se presentan retos para el Gobierno Distrital. El ejercicio de análisis, observaciones y recomendaciones busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y aportar insumos para la toma de decisiones. En este sentido, Bogotá Cómo Vamos espera que las recomendaciones sean escuchadas, atendidas y acogidas por las autoridades distritales.

A continuación, se presentan recomendaciones de política y observaciones a las metas trazadoras en los sectores de: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.


Recomendaciones en Educación:

  1. Cerrar la brecha en el acceso a las tecnologías digitales para que los estudiantes y docentes puedan tener igualdad de condiciones en la educación.
  2. Fortalecer las estrategias de reducción de la deserción para preservar los avances en la educación que se han logrado en la ciudad.
  3. Fortalecer la formación técnica y profesional y su articulación con la agenda de desarrollo productivo; construida entre el sector público y privado de Bogotá y la región.
  4. Formular e implementar una política de bilingüismo del Distrito, dado que no se plantean programas, estrategias, o metas para al respecto.
  5. Formular una política distrital de formación para la innovación, de manera colectiva con la comunidad educativa.
  6. Promover la creación de PEC (Proyectos Educativos Comunitarios) y PET (Proyectos Educativos Territoriales) que puedan construirse desde cada una de las sedes educativas; en relación con las necesidades de formación, reconstrucción del tejido social; en el marco de la pos-emergencia y transformación comunitaria.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes tres (3) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 reducir a 1,1% la tasa de deserción pública en educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional.

Tasa de deserción educación preescolar, básica primaria, básica secundaria y media vocacional pública. 1, 65% en 2018 SED – Secretaría de Educación del Distrito 1,1%
A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. Puntaje promedio en pruebas SABER 11 obtenido en lectura crítica. 56,82 en 2017 ICFES.

57,7

A 2024 se ha incrementado el puntaje promedio de pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. Puntaje promedio en pruebas saber 11 obtenido en matemáticas. 54,72 en 2017 ICFES.

58,82


Recomendaciones en Salud Pública:

  1. Incluir acciones intersectoriales para reducir la desnutrición crónica como infaltable en la agenda de política social; para mejorar la salud nutricional de los niños y niñas en primera infancia en Bogotá.
  2. Mantener una priorización por territorios o UPZ críticos en las intervenciones que se implementen en el marco de los programas; sin perder de vista la lógica intersectorial a través de alianzas público-privadas.
  3. Dejar explícito en el PDD el Plan Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres y del Cambio Climático para Bogotá 2018-2030; y los lineamientos frente a la formulación de un nuevo Plan de Descontaminación del Aire en Bogotá.
  4. Emplear el enfoque de Curso de Vida y el enfoque de Interseccionalidad, en vez de usar el modelo de determinantes sociales; retomando el enfoque de derechos en vez del de necesidades.
  5. Reestructurar las redes de servicios públicas y privadas, con un enfoque territorial, hacia una asistencia social universalizada; dado que se han concentrado en los ámbitos clínico-hospitalarios.

Sobre los indicadores:  Se recomienda ajustar la meta de los siguientes tres (3) indicadores:

  1. Disminuir a 5,6 casos por 1.000 nacidos vivos la tasa de mortalidad infantil para el año 2024, en vez de 8,37 que propone el proyecto de PDD.
  2. Disminuir en un 25% los nacimientos en mujeres de 15 a 19 años para el año 2024, en vez del 10% que propone el proyecto de PDD.
  3. Disminuir en 46% la Razón de Mortalidad Materna por 100.000 nacidos vivos para el año 2024, en vez del 20% que propone el proyecto de PDD.

Se recomienda incorporar los siguientes cinco (5) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

A 2024 disminuir a 13% la desnutrición crónica en la primera infancia en Bogotá.

Prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años en Bogotá 17,6% en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN). 13%
A 2024 disminuir a 12% el bajo peso al nacer en Bogotá a 2024 Prevalencia de bajo peso al nacer en Bogotá

13,5% en 2018

Secretaría Distrital de Salud (Estadísticas Vitales).

12%
A 2024 aumentar a 4 meses la duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá a 2024. Duración mediana de la lactancia materna exclusiva en Bogotá 3,4 meses en 2018 Secretaría Distrital de Salud (SISVAN).

4 meses

A 2024 disminuir a menos de un caso por 1.000 nacidos vivos la incidencia de sífilis congénita.

Incidencia de sífilis congénita en la ciudad de Bogotá 1, 21 casos por cada 1.000 nacidos vivos en 2017 Secretaría Distrital de Salud

Menos de 1 caso por cada 1.000 nacidos vivos

Disminuir a 8% el exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá a 2024. Prevalencia de exceso de peso en niños y niñas menores de 5 años en Bogotá 10,1% en 2018 Secretaría Distrital de Salud

8%


Recomendaciones en Seguridad y Convivencia Ciudadana:

  1. Plantear estrategias en relación con el manejo de delitos de mayor impacto (DMI por subsistencia y oportunidad, desmantelamiento de crimen organizado (hurtos), frentes de seguridad actualizada, manejo en TransMilenio, delitos cibernéticos y mediados por lo digital).
  2. Generar un centro de estudios criminológico que robustezca los análisis y la gestión de conocimiento, como eje estratégico, para visibilizar resultados; evaluar y ajustar acciones.
  3. Visibilizar el enfoque territorial multiescalar, desde lo barrial, pasando por lo zonal, hasta lo regional y no sólo verificar el tema de la conurbación con Soacha o los territorios de Paz.
  4. Diseñar estrategias de abordaje a las tensiones de conflictividades, violencias y delitos, que se presentan en la ciudad de manera histórica (convivencia barrial (ruido, música, excrementos, basuras, escombros), ausencia de mecanismos de resolución de conflictos, coexistencia de maneras de vida: jóvenes en parques, etc.), y estrategia de consumo responsable de alcohol y SPA, persecución al tráfico de armas, cacería a la ESCNNA. 

Sobre los indicadores: Se recomienda ajustar la meta a “reducir la tasa de homicidios a 6,63 por cada 100.000 habitantes”, en vez de a 9,9 por cada 100.000 habitantes.


Recomendaciones en Movilidad Sostenible:

  1. Presentar estudios de factibilidad que confirmen, o no, la necesidad de los 16 corredores viales y siete ciclorrutas como conexiones regionales y vías periféricas y proyectos en ejecución.
  2. Establecer cuál es la intervención que se pretende hacer en la carrera Séptima, ampliando la descripción de éste como corredor ecológico y su impacto en el acuerdo de cofinanciación Nación-Distrito del metro y troncales alimentadoras.
  3. Contar con estudios de factibilidad, antes de la decisión definitiva de inversión, de Proyectos Estratégicos priorizados) tales como: la red de metro regional, conformada por la construcción de la fase I y la extensión de la fase II de la Primera Línea del Metro hasta Suba y Engativá; el Regiotram de Occidente, y el Regiotram del Norte, estructurada y en avance de construcción. Cable de San Cristóbal construido y cable en Usaquén estructurado.
  4. Fijar en el proyecto de acuerdo una meta/indicador o proyecto sobre el desarrollo de una herramienta que consolide, analice y monitoree el transporte de carga y logística para Bogotá y la región.
  5. Priorizar acciones para peatones y ciclistas como mecanismos de viaje de menor contagio, y muy baja ocupación en el transporte público; las cuales pueden implementarse tanto durante la crisis de salud pública, como después de ella para alcanzar a ser una ciudad más sostenible.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras.

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente

Meta 2024

Mantener o mejorar la distribución modal de viajes en la ciudad en modos de viajes sostenibles.

Porcentaje de viajes en modos sostenibles: a pie, en bicicleta y transporte público masivo y colectivo (TransMilenio, TransMiCable, SITP Zonal, SITP Provisional). 74% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Al menos un 75% de la distribución modal de viajes en la ciudad es en modos sostenibles

Mejorar la percepción de calidad de los modos sostenibles. Promedio ponderado de calificación de modos sostenibles. 32% en 2019 Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos.

Aumentar al 50% la percepción de satisfacción de calidad de los modos sostenibles

Reducir el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico.

Porcentaje de reducción de personas fallecidas en incidentes de tráfico en 2024 respecto a 2019, total y diferenciado por género, edad y usuarios de bicicleta. Línea base: 2019 507 total, 68 ciclistas; dato preliminar

 

Secretaría Distrital de Movilidad

Reducir el 20% en el número de personas fallecidas en siniestros de tráfico diferenciado por 20% reducción en mujeres fallecidas

20% reducción en niños y jóvenes fallecidos 0% de aumento de muertes de ciclistas.

Reducir la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres.

Estimación del porcentaje de costo de transporte en el gasto total de familias que viven en zonas de estrato 1 y 2.

 

26% según cálculo de SDM con base en encuesta de movilidad 2019 Secretaría Distrital de Movilidad. Encuesta de Movilidad.

Reducir un 15% la incidencia del transporte público en el porcentaje de gastos de las familias más pobres


Recomendaciones en Hábitat: Las recomendaciones son en relación con el Plan Terrazas y el Banco de Materiales:

  1. Especificar las responsabilidades en la ejecución del programa “Plan de Terrazas” por parte del Distrito, para no delegar en los hogares beneficiarios aspectos técnicos y legales que superan su capacidad de actuación.
  2. Especificar la relación que puede tener el programa “Plan de Terrazas” con otros, como por ejemplo, el de reasentamiento de hogares y arriendo protegido.
  3. Especificar objetivos, alcances esperados y metas específicas en el plan piloto del programa “Plan de Terrazas”, y su relación con el banco de materiales.
  4. Incluir el programa “Plan de Terrazas” como parte de la Política Integral del Hábitat para que la iniciativa tenga continuidad.
  5. Definir indicadores que permitan determinar si realmente se está haciendo alguna diferencia en relación con la situación precedente tanto del déficit, a atender, como de las condiciones de pobreza, a ser superadas o, al menos, aliviadas.

Sobre los indicadores: Se recomienda incorporar los siguientes cuatro (4) indicadores de resultado y sus respectivas metas trazadoras:

Metas Trazadoras

Indicador Línea Base Fuente Meta 2024

Titulación de predios de origen informal a población vulnerable.

Número de predios titulados. 5.000 predios titulados en el anterior cuatrienio. Secretaría Distrital de Hábitat. 8.000 en el cuatrienio

Reubicación de familias ubicadas en riesgo no mitigable.

Número de familias reubicadas. 3.025 familias en riesgo no mitigable reubicadas en 2017. IDIGER – Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático. 5.000
Mejoramiento de vivienda donde habita población vulnerable. Número de mejoramientos de vivienda gestionados. Secretaría Distrital de Hábitat.

5.000

Subsidios distritales complementarios a los nacionales para adquisición de vivienda nueva. Número de subsidios distritales de vivienda aplicados. 11.917 subsidios distritales de vivienda entre 2015 y 2018. Secretaría Distrital de Hábitat.

12.000 subsidios distritales de vivienda durante el cuatrienio

Al menos 3.000 de ellos en el Centro Expandido de la Ciudad


Recomendaciones en Medio Ambiente:

  1. Formular y ejecutar un Plan de Investigación Ambiental de Bogotá 2020- 2027 en temas de: calidad del aire, biodiversidad urbana y fuentes hídricas; incorporando iniciativas de ciencia ciudadana, instituciones académicas y empresas enfocadas en ciencia, tecnología e innovación.
  2. Priorizar programas específicos relacionados con la gestión de lo ambiental regional, integrada de lo urbano a lo rural; abordando de manera diferenciada los desafíos ambientales en los bordes norte y sur de la ciudad.
  3. Profundizar las propuestas hechas para la mitigación y adaptación de la ciudad a los riesgos derivados del cambio climático; especificando el alcance que pueden llegar a tener para enfrentar este fenómeno.
  4. Promover y reconocer cambios en la forma en que son declaradas, manejadas y recuperas las áreas protegidas urbanas, que son parte integral de la Estructura Ecológica Principal – EEP, previniendo conflictos comunes sobre la propiedad y la exclusión de diversos usos del suelo.
  5. Trabajar los desafíos ambientales desde el fortalecimiento de la cultura de los ciudadanos y los sectores productivos, para transformar sus patrones de comportamiento y producción, trascendiendo las acciones enfocadas principalmente en el reciclaje e incorporando principios y prácticas relacionadas con la economía circular.

Sobre los indicadores:

Se perciben las metas e indicadores propuestos como ambiciosos y difícilmente alcanzables. Se sugiere revisar y dar soporte basado en evidencia sobre la forma en que estos serán alcanzados.

Conozca el documento completo Aquí 

Documentos

Observaciones al proyecto de Acuerdo, Plan Distrital de Desarrollo…

Estas reflexiones fueron recopiladas durante los últimos meses en varias mesas de trabajo, con la participación de organizaciones y expertos en temas de ciudad. El ejercicio busca entregar recomendaciones al Plan de Desarrollo Distrital (PDD) en seis ámbitos temáticos: educación, salud pública, seguridad y convivencia ciudadana, movilidad sostenible, hábitat y medio ambiente.



Observaciones PDD 2020 (Text)

Documentos

Observaciones al proyecto de Acuerdo del POT, 2019

Bogotá Cómo Vamos y la Cámara de Comercio de Bogotá, en alianza con la Veeduría Distrital, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Fenalco, Connect Bogotá Región y la Pontificia Universidad Javeriana, elaboraron una serie de observaciones al proyecto de POT de la Administración; con el fin de aportar insumos para los debates que tienen lugar en los diferentes escenarios de toma de decisiones.

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Documento observaciones al POT, 2019 (Text)

Documentos

La producción de vivienda subsidiable y la política integral…

Este informe especial fue elaborado por la Dra. Olga Lucía Ceballos Ramos del Departamento de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá. Grupo de investigación Calidad y Habitabilidad de la Vivienda.

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Boletín, Política de Hábitat en Bogotá (Text)

Opinión

El hambre, la otra pandemia

«Esta coyuntura es una oportunidad que nos obliga a innovar, adaptarnos y reaprender.  Será una gran prueba de altruismo social y resiliencia colectiva para nosotros y para los gobiernos. Nadie se puede quedar atrás»

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Las imágenes son dramáticas: trapos rojos en las ventanas de las casas, manifestaciones en vía pública, y largas filas de personas esperando para acceder a las ayudas alimenticias. A esto le sumamos los hogares de clase media que pueden estar experimentando procesos de empobrecimiento a causa de una disminución de sus ingresos, lo que los pone en una situación de vulnerabilidad pero, dadas sus condiciones de vivienda, es difícil que puedan clasificar para acceder a los programas sociales que tienen los más pobres.

Si bien la cuarentena reduce el riesgo de contagio, está provocando dificultades económicas en los hogares, en particular en los grupos más vulnerables que viven del día de día y hacen parte de la informalidad laboral. Pero también afecta a varios sectores formales de la economía que requieren ingresos para garantizar sus obligaciones financieras. Basta mencionar que el 28% del empleo en Bogotá lo genera el comercio, hoteles y restaurantes y un 23% los servicios sociales, comunales y personales.

Hace pocos días, un estudio de las Naciones Unidas estimó que el efecto de la pandemia  aumentaría el número de pobres hasta 500 millones de personas, cerca del 8% de la población mundial. Aunque es prematuro proyectar cálculos para Bogotá, las cifras antes de la coyuntura muestran que el 12,4% de los bogotanos es pobre, en otras palabras,  1.014.450 de personas sobreviven con menos de $ 283.828 al mes.

Estas cifras de pobreza en la capital pudieron haber empeorado en las últimas semanas para aquellos que no cuentan con los medios suficientes para afrontar la cuarentena y que viven del día a día. De estos se resaltan las mujeres cabeza de hogar, discapacitados, mujeres gestantes y lactantes, e incluso los niños menores de 5 años. Cálculos de Bogotá Cómo Vamos –BCV-, estiman que más de la cuarta parte de los hogares de la ciudad con niños en primera infancia se encuentra en condición de pobreza monetaria (28,2%).

Preocupa, particularmente, el aumento de la desnutrición crónica (talla baja para la edad) y del bajo peso al nacer, indicadores cuya prevalencia vienen creciendo en los últimos años en la ciudad. Entre 2016 y 2018 hubo un incremento en el número de casos de desnutrición crónica en niños y niñas menores de 5 años: se pasó de 22.740 casos a 29.965.

Y es que la pobreza también está asociada al hambre. El año pasado la FAO estimó que 113 millones de personas enfrentaban crisis alimentarias y que más de 800 millones enfrentaban desnutrición crónica. En Latinoamérica, posiblemente la expansión del Covid-19 y sus medidas para reducir el riesgo, estén provocando hambre en los más pobres, quienes a su vez, ven comprometida su salud al no tener una adecuada nutrición, lo que a su vez los hace más susceptibles al virus.

De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana de BCV, para el 2019, el 14% de las personas afirmó que durante el último mes, consumió menos de tres comidas diarias porque no había suficientes alimentos. De éstos, la mitad indica que sucedió 1 o 2 veces y el 34%, entre 3 y 10 veces. Las mujeres se ven más afectadas: el 16% dice haber consumido menos de tres comidas diarias frente al 12% de los hombres.

Es muy probable que la desaceleración económica agrave la inseguridad alimentaria, que junto a fenómenos como la inflación y el incremento del dólar, termine afectado el precio de los alimentos y la capacidad de compra de los hogares. Esto puede cambiar los patrones de alimentación e incrementar los índices de desnutrición en los más pobres e incluso la clase media.

Para el caso de Bogotá, por ejemplo, las cifras muestran que en el 69% de los hogares, al menos una de las personas económicamente activas que están ocupadas, no cotizan a fondo pensiones; que en el 18% de los hogares, existe al menos un miembro del hogar mayor de cinco años sin aseguramiento a seguridad social en salud; y que en el 20% de los hogares, existen 3 o más personas a cargo por cada miembro ocupado.

De allí que el papel del Estado y los gobiernos locales resulte transcendental, sobretodo en Colombia, donde los sistemas de bienestar y aseguramiento social nos son tan robustos como en el caso de las ciudades europeas.

Las recetas tradicionales de subsidios y contribuciones se deben complementar con un control en los precios de los alimentos, subvenciones en efectivo, y estrategias para proteger el tejido social de las comunidades más vulnerables. Incluso, valdría la pena pensar en modelos disruptivos de política social para reducir la vulnerabilidad alimentaria de los más pobres, como por ejemplo, convertir los parques en huertas urbanas de mayor escala donde se le garantice la distribución de semillas y fertilizantes a las comunidades. El modelo de las ciudades inglesas, australianas y americanas nos muestra de que hoy es posible.

No basta con fortalecer mecanismos de protección social para proteger a los más vulnerables, hay que cuidar también los medios de vida y los recursos de subsistencia de los hogares. Eso significa comprender mejor los factores que afectan la pobreza en las familias y que tienen relación directa con su composición, tamaño y estructura, que en muchos casos, determinan su capacidad para afrontar los eventos adversos, como la pérdida de ingresos, el desempleo o el covid-19. Los hogares con mayor número de dependientes (niños y ancianos) podrían estar en desventaja en la actual coyuntura, porque entre más dependientes, mayor son los costos y las necesidades que deben cubrir con sus bajos ingresos.

Esta coyuntura es una oportunidad que nos obliga a innovar, adaptarnos y reaprender.  Será una gran prueba de altruismo social y resiliencia colectiva para nosotros y para los gobiernos. Nadie se puede quedar atrás.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

*Columna de Opinión publicada en el diario El Tiempo

Opinión

Ejercicio en cuarentena

La recreación y el deporte son elementos claves en el desarrollo humano. Con la noticia de la extensión del aislamiento preventivo, se conoció que a partir de este lunes los ciudadanos podemos salir a hacer deporte al aire libre.

La decisión, llega con restricciones: actividades moderadas como: caminar, correr, trotar o montar en bicicleta, entre las 5 y las 8 de la mañana; por un tiempo máximo de una hora y en un radio de 1 kilómetro de distancia de la casa.

En la decisión, no está permitido el uso de los Lo que nos lleva a tener en cuenta que en Bogotá hay 5.260 parques; las localidades de Suba (19%), Kennedy (10%) Engativá (10%) y Usaquén (9%) concentran la mayor cantidad.

Según los resultados de la Encuesta Bienal de Culturas 2017, se evidencia que el 79% de los bogotanos viven cerca de un parque o de un espacio público recreativo. Las actividades que prefieren los bogotanos prefieren hacer en los parques cerca de casa son: hacer ejercicio (22%), acompañar a niños u otras personas (13%) y pasear a la mascota (13%). Nuestra Encuesta de Percepción Ciudadana dice, además, que el 61% de los bogotanos fue a los parques en el último año.

Por ello es clave establecer controles que permitan a la población salir a ejercitarse haciendo énfasis en la importancia del aislamiento social.

Se hace un llamado a todos seguir las instrucciones y acatar con responsabilidad la autorización que permite ejercitarse al aire libre. Ésta es una ventaja para todos contribuyendo a mejorar nuestra salud física y mental; que no se convierta en una oportunidad para violar la cuarentena.

Por: Omar Oróstegui Restrepo – Director de Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

*Columna de opinión publicada en el Diario ADN