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Charlas bogotanas: Informalidad, un gran reto para los jóvenes

Informalidad, un gran reto para los jóvenes

Se suma a la falta de oportunidades de formación para el mercado laboral.

Con la mira puesta en la situación de los jóvenes con potencial en la capital, el informe ‘Global Opportunity Youth Network: Bogotá’ presenta un panorama complejo, especialmente en el eje de acceso a la educación posmedia, lo que impacta directamente en las oportunidades laborales. 

Cuando se refieren a jóvenes con potencial se refieren a aquellos que anteriormente se clasificaban como 'Ninis', que ni estudian, ni trabajan, sin embargo el cambio en la denominación responde a la carga negativa con la que se había relacionado esta expresión.

“En toda la agenda de inclusión y desarrollo el lenguaje es importante, por eso buscamos cambiar esos prejuicios cargados en la expresión de ‘Ninis’, porque es una forma que desconoce aspectos como el entorno”, explica Germán Barragán, gerente de Educación y Empleo de la Fundación Corona.

Jóvenes con potencial en Bogotá

Retos en la formación 

Durante el año pasado en la ciudad, cerca de 510 mil jóvenes se inscribieron a un programa de formación. De ellos, 279 mil fueron admitidos y solo 214 mil iniciaron su formación, poco menos de la mitad. 

De acuerdo con Germán Barragán, el acceso sin duda es distinto a cada una de las ofertas de educación posmedia, pero acceder a la universidad o formaciones técnicas no es lo mismo.

“La formación escolar está relacionada con las posibilidades de acceso y permanencia en la posmedia. Si no se adquieren las habilidades suficientes en los primeros años es posible que no pasen a la formación posmedia, que no se puedan mantener o que no puedan culminar sus estudios”, dice.

Desafortunadamente la virtualidad forzada por la pandemia impactará en esos niveles de aprendizaje para niños, niñas y jóvenes. 

A estas carencias, se suma la falta de acceso a información sobre las opciones de educación, que no se limitan a la universitaria, técnica o tecnólogica.

“Los jóvenes tampoco tienen acceso para vislumbrar las alternativas de formación vinculadas con un mercado laboral real y esa información se relaciona con sus entornos. Grandes segmentos de la población no tienen pares o familia vinculados al mercado laboral formal y sus expectativas están condicionadas a ello”, afirma el gerente.

En las cifras de jóvenes con potencial también se suman quienes están en el mercado laboral informal, pues en él no hay garantías a largo plazo.

“Es tremendamente importante que en estos años más productivos tengan la posibilidad de solventar necesidades a largo plazo y en la informalidad casi nunca se logra”, dice Barragán y advierte que vale la pena no confundir el emprendimiento con el rebusque, pues desde la necesidad, la consolidación de un negocio que genere empleo formal es improbable.

 

*Especial Charlas Bogotanas - Jóvenes con potencial, septiembre 2021

Por: Redacción Bogotá, Diario Gratuito ADN

Artículo publicado en impreso y digital el 20 de septiembre de 2021.

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Charlas bogotanas: «Terminar la ‘U’ y hallar ‘camello’ todo…

Charlas bogotanas: "Terminar la 'U' y hallar 'camello' todo un trabajo"

"Uno siempre se imagina salir de la universidad y conseguir trabajo, además de lograr mantenerse estable. Será difícil porque las oportunidades no son muchas", consideró con cierta resignación una de las estudiantes que participó en una de las marchas de jóvenes, consultada por Charlas Bogotanas.

Se trata de una de las 12 millones de personas que, de acuerdo con las cifras del DANE, ni estudia ni trabaja. Lo peor, es que los niveles de desempleo entre los jóvenes con algún tipo de formación es del 29%.

"En promedio en Bogotá se gradúan al año de educación media 81 mil jóvenes de los cuales solo el 48,2% transita inmediatamente a la educación superior. Ahora, todos quienes ingresan a la educación superior no logran finalizarla, según el Sistema para la Prevención de la Deserción de la Educación Superior, solo el 48,9% terminan esta formación.", explicó el director de Bogotá Cómo Vamos, Felipe Bogotá.

En este contexto, donde los jóvenes replantan las oportunidades de educación como una opción de ascenso social y mejoramiento de la calidad de vida. "Claramente se lucha por una mejor educación, pero no es el caso de Colombia. Por eso, mucha gente prefiere irse del país o mejor no estudiar. La educación debe mejorar para tener más oportunidades de empleo", dijo otra de las estudiantes.

Lo cierto es que el contexto de pandemia agravó las condiciones para los jóvenes, incluso más allá de quienes han accedido a educación superior. Los jóvenes que no pueden estudiar terminan engrosando las listas de desempleo o de informalidad laboral. Cifras del DANE muestran que son más de 1,5 millones menores de 30 años sin empleo.

"En la actual coyuntura cuando nos referimos a la juventud, ya no hacemos referencia únicamente a la población universitaria que ha tenido el privilegio de acceder a la educación superior, pues existe una juventud más allá de los campus, de las aulas, que también está alzando la voz en un momento crucial", afirmó Rodrigo Vargas, representante estudiantil ante el Consejo Superior Universitario de la Unal.

Solución de fondo

Para estudiantes que participaron en Diálogos convergentes de la Unal, el Estado debe pensar en soluciones estructurales para ofrecer un futuro más alentador para la juventud; por eso los acuerdos o pactos deben apuntar a una transformación estructural, lo cual es, además, elemento esencial para que el logro de la paz en el país sea viable.

Especial Charlas Bogotanas - Jóvenes y Educación, julio 2021

Por: Redacción Bogotá, Diario Gratuito ADN

Artículo publicado en impreso y digital el 6 de julio de 2021.

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¿Y las futuras generaciones?

La pandemia ha dejado al descubierto que no estábamos preparados para afrontar una crisis de esta magnitud. Uno de los sectores más afectados ha sido la Educación, el cual fue impactado por las medidas de confinamiento estricto, acompañado de la escasa infraestructura tecnológica, falta de metodologías, apropiación cultural y débil capacitación del cuerpo docente para mantener una educación virtual de calidad.

El Sector de Educación en Bogotá presentaba desafíos previos al Covid-19, entregando a la nueva Administración Distrital indicadores alarmantes que no se cumplieron con el Plan de Desarrollo del anterior gobierno.

Los resultados en calidad educativa preocupaban con solo un 16,8% de colegios oficiales en categoría A+/ A en las pruebas SABER 11. Igualmente, los colegios no oficiales habían presentado un descenso de 5,7% de 2018 a 2019. En términos de cobertura también se observaban retos previo a la pandemia, donde la cobertura bruta era del 87,3% y cobertura neta del 79,3%, resultados que estuvieron lejos de lo planificado en el Plan de Desarrollo con metas del 100% y 95% respectivamente.

Según las encuestas de percepción virtual realizada por Bogotá Cómo Vamos en julio y noviembre del año pasado, la satisfacción con la educación era baja y generalizada entre los diferentes niveles socioeconómicos. Solo el 23% en julio y 22% en noviembre estaba satisfecho con la educación de niños, niñas y jóvenes. Hay que resaltar que en Bogotá a cierre de 2019, había 1.328.268 estudiantes matriculados, el 17 % de la población.

El regreso a las aulas de forma plena es algo que cada día se ve más lejano. Paradójicamente se venía trabajando en preparar un regreso seguro a las aulas para este año, cuando desde mediados del 2020 se estimaba que un segundo y tercer pico de pandemia tenían alta probabilidad de ocurrir, como se venía observando en otros países.

Así mismo, los hogares no confiaban en regresar a las aulas como lo evidenció la segunda fase de la encuesta virtual de Bogotá Cómo Vamos en noviembre, donde el 51% de los encuestados respondió que solo mandarían sus hijos a clases si se encontraba una vacuna, respuesta que prevalece en los niveles socioeconómicos bajos.

En este momento de pandemia, el cuidado y protección de la población debe seguir primando en las decisiones de política, de tal manera que debemos aceptar el costo que está dejando la pandemia en el retroceso en términos educativos.

Sin embargo, estamos hablando de las futuras generaciones, con lo cual estos resultados ponen como prioridad desarrollar un monitoreo, evaluación y seguimiento a los impactos que está dejando el Covid-19 en niños, niñas y jóvenes.

Hoy ya se habla de cómo los jóvenes pueden ser una “generación perdida” si no se toman medidas estructurales, ahora debemos sumar a esto a niños y niñas como una posible generación que enfrentará mayores brechas y barreras para desarrollarse en el futuro.

Se deben realizar esfuerzos determinados en medir el impacto en términos cognitivos, psicológicos y sociales de los niños y niñas. Solo de esta forma podremos generar soluciones de corto, mediano y largo plazo que mitiguen el impacto que han recibido más de 1.300.000 niños, niñas y jóvenes.

Según la CEPAL la recuperación económica se verá recién a finales del 2024, sin embargo, la recuperación del tiempo perdido en calidad educativa puede costarnos décadas de retroceso en el desarrollo social y económico de la ciudad.

Este es el momento preciso para estar diseñando instrumentos que permitan cuantificar y cualificar las consecuencias de este periodo crítico. Por ejemplo, crear un gran sistema de monitoreo distrital de niños y niñas que evalué pre, durante y post los efectos de la pandemia. También monitorear las principales áreas de retroceso para preparar planes y programas que entren a funcionar al momento que la educación vuelva a su rumbo natural. Por último, en la crisis está la oportunidad, tal vez este sea el momento en el que se piense una trayectoria integral del sector educativo desde la primera infancia hasta la inserción en el mercado laboral.

 

Por: Felipe Bogotá, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org 

Columna publicada en el periódico EL TIEMPO, 15 de enero de 2021.

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Conectividad y educación

El contexto actual nos hace reflexionar sobre el sistema educativo en Bogotá. La crisis sanitaria, dejó en evidencia las debilidades para la educación a distancia y los retos en materia de tecnología.

Según los datos más recientes de la Encuesta Multipropósito, en Bogotá 3 de cada 10 hogares no cuentan con computador y 1 de cada 3 no tiene conexión a internet. Esta cifra asciende a 1 de cada 2 hogares en: Usme, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe y San Cristóbal.

Hoy, varios estudiantes tienen dificultades de conectividad para estudiar desde casa; ya sea por la falta de equipos, acceso a internet o herramientas tecnológicas. En este momento, el sistema requiere de acciones oportunas para garantizar el acceso al aula y los procesos de aprendizaje; especialmente, en la población vulnerable.

En medio de la pandemia, la conectividad, se suma a los temas que debe priorizar la Administración. El primer paso se dio en días pasados, cuando se lanzó la iniciativa ‘Donatón por los Niños’, que busca ayudar a cerca de 350 mil estudiantes de colegios públicos; dotándolos de dispositivos tecnológicos.

La ciudad y el sistema educativo están llamados a seguir trabajando, para fortalecer las herramientas, tanto para el acceso a la enseñanza como para el aprendizaje, en educación remota, a distancia o virtual. Se debe procurar por cerrar las brechas en el acceso a tecnologías digitales y garantizar la igualdad de condiciones.

La crisis y los retos que se presentan, muestran que la educación no volverá a ser como antes. La nueva realidad hace un llamado a la renovación en la educación; en la cual se deberá procurar por mantener y mejorar los estándares de calidad así como la permanencia en el sistema.

Por: Carolina Bermúdez Olaya, Directora (e) Bogotá Cómo Vamos

carolina@bogotacomovamos.org

Columna de opinión de Bogotá Cómo Vamos publicada en Diario ADN, 8 de julio de 2020

Foto de Escuela creado por freepik – www.freepik.es

Noticias

5 temas de educación que debes conocer del Plan…

1- Tiempo Escolar*

Se espera que 65% de la matrícula esté cubierta por una estrategia de tiempo extendido, para lograrlo se busca:

  • Aumentar de 4% a 30% los estudiantes en jornada única.
  • Aumentar de 27% a 35% las estrategias complementarias del uso del tiempo en la escuela.
  • Ampliar los tiempos dedicados a las actividades pedagógicas, a las competencias básicas ciudadanas y socioemocionales en la jornada única efectiva.

*Aclaración: El Plan no incluye menciones explícitas a la diferencia en materia de tiempo entre la Jornada Única y la Estrategia Complementaria-Jornada Complementaria, la cual interpretó como una estrategia de contra-jornada.

2- Excelencia Docente

Se creará la Red de Innovación del Maestro que incluirá:

  • Nodos de Innovación de Maestros: espacios físicos para promover los  saberes y el intercambio de experiencias.
  • Lograr que 11.000 maestros participen en programas de formación (estudios post graduales a nivel nacional y pasantías a nivel internacional).
  • Implementar un “Sistema de reconocimientos e incentivos” para visibilizar y divulgar prácticas exitosas de maestras, maestros y directivos docentes.

3- Calidad de la educación

  • Se espera aumentar el Índice Sintético de Calidad Educativa:
  • Educación básica primaria (de primero a quinto), pasar de 6,32 a 7,15 puntos.
  • Educación básica secundaria (de sexto a noveno), pasar de 6,03 a  6,70 puntos.
  • Educación media (décimo y once), pasar de 6,89  a 7,52 puntos.

¿Cómo lograrlo?

Se implementará una “ruta de evaluación para transformar y mejorar” que  incluye la observación de los maestros y maestras y el acompañamiento desde una retroalimentación pedagógica. También, un componente de evaluación con los estudiantes para identificar sus talentos, fortalezas y debilidades.

4- Educación superior

Lograr la cobertura, calidad y pertinencia de la educación superior incluye metas como:

  • Acceso a 35.000 cupos en educación superior, priorizando estratos 1 y 2, egresados de colegios distritales o en condiciones de vulnerabilidad.
  • La Universidad Distrital Francisco José de Caldas generará 8.000 cupos en programas técnicos profesionales, tecnológicos y universitarios presenciales y virtuales.
  • Alianza con el SENA para promover programas técnicos y tecnológicos en los 4 centros de formación y desarrollo local en  Antonio Nariño, Kennedy, Usme y Engativá.
  • Crear el “Subsistema de Educación Superior del Distrito” para canalizar las estrategias de la Administración en materia de calidad, acceso y permanencia, pertinencia e innovación en la educación superior distrital.

5- Colegios en concesión

  • Se mantendrán las 22 instituciones educativas distritales que operan mediante concesión.
  • Se sumarán 15 nuevas instituciones a construir durante este período de gobierno.