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¿Paternalismo?

Hoy enfrentamos el segundo pico de la pandemia, como el primero: confinamientos estrictos, toques de queda, cuarentenas generalizadas que inmovilizan a la población y cierran la mayor parte de la actividad.

¿Por qué sigue siendo la única alternativa? Cuesta creer que la razón es porque es “la mejor medida” cuando los confinamientos generan desempleo, hambre, aumento de pobreza, problemas de salud mental, niños y niñas sin ir al colegio, cierre y desuso de espacios públicos, actividades recreativas, culturales y de deporte casi desaparecidas, mas violencia intrafamiliar, pesimismo generalizado combinado con pánico colectivo.

Probablemente no es la mejor medida sino la medida que se ajusta a la forma de gobernar de gran parte de las naciones; con un paternalismo donde el Estado debe ser decisor, benefactor y responsable de la vida porque cuando le cede responsabilidad este grupo falla. La ciudadanía es un sujeto pasivo al cual le imponen medidas debido a que  hay poca confianza. Sin embargo, este ciclo termina en un círculo vicioso, donde tenemos un Estado que impone medidas y la ciudadanía no termina de confiar en el Estado debido a que no participa y en varias ocasiones no se siente representada.

Otra lección con una mezcla de utopía que nos deja el Covid-19, es que una relación Estado-Ciudadanía participativa, corresponsable y de confianza permitiría no solo enfrentar crisis como estas sino desarrollar un modelo de bienestar diferente con una “gobernanza ampliada” que involucra de forma real a todos los actores.

Por: Felipe Bogotá, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, 21 de enero de 2021. 

Foto de Personas creado por prostooleh – www.freepik.es

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No repetir la historia

Desde el segundo semestre del 2020 se estimaba que el Covid-19 tendría entre dos y tres picos. Esta estimación tomó fuerza con el comportamiento de otros países del mundo. Ahora que estamos viviendo el pronosticado segundo pico, es la ocasión para preguntarnos ¿la Administración Distrital está incorporando lecciones del primer pico?

En el confinamiento estricto se evidenciaron consecuencias como la devastadora crisis económica y social generada por la pérdida de empleo y aumentos en la percepción y niveles. Otra consecuencia, fue el deterioro en la salud mental. Según la encuesta de percepción virtual realizada a 12.616 personas durante el primer confinamiento estricto por Bogotá Cómo Vamos, el 41% declaró que la salud mental es peor. Además, esta crisis impulsó el uso de la bicicleta.  Por último, una lección importante fue que una crisis de esta envergadura exige sumar esfuerzos con el gobierno nacional para poder atender el lío.

A la luz de estos resultados, se esperaría que el confinamiento vaya acompañado de alivios no solo a la población vulnerable sino también a los sectores productivos más afectados, con mayor impacto en el empleo como los servicios y el comercio. Igualmente, que haya un monitoreo riguroso a la salud mental para ofrecer prevención y atención a una problemática que viene creciendo. Asimismo, acompañar el uso de la bicicleta con medidas de seguridad que protejan a los bici-usuarios.

Finalmente, no entrar de nuevo en disputas con el gobierno nacional sobre quien tiene la razón, sino encaminar las conversaciones hacia la colaboración para superar este segundo pico.

Por: Felipe Bogotá, director de Bogotá Cómo Vamos. 

director@bogotacomovamos.org

Columna publicada en Diario ADN, jueves 14 de enero de 2020.