Esto puede tener efectos en la concentración de partículas contaminantes en la ciudad, pues en el suroccidente, donde están Ciudad Bolívar y Bosa, hay mayores cantidades de PM10 mientras que las localidades cerca a los Cerros el aire que se respira es más limpio.
De acuerdo con la Secretaría Distrital de Ambiente, solo es posible sembrar nuevos árboles en las rondas hídricas, los humedales y el espacio público nuevo producto de la cesión de las constructoras, pues las demás zonas no cuentan con lugar para sembrar más árboles. Desafortunadamente, el espacio disponible para arborizar es de apenas 842 hectáreas en zonas verdes y 389,46 hectáreas en rondas hídricas; más preocupante es que solo hay 492 hectáreas de potenciales zonas verdes en la ciudad, principalmente en Kennedy, donde hay 143,34 hectáreas.
La ciudad debe pensar en fórmulas alternativas para sembrar más árboles. Por ejemplo, fortalecer intervenciones como los techos, terrazas y paredes verdes pueden ayudar a reducir el déficit de árboles y tener impactos en la mejora de otros indicadores de la ciudad, como reducir la contaminación ambiental y conseguir espacios recreativos.
___
Esta columna fue publicada hoy en ADN.
