Una medida para pensar


El jueves de la semana pasada la Secretaría de Movilidad anunció que está preparando un decreto para eliminar un dígito en el pico y placa de los taxis, lo que permitiría que 5 mil carros, de los 10 mil que hoy cobija la medida, salgan a las calles cada día. Aunque con esta estrategia se busca ampliar y optimizar la oferta durante las horas pico, vale la pena analizar la conveniencia y eficacia de la misma.

Según la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, mientras solo un 3% de la población de Bogotá usa como principal medio de transporte el taxi, el 35% lo hace en Transmilenio, el 17% en SITP, el 14% en carro particular y 5% en bicicleta. De los usuarios del taxi, 5 de cada 10 están satisfechos con el servicio, cifra que disminuyó con respecto al año anterior al pasar de un 58% en 2014 a un 52% en 2015.

Una de las razones de la insatisfacción con el taxi podría estar asociada a los tiempos de desplazamiento: mientras en el 2013 era de 27 Km/h en 2014 era solo de 25 km/h, por lo que permitir circular más taxis en las horas pico, podría generar mayor detrimento en los tiempos de desplazamiento de los bogotanos. Según los resultados de la Encuesta 2015, el 38% de los encuestados considera que sus tiempos de desplazamiento aumentaron con relación al año anterior.

Por otro lado, también se debe poner en consideración los efectos sobre el medio ambiente. Si bien los taxis solo aportan el 0,2% de las emisiones del material particulado en la ciudad, y por lo tanto están lejos de ser los vehículos que mayor contaminan, un aumento en la cantidad de automóviles que recorre la ciudad a diario incrementaría este porcentaje.

Aunque la medida busca dar solución a un problema de demanda y oferta de taxis, en una ciudad donde circulan 51.510, vale la pena tener en cuenta si esta medida va a impactar de manera positiva en la movilidad de Bogotá.